
Tras un largo periplo por equipos españoles, coronado por su éxito en el Sevilla,
Juande Ramos llegó al Tottenham con un reto complicado: recuperar la competitividad de un equipo descompuesto y justificar la brutal inversión que el club inglés había depositado en él. Cien días después de aterrizar en Londres, el equipo ha escalado posiciones en la Premier, sigue vivo en las competiciones coperas y su fútbol mejora día a día. El fichaje de Juande parece, pues, un acierto absoluto de los legendarios 'Spurs'.
A su llegada al Tottenham, ¿cómo encontraste al equipo?El mayor problema fue encontrar un grupo muy débil psicológicamente, en zona de descenso y con futbolistas que no creían en sus posibilidades. Nos ayudó que los primeros resultados fueran positivos, y poco a poco hemos escalado posiciones y superado rondas en las competiciones coperas.
¿Cuál era su obsesión al llegar?
Cambiar la mentalidad de los jugadores. Conocía bien al equipo y sabía que tenía mucho más que lo que estaba demostrando. Por eso, en plena competición, introdujimos la doble sesión de entrenamiento diaria, para que en el mínimo tiempo posible empezasen a mostrar su rendimiento real. Para ellos fue duro, chocante, pero los resultados ayudaron a convencerles.
¿Y futbolísticamente? ¿Con qué mensaje llegaba?
Cada entrenador tiene su manera de entender el fútbol, y el de aquí y el español son muy distintos: había que conjugar la forma de jugar inglesa con el fútbol que a mí me gusta llevar a cabo. Era necesario combinar ambos conceptos, ser flexible con algunas de mis convicciones y aceptar aspectos que, aunque considero incorrectos, no pueden cambiarse de la noche a la mañana.
¿Era el mejor momento para llegar al Tottenham?
No tanto, porque el equipo estaba en una situación realmente difícil: teníamos que lograr primero buenos resultados y después, cuando se pudiera, jugar lo mejor posible. Poco a poco lo hemos logrado, ahora estamos más tranquilos y hemos superado rondas en todas las copas, lo que ha estimulado las ganas de trabajar y esforzarse, porque los resultados han ido llegando.
Tu objetivo en el Tottenham...
Quiero construir un equipo ganador, con mentalidad y exigencia para competir de igual a igual con los Chelsea, Manchester United, Arsenal y Liverpool. Ese es mi sueño pero también mi objetivo.
¿Se adapta el técnico a los jugadores, o es al revés?
En mi caso, primero veo las características de mis jugadores, y en función de ellas busco el sistema que mejor puede adaptarse. Aquí encontré jugadores muy distintos a los que tenía en Sevilla, con mucha menos profundidad en banda, por ejemplo, pero he intentado jugar parecido, y creo que estamos haciendo un trabajo magnífico. Los jugadores ya se creen lo que estamos haciendo.
¿Se juega como se entrena o se entrena como se juega?
Me gusta entrenar como juego: con la máxima intensidad. Cuando entrenas así no dejas de hacer, en la competición, lo mismo que practicas diariamente. Me parece imposible que si entrenas a baja intensidad después los jugadores sean capaces de jugar con la intensidad necesaria para ganar.
¿Cuál ha sido el entrenamiento invisible de Juande?
Hacer comprender a los futbolistas la importancia de ese tipo de entrenamiento: cuidarse, descansar, mimar su físico porque es lo que viven. El trabajo no se acaba en el terreno de juego, sino que siempre, todo el día, has de estar en las mejores condiciones.
¿Fue difícil cambiar la alimentación?
Había costumbres que, desde luego, no eran las más idóneas para un profesional, que no puede comer lo que le gusta sino lo que debe. Tuve que insistir mucho en ese sentido, y es verdad que ha sido lo más difícil, pero los jugadores ya han entendido que todo lo que hacíamos era en su beneficio.
¿Han asimilado bien todas esas instrucciones?
Sí, porque los resultados han sido buenos. De lo contrario, pensarían que no servía de nada, pero cuando los resultados demuestran algo no hay más remedio que aceptarlo.
Berbatov, Keane, Defoe... pocos equipos tienen tanta pegada.
Son buenos delanteros, acordes a un equipo con una enorme filosofía ofensiva. Pero creo que un equipo se consigue a base de equilibrio, y nosotros estábamos muy mal en defensa. Esa era la faceta que había que sanear, y en lo que estamos trabajando: puede hablarse de equipo cuando funciona en ataque y defensa.
¿Cuáles son sus responsabilidades?
El modelo de dirección del Tottenham es similar al de cualquier equipo español: presidente, director deportivo y entrenador. Benítez, en el Liverpool, es 'manager', pero yo sólo entreno y dirijo los partidos, lo que no me permite ver futbolistas para buscar refuerzos porque no tengo el mismo conocimiento de mercado que el director deportivo. Hay un mercado muy importante de jugadores semidesconocidos en el que hay que rastrear, jugadores de alto nivel a un precio inferior, pero eso queda para otros.
Ahora opta por la zona en las jugadas defensivas a balón parado, ¿por qué?
Porque con los anteriores sistemas, en mixto y en individual, encajábamos muchos goles. Decidimos cambiar a la zona y los resultados están siendo espectaculares. El sistema depende de las características de los futbolistas, de su intensidad en estas acciones, su capacidad de concentración... aspectos que hay que analizar para después tomar una decisión.
¿Qué pide en el 'scouting'?
Si el rival es muy conocido un informe simple y breve; si es desconocido, un informe mucho más profundo e individual, con datos sobre cada jugador, su físico o la zona donde mejor se desenvuelve. Cuando el rival es de Premier, nos centramos en su sistema de juego y acciones de estrategia.
¿Cuántos partidos de los rivales suele ver?
Generalmente, el último que haya jugado. Los equipos, con tanta competición, no cambian mucho, por lo que no profundizo demasiado en el equipo contrario.
¿Cómo transmite después esa información a tus jugadores?
Durante el trabajo semanal pero, sobre todo, poco antes del partido, porque de hacerlo mucho tiempo antes al jugador se le olvida.
¿Cuál es su 'Plan B' en los partidos?
Depende de cómo se desarrollen los acontecimientos. Si vas perdiendo, pero estás jugando bien, hay poco que cambiar; si además juegas mal hay que hacer un cambio importante, de jugadores o de sistema.
¿Tiene los cambios predeterminados?
No, nunca, porque no sabes dónde estarán las carencias de tu equipo. Dependiendo de quién falla, de quién está más cansado o de cómo juega el rival haces los cambios, siempre según transcurre el partido.
Y si se queda con diez...
Lo mismo. Ganando fuera de casa hemos sacrificado a un delantero; empatando, en casa, nos hemos quedado con una defensa de tres. A veces corres muchos riesgos, pero siempre tienes que tratar de explotar todas tus posibilidades.
¿Es muy diferente el entorno en Inglaterra?
Mucho. La presión, en España, es desmedida: hay mucha gente, muchos medios, recordando siempre los aspectos negativos. En Inglaterra el fútbol es un juego, en el que puedes ganar o perder, pero la gente se olvida pronto del resultado.
¿La intensidad de la Premier sigue siendo lo que crea afición?
Sin duda. Todos los equipos lo dan todo, van a ganar, lo que propicia partidos abiertos de los que todo el mundo disfruta. Independientemente de la calidad de los equipos, la entrega siempre será absoluta.
Wenger, Ferguson... ¿Qué incorporará a su libreto?
Siempre estoy dispuesto a aprender, y grandes entrenadores como los que has nombrado me están enseñando lo bonito que es el fútbol. Aquí no hay especulación: los jugadores no pretenden engañar a los árbitros, ganará el mejor, no el que mejor simule. Eso propicia un juego más divertido, con una gran mentalidad de deportistas.
¿Qué tiene el Tottenham que no tengan otros?
Grandeza, y un trato excepcional. No sé si es algo único o pasa en todos los lados, pero lo único que recibo es respeto, admiración, incluso devoción, con todo el mundo a nuestra disposición.
Con tantos partidos, ¿tiene tiempo de entrenar?
Poco, pero es la propia competición la que hace mantener la forma. A base de partidos los futbolistas corrigen errores, aunque es verdad que echo en falta un poco de descanso.
Algo que obliga a rotar...
Efectivamente, pero hay que ver cuándo: depende de las tarjetas, de qué partido es más importante, de a qué competición das prioridad. Muchas veces tomas decisiones que pueden parecer extrañas, pero que tomamos sabiendo perfectamente lo que estamos haciendo.
Nuestras inquietudes derivarían en una y mil preguntas, podríamos quedarnos días y semanas para analizar tu metodología de entrenamiento, pero la entrevista toca a su fin diciéndote que ha sido un placer estar aquí contigo.
Muchas gracias a vosotros y un saludo a toda vuestra audiencia.
Gracias a tí Juande y mucha suerte en tu aventura, no dudamos que harás camino. Acaba de llegar Fabio Capello su cita con Juande. A nosotros no nos queda más que contaros que mandarle un fuerte abrazo al artífice de todo esto: Josep.
Otras lecturas:
Futbolitis en la web de Juande Ramos
"El Tottenham de Juande"
"La jugada Juande"
Sevilla FC: "Cuando ganar es una obligación" (Octubre 2007)