Hablar de fútbol de ataque no es hablar del número de delanteros que emplea un equipo. El concepto es más amplio que todo eso aunque la vulgaridad mediática lo reduzca al número de puntas que tiene el dibujo diseñado por el entrenador.
Lo importante es cuantos jugadores llegan a la zona de finalización. Para entender esto, es necesario estudiar la evolución de Fabio Capello.
Sacchi y Cruyff, fútbol en estado puro, talento, creatividad y una capacidad innata sin igual pero ambos tuvieron su maestro, su fuente de inspiración.
El mejor entrenador belga de la historia, y el primero que propuso la idea de atacar defendiendo. Cuando los equipos de Raymond no tenían la pelota, tomaban decisiones, achicaban, replegaban, mantenían la iniciativa y el dominio del juego. Raymond - también conocido como "el mago" - fue el inspirador de Sacchi y su demonio, ya que con su Olympique de Marsella, acabó con el trono del Milán de Arrigo. Raymond, con 73 años, superaba a su alumno y ganaba la Copa de Europa, la historia hacia justicia a una trayectoria.
En pleno reinado del Milan de Berlusconi, había sido capaz de llevar al Marsella a dos finales de Copa de Europa, en otra edición ser eliminado por el famoso gol de Bata en semifinales... un gol que golpeó duramente al fútbol. No porque el Marsella cayerá eliminado, sino porque la final hubiera sido un Sacchi - Goethals.
Cruyff, "el holandés volador", tuvo como maestro a Rinus Michels. El padre de la naranja mecánica como concepto y auténtico padrino de todos y cada uno de los jugadores holandeses. El relevo de Rinus lo ha tomado Johan, siendo la influencia de este tan grande que todo jugador holandés debe recibir la valoración y aprobación Cruyff. Es como el precinto de garantía.
Johan es un exprimidor del rendimiento, aplica lo que Rinus aplicó con él. Con Michels el fútbol era disciplina, esfuerzo y concentración. Johan, un genio, que necesitó de las enseñanzas de Rinus para darle forma al fútbol que pretendía transmitir. Stoichkov sufió a Cruyff, este dominaba la pelea, el búlgaro tuvo que plegarse y a día de hoy, siente admiración por Johan, no hace nada sin perdir consejo al holandés. El enfrentamiento lo ganó Johan como tanto otros con Zubi, Laudrup, Koeman... el secreto fue que Johan tuvo que sufrir primero a Rinus Michels... y no se pierdan el detalle,
Rijkaard tuvo que sufrir a Michels, Cruyff, Sacchi, Capello y Van Gaal... sin lugar a dudas Frank tiene un master en experiencia.
El concepto “Equilibrio” y a partir
de ahí, elaboraremos un equipo pensado para atacar y dejar su portería a cero. Este es el ideal del fútbol. Para llevarlo a cabo necesitas un equipo comprometido, disciplinado y con calidad. En resumen,
talento individual al servicio del rendimiento colectivo.
El gran maestro del fútbol de ataque es Arrigo Sacchi. Un genio, un talento como entrenador sin parangón. A día de hoy, Frank Rijkaard ha creado un FCBarcelona excelente aplicando todos y cada uno de los conceptos del más sabio. Arrigo fue un adelantado en su tiempo, un visionario al que 20 años después le siguen homenajeando día tras día. La gran diferencia entre el método Arrigo y el método Rijkaard no es de concepto sino de aplicación. La regla del fuera de juego ha cambiado y el efecto decisivo que supone la legal participación del posicional en la segunda jugada imposibilita que se aplique el agresivo achique que practicaba Arrigo Sacchi.Sólo una regla mal diseñada, que castiga al equipo que juega al ataque ha limitado la aplicación al 100% del libreto de Arrigo.

Repasar los últimos entrenadores Campeones de Europa es ver el reflejo de Sacchi en las metodologías y las disposiciones tácticas. Recuerden: Rijkaard, Benítez, Ancelloti, Lippi, Mourinho, Capello… aunque estos dos últimos con matices. Sobre Mourinho, decir que su alta autoestima imposibilita que reconozca los efectos de la metodología Sacchi en el fútbol de sus equipos. El portugués camina por una senda de ambición cuyo final no es ganar títulos sino crear dogmas de fe duraderos en el tiempo. Mourinho persigue conseguir lo que ha conseguido Sacchi: Ser la referencia. Corren tiempos de dominio, Mourinho y Benítez, dos entrenadores más protagonistas que los jugadores, sin embargo, ninguno de los dos serán como Cruyff y Sacchi porque ninguno de los dos han innovado para sobredimensionar el fútbol.
Sobre Capello, decir que su aplicación del libreto Sacchi ha sido ejemplar. No se tratan por el ego de ambos pero es justo decir que Sacchi es el genio y Capello fue el novel que aprendió a su lado. Fabio aplica Sacchi en cada detalle pero hay un matiz que los diferencia: Sacchi diseñaba todas las estructuras con la finalidad de atacar. Capello aplica las mismas soluciones tácticas con la finalidad de defender.Esto engrandece aún más la figura de Sacchi, ya que, su libreto ha triunfado en sus dos versiones: la ofensiva y la defensiva. El mismo entramado táctico para ganar desde el espectáculo y desde la racanería. El resultante siempre ha sido solidez, equilibrio y resultados.
El ejemplo del aprovechamiento de los enseñanzas de los dos italianos ha sido Rafa Benítez. Capaz de armar un equipo cerrado, aburrido, resultadista como el Liverpool de su primer año y levantar la Champions al más puro estilo Capello y capaz de armar un equipo ofensivo, recuperando arriba, con laterales que se desdoblan, sin miedo a tener la posesión y levantar la UEFA al más puro estilo Sacchi. En Italia, consideran
a
Sacchi el inventor del fútbol de ataque. El precusor de una tendencia que llenaba estadios y el referente de generaciones de entrenadores.
“METER UN GOL MÁS QUE EL ADVERSARIO”
Alguien puede pensar que me estoy olvidando de Johan Cruyff. Nadie puede olvidarse del holandés volador cuando hablamos de fútbol ofensivo No existe un entrenador en el mundo más ofensivo si entendemos que su manera de comprender el fútbol era entorno a la pelota. Para Johan, el fútbol es lo que acontece alrededor de la pelota, lo único importante es el juego de posición. Gente que ha disfrutado con el fútbol de los equipos de Johan han sido muchos pero seguidores entre los entrenadores ha tenido pocos. Pocos se han atrevido. Al igual que Sacchi con Capello, Johan ha tenido un discípulo aventajado: Louis Van Gaal. Al igual que Capello; Van Gaal, partiendo de las premisas y conceptos de Cruyff, le dio el giro al extremo opuesto.
Cruyff partía del juego de posición a partir de la situación de la pelota, formando triángulos alrededor de la misma con un arma muy desequilibrante: El cambio de ritmo de la pelota. Concepto de aplicación novedosa por aquellos días. El objetivo era combinar sin perder posesión con una velocidad alta de la pelota. En cuanto había una fisura en la defensa contraria provocada por el continuo movimiento del balón, se cambiaba el ritmo de la pelota para meter una pase vertical que dejaba al jugador que hacía el desmarque de ruptura sólo frente a la portería adversaria. Con Johan el futbolista interpretaba. Tenía siempre varias posibilidades para jugar la pelota y su creatividad estaba viva en cada momento.
Era el fútbol global, en el cual todos los entrenamientos estaban orientados para mejorar el mecanismo de decisión del futbolista. Por esto, el método de entrenamiento de Johan era sobre situaciones de partido.
Van Gaal siguió la doctrina Cruyff. Su manera defender era colocar un jugador más que delanteros del rival. El resto de defensas marcaba al hombre. Su concepto de ataque era el mismo pero al igual que Capello con Sacchi, el giro que le da es manifiesto. Con Van Gaal se acaban las situaciones globales.
Es un técnico mecanicista, guiado por un entrenamiento analítico. Louis diseña una jugada en la pizarra y la repite una y mil veces en entrenamientos. Lo más significativo es ver a un equipo de Van Gaal calentar. Es pura repetición mecánica de situaciones de partido.
CONCLUSIONES
Las dos grandes escuelas de fútbol ofensivo en tiempos recientes compiten. Hay una escuela que se olvida de la palabra clave: Equilibrio. Cruyff se olvidaba de defender. No le importaba lo más mínimo y eso daba opciones al adversario. Cuando jugaba el Barça de Cruyff podías ver un recital pero nunca tenías certeza de que el Barça fuera a ganar. El buen aficionado recordará el 5-0 del Dream Team al Madrid de Floro pero también la versión del Bernabeu ó la manita del Racing de Vicente Miera al gran Johan.
Sigamos con Cruyff...
Cuando los equipos de Johan bajaron la cuota de calidad, los resultados ya no llegaron.
Mourinho sabe que este es el lunar de Johan y la temporada pasada urgó un poco en la herida.
Recuerden que Mourinho lucha por ser recordado en la historia como un referente. Para lograrlo tiene que ir derribando mitos. Contradiciendo a
Mourinho, decir que Johan enseño mucho, que simplificó el fútbol a la altura de juego y que todos disfrutamos del fútbol de sus equipos. A Johan, como le pasa ahora a Fabio Capello, lo mató lo que yo defino como las edades del entrenador. Esto será objeto de un artículo en un futuro.
Con Johan, el fútbol era simple, evidente. Sin lugar a dudas, nadie sabe más de fútbol que él... si consideramos el fútbol como un juego. El condimento perfecto a esto, era su empatía y la capacidad para apretar las clavijas a sus jugadores para dar ese extra que siempre solicitaba. Cruyff, personaje que no deja indiferente a nadie, algunos lo endiosan otros los critican pero hay una cosa cierta: El fútbol es distinto desde que Johan tiene influencia sobre él. El único reproche que se le puede hacer es que dejaba demasiadas opciones al rival... cuando en realidad eran muy superiores.
Con Sacchi, el fútbol era algo complejo, desconocido para la inmensa mayoría...una partida de ajedrez. Al contrario que Johan, su reconocimiento viene más por la parte del profesional que del aficionado. Muchos han seguido su estela y muchos han triunfado. El que más lejos ha llegado en la aplicación del libreto ha sido Rijkaard. Los resultados hablan por si solos. Después de esta exposición, es justo que futbolitis coloque la etiqueta de “Fútbol Total” a Sacchi y se la robemos de raíz a la naranja mecánica. Los equipos de Sacchi tardan en crecer pero cuando lo hacen... dejan su portería a cero, presionan arriba, quieren la pelota y hacen daño con ella.
El Atlético perdió la llave del retorno a la grandeza. No protegió a Arrigo como merecía. Era un exceso de talento increible en cada sesión de entrenamiento. Silvio Berlusconi si lo hizo cuando en su primer año el Milan cayó eliminado contra el Español de Clemente... el Milán vive de la herencia Sacchi... y el Atlético navega sin rumbo.
El despliegue físico – táctico de sus equipos es majestuoso, el nivel del entrenamiento tiene que ser alto para ser una máquina de precisión en competición. Los adversarios son desarbolados y tienen la sensación de jugar contra una máquina sin puntos débiles. Estos, evidentemente, no existen porque el dueño del tablero es Arrigo Sacchi. Tanto Sacchi como Cruyff son los más grandes pero desde una visión opuesta. El fútbol es tan grande que todos tienen cabida y de todos debemos aprender.