El Madrid cayó ante la Roma: sorpresa relativa. El enemigo estaba en casa y los indicios apuntaban a un equipo que se derretía, con un rival enfrente que cada vez le tenía menos respeto. Las causas y el análisis de la eliminación no hay que buscarlas en los noventa minutos de la vuelta, sino en detalles muy anteriores: forzar a Pepe en el Calderón, apurar demasiado a Van Nistelrooy, permitir partido tras partido que Ramos abuse de la dureza cuando le sobran condiciones para defender sin usarla, una preparación física más que dudosa... mil detalles dejados al azar por los que al final salió cruz.
La trayectoria del Madrid en Champions no era para tirar cohetes. Sin solvencia, sufriendo, se notaba que el equipo estaba enchufado a la Liga y que Europa estaba en otro nivel. La trayectoria blanca era opuesta a la azulgrana: los culés han respondido a cada jornada europea, tomándose en cambio muchos partidos 'sabáticos' en la competición nacional.
Es ahi donde, este fin de semana, llega ahora al Bernabéu el Espanyol. Tras la eliminación, el limitado Madrid necesita un respiro y ordenar las ideas, resolver el crucigrama que un Schuster muy atascado ha contribuido a crear.
Contra la Roma, Schuster se limitó a sacar a los once mejores jugadores disponibles. El problema estuvo en la disposición y en la mezcla: suena absurdo, pero quizá los mejores no eran los más adecuados. Ahi falló el alemán, que negó a su equipo ese plus que tanto necesitaba un equipo que por minutos iba perdiendo recursos.
Real Madrid- Espanyol
Con las pocas piezas que le quedan, el partido vendrá marcado por la colocación que Schuster haga de sus jugadores. Contra la Roma se cometieron errores, y lo advertimos: demasiados jugadores volviendo tras lesión muscular, era imposible meterle ritmo al partido y además se corría el riesgo de agotar los cambios muy pronto. El objetivo, tanto el miércoles como ahora ante el Espanyol, era la victoria por la mínima, y además la baja de Van Nistelrooy te obliga a pensar en un choque a pocos goles.
Schuster se hizo un lío, de nuevo, con la pareja Gago- Diarra. El africano no tiene la calidad para jugar de interior, no encuentra su posición ofensiva y se estorba con el argentino. La primera corrección contra el Espanyol, meter a Diarra otra vez como mediocentro, metiéndose entre centrales, con Gago por delante buscando la distribución en campo contrario. En defensa, cuando Diarra haga la cobertura a los laterales, Gago ubicándose de vértice en la basculación.
Otro error mayúsculo fue colocar, ante la Roma, a Baptista también de interior- extremo izquierda: hombre al agua. Baptista es de esos jugadores que no pueden pensar en el terreno de juego, sino que precisa de un libro de ruta muy marcado para limitarse a seguir instrucciones. Sería un gran llegador, como lo fue en Sevilla, con un entrenador preciso y con gustos mecánicos como Benítez, pero fracasa con otros que le exigen imaginación como Wenger. Lo de Baptista es la pegada o el juego directo, según en qué línea juega, y no inventar en mediocampo. Si pones a Baptista en punta, necesitas alimentarle con juego directo y segunda jugada.
Si no se le coloca de punta, su posición es de interior pero con un registro sencillo. Control y tiro, o apertura a banda e incorporación al remate. Verle cerca de la banda, como ante la Roma, es una pérdida de tiempo para un jugador incapaz de improvisar.
Tampoco tiene sentido ver a Raúl en la punta de ataque cuando es el lugar menos idóneo para un jugador que vive de la aparición. Raúl, en todo caso, parte de nueve y hace sus acostumbrados desmarques, vive de dominar el reglamento, sabe que en segunda jugada desaparece el fuera de juego posicional. Por eso desmarca buscándolo, por eso consigue separar la línea defensiva de la línea de medios y por eso genera espacios para los jugones y fomenta apariciones entre líneas. Ese juego le ha dado muchísimos goles, y también mucho fútbol entre líneas al Madrid. El problema llega cuando él es el presunto killer, porque entonces todos sus compañeros le buscan y ha de hacer desmarques de ruptura ciegos entre centrales, donde es muy difícil meter la pelota. Si Raúl está de 'nueve' el Madrid pierde muchos balones a pies de los centrales adversarios, el jugador se vuelve previsible en primera jugada e invisible en la segunda.
Teniendo a Soldado y Baptista, fue un error colocar al capitán de ariete. Contra el Espanyol, Schuster debe cambiar el libreto: Baptista hubiese sido ideal contra la Roma, un perfecto elemento de distracción para el juego de Raúl, pero quizá Soldado sea el indicado contra el Espanyol. Jugador de la cantera, peleón y hambriento por sacar las castañas del fuego. Recordamos el gol de Morales al Dépor, el de Portillo al Borussia... ¿por qué no va a hacer lo mismo Soldado? Lástima que, desde principio de temporada, haya estado tapado por un egofichaje llamado Saviola...
Contra el Espanyol, Higuaín debería ser indiscutible. No es uno de los once mejores, pero su presencia ante la Roma habría permitido meter a Raúl en su posición, tener dos bandas -con Robinho pidiéndola al pie y 'el Pipa' al espacio- y el argentino siempre aporta ilusión y carreras sin balón. Si ademas le das minutos y mejora sus decisiones una vez toca al balón, Higuaín será un jugador muy aprovechable.
Las opciones son muchas. Soldado de nueve, con Raúl por detrás. O Baptista detrás, con Raúl e Higuaín más en banda y Gago y Guti en el mediocentro, dando así descanso a Robinho y Guti. Marcelo puede volver a la banda izquierda: no tiene nivel para Champions, pero está fresco. Otro partido en banda para Heinze puede ser un esfuerzo excesivo, porque además Valdo no lo pondrá fácil: esa línea de tres, detrás del punta, es una de las grandes fortalezas 'periquitas'. Tienen fútbol, velocidad y gol.
La amenaza de Valverde
El Espanyol le llega en mal momento al Madrid: los blancos están en un ciclo corto, no hay tiempo de recuperación tras Europa y pocas posibilidades de rotar, porque Schuster ha perdido la confianza en muchos jugadores de la plantilla. El alemán no ha hablado el jueves con los jugadores, no hubo terapía de grupo ni análisis de los fallos para corregir errores, y no para de mostrar soberbia. El Espanyol ya tiene experiencia en complicarle la vida a los blancos, tienen mucho ritmo de juego, juventud y combina presencia física con velocidad.
Tamudo ha avanzado en su recuperación, y podría regresar ante el Madrid. Probablemente no de principio, pero sí a partir del minuto sesenta, cuando los minutos pesen en las piernas madridistas y todos los blancos necesiten mucha atención muscular. Ewerthon será probable titular, aunque parece demasiado poco para jugar solo en punta... Jonathan es otra opción, y cumplió en la época de vacas flacas, y Valverde podría llegar a sorprender con el canterano.
Detrás está, clarísima, la línea de tres formada por Valdo, Luís García y Riera. Como con Mancini, la ausencia de Ramos es grave, porque Riera es un jugador de zancada, ideal para las contras, que funciona en la estrategia y llegada. Para frenarle, Schuster no tiene muchas opciones. Salgado, aunque llegue a estar en condiciones, no es el más adecuado, y Torres no pasa por un buen momento como vimos en la Champions. Su salida convirtió la banda derecha en un coladero.
Valdo también puede poner en apuros a Heinze: ante los problemas de amplitud mostrados por el Madrid ante la Roma, sin juego por banda, Marcelo puede contar. Y Luís García... Importante a balón parado, con calidad, presencia y jerarquía, es uno de los secretos de que el Espanyol esté tan arriba.
En el doble pivote estará el indiscutible Moisés Hurtado, un buen jugador que debería haber ido ya alguna vez con la selección. Visto el panorama de medioscentros defensivos, con una competencia como Albelda o Marcos Senna, es incomprensible que no haya tenido aún una oportunidad. Su acompañante este sábado no está muy claro, aunque podría ser Ángel por delante de Milan Smiljanic 'Lola'.
La defensa está muy clara: Zabaleta, Jarque, Torrejón y David García. Kameni estará detrás. Valverde sabe cómo manejar estos partidos, domina los conceptos defensivos y la contra: el año pasado, sólo la fuerza interior del Madrid y algunos errores individuales españolistas evitaron su triunfo en el Bernabéu.
¿Cómo ganar al Madrid? (I), Futbolitis, 2 Octubre 2007. Planteamiento defensivo
¿Cómo ganar al Real Madrid? (II), Futbolitis, 19 Octubre 2007. Planteamiento ofensivo