Hablar de los máximos candidatos a ganar la Champions obliga al análisis de la columna vertebral de cada equipo: portería, kaiser, vértice y killer del equipo. Después se mira la estrategia defensiva /ofensiva a balón parado, la presencia de un crack desequilibrante y el equilibrio ataque-defensa y la solidez del equipo. Cuando un equipo tiene solvencia, recursos y calidad en estos parámetros estamos hablando de un equipo diseñado para ganar. Estos parámetros son los que separan a los ganadores de los perdedores, los que hacen que la moneda siempre salga cara y los que te hacen vivir por encima de la heroica.
El objetivo es seguir estos parámetros para clasificar, entre los que estarán en octavos, y añadiendo las pequeñas variables, aquellos equipos que son firmes candidatos y los que lo son menos. Haremos tres estadios o escalas de nivel, que nos servirán para ordenar las posibilidades y para hacer un análisis global introductorio de cada equipo. Los análisis detallados llegarán con las eliminatorias.
En el primer escalón, los dos grandes favoritos a ganar la competición son el Barcelona y el Chelsea, es extraño que con su trayectoria, plantilla y horizonte sean los "tapados" a los ojos de los analistas. Real Madrid y AC Milan están en un segundo escalón muy cercano y, en un tercer escalón, Manchester y Sevilla por delante de Inter de Milan, Arsenal y Liverpool.
Hablar de un ganador de la Champions es sumamente complicado. Ya lo es incluso atreverse a especular sobre quiénes llegarán a Moscú, porque el fútbol son detalles y tratar de prever el futuro suena osado. Pero sí se puede, en diciembre, analizar los equipos y, en consecuencia, calcular sus posibilidades.
A estas alturas, aunque suene extraño, Barcelona y Chelsea son los dos grandes tapados de la competición. Los analistas parecen no tenerles en cuenta: nadie les da como favoritos. Contrastando con la euforia, a nuestro parecer inexplicable, que se vive en la prensa madrileña con la décima, son pocos los que en la por lo general entusiasta prensa catalana hablan de la tercera Champions blaugrana, lo que es más de un punto a favor del equipo catalán.
Con el Chelsea pasa algo parecido. Desde que se fue Mourinho los 'blues' parecen haber desaparecido de las apuestas cuando todos sabemos que, aunque muy importantes, el fútbol termina siendo no de los entrenadores sino de los futbolistas. Mourinho es otra dimensión de entrenador, un entrenador que convierte cada partido en una batalla, y prepara a su equipo para ganarla con un diseño y metodología de entrenamientos que le convierten en único. Absorbe toda la presión, domina su personaje y es el número uno detectando el punto débil del adversario y enseñando el camino a sus jugadores para hacer de la herida una manifestación de impotencia.
Esa falta de presión tras la marcha de 'The Special One' aumenta, a corto plazo, sus posibilidades: sin el portugués el equipo bajará a largo plazo, pero en los próximos meses el efecto puede resultar positivo. Tanto Chelsea como Mourinho se habían exprimido demasiado: ahora, a sólo siete partidos vista, el equipo tiene capacidad para cualquier reto.
Elemento diferencial de Barcelona y Chelsea son el tener una columna vertebral muy estabilizada, con recambios de garantías para todas las líneas. Sus plantillas les permitirán sobrevivir a plagas de lesiones, algo que no pueden decir muchos equipos de Europa. Los dos combinan bien la seguridad defensiva, porque encajan pocos goles, con una facilidad extrema de marcar, porque tienen calidad diferencial arriba. Y otro apunte: el Barça salió fuerte contra el Stuttgart y el Chelsea no encogió la pierna ante el Valencia. El carácter de ambos en dos partidos en los que no se jugaban nada es síntoma de que le tienen ganas a la competición.
En Champions es fundamental observar la capacidad de un equipo para sobrevivir a una 'noche negra'. Los tres equipos más capacitados para salir indemnes de un partido horrible son, en esta Champions, Real Madrid, Barcelona y Chelsea. Los catalanes tienen muchísimo gol y delanteros capacitados para, a la desesperada, marcar en campo contrario, lo que con un fortín como el Camp Nou resulta fundamental. El Chelsea, al contragolpe, a balón parado o en un rechace te mata, destrozándote tras un partido perfecto. Los cimientos del Madrid están en su carácter, su gol y en el insuperable Casillas, de lo que hablaremos en próximos párrafos.
Barça: "Capitán Deco"
El Barcelona de la 2007/2008 parece muy enchufado en la Champions y tiene una plantilla espectacular. Ayer, con el segundo o tercer equipo, presentaba un plantel de primer nivel. Sería catastrófica una lesión de Valdés, porque con Jorquera la portería azulgrana baja demasiados enteros. A favor, la presencia de un 'kaiser' como Milito,con el lujo de Márquez como revelo de la función Kaiser, aunque si la exigencia es máxima jugarán los dos formando pareja. El nivel de Touré Yayá como mediocentro y, por supuesto, la pegada y el gol de los puntas, algo a lo que ayuda el progreso de Bojan, que está pasando a pasos agigantados de niño a hombre. En Futbolitis siempre hemos creído en él, pero no llegábamos a pensar que estaría a un nivel tan elevado tan pronto.
Otro punto a favor azulgrana es la presencia de un crack desequilibrante con el balón en movimiento, Messi, y contar con el mejor a balón parado, Ronaldinho. A los culés les falta más trabajo en saques de esquina y faltas laterales,tanto defensivos como ofensivos, donde deberían aprovechar mucho más los tiempos de salto y capacidad de desmarque de gente como Eto'o, Henry, Milito, Márquez o Touré Yaya. Si a su capacidad en jugada el Barça sumara el daño a balón parado, el equipo multiplicaría su solvencia: El Barça será el gran favorito cuando aprenda a ganar jugando feo.
Los egos del vestuario restan competitividad, pero este comienzo de temporada le ha venido bien al Barça. Del triunfalismo y los 'Cuatro Fantásticos' se ha pasado a los palos, a un Real Madrid muy crecido, a las críticas dentro y fuera de la Ciudad Condal. Eso, como bien explica Deco, debe ser bien gestionado por la plantilla creciendo en intensidad. La prepotencia desde Madrid debería alimentar y despertar al coloso azulgrana.
Contra los azulgrana jugará cualquier delirio desde el banquillo, como que Rijkaard piense que el equipo está por encima de las circunstancias y tiene que hacer su juego sin pensar en quien se encuentra enfrente. El Barça que ganó la Champions se preocupaba, y mucho, de sus rivales, y si la obligación es la excelencia como dicen en los círculos internos del club al equilo le quedan siete finales antes de abrazar la 'orejuda'. Como pasara hace dos años en la eliminatoria ante el Chelsea, el primer objetivo debe ser mantener la portería a cero y, después, tratar de desequilibrar. Buscar los partidos cerrados, las partidas de ajedrez, jugar como una final y mantener a los jugadores, y a los entrenadores, enchufados al cien por cien. Si se logra, las posibilidades culés se disparan, pero si en lugar de eso vemos a tres jugones en el mediocampo, falta de equilibrio, ausencia de trabajo defensivo y jugadores con la mente en otra parte, al Barça ya sólo le quedarán los detalles, la genialidad, los momentos, y con esos elementos el equipo es muy asequible a cualquier rival con hambre y determinación de triunfo.
Ayer, vimos el Plan B del Barça para este año, el 1-3-4-3 ha pasado a mejor vida, desde ayer, cuando toque remontar entrarán en escena los cuatro fantásticos en un esquema 1-4-2-4, un dibujo que Futbolitis dijo el año pasado que era más adecuado que el 1-3-4-3. La razón, 5+5, cinco defienden, cinco atacan, presión arriba de cuatro, se ahoga al rival y la defensa puede vivir en mediocampo. En ataque juegas un 4x4 contra todos los equipos. Esto es la llave para la portería. Al entrenador rival no le queda otra que meter un quinto jugador en la línea defensiva si no quiere que un desborde sea una oda al desajuste. El año pasado lo propusimos, este año podremos ver la efectividad porque Rijkaard lo utilizará como plan B.
Chelsea: "El silencio de los corderos"
Clasificado con solvencia en un grupo difícil, con una plantilla espectacular y un juego a balón parado letal, el Chelsea sigue siendo un equipo temible. Aunque ya no esté Mourinho, sus alumnos no han olvidado tan pronto el enorme legado del portugués.
La ausencia de 'The Special One' rebaja el perfil ganador, pero también la presión en torno al equipo: es increíble que nadie, con los jugadores que tiene, les considere candidatos seguros. El Chelsea puede tener, sentados en el banquillo, a Alex, Makelele, Ballack y Shevchenko, que con cualquier otra camiseta formarían una columna vertebral de primer nivel.
Al Chelsea también le beneficia el calendario, y con un poco de suerte puede considerarse ya en cuartos. En el horizonte aparecen rivales tan asequibles como el Celtic, Fenerbahce,o Olimpiakos con las chinitas en el camino de OL y Roma. Si le sonríe el sorteo, el Chelsea puede encontrarse en la siguiente ronda con escaso desgaste físico y psicológico y, por supuesto, liberado de tarjetas.
En el Chelsea podremos ver lo que denominamos "Resultante Cúper". El Valencia venía de jugar muy rígido en lo táctico, muy disciplinado y con una focalización manifiesta en los defensivo. Llegó Benítez, soltó el ancla, se quedó con lo defensivo de Cúper y le dió al equipo su toque personal en ataque, con laterales desdoblando, movimiento entre líneas.... Benítez se encontró con que todo el trabajo sucio se lo había hecho Cúper y pudo darle su matiz zonal al equipo pero empezar a trabajar lo ofensivo desde pretemporada. El resultado fue la máquina más perfecta que haya creado Benítez, un equipo que defendía al nivel Benítez pero que atacaba como los ángeles.
En lo defensivo, la herencia Mourinho perdurará durante toda la Champions, en lo ofensivo está Ten Cate para darle alegría, ritmo, combinación corta y triangulación de primer toque. Si el Chelsea implementa el registro ofensivo que posee: Plan A ( juego directo Drogba y segunda jugada) + Plan B (contraataque tras recuperación en 2/3), con un juego de toque alegre y con movilidad será un carro de combate para ganar jugando brillante.
Real Madrid: "Un equipo entre alfileres... letales"
Un poquito por debajo de los dos anteriores encontramos al Madrid que, con Casillas en la portería, Diarra en el mediocentro y Van Nistelrooy arriba tiene recursos más que sobrados para levantar la Champions. Los dos centrales, Cannavaro y Pepe, tienen más nombre que rendimiento, pero es justo reconocer que poco a poco siguen creciendo. El Madrid, además, es junto a Inter de Milán y Chelsea el equipo más capacitado del mundo para ganar haciendo lo mínimo, lo que junto al peso de su camiseta le convierten en candidato forzoso.
Genera alguna duda su estado físico actual, muy fuerte durante la génesis de la temporada, que hace pensar en la Juventus que arrasaba en el primer tercio y terminaba fundida en febrero. La presencia entre los blancos de Schuster y Walter di Salvo tampoco ayuda, porque ambos son sospechosos de fundir a sus equipos y coleccionar cadáveres en la segunda vuelta de la temporada.
El Madrid tiene una columna vertebral respetable, sobre todo en lo que respecta a su portero y su capacidad de marcar, pero sigue estando cogido con alfileres. Una plaga de lesiones le debilitaría dramáticamente, y dependerá como el Chelsea de su peligrosidad en la estrategia a balón parado. Si Baptista se consolida entre los titulares el equipo tiene una pegada tremenda, aunque carece de jugadores resolutivos a balón parado en las faltas directas, lo que permitirá a los rivales parar el juego con faltas en la frontal del área.
¿Sus puntos fuertes? Los conoce todo el mundo: es el equipo que gana mejor haciendo lo justo. Y algo más: tiene un entrenador voraz, quizá más que cualquiera en Europa. Schuster ha asimilado a la perfección la política de su presidente, el 'sálvese quien pueda' que rige el mandato de Ramón Calderón, y sabe que puede ser arrojado a los leones a la mínima. La prensa le está esperando y Schuster tiene el ejemplo de Capello: puede ser despedido cuando menos se lo espere y sin que a Calderón le tiemble la mano por pagar una indemnización millonaria.
Sólo cinco meses después de despedir a Capello todo el mundo parece haber olvidado la causa esgrimida para darle puerta, la 'excelencia', el hambre de juego bonito, y que a Schuster se le trajo bajo la premisa del espectáculo. Cuando lleguen los momentos decisivos de la Champions a Rijkaard, Ferguson o Wenger puede traicionarles la estética, la exigencia de espectáculo, pero parece difícil que Schuster muestre esa debilidad. Por las circunstancias, por su propia forma de ser, Berd no titubeará a la hora de sacar del campo delanteros para atrincherarse atrás, y con la épica instalada en el Bernabéu, con una afición más voraz de laureles que de diversión, el equipo sacrificará los medios a la búsqueda del fin.
Unos meses después de ser firmado como maná ofensivo, Schuster se ha convertido en un Capello con el palmarés vacío y, por eso mismo, aún más ambicioso y hambriento. Eso puede ser el pasaporte a la gloria para un Madrid fajador, que juegue como un equipo pequeño, basándolo todo en el gol y en el portero saltándose cualquier paso intermedio. Esa mezcla de fiabilidad bajo los palos y contundencia en el gol es un pasaporte para llegar lejos en Champions: con el carácter de un Osasuna y la grandeza de la camiseta blanca el equipo puede ser temible. En su debe, por supuesto, la ausencia de un crack de primer nivel, la carencia de un Messi, Cristiano Ronaldo o Kaká.
AC Milan: "El efecto Pato y los ecos de Ronaldo"
Por múltiples razones el Milan es favorito, pero tiene mucho que demostrar. Ya el año pasado, aunque se llevó la gloria, apenas tuvo que jugar tres grandes partidos: en Munich frente al Bayern, en San Siro contra el United y la final frente al Liverpool. Dos encuentros excelentes y una final bien jugada: para el Milan, la séptima Copa de Europa.
Iba camino a la perdición, dando el timón a Gourcuff y con dudas alante y atrás, pero mantuvo la competitividad en Europa. Este año no temblará tanto: Ancelotti ya tiene claro que la prioridad es Europa, y desde el principio el plantel lo ha demostrado.
En enero llega el salto cualitativo, con la vuelta en condiciones de Ronaldo y el fichaje de Pato, el último crack brasileño. Son dos jugadores de primera línea y una mezcla que puede ser explosiva: un crack en decadencia con muchos laureles por reverdecer, Ronaldo, y toda la ilusión del mundo en una joya asombrosa en el caso de Pato. Todo eso, unido, puede ser letal arriba.
La temporada pasada el Milan ganó con el pentágono Ancelloti, este la fórmula ganadora del 2007 será una variante dentro de un equipo que con Pato y Ronaldo volverá al esquema que Berlusconi impuso a Carlo antes de la final contra la Juventus. Falta comprobar la incidencia de los dos puntas en el equilibrio del equipo y ver si la ganancia del efecto Pato + Ronaldo con la vuelta del 1-4-4-2, es superior a la pérdida de Seedorf - Kaka' por detrás del punta, jugando el sistema pirámidal 1-4-3-2-1.
A balón parado, Pirlo, en la estrategia siempre sorprenden. El Madrid es el equipo con mayor capacidad innata a pelota parada, el Milan es el equipo con mayor capacidad de elaboración de jugadas estratégicas.
Otro punto fuerte para AC Milan y Real Madrid es el diseño de la competición. Quedan siete partidos para levantar la Champions y no hace falta jugar siete finales al máximo nivel. Si tienes suerte en el sorteo, estás en cuartos sin esfuerzo máximo.
La fórmula ganadora es un partido brillante más un partido muy táctico por ronda. Recuerden los últimos ganadores y entenderán la fórmula para ir pasando eliminatoria. Son pocos los que superan ronda si no cumplen con está fórmula que bien entendida te lleva de cabeza a Moscú 2008.