Mañana de sorpresa en Hungaroring. Os escribo desde la sala de prensa, adonde hemos llegado bien temprano, y antes de irme hacia la cabina. La sorpresa nos la ha dado el frío, o mejor dicho, la bajada de temperaturas que ha habido en la noche. Personalmente, voy a sufrirlas en carne propia porque no me he traído nada para abrigarme este sábado. Un día que promete ser largo.
Nuestros dos polos de atención. Uno, el de Fernando Alonso, como siempre. Ayer hemos tenido la sensación (corroborada por él) de que lo que se vio en la última parte del GP de Alemania no ha sido casualidad. Hay motivos que nos pueden llevar a pensar que estar entre los cinco primeros puede ser una realidad hoy en la clasificación. Y sino es así, puede quedarse cerca. Dentro de un rato lo sabremos definitivamente.
Gran debut. Ayer hemos visto debutar en pista a Jaime Alguersuari. Como os había venido diciendo, estaba convencido de que no iba a tener problemas para acomodarse en la F1. Estaba seguro de que lo iba a hacer bien, que no iba a cometer errores. Siempre estuvo por el sitio, acostumbrándose a un coche al que nunca había conducido hasta esos límites. Límites, por otra parte, que el mismo ha dicho que quedan lejos todavía.
Solo tuvo un par de momentos complicados. Uno, cuando se le paró el coche en pleno pitlane y tuvo que ser rescatado por sus mecánicos (problema electrónico, no fue su culpa), y otro cuando Kovalainen le cerró en la llegada a la última curva, lo que hizo que tuviera que frenar y Button, que venía detrás de él, le echó una pequeña bronca. Nada le dijeron sobre ello después, en el briefing de pilotos. El mismo tampoco le ha dado importancia. Tema concluido.
Tuvo, eso sí, una dificultad esperada. Fue en la segunda sesión, cuando le llegó el momento de exigir al máximo a sus neumáticos de clasificación. Sacarle todo el jugo a los más blandos, llevarlos hasta el límite. Para eso, aún le falta experiencia y es lo que más le puede costar. Hoy veremos si ha sido capaz de progresar un poco en ese apartado, aunque para cualquier cosa que se le pida, es pronto.