
Vaya desastre. Pasó un poco de todo en la clasificación del GP de Japón, y en ese “de todo”, va incluida la penalización a Fernando Alonso, que saldrá desde la 17ª posición de la parrilla. Increíblemente, de estar pensando en que los demás debían ser penalizados (de hecho fueron sancionados los que hicieron sus mejores tiempos con banderas amarillas) Fernando pasó a ser sancionado él. La historia fue así.
Cuando llegó a la zona del accidente de Buemi, se encontró con el alerón delantero en el medio, como todos los que vinieron detrás. Lo esquivó, pero después volvió a acelerar y si bien no iba a mejorar su tiempo, lo que pasó fue que se encontró en la pista con Buemi, que regresaba al asfalto. Como el suizo iba más lento, terminó por adelantarle. Error. Esto le costó el castigo.
No parecía que podía meterse ni siquiera en la Q3. Pero sacando petróleo de la nada, se las ingenió para estar allí. Al final, antes de que pasase esto en la Q3, estaba con ruedas nuevas, y listo para mejorar. De hecho, venía mejorando su tiempo cuando ocurrió todo. Pero se encontró con el lío, y se acabó. Resulta un poco injusto que el único que no se quiso beneficiar de la bandera amarilla, resulte también penalizado. Pero las reglas son las reglas.
No lo va a tener fácil. Saldrá con 689.5 kilos, la cual es una carga enorme de gasolina. Se jugará sus fichas en la estrategia y a ir escalando posiciones poco a poco. Ojalá podamos ver una remake de aquel GP de Japón de 2005, cuando los grandes salieron desde atrás. Tengo fe que puede ser.
Los otros penalizados. Son Sutil, Buemi, Barrichello y Button. Para el británico, si aspira a ganar el campeonato en esta carrera, debería esmerarse más. Esto de hoy le agregará algún capítulo más a su largo historial de falta de garra. Pero mañana, podemos ir a saludarle como el nuevo campeón del mundo. Antes del desaguisado provocado por las sanciones, estaba séptimo. No era digno de un campeón, y más cuando Barrichello había vuelto a superarle. Demasiada presión, demasiados errores. Si como parece, Vettel gana arrasando, y si los Brawn de enredan en cuestiones de tráfico, podemos estar acudiendo a un final apoteósico. Ni preparado hubiese estado mejor.