La semana del GP de Brasil, último de la temporada, comienza con noticia. Y no es una noticia menor, porque se trata del retorno de Pedro de La Rosa como piloto titular, aunque esta vez a un equipo que sorprende: HRT. Después de haber saboreado el dulce de la excelencia de un grande como McLaren durante tantos, años, pondrá el broche de oro a su carrera deportiva en el primer equipo español de la Historia de la F1.
No me deja de sorprender este fichaje, aunque como ha dicho Martin Withmarsh, sabía Pedro nunca había dejado de ser un piloto de carreras. Por mas que haya estado tanto tiempo como probador, nunca se había dado por vencido. La mejor prueba estuvo en 2010, cuando retornó como piloto titular con el equipo Sauber, quien le dejó tirado a cinco carreras del final. Ahora vuelve a dejar McLaren para retornar a las parrillas, pero sabe que las cosas serán diferentes a cuando estaba con Sauber.
Es un movimiento con beneficios para ambos bandos, aunque contiene sus riesgos. Es una jugada estratégica del equipo español, que tiene a un piloto experimentado con el que saber donde hay que intervenir en el coche. Y una persona con una imagen impecable fuera de la pista. Para Pedro será una batalla difícil de superar, porque cada carrera será un obstáculo interesante y una cuesta empinada. Pero a estas alturas de su carrera, no debe de ser un grave problema. Ya está hecho en muchos términos. Le queda ese desafío final de hacer progresar a ese coche que no termina de salir del fondo de la parrilla.
El abigarrado plantel de pilotos de HRT se acrecienta. A los Karthikeyan, Liuzzi, Ricciardo, se les une ahora un integrante que ha llegado para ocupar un puesto preferente. Al fin y al cabo, esa vieja idea y ese viejo anhelo de que un piloto español recalase en HRT ahora es una realidad. Estuvo en conversaciones cuando todo se iba a llamar Campos GP, luego lo intentaron los Carabaote, y ahora es Thesan Capital quien finalmente ha dado con Pedro.