Un 0-5 es inapelable, referente de exhibición, un resultado para el recuerdo y deseo de todos los entrenadores. Si le dan a elegir a un entrenador entre un 5-1 ó un 3-0 siempre elegirá este último. Lo ideal es marcar la diferencia en ataque con solvencia y dejar la portería a cero.
Cuando no habla de un bolo veraniego sino un partido oficial contra un rival que viene de firmar el mejor final de la liga y de ganar de manera rotunda en Mestalla, la satisfacción entre los blancos es merecida, y no artificial, como eran aquellas atmósferas que pretendía crear Calderón.
En el Madrigal, triunfó el Madrid de Capello con toques de distinción de Schuster. El equipo blanco jugó a la italiana como lo ha venido haciendo desde que llegó Fabio pero la diferencia ha estado en el número de jugadores que se incorporaban y la velocidad de ejecución. Como con Fabio, el Madrid se siente cómodo jugando contra equipo que llevan el peso del partido. Por lo apuntado hasta ahora seguiremos con el Madrid atípico del año pasado. Contra los grandes será poderoso pero sufrirá contra los que le den la pelota. Cuando tenga que hacer valer las bandas y los desdoblamientos para ganar será cuando necesiten los puntos ganados a balón parado. Ayer, jugaron ocho jugadores del año pasado y sólo Drenthe, Metzelder y Sneijder como nuevos. La diferencia entre lo rácano del año pasado y lo espectacular está en el cambio Emerson / Gago por Sneijder. No es un cambio puro, Sneijder no juega de Emerson, sino que es Guti el que juega al costado izquierdo de Diarra y Sneijder juega de falso Zidane en el primer tiempo y de media punta por detrás del punta cuando llegan los cambios.
Es el Madrid de Capello pero sin los corsés ni los miedos del italiano. Destacado en el Madrid Sneijder, por lo decisivo en el marcador. No ha encontrado el ritmo del Madrid, permanece "missing" durante el partido, pero el fútbol es gol y todo lo demás cuenta, pero menos. Lo más lógico será ver un Sneijder más entonado en el juego pero menos determinante en el marcador. Contra el Atlético había pasado desapercibido y resolvió, en el Madrigal no había tocado balón y diagonal perfecta a Raúl. Después, magistral lanzamiento de falta y culminación de un contraataque con cinco atacantes para tres defensores amarillos, lo que habla muy mal de los de Pellegrini.
Quisiera destacar la decepción táctica que me ha causado el Villareal. No es mi idea que esta expresión sirva para restar mérito alguno al Madrid, pero si de analizar el partido se trata, hemos visto un submarino amarillo incapaz de recuperar el balón, con una distancia de líneas poco competitiva, que propiciaba que tras la recuperación el Madrid superase la línea de medios como si de un entrenamiento táctico sin oposición se tratase, y con una incapacidad total en el repliegue defensivo.
El Villareal jugó partido en dos. Eran dos equipos. Senna no aparecía en las transiciones y ahí estuvo el triunfo blanco. Había ataque, había defensa… pero no había equipo. Hay un signo que delata cuando un equipo está partido: La velocidad. Si el punta parece muy lento, como pareció anoche Tomasson, es que no existen movimientos de distracción y que el equipo es muy previsible. Si el central parece un tronco es que juega desprotegido. Pascal Cygan pareció anoche el hombre más lento del mundo. Metzelder, sin embargo, tras un pobre inicio, pareció más solvente que Pepe: la diferencia no está en el jugador sino en el equipo.
El Madrid fue un equipo con sus carencias y sus virtudes… y el Villareal fue un equipo de balonmano con unos jugadores para la defensa y otros para el ataque.
LA HERENCIA DE CAPELLO
Emitir una valoración después de dos partidos resulta precipitado, pero se puede atisbar que el Madrid de Schuster sufrirá cuando llegue la mutación y se vaya olvidando de la herencia de Capello. Cuando quiera llevar el peso de los partidos, cuando quiera ser el ganador de la posesión será cuando deberemos valorar si el Madrid, con los jugadores que tiene, es capaz de ganar y divertir saliendo al campo a mandar. En el bando blanco, destacar que podemos ver un Schuster que juega con dos sistemas tácticos. El 1-4-4-2 de inicio, que sufre para imponerse en medio campo, tiene poca creación y que, a diferencia del Madrid de Capello es vertical, veloz y letal al contraataque. Esto ha venido provocado por la primera renuncia de Schuster a las reglas de oro de Capello.
1ª RENUNCIA: EMERSON FUERA
El Madrid ha pasado de jugar con un jugador como el Puma, que se escondía detrás del rival cuando tu equipo tenía la pelota, a jugar con un lanzador como Gutí que saca la pelota limpia en la transición. El brasileño hacía la función de doble pivote a la izquierda de Diarra y no aportaba nada ni en defensa ni en ataque. En defensa debía hacer la cobertura de Diarra y tapar los caminos a los centrales. En ataque tocar fácil y darle salida de pelota al contraataque del Madrid. Ni lo uno ni lo otro. El Madrid jugó en muchas fases de la temporada con diez y de eso un equipo siempre se resiente.
El primer acierto de Schuster fue renunciar a Emerson. Al meter a Guti cerca de la línea defensiva haces que cuando el equipo recupera tenga siempre un lanzador en línea de pase para sacar el contraataque. La diferencia entre lo rácano del año pasado y lo espectacular de este está en el cambio Emerson / Gago por Sneijder. No es un cambio puro, Sneijder no juega de Emerson, sino que es Guti el que juega al costado izquierdo de Diarra y Sneijder juega de falso Zidane en el primer tiempo y de media punta por detrás del '9' cuando llegan los cambios.
2ª RENUNCIA: ADIOS AL RAÚL DE CAPELLO
El italiano siempre ha hablado maravillas de Raúl pero siempre lo ha valorado como un jugador de brega. El año pasado, Raúl jugaba por lo que corría. El italiano fue egoísta con Raúl hasta el extremo. Vimos a Raúl jugar de interior derecha e izquierda, basculando hacia dentro y con la exigencia de colocarse detrás de la línea de balón como si de un centrocampista de recuperación se tratase. Muchos kilómetros y un equipo que jugaba tan directo que sólo tenía ojos para Van Nistelrooy. Lo que hacía Capello con Raúl me recordaba en muchos momentos lo que Clemente hizo con Dañobeitia para sacar al Athetic del pozo... Con Schuster, el Raúl que juega en punta ya no es el mismo que con Capello. Las diferencias son las exigencias defensivas y, sobre todo, la existencia de automatismos para buscar a Raúl.
No es diferencial como lo era pero ha encontrado su espacio. Juega al lado de Van the Man y cuando este atrae, pide en diagonal larga a la espalda del central. Ahora Raúl juega en muchas fases en el espacio de Van Nistelrooy, que ya no es el jugador estático que era con Capello. Ahora, Van the Man construye, como se pudo ver en el penalti no pitado a Cygan por agarrón a Raúl o en el poste de Robinho. El espacio ideal del delantero centro es jugar a la espalda del central derecho rival. Es ahí donde verás siempre a Ronaldo, Henry, Van Nistelrooy… y ahí está Raúl ahora. Veremos si Van Nistelrooy sigue saliendo de posición. Si es así, Raúl deberá meter muchos para que el Madrid esté arriba.
El holandés, con carencias de preparación física evidentes, le ha dejado espacio a Raúl y este... va encontrando el gol, aunque no el rendimiento. Valorar este automatismo ahora es precipitado. Los adversarios esperan un Van Nistelrooy estático como el año pasado. Ahora sale y Raúl entra. Si existe un buen scouting por parte de los rivales, esto dejará de ser una sorpresa de la que poder vivir.
LA MUTACIÓN SCHUSTER
En el tramo final llega el 1-4-1-4-1, un sistema que intentó Benito Floro en el Real Madrid con Hagi – Butragueño – Prosinecki – Michel por detrás de Zamorano. Schuster aplica este sistema cuando hace el cambio del delantero. Sale Raúl / Van Nistelrooy, Sneijder pasa a jugar por detrás del punta con Guti y las bandas son para Drenthe y Robinho. El objetivo de Schuster es implantar el 1-4-1-4-1 de salida para poner su sello al equipo. Era su disposición táctica en el Getafe cuando había que atacar y se supone que llegará el momento en el que el Madrid lleve todo el peso.
LA VERDAD OCULTA DE UNA EXHIBICIÓN
Siempre he considerado al Madrid como el mejor equipo del mundo tapando sus carencias. Es lo que marca las diferencias respecto a otros equipos. Sus vulgaridades no penalizan como lo hacen en otros equipos. Un ejemplo es el Inter, que ficha todo y más, y que paga muy caro cualquier desajuste. En la primera parte, vimos un Drenthe perdido y con errores en los conceptos defensivos graves.
No hay ninguna duda de que Royston no es lateral izquierdo ni carrilero. Además, la renuncia al doble pivote defensivo hace que al holandés no le puedan llegar las ayudas de Diarra. Schuster tiene un problema de envergadura: Si quiere jugar al ataque, Heinze no le vale. Drenthe no le sirve en ningún caso. Schuster declara que Drenthe no jugará nunca más de lateral. No hace falta, Heinze estaba calentando desde el minuto 34'. Un problema serio el que se le avecina al Madrid. Cuanto más respeto genere en los rivales, más grande será el problema.
El gran triunfo blanco es el parón por la selecciones. Después de una exhibición llegará la paz a la entidad merengue y esto será básico para que Schuster reflexione y empiece a encarar a los periodistas como un ganador. Bernd entró por la puerta de atrás después de una entrevista en el Larguero, en la que no fue respetuoso con Capello ni con la entidad que le pagaba. Ahora tendrá la paz mediática, ideal para afrontar el comienzo Champions, pero si quiere hacer que el Madrid sea competitivo no debería olvidar que el Villareal tiró 18 veces a puerta, que la posesión fue del rival, que no tiene ataque estático, que el Madrid sufre en la estrategia a balón parado defensiva y que el Madrid sigue siendo juego directo. Si el madridista debe estar satisfecho de una cosa, esta es que Schuster tiene muy claro que hay que pulir cosas.
El Madrid arrasó teniendo un agujero negro en la banda izquierda, con Sneijder en una posición desconocida para él y en la que no le auguró futuro en el Madrid, con Van Nistelrooy lento y fuera de punto, con un Robinho que no se atreve en el uno contra uno y que ya puede espabilar porque como aparezca Robben se va al banquillo. Calderón, puestos a elegir, siempre preferirá que triunfe un fichaje suyo (Robben /Drenthe) que un fichaje de Florentino (Robinho). Los que están dentro del mundo del fútbol sabrán de lo que hablo.
Hay liga. Esperemos que, como nos decía Jabo Irureta en su análisis, el Sevilla coja poso y no se distraiga con la Champions... y que el Valencia, de una vez por todas, optimice todos sus recursos. El ganador final necesitará estar en registros de record. El Madrid y el Barça estarán ahí.