
Llega el Barça a Gelsenkirchen con los deberes sin hacer y el equipo sin armar.
Un año después lo podrido sigue ganando, destrozando cualquier intento de sacar la cabeza. Vestuario dividido, el equipo no sabe a lo que juega,
Rijkaard ‘agotado' a nivel mental, y los jugadores muestran una fragilidad psicológica que les puede llevar directos al abismo y al finiquito. A ello, hay que unir el pésimo estado físico del equipo, la inexistente capacidad táctica y el desprecio por la estrategia.
El Barça necesita catarsis, lo ve hasta un ciego pero existe la posibilidad de ganar la Champions, ¿Por qué despreciarla? A partir de ahora,
el objetivo debe ser la tercera, rotar en liga y hacer una limpieza total y absoluta a final de temporada.
'Lo primero el Barça', rezaba el eslogan Laporta, a eso nos ajustaremos. El sorteo inmejorable, una perita en dulce, un equipo que responde a los principios básicos de la zona aunque falla en lo fundamental, sus jugadores toman decisiones individuales sin ajustarse a los automatismos colectivos. Los alemanes se presentan como el equipo que mejor se adapta para que el Barça saque su mejor fútbol. Ocurrirá pero no convendrá lanzar las campanas al vuelo porque no conviene hacer juicios de valor ante un equipo que pasó a octavos tras la autoeliminación del Valencia y llegó a cuartos gracias a un héroe: Neuer.
Las aguas bajan revueltas en el Schalke 04, Mirko Slomka es un proyecto agotado, las guerras internas están a la orden del día y al irascible Mirko se le acusa de no tomar decisiones siendo un ‘evitador' como Frank Rijkaard. El Schalke es un equipo que siente la presión cuando llega el momento decisivo, tardes de gloria para vísperas de nada han sido una constante de este equipo. Todas las miradas apuntan a un entrenador incapaz de transmitir determinación para triunfar. Slomka accedió al cargo para suplir a Rangnick con carácter de urgencia mientras se encontraba otro. Vive cuestionado, no es intocable pero perdura.
Como segundo entrenador tenemos a Néstor Jevtic, hermano mayor de Nikon Jevtic, el niño prodigio que no va a la escuela para ser el icono de una familia con una obsesión que recuerda al padre de Venus y Serena Wiliams. Nestor, al cumplir la mayoría de edad cambió su apellido. Ya no es Jevtic, sino el Maestro. El Schalke no se atrevió a presentarlo como Néstor el Maestro, imagínense las razones. Su hermano, cuando llegué la mayoría de edad, lo bautizaran como ‘Nikon el crack'. Veremos donde y como acaba el pack.
En lo táctico, el Schalke juega un 1-4-4-2 con la variante defensiva de 1-4-4-1-1. Contra el Bayern de Munich y demás citas importantes, Slomka hizo experimentos con el dibujo. La experiencia nefasta, en la línea del ‘experimento Rijkaard contra en Villareal en la primera mitad.
En la portería Neuer, en un momento de forma espectacular. En la defensa, línea de cuatro con Rafihna - Krstajic - Bordon- Pander. La disposición ofensiva recuerda al Barça que jugó contra el Chelsea y que encajó tres en los primeros minutos. Los laterales se incorporan de manera simultánea, por eso Slomka elige dos mediocentros de corte defensivo (Ernst - Jones), quedando el Schalke con dos centrales haciendo el desmarque de apoyo por detrás y muchos jugadores por delante de la línea del balón. Una pérdida ahí supone gol de un Barça que debe dibujar en Gelserkichen en mismo partido que le planteó Mourinho en Stamford Brigde.
La salida de balón del Schalke no tiene secretos. Para salir tocando, tendencia absoluta a iniciar por Rafinha. Primera opción salir tocando, la segunda juego directo. La primera opción directa es Bordon - Krstajic buscando balón frontal a Kevin Kuranyi, juega de pivote para hacer la pausa que facilite la llegada de sus compañeros. La segunda opción se inicia en Neuer, que busca el juego directo con el desmarque vertical de Asamoah.
Una característica propia es la ausencia de cambios de juego; esto es debido a la escasa capacidad de los mediocentros. Ernst se borra de la jugada, no admite transición ya que vive pensando en defender cuando sus compañeros tienen la pelota. Su compañero debería ser un jugador de una calidad diferencial, pero no es así.
Jones es una máquina de perder balones y lo que es más importante, de jugarlos sin criterio. Sobrevive porque tiene fuerza física, zancada y recorrido. Está sancionado por acumulación, jugará en la vuelta. Slomka duda del sustituto de Jermaine Jones; si fuera Bundesliga metería al uruguayo Grössmuller con Kobiashvili en izquierda pero juegan cuartos de Champions contra el Barça, el objetivo es no encajar y aprovechar la estrategia para marcar la diferencia. La elección puede ser mover ficha, pasando Westermann al mediocentro con Fabian Ernst. En la izquierda, Levan Kobiashvili.
La falta de calidad de los medioscentros hace que la baja de Rakitic sea determinante para el tipo de fútbol que vamos a ver. En su lugar Asamoah, un finalizador, no le pidan que cree nada sino que lo acabe. Arriba en punta, uno de los gemelos Altintop, Halil. Como Asamoah, el gemelo puede jugar en derecha o de segunda punta, la baja de Ratikic obliga a que Asamoah juegue de inicio en banda derecha cuando suele ser el Plan B, Slomka para jugar con tres puntas en la fase final de los partidos.
Encargado de tapar al mediocentro en fase defensiva y de buscar la segunda jugada en fase ofensiva. Está por debajo del nivel de su hermano, Hamit, traspasado al Bayern este verano y que acaba de caer lesionado en el amistoso contra Bielorrusia; se perderá los cuartos contra el Getafe según las fuentes oficiales del club bávaro aunque otras fuentes no oficiales hablan de KO para la Eurocopa. La pareja de Altintop es Kevin Kuranyi, su mejor juego viene cuando recibe mirando a Neuer y dando la espalda al portero adversario. No tiene instinto asesino, recuerda a Kluivert si me permiten la distancia, hace jugar a los demás, recibe y abre el balón a los costados, busca segunda jugada pero en el área se queda, no tiene esa intuición necesaria para marcar las diferencias haciendo goles de la nada. Un aspecto a mejorar por el Schalke, si quiere competir, es encontrar un acompañante a Kuranyi.
Esta es la columna vertebral del Schalke, los cambios son previsibles. Slomka es un técnico de reacción tardía y repetitiva. Las cartas están marcadas, el Barça debe buscar el cuerpo a cuerpo, hacer un partido competitivo y darle velocidad al balón para que el rival llegue un segundo tarde. Este será el mejor pasaporte para la vuelta porque los alemanes tienen a Rafinha, Bordon, Westerman, Grossmüller y Kuranyi al borde de la sanción. El Barça debe evitar la estrategia, ahí está la esperanza de Gelsenkirchen, una media superior al 1'85, entrada al primer palo, remate directo o prolongación al segundo, el lanzador saca a pierna cambiada. Habitual ver de lanzador a Pander por derecha y a Rafinha por izquierda, la trayectoria del balón siempre es de fuera hacia dentro.
Mañana, en exclusiva para todos los lectores de futbolitis, colgaremos el análisis de video del Schalke 04 editado para el visionado de los jugadores del FCB.