El verano sigue acampando a sus anchas. Mientras, cada uno a lo suyo, disfrutando de la vida como se puede. Cada uno haciendo lo que quiere, probablemente, haciendo algo que no hemos hecho durante todo el año. Ahora tenemos tiempo de hacerlo.
Leemos la prensa y vemos lo que hace la gente en otros sitios. Días de calor, días para disfrutar en familia si no tienes nada que hacer. Y mientras, vemos imágenes de un piloto que se ha retirado hace tres años, sufriendo el calor de verano de la parte central de Italia, dentro de un habitáculo de un coche de hace dos temporadas (con ruedas de GP2, según dijeron) A cualquiera le llama la atención esa imagen. Y también, desde donde sacará toda esa motivación. Allí hay algo más de lo que podemos ver. Algo más que ese simple: “el equipo me ha llamado y quise…”. Allí había ganas desde antes. Como si hubiese estado esperando ese momento, esa llamada.
Momento extraño para los pilotos de Ferrari. Quizás, sea el momento adecuado para dar el paso para un foráneo. Massa, felizmente regresa en un avión médico a su casa de Brasil. Raikkonen, dando tumbos en el mundial de rallies. Schumacher, convaleciente de un accidente de moto y un poco mas entrado en kilos (y retirado) que prueba incesantemente. Badoer y Gené miran desde fuera. Un panorama no demasiado idílico, al menos desde fuera.
Quizás sea el momento de dar el paso. No es que ese paso se vaya a decidir ahora, sino que quiero decir que las circunstancias se están poniendo a favor para un anuncio. Massa en Brasil, Raikkonen a lo suyo, un tal Schumi que vuelve de sus aposentos. El camino para anunciar la llegada de Alonso a Ferrari parece mas despejado ahora. ¿Será el mes que viene en Monza? Falta poco mas de un mes.