
M****. Comencé a escribir en plena madrugada japonesa, mientras esperaba la decisión del COI. Termino por el final. Prefería enviar después de conocer el desenlace. No pudo ser. La certeza es para el futuro. Habrá que preparar Madrid 2020. Me hubiese gustado empezar con otra noticia, pero la historia ha sido como ha sido. Hubo algo de F1 hoy en Suzuka. Os cuento cosas.
El de hoy fue un día pasado por agua. Amaneció con algo de lluvia, pero el asfalto estaba empapado en Suzuka. Luego se fue secando un poquito, se llevó a cabo la primera sesión, y…llegó el diluvio. Nadie salió a pista por espacio de una hora en la sesión de la tarde. Nos refugiamos en el “garito” de Renault después de haber comido allí. Fernando estuvo un rato con nosotros. Mientras el reloj seguía con la cuenta atrás, la tarde estaba mas para un buen juego de cartas que para practicar F1. De golpe, Fernando desapareció (estaba con mono puesto) y en cuestión de dos minutos, lo vimos sentado en el coche: iba a salir a dar unas vueltas en ese diluvio.
Seguimos atentamente sus volantazos bajo el agua. Pero tan animada estaba la charla que le perdimos de vista cuando regresó al box. Un momento después, apareció por allí vestido ya con jeans y camiseta del equipo. La broma que nos puso en bandeja fue la de: “tu no eres el que sale a pista, es un mecánico disfrazado de piloto”. Risas, bromas, café. Claro que esas situaciones se dan pocas veces en un año de F1. Pero cuando se dan, son inolvidables. Lejos, muy lejos, queda un frenético jueves en Mónaco, por ejemplo.
La lluvia ha quitado posibilidades de lograr información. No había mucho para hacer en pista ni sobre los coches, todo ha seguido siendo tan teórico como en los mismos simuladores de las fábricas. Hasta la tercera sesión libre de mañana, no se van a poder averiguar las relaciones de caja, como van los neumáticos, saber la altura del coche. Sin embargo, esta noche me encontré en el restaurante del hotel que está pegado al circuito, con el “profesor” de la Rosa –que estaba con Hamilton cenando- y me dijo que aunque no hayan probado, para mañana tienen todo previsto y sistematizado desde la fábrica. Que no se va a tardar mucho en saber algunos detalles técnicos necesarios para la puesta a punto. Eso sí, claro, si no llueve. Las previsiones indican que ya no lo hará más en el fin de semana.
La noche se terminaba. Por nuestra mesa, a la hora del café, pasó Barrichello. Fernando también había estado cenando por allí, pero se había ido antes. No vimos a Button en toda la noche, aunque estaba en el hotel del circuito. Me gustaría saber que se estaba preparando para dar el do de pecho en Suzuka y ganar el título a lo grande, como se deben ganar. No me gustaría verle llegar cuarto, y con Barrichello fuera de carrera, enterarnos de que ha sido campeón. Quisiera ver a un campeón ejerciendo de tal.