
Más allá de la calidad que uno tenga trabajar bien te hará más duro y más serio. Hoy, en el Bernabéu, se encuentran dos equipos en situaciones opuestas: los locales llevan toda la semana despistados, con la cabeza en cualquier sitio antes que en el partido del sábado. Como mucho, la plantilla del Real Madrid habrá empezado a pensar en el Racing ayer, mientras los santanderinos llevan toda la semana con la mente en el choque de la capital.
APISONADORA ONUBENSE
La afición blanca sabe que no debe subestimar a un equipo entrenado por Marcelino. El año pasado, el de la Liga de Capello, fue el de las victorias agónicas, el del carácter, las remontadas y el aplastante peso de una plantilla con mucha personalidad. Pero también fue el del 0-3 y la victoria del Recreativo, el día en que Marcelino sentó cátedra en el Bernabéu.
Esa noche, Marcelino dio una lección con su 1-4-4-2, el mismo esquema que probablemente presentará hoy en Madrid. Aquel Recre jugaba con las líneas muy juntas y un equipo en torno a Viqueira, su líder en el mediocampo, un crack en lo técnico con serias lagunas mentales y un derrochador en lo que a multas se refiere. Para Viqueira, el código disciplinario está para incumplirlo y así le ha ido. Un talento desaprovechado sin duda.
Arriba se alineaban dos puñales, Uche y Sinama Pongolle, dos claros ejemplos de lo fácil que es hablar de equipos sorprendentes que después, con el paso de los años, se muestran como criaderos de excelentes jugadores. Uche y Pongolle no tienen quizá mucho nombre, pero sí nivel. Del primero hablamos hace poco, del segundo decir que, salvando las distancias, tiene cualidades para poder compararlo con Eto'o, y que deslumbró haciendo pareja con Le Tallec en el Mundial sub'17 de Trinidad y Tobago con la selección francesa. Ellos dos eran los estiletes de un conjunto que presionaba arriba, que recuperando el balón en zona tres cuartos era letal, descarado, atrevido y físico: un equipo que pasó por encima de un Real Madrid carente de fútbol.
Marcelino, un dominador del aspecto táctico,Viquiera referente en la posesión, Cazorla y Javi Guerrero dominadores entre líneas más Pongolle y Uche de puñales. Ese Recreativo era sin duda un equipo para disfrutarlo.
PLANTEAMIENTO TÁCTICO: VARIANTE GAGO.
Por eso, porque Marcelino se sienta ahora en el banquillo del Racing, los de Santander también serán peligrosos, correosos, y no regalarán los tres puntos al Madrid. El planteamiento a priori será el 1-4-4-2, con las dos líneas de cuatro muy juntas y los dos delanteros presionando a los centrales. Ojo a una posible variante, el 1-4-4-1-1, en el caso de que Gago juegue de mediocentro y Diarra se incline a la izquierda, porque entonces Munitis atrasaría un poco su posición para vigilar al argentino al hombre. Pero la sanción a Guti hace poco viable esta opción, porque Gago tendrá que adelantarse y suplirle y entonces Diarra se quedará solo delante de los centrales, situación que Marcelino no desaprovechará para lanzarle dos 'perros de presa' a él y a los centrales, porque recuperar la pelota supondrá de inmediato un dos para dos con los centrales tras recuperación. No hay que descartar que Gago empiece en el banquillo, Schuster ha declarado que algunos jugadores no habían dado el nivel, y sin duda, Gago es uno de ellos. en el primer gol del Werder, Fritz, un jugador que había pedido el cambio, le superó con una facilidad no competitiva.
Con ese 1-4-4-2 veremos a un Racing metido en 40 metros, las líneas juntas, buscando superioridad en el centro del campo. Algunos medios se atreven a pedir a Robben como titular por una banda y Robinho en la otra, dejando solos a Gago y Diarra en el mediocampo, lo que facilitaría aún más que el Racing tenga el control del partido. Marcelino, de todas formas, sabe que eso puede ser una trampa: al Madrid le cuesta recuperar el balón, pero aún más construir, por lo que es peligroso tener el control, que los laterales suban a doblar a los interiores, porque los de Schuster son todavía más letales en el contragolpe. Por eso la idea es no tener tanto la pelota, sino ser muy verticales, llegar en tres o cuatro toques al área de Íker Casillas. La ausencia de Guti hace que la transición defensa-ataque madridista se resienta, lo que puede terminar desembocando en un partido trabado.
En la preparación de partido, Marcelino insistirá en el control del "tempo" del partido. La primera idea será controlar el arranque madridista. Si se supera el primer tercio de partido sin encajar gol, las opciones de triunfo cántabro subirán como la espuma. El Madrid tiene tres momentos en los que es fiero, uno de ellos el arranque, otro tras encajar gol y el último, es el arreón final. Para ganar al Madrid se hace necesario tener un plan B para el último tercio y es ahí, donde el Racing anda muy justo.
DELANTERA: ROTACIÓN DEL TRIÁNGULO
El principo de la presión racinguista serán los dos delanteros, Tchité y Munitis. El segundo es el alma del equipo, un ejemplo de entrega, corazón y desgaste físico enorme. Contra el Valencia, aunque no estuvo muy fino,le sobró un toque y su mecanismo de decisión estuvo dubitativo. Cuando esto se produce hablamos de un jugador espeso. Se dejó el alma, jugando en banda izquierda cuando con el cero cerismo en el marcador Marcelino decidió buscar más poder ofensivo. Marcelino hace el cambio, saca a Serrano mete a Munitis en la izquierda y de manera inmediata Koeman llama a Joaquín para meterlo en la cancha. Después del esfuerzo, podría parecer que Joaquín encontraría una autopista en forma de 1x1 con Luís Fernández más la ayuda de Miguel. Sin embargo, Marcelino aguanta el desafío planteado por Koeman de tener que pelear en esa zona con Joaquín y llega el gol del Racing. Después saldría Ayoze para neutralizar el cambio de Joaquín.
Munitis, referencia del equipo, no pasa por su mejor momento, con un toque de más y espeso en las decisiones. Pierde balones por indefinición, pero su carácter le hace seguir intentándole. Si hoy volviese a estar inspirado en Madrid, escenario de alguna de sus noches gloriosas, puede hacer mucho daño, sobre todo si Schuster pone a Gago atrasado como mediocentro, porque entre líneas Munitis puede hacer mucho daño.
Su compañero en vanguardia será Tchité, todavía por hacer, al que le falta definición, pero un jugador aceptable y veloz. Se pone nervioso de cara a gol, muestra ansiedad y esto hace que durante su estancia en España haya apuntado limitaciones técnicas, quizá porque aún no se ha aclimatado al fútbol de aquí. Es más rápido en los espacios cortos que en las largas distancias, donde los defensas le recuperan y terminan echándosele encima, lo que le hace precipitarse. Si él y Smolarek, el delantero "suplente", terminan rindiendo y haciendo goles el equipo cuajará una buena temporada.

Desde el banquillo entrará, en torno al minuto sesenta, el polaco Smolarek, hijo de una leyenda del fútbol del Este. Smolarek brilló en el Borussia de Dortmund, donde demostró una gran calidad, y es un buen fichaje del Racing que, a poco que las cosas vayan bien, terminará haciendo caja con él. Si Smolarek no brilla este año será por una cuestión de aclimatación, pero destacará en 2008. Sigue adaptándose, pero tiene condiciones: el clásico delantero velocista, más a gusto con el balón al pie que al espacio, que desborda por su velocidad a los defensas. El cartel de delantero "suplente" le durará más bien poco a Ebi para cambiarlo por el de "indiscutible".
Aunque la delantera es aceptable, puede reprochársele al Racing su poco acierto de cara al gol. Les cuesta transformar las oportunidades, en cada partido disponen de dos o tres claras ocasiones ante el portero que suelen desperdiciar. Lo que hace sobrevivir al equipo es, por lo tanto, un nivel defensivo muy alto, porque mantienen muy bien la distancia entre líneas basculando, cerrando los espacios interiores. Todo esto habla muy bien de su entrenador, de su capacidad para ganar los partidos desde la táctica, de sumar puntos desde los aspectos más ignotos para el aficionado de a pie. La labor de un entrenador no es sólo elegir once jugadores, con lo que muchas veces se queda la gente, sino hacer que todos rindan a su nivel, escondiendo las carencias y potenciando virtudes.
DOS ALAS Y DOS VETERANOS
El medio campo del Racing se plantará con una línea de cuatro con una posición algo débil, la de la banda derecha. Es ahi donde menos soluciones tienen y donde Marcelino reclama un jugador en el mercado de invierno. La primera opción es siempre Jorge López, un jugador elegante, de calidad, al que puede reprochársele cierta apatía defensiva aunque a veces también cumple, como contra el Barcelona en la primera jornada cuando brilló en el doble pivote con Colsa. Quizá López esté, con Marcelino, empezando a aprender que el fútbol también es defensa y trabajo, y si logra consolidarse en el Racing es un jugador estimable. Tiene peso para ser importante, referencia y pilar del equipo, y si no piensa en el dinero y sí en disfrutar con el fútbol, crecer, quizá tenga otra oportunidad en un escalón superior.
En la banda izquierda el titular indiscutible es Óscar Serrano, un jugador propenso a las diagonales, trabajador, que quizá fuerce a Schuster a contar con Higuaín por derecha porque, frente a Serrano y Luis Fernández, Robinho no lo tendrá fácil. El Racing defiende bien por izquierda, Serrano ayuda mucho a su lateral, y en ataque gusta de jugar sencillo, con las ideas muy claras. Tiene fuerza, según recibe centra rápido, es un hombre efectivo de cara a la meta rival. Le da mucho peso al equipo, mantiene el equilibrio y, si Jorge López mete buenos centros, será peligroso pisando área o trabajando la zona rechace.
El doble pivote será para dos perros viejos, Colsa y Duscher. Colsa es otro estandarte, con un despliegue físico que muy pocos ofrecen en esta Liga. En Santander Colsa ha encontrado su sitio, usa su cuerpo, mide muy bien, se arroja al suelo con eficacia y es muy valorado por la grada, que en directo aprecia su esfuerzo. Colsa es un barrendero, que solventa los problemas en los que se meten otros. No vive entre los centrales sino que sale para tapar los despistes, hacer coberturas y abarcar muchísimo espacio. A su lado está el conocido Duscher, más lento y aún más limitado que en el Deportivo, pero que sigue aportando dureza, faltas tácticas, brega y saber estar. Como suele pasar con los jugadores argentinos, Duscher es un regalo para un entrenador táctico como Marcelino, y en el Bernabéu fomentará que el equipo no quiera tener la pelota sino buscar el fútbol directo guardando la posición. De lo contrario, si López empieza a gustarse, Serrano se va arriba y Duscher adelanta su sitio, el Madrid puede aniquilar a la contra.
Con una plantilla muy corta, las variantes de Marcelino en el centro del campo son escasas. Si quiere atacar más, Munitis bajará a banda izquierda, con Smolarek entrando en la delantera. Si quiere aguantar el resultado quizá dé una oportunidad a Ayozé, un lateral que puede cumplir como interior zurdo por delante de Fernández. El doble pivote será inamovible, y por la derecha no hay apenas alternativas, aunque si quieres más gol López puede ir al mediocentro y Munitis a esa banda jugando a pierna cambiada, una apuesta que difícilmente veremos esta noche.
DEFENSA DE 11 = GRAN EQUIPO
En este análisis dejamos para el final lo mejor, la defensa, aunque no nos equivoquemos: no es un éxito aislado, fruto de cuatro zagueros cracks, sino fruto del trabajo de todo un equipo, porque aquí defienden todos. Habrá, en esta línea, una baja importante, el sancionado Pinillos, habitual lateral derecho del Racing. Le suplirá, probablemente, el central Sergio Sánchez, cedido del Espanyol. Es otro caso curioso del fútbol: rápido, potente y que destaca por su anticipación, el año pasado también estuvo cedido... al Castilla. Un par de buenos partidos y la habilidad de su representante y los medios madrileños ya hablaban del nuevo Fernando Hierro y un fichaje seguro de la Casa Blanca. Unos meses después, es reserva en Santander y jugará en el lateral donde no está el habitat para que consiga rendir, todo lo más cumplir.
Lo es, eso hay que decirlo, porque delante tiene dos centrales buenos, consolidados, rápidos y contundentes. El argentino Garay responde al perfil de 'kaiser': saca la pelota jugada y va bien a balón parado. Su compañero Oriol destaca por su concentración, su atención, cualidad indispensable en un buen central marcador.
A Garay hay que analizarlo un poco, porque desde algunos sitios empieza a tener cartel de figura. Sabemos que mucha gente tiende a valoar a los defensas por los goles que meten, y que a la gente se le queda el nombre de los jugadores por los tantos que transforma.
Que un defensa meta goles es, efectivamente, un plus incuantificable, porque da puntos, aporta opciones, pero no olvidemos que su misión no es esa sino tratar de evitarlos. Garay ha adquirido fama desde que le hizo dos goles al Madrid y metió alguna falta directa, pero si es un jugador a seguir no es por eso, sino porque siendo larguirucho es rápido, tiene gran presencia física, maneja bien la pelota y mete buenos envíos en diagonal. Con poco más de veinte años apunta, en efecto, a acabar en un gran equipo, aunque todavía tiene cosas que aprender. Por ejemplo, tiene que evitar seguir despistándose en las coberturas, porque muchas veces se sale de la línea de cuatro dejando una autopista a su espalda. Jugar con Marcelino es una bendición para su carrera, porque a él los despistes no se le pasan, los pulirá y puede moldearle como un magnífico jugador.
Acabamos el repaso con Toño, procedente del Recre, del que tampoco hay mucho más que decir. Fue trofeo Zamora en Segunda con el Recre, y es seguro en los blocajes, corpulento, y como sustituto de Aouate ha dado un gran rendimiento en el Racing. Destaca por su sobriedad, y cuenta con toda la confianza de su entrenador.
Cuando un equipo defiende con once y ataca con once, es un equipo que no pierde partidos. Te los tienen que ganar y este matiz es el que diferencia a los equipos competitivos de los que nunca lo serán.
RIGOR Y RESULTADOS
Serio, concentrado, Marcelino entrebaba ayer a los suyos en Valdebebas, con los cinco sentidos puestos en el partido de hoy. Esta mañana los jugadores paseaban y estiraban, en una planificación estudiada. Marcelino no pasará a la historia como un revolucionario, un inventor de conceptos tácticos o métodos de entrenamiento. A la chita callando, su estilo es riguroso, conformándose con plantear bien los partidos y exprimir a jugadores y equipos.
Aunque domina los conceptos mostrados por la zona de Sacchi, no busca el fuera de juego, y ahi quizá tenga que mejorar. Su equipo será más fuerte cuando presione con más convicción arriba, porque el Racing mejora al hacerlo. Cuando el equipo se echa atrás el campo se le hace muy grande, carece de delanteros con la calidad y recorrido necesarios para abarcar tanto espacio manteniendo la amenaza ofensiva. Hoy, en el Bernabéu, no debería aglutinar al equipo buscando a Toño, sino mirando a Casillas. Quizá no lo hace en todos los partidos por su escasez de plantilla, por no quemar a sus hombres, pero hoy es una cita grande... para otros sería un examen pero Marcelino ha superado la reválida.