
Ya…tenéis razón. Una vez más, he desaparecido. Lo sabéis, siempre es una cuestión de tiempo disponible. Esta vez, con tanta gente conocida, tanto hablar de aquí para allá, provocó…lo que ya sabéis. A partir de ahora, no pararé hasta el GP de Bélgica. Y más tarde, os colgaré un post con imágenes de todos estos días de actividades en Valencia. Primero, la carrera.

Alonso. Clasificando tan atrás, no vale para mucho correr tanto. El resultado ya lo vimos. No salió tan mal al fin de cuentas, el coche se movió un poco antes de que se apagara el semáforo rojo –aunque no para penalizarle- y después, cuando todos arrancaron, solo Webber le adelantó. Arriesgó mucho en la curva 2 y ganó un puesto, porque el otro puesto (estaba 7º) lo habían ganado unos cuantos pilotos, incluyendo a Alonso, en perjuicio de Button, quien al verse intimidado por Vettel en curva 1, en los primeros metros, desaceleró demasiado. En la curva 3, Alonso vio como venía Webber por dentro muy rápido. La trazada por el interior era lo mejor, aunque saltando por el interior de la curva tampoco es que haya sido algo muy seguro. No ganó posiciones, así que no debió dejar pasar a Webber. Los primeros metros fueron bien resueltos.
Una vez que pasaron estos, A tirar y tirar. Los tiempos, como los de Raikkonen o Rosberg, fueron buenos, pero la distancia era insalvable. C
orrió toda la carrera mirando ese alerón trasero del Williams, y estoy seguro, como vosotros, que no podía hacer más de lo que hizo.
Sin embargo, veo mejores perspectivas para Spa. Lo digo porque no es tan necesaria la tracción, y si es vital coger un buen ritmo en esa seguidilla de curvas veloces. No tiene una aerodinámica excelente, pero el R29 puede adaptarse mejor a ello. Lo dijo el mismo Alonso ayer. En Valencia, el problema básico fue lo de la clasificación. No quiso poner excusas apenas se bajó del coche el sábado, pero algo había sentido que no iba bien. Mas tarde, llegaron los técnicos de Renault y le confirmaron que un freno no estaba bien. No estaba bien montado. Para llevarse las manos a la cabeza. ¿La rueda? La delantera derecha. La misma de Hungría. Una rueda un poco gafe (nada que ver los mecánicos que cambian los neumáticos, por cierto, aunque este, como sabéis, fue reemplazado de su función)
Barrichello. Estaba contento como nunca. Jamás, después de su primera victoria en Alemania 2000, había festejado tanto. Ganó con autoridad y con justicia. Aún sin el problema en el pitstop, a Hamilton no le hubiese alcanzado. Rubens tenía tres vueltas más de gasolina e iba a por todas: “todo nos salió perfecto”, me decía Rubens ayer por la noche, festejando su victoria. Por cierto, entre festejos, me comentó que Felipe Massa le llamó por teléfono inmediatamente después de terminar la carrera para felicitarle. Ha sumado buenos puntos y se ha acercado bastante a Button, pero sigo creyendo que Jenson no aflojará.

Badoer. No sé quien podía esperar más de él. No es por la edad, por supuesto. No es porque no haya corrido durante tantos años. No es que estuviese solo casi retirado, sino que es que nunca había mostrado ganas de correr, y eso, se vio que pesa mucho. No es el mismo caso de otros pilotos, que están de probadores y siempre están aclarando que quieren estar corriendo. No desestiman su trabajo, pero ellos quieren correr ante todo. Lo de Badoer estuvo a la altura de lo que se podía esperar de él. Y cuidado que en Spa va a empeorar. En un circuito mucho mas largo, habrá mas diferencia por vuelta.
Más tarde, fotos. Imágenes de un fin de semana tremendo calor en Valencia. Una vez más, disculpadme por la ausencia. Y gracias por entenderme. Mañana, a primera hora, el cuestionario del GP de Europa: Alguersuari, Webber, Schumacher, etc, etc. Hasta luego.