Antes que nada, Feliz Navidad a todos. Espero que hayáis pasado unas buenas navidades y disculpadme si no lo he hecho antes. Quiero deciros que estuve todos estos días sin postear en el blog por razones bien claras. No me ha pasado nada grave, solo que estuve de viaje desde el día 15 –he estado en México- y al volver, ni siquiera he pasado por mi casa, ya que he venido a pasar las navidades a Ponferrada, como todos los años por estas fechas.
En todos esos días, muchos problemas con Internet. He intentado conectarme todos los días, pero el wifi era casi inexistente. Para abrir una página estaba media hora, y cuando lo lograba, se desconectaba. Al volver a España el día 23, me vine directo un pueblo del El Bierzo a pasar la Navidad, y esperanzado de poder usar mi aparatito usb, comencé a tener problemas de todo tipo con el susodicho. Parecía perseguido por la desgracia informática.
Al final, y después de horas de comunicación telefónica con 38 empleados de una operadora móvil…pude arreglar el problema. Esto fue anoche, a punto comenzar a cenar. Me quedaba hoy para recomenzar la tarea de volver a comunicarme con vosotros. Mucho tiempo sin poder meter un post. Ya tenía ganas.
No hay dudas de que la noticia de la semana, si es que no ha sido la noticia del año –hablando de sorpresas- es la del retorno de Michael Schumacher. Hubo ya mucho sobre el tema en el último post, en el cual expresé mis dudas sobre lo que haría el alemán. La noticia se dio a conocer oficialmente cuando estaba en el avión de regreso desde México ¡y fue el policía que me revisó el pasaporte en mi entrada al país quien me dio la noticia! Unos minutos después, cuando me disponía a recoger las maletas, me llamó mi amigo Carlos Miquel y estuvimos hablando sobre el tema. Tres años de contrato para Michael Schumacher con Mercedes. Menuda bomba.
Hay mucho trasfondo detrás de este retorno. Lo primero que debería llamarnos la atención es que no lo haga con Ferrari. Esto querría decir, siguiendo cierta lógica de los acontecimientos, que cuando se fue en 2006 lo hizo un tanto “apresuradamente”. Si lo hizo por decisión propia, o porque en Ferrari “le invitaron” a hacerlo ante la llegada de Raikkonen en aquel momento, no lo podemos saber. Si me sugiere un cierto aire de revancha este fichaje de Michael por Mercedes. De revancha con Ferrari, como si los italianos hubiesen quedado en deuda con él por lo ocurrido aquella vez y que ahora, disfrazado de gratitud por los que le apoyaron en su entrada en la F1, vuelve para ser su rival. Y no un rival cualquiera. Algo difícil de entender si no aplicamos ciertas cosas, sobretodo cuando había jurado que Ferrari iba a ser su última marca en la F1. Al menos, hasta hace un tiempo, cuando ya se empezó a adivinar que quería volver de verdad, nadie podía imaginar que un día –me incluyo-, Michael Schumacher terminaría volviendo a la F1 en un coche que no fuese un Ferrari. Sin embargo, esto va a suceder solo unos meses mas tarde después de haber decidido que quería volver en el lugar de Massa.
No se lo han tomado bien en Ferrari, y tienen razón. Incluso hasta en estos últimos días del año, estamos viendo y veremos a Michael vestido de rojo, promocionando unos cochecitos con el escudo del Cavallino Rampante en una campaña publicitaria de Shell. Imagínense como habrá sentado su fichaje por Mercedes a esta gente.
Para los que nos sentimos aficionados a la F1, no hay dudas de que esta es una gran noticia. Ante la salida de un talento como Raikkonen, quedaba un vacío. La falta de compromiso del finlandés, algo crónico en él, terminó por alejarle de la F1. Las ganas, a un cuarentón como Michael, le hacen volver. Sin ningún interés económico y con mucho que perder, se arriesga a ensuciar el palmarés más impresionante que se haya conocido en la F1. Pero así son los grandes campeones.