La clave para el Athletic de Bilbao: la distancia entre líneas. Las últimas visitas del Madrid han sido paseos militares, exhibiciones de jugadores como Guti y Robinho ante defensas presas del pánico, desprotegidas. Si los vascos quieren cambiar la tendencia deberán juntar las líneas, algo que sabremos si han conseguido viendo la televisión: si Robinho juega fluído y tiene espacios y si Guti cuenta con líneas de pase interior el Madrid sumará otros tres puntos.
Favorece a los locales la presencia en el banquillo de Joaquín Caparrós, que cuida mucho el aspecto defensivo y el carácter de sus jugadores. Si transmite su idea del fútbol, los rojiblancos pueden soñar con recuperar el ambiente cargado de las mejores noches de San Mamés. Jugadores disputando el partido, matándose por cada pelota, el público enardecido. Para que el Madrid sucumba el Athletic debe, entonces, mantener al equipo muy junto, evitar ser un coladero atrás y hacer daño al contraataque, basando su fútbol ofensivo en el balón largo al punta y buscando la segunda jugada.
Dos delanteros alineará de principio el Athletic; un ariete que haga de pivote, seguramente Llorente, y un segundo más rápido, buscando el juego entre líneas, Joseba Etxeberría. La baja de Iraizoz bajo palos, aunque sensible por su buen rendimiento, provoca que esos balones largos puedan ser enviados por Aranzubia, guardameta con buen golpeo de balón. Veremos mucho a sus laterales cediéndole la pelota para que, sin complicarse mucho la vida, se la ponga a Fernando Llorente intentando prolongar a Etxeberría. El objetivo es que Llorente busque a Cannavaro como pareja de baile, más vulnerable a este tipo de juego que Pepe.
Balonazo y posición
Con un estilo muy propio, y al que también es proclive Caparrós, el Athletic será, pues, directo en su ataque a los blancos, que deberán cuidar otra vez su banda izquierda, donde Llorente y Etxeberría buscarán el dos para dos contra Cannavaro y Marcelo. Si no hay prolongación los locales buscarán el toque de cara, donde veremos a Gabilondo, David López y Yeste esperando la pelota.
Será difícil ver a un Athletic volcado, ya que la consigna de Caparrós será un “fútbol directo” de centro y remate, lo que denominamos fútbol inglés para no perder las posiciones atrás. Los cuatro defensas permanecerán fijos y delante Caparrós plantará un precavido doble pivote. Orbáiz será el ancla y Yeste, pese a su talento, replegará constantemente. Cuando el equipo bascule hacia una banda el lado más alejado de Orbaiz lo cubrirá el interior del lado contrario, Gabilondo o David López.
En el planteamiento defensivo la primera consigna es apretar arriba tras pérdida, cuanto más arriba mejor, si el Madrid supera la primera línea, el objetivo es un repliegue a la velocidad de la luz. Ante ataque estático, el Athletic partirá del repliegue intensivo para tener espacio para lanzar la contra de tres calles: Gabilondo – Llorente – Etxeberría, y un lanzador, Fran Yeste.
David López en la diestra y Gabilondo en la siniestra, aunque cambian de banda con frecuencia, son las alas del Ahletic. No se espera que, tras ganar 0-3 en Valencia, Caparrós haga muchos cambios, aunque mantenga la incógnita ante medios de comunicación y en los entrenamientos. La posición que genera más dudas es la de interior derecha, donde también podría entrar la joven promesa, con calidad y personalidad, que es Susaeta. Caparrós le está cuidando bien, le machaca en los entrenamientos para que mejore tácticamente y los frutos empiezan a verse, como ocurrió en el Camp Nou. La banda derecha puede ser suya, aunque ante el Madrid es más probable que entre en la última media hora si el equipo necesita marcar, porque además aporta variantes a balón parado. Gabilondo genera más dudas, es el tipo de jugador que puede firmar un tercio de partido excelente para después desaparecer y rozar el suspenso más absoluto.
La sorpresa táctica: doble lateral en banda derecha
Ante un equipo como el Madrid Caparrós puede optar por adelantar a Iraola, poniéndole de interior derecho y colocando entonces a Ustaritz de lateral. Cuanto Ustaritz está en forma debe de jugar, aunque Caparrós tiene tres intocables, el triángulo: Iraizoz – Ocio – Amorebieta. Un equipo que plantea con doble lateral es el Mallorca de Goyo Manzano. Robinho estaría mejor vigilado y la banda derecha vasca ganaría en recorrido y profundidad. Iraola conoce la posición y permitiría, si las cosas no fuesen muy bien, que Caparrós haga un cambio más ofensivo desùés. En cualquier caso obligaría a Schuster a tomar medidas: si Etxeberría se tirara a ese lado, ayudando al interior y al lateral, el tres para dos puede ser constante, con Joseba encarando a Marcelo e Iraola y Ustaritz doblándole, obligando a Robinho a ayudar en defensa y tirando a Diarra hacia esa zona, regalando así aire a Fran Yeste.
Buscar al delantero con pelotazos no es nuevo para Caparrós, que ya en el Sevilla lo hacía mucho con Julio Baptista. El Madrid puede sufrir si le atacan así por la izquierda, porque en la derecha Pepe y Sergio Ramos ofrecen muchas más garantías.
En defensa y en ataque
Atrás, San Mamés cruzará los dedos para que Iraola -si finalmente juega de lateral diestro-, Aitor Ocio, Amorebieta y Koikilii tengan el día. Ocio es un central experto, consistente y que da fiabilidad a la zaga, el tipo de jugador que en Bilbao necesitaban como el comer. En cambio Amorebieta, pese a su excelente físico, es muy despistado tácticamente, es fácil cogerle la espalda y no domina la defensa en zona de cuatro. Asier del Horno, que vuelve a la convocatoria, tiene alguna posibilidad de jugar en el lateral izquierdo en lugar de Koikilii, aunque sigue sin estar en forma. Pese a su elevadísima ficha Caparrós no ha contado mucho con él, aunque su experiencia y buen juego de cabeza le concedan opciones de jugar unos minutos, aunque Asier la ha 'montado' en el último entrenamiento con los suplentes, y Caparrós terminó tan harto de él que lo sustituyó en el partidillo por Gurpegui. Respecto a Koikili, es un chico con una trayectoria particular, fichó por el Athletic con 26 años, afirma que “en el fútbol profesional hay mucho cuento”, se define como un león y muchos ya lo comparan con Bixente Lizarazu.
Las esperanzas ofensivas bilbainas pasan por Fernando Llorente, el Fernando Torres navarro aunque varios escalones por debajo del delantero del Liverpool. El tamaño de Llorente es un arma contra el Real Madrid, que el año pasado sufrió algún apuro cuando, andando y ya semiretirado, entró Urzaiz. El navarro tiene una ventaja sobre Llorente: mucha precisión técnica, capacidad de recibir un pelotazo de cuarenta metros y bajarlo haciendo jugar a los suyos. Llorente no maneja tan bien ese recurso pero, a cambio, ofrece zancada, está con confianza y su 'estilo Carew' no sienta bien a los blancos. Con muchas expectativas alrededor, Llorente está todavía por hacerse, pero la llegada de Caparrós le ha sentado bien y ha dado un salto de calidad importante. El técnico quiere convertirlo en el jugador referente, dándole mucha confianza y haciendo entrenamiento específico toda la semana. La variante a Llorente sería Adúriz, pero no cuadra con lo que esperamos de los bilbainos en este partido. Si Llorente permite el juego frontal, las llegadas sin mucha elaboración, Aduriz prefiere el juego por raso, llegar, recibir y que los compañeros vayan incorporándose.
El zurdo de San Mamés
Si hay un jugador que nos recuerde, por pierna izquierda y talento, a Guti, ese es Fran Yeste. Pudo haber sido mucho pero parece estancado, aunque sigue siendo vital en Bilbao y, cuando está en forma, el equipo mejora bastante. Excelente a balón parado, pese a lo que muchos creen Yeste tiene buenas condiciones físicas, presencia durante todo el partido y nunca se esconde, aunque es cierto que sigue siendo irregular y víctima de muchas lesiones. Es, para su cuerpo y forma de jugar, demasiado delgado, y esos desajustes han evitado que sea uno de los 'dieces' de referencia en España.
También nos fijaremos en Orbaiz que, al romperse el año pasado, dejó al Athletic sin uno de sus pilares básicos. Orbaiz es el caudillo rojiblanco y, de no ser porque no termina de asentarse, sería indiscutible en la Selección. Sus condiciones técnicas y tácticas son mejores que las de Albelda, pero el valencianista es imprescindible en su equipo y, por extensión, se ha hecho con un puesto fijo en el equipo de Luis. Orbaiz, indiscutible en las selecciones inferiores, es otro tipo de jugador, que apuntaba a figura pero al que las lesiones han frenado. El trabajo en el gimnasio y la falta de continuidad le han hecho algo 'tronco', con mala cintura en los giros laterales y demasiada masa muscular. Como mediocentro de posición que es, y no de recorrido, gusta de meterse entre los centrales, recupera pelotas gracias a su inteligencia y es un frontón en los balonazos del portero rival. Le viene bien marcar, esperando, a un mediapunta llegador, antes que tener que perseguir a un creador, por lo que preferirá encargarse de un Baptista o un Sneijder antes que preocuparse de Guti.
También habrá que seguir a David López, fichaje millonario procedente de Osasuna. Es un chico con recorrido, llegada al área, presencia, cumplidor y muy de la escuela del Athletic de Bilbao, proclive al derroche físico. López tiene carácter para presionar y jugar con intensidad los noventa minutos, y podría ser un hombre a tener en cuenta en campañas venideras.
Además de todo lo dicho, destacar el 'Plan B' vasco: el Athletic hará un desgaste brutal, lo que hace al partido más asequible para el Madrid a partir del minuto 70. Para ganar, Caparrós deberá estar muy fino con los cambios, y por lo visto en los entrenamientos los tres cambios pueden ser los siguientes: Aduriz por un delantero, probablemente Llorente, para seguir presionando arriba; Muñoz para entrar en el doble pivote y reforzar el que seis jugadores, más el portero, estén casi sólo para defender; y finalmente Javi Martínez, el mejor de la semana. Por supuesto, no olvidemos el presunto 'efecto San Mamés': se espera lleno en la Catedral.