Primer día en Nurburgring. Un poco de todo: mucha gente entrando en el circuito, una obra imponente para recibir más público y ofrecerle mejores instalaciones, Vettel que fue perseguido allá donde iba por la prensa y por el periodismo alemán y como no, declaraciones de Alonso sobre su futuro.
Ante de seguir, una disculpa. Se trata del video de la simulación de Nurburgring. Claro que lo he hecho, pero al volcarlo me ha dado error y no lo he podido solucionar. Lo grabé el miércoles antes de irme, y entre viaje para acá y viaje para allá, no he tenido la capacidad para poder arreglar el problema. De todos modos, tampoco he hecho unas vueltas muy buenas, no os habéis perdido mucho. Para el próximo GP de Hungría, os prometo un video bien hecho, y con antelación. Para compensar, una sorpresa que espero poder colgar mañana. Ah…que será que será.
Llegué ayer por la noche a Frankfurt y me alojé en un hotel cerca del aeropuerto. Por la mañana, bien temprano, me fui hasta la Terminal 1 de Frankfurt Main y allí me fui, con Jacobo Vega y Carlos Miquel, hacia Nurburgring. Un trayecto bonito (lindo…) y echándonos unas buenas risas, hablando, por supuesto, de la actualidad de la F1. Eso sí que es para grabarlo. (lo tengo en mente, así que todo puede ser…) Llegando al circuito, nos encontramos con dos sorpresas. Una buena (aunque con sus inconvenientes) y una mala, aunque tiene su parte buena. Vaya lío.
La “buena” ha sido que aquí han levantado una obra tremenda. No creo que hiciese tanta falta, pero Alemania, en plena crisis, ha resuelto hacer una obra gigantesca en la entrada del nuevo Nurburgring. Muchos metros cuadrados bajo techo, mucho espacio protegido para los fans, y en medio de todo este tinglado, una montaña rusa que parece no acabarse nunca y que se mete y sale de dentro de los flamantes edificios. Impresionante. La parte mala es que desde el parking de prensa no hay un camino directo hacia el paddock, y nos tomó media hora llegar hasta allí, ya que las obras seguían su ritmo por todos lados.
Y no solo las obras. También había mucho público. Justamente otra de las cosas que nos sucedió estuvo relacionada con él. Unos cinco kilómetros antes de llegar a la entrada del circuito, una caravana enorme. Las obras la provocaron un poco, pero también es cierto que han venido muchos alemanes a ver la F1 este año. Acampan desde el jueves y se acomodan desde el primer día. No tienen a Schumi, pero tienen a Vettel, que no es poco.

Un muro. Así rebotaron las preguntas sobre Ferrari en Alonso: “desde el año 2001 que me vienen colocando en el equipo”, o “el año pasado, a estas alturas, también se decía lo mismo”. Lógico que diga algo así. Pero lo que si es verdad es que hay una atmósfera que indica que es algo inevitable. Se nota en los protagonistas de la novela porque sus negativas son muy blandas. A última hora de la tarde, el jefe de prensa de Ferrari, Luca Colajanni, hizo su tradicional recorrida por la sala. Obviamente se detuvo a hablar con los españoles: “no me pregunten por Alonso”, dijo. Es cierto que esto también le he escuchado decirlo el año pasado. (Aclaración: Sobre un comentario acerca de las declaraciones de Ecclestone. No sé quien fue que puso que “dudo mucho” que hubiese escuchado de primera mano a Ecclestone decir algo sobre la democracia. No recuerdo la carrera ni el país, pero hace unos años, tuvo que referirise a unas palabras suyas dichas unos días antes: “la F1 no tiene espacio para la democracia, tiene que ser una dictadura”. Algo similar dijo sobre los países. Vuelvo a repetir que no recuerdo la carrera, pero cuando le preguntaron sorbe eso, estaba allí. ¿Porqué alguien puede coger un teclado y, anónimamente, puede poner “dudo mucho” de tal o cual persona? De verdad, no lo entiendo al “dudo mucho”. Que me lo expliquen)
Ultima hora de la tarde del jueves. Un juego que solo se lleva a cabo en Nurburgring. Se trata de algo muy especial: casi todos los pilotos de F1 llevan a dar una vuelta al circuito a ganadores de concursos en Alemania…y a periodistas afortunados. Marc Gené en un Ferrari amarillo, Barrcihello en un AMG-Mercedes, los pilotos de Renault RedBull en unos Clío pata negro, los de ToroRosso en sendos Audi R8 de infarto. Yo, afortunado, me subí con Pedro De la Rosa en un AMG de 6.3 litros y casi 500 caballos de potencia. Eso sí que es disfrutar. Lo tengo grabado. Allí está la sorpresa.
Este viernes empiezan los libres.
Un saludo a todos.