Compleja tarea ser entrenador. Llegas a la final y el mejor camino para vencerla es renunciar a la pelota. Juegan Valencia y Getafe, dos equipos antagónicos para suerte valencianista.
La primera final de Laudrup en España, y lo que es más importante, su tarjeta de presentación como técnico. En la final de la temporada pasada, Schuster empezó a desencantar a muchos por su planteamiento, sus formas y esa extraña ‘desaparición' de Alexis. Es especialista el alemán en enviar jugadores a la nevera; debería estar presidiendo a los árbitros... en un par de semanas habría que importarlos.
‘Sei grande Michelino'
La papeleta de Michelino es de órdago. Con balón su equipo es fuerte, dominador y consigue el éxito, como ha demostrado esta temporada. Las bajas golpearon al 'equipo del Sur', llega con sólo tres ausencias.
Milagro relativo porque aunque con casi todos llega débil para la batalla y, salir para someter al rival, suena a heroico. De antemano, la receta ganadora es darle el balón al Valencia. Una cruz para los del Turia. Esta temporada, cada vez que un equipo ordenado y combinativo en la contra les ha dado la pelota, ha sido sinónimo de derrota y lo que es peor, de impotencia. El Racing, hace unos días, la última demostración.
Si la jugada sale mal, se hablará de un Laudrup conservador; si sale bien, de un Laudrup táctico con una lectura de partidos que le llevará de cabeza a un grande. Como dice Cruyff, ya tiene el visado para el Barça. Guardiola debe de esperar. Schuster no peligra, al menos de momento. Puede ser la excusa perfecta para terminar con la herencia Florentino (Sergio Ramos - Robinho) más la venta de Diarra, hacer caja y seguir haciendo fichajes para que Calderón busque seguir remando sin mirar atrás. La justicia llegará, Calderón saldrá por la puerta de atrás porque aunque engañe a unos pocos interesados, nunca se ha ganado ser presidente del Madrid. Hace unos meses había opciones en el Madrid, hoy en día, salvo sorpresa mayúscula, toca continuismo.
Laudrup tiene opciones de entrenar a lo mejor del fútbol español. Buscan entrenador, si no lo han encontrado ya, el Barça, Sevilla, Valencia y Atlético de Madrid, banquillo este que, dada su preferencia por seguir viviendo en Madrid, le vendría como anillo al dedo. Siendo Laudrup ganador de Copa, cambia el escenario. El mercado se moverá a partir de Michelino, pasando Marcelino al segundo escalón y Unai Emery al tercero. Di Biasi está firmado por el Almería, seguros son Manzano y Caparrós, pero a partir de ahí no hay nada definitivo. Esta final de Copa del Rey, marcará el mercado de futuros en los banquillos. La imagen del ganador siempre marca la diferencia, asociar el triunfo con la imagen de gentleman más el gusto fútbolístico es un cóctel que convierte al 'inexperto' danés en la estrella del mercado. A los nombres de Laudrup, Marcelino y Emery habrá que sumar a Quique Sánchez Flores, aunque Quique está un par de peldaños por encima por sumar experiencia al perfil deun estudioso del fútbol y sus metodologías.
Si la final fuera contra un equipo muy solvente sin balón, el Valencia nunca sería favorito. Sin embargo, el Getafe juega como un grande, busca el campo contrario y mover el balón a velocidad de vértigo en campo adversario. Busca dominar, evitar ser dominado aunque en las fases sin balón se junta en su propio campo con un 1-4-4-1-1 con espacios interiores cerrados y escasa distancia entre líneas. No lo hace mal el equipo de Laudrup en el repliegue pero le falla la elección de jugadores. Esa manera de jugar no mezcla bien con los ‘jugones de la zona ancha del equipo del Sur'.
Decisiva la vuelta del ‘Cata' Díaz. Una garantía y un sinónimo de solidez. Su ausencia ha sido decisiva y determinante. Con el Cata jugaran Cortés en el lateral derecho, Licht en el izquierdo con Belenguer como la dupla perfecta para el 'Cata' Díaz. La zona ancha respira con el Cata y lo que es más importante, nunca pierde la posición porque el Cata manda y ordena, repliega y achica, moviéndose todo el equipo a su ritmo. A partir de ahí, las cartas marcadas en el Getafe. No hay mucho más donde elegir. Manu del Moral, velocidad más remate, en la punta de ataque con Albín por detrás en ese dibujo 1-4-4-1-1. La lesión de Uche no deja opciones. En el centro del campo, la duda es la milagrosa recuperación de Pablo Hernández. La lógica convierte al renacido Cosmin Contra en el interior derecha titular para dejar a Pablo como opción revulsivo contra el que será su equipo. Obligada por circunstancias, la variante del doble lateral me gusta para una final. Le da mucho recorrido al equipo, combina capacidad ofensiva y defensiva y anula el desequilibrio que genera Mata jugando de interior y Villa de falso extremo izquierdo. El resto, De la Red y el incontestable Casquero por dentro, con Granero en izquierda y Cosmín Contra en derecha.
La flor de Koeman
En el Valencia, aplicación de la fórmula ganadora contra Madrid y Barça. Repliegue intensivo, iniciativa para el rival y contraataque buscando ‘el ataque en ala' (curso de entrenadores) o ‘el triángulo Tex Winter'. Por el bien del espectáculo, oremos para que Joaquín no se entretenga y llegue puntual a la charla. Con el ex bético en la derecha y Villa en la izquierda, esta posición le puede dar muchas soluciones a Luís Aragonés en la Eurocopa, más Silva jugando de Ronaldinho en decadencia como falso nueve. En la zona ancha, Marchena de mediocentro ya que Maduro llega muy justo, Baraja a su derecha y Mata como escudero a su izquierda. El secreto del éxito de esta fórmula ganadora es el joven asturiano. Recuperador y llegador, con un nivel físico sobresaliente, Mata cierra la espalda del mediocentro, presiona la subida de su lateral y es capaz de llegar al área rival desde la segunda línea. Lo mejor de todo es que cuando llega, define, síntoma de que no hay resto de lactato en el organismo y de su facilidad para el gol. Una joya jugando en banda o de interior.
En defensa, Miguel más Albiol, Helguera y Moretti. Esa es la teoría pero Koeman es inflexible con el rajador. Contra el Racing no jugó el rebelde Helguera. Descanso o castigo. ‘Tintín' Koeman es otro especialista en utilizar la nevera como argumento para modificar conductas. En portería Hildebrand, uno de los responsables de que el Valencia haya llegado a la final. Le falta fuerza en el tren inferior, desacertado en la colocación de las barreras. Con Timo el objetivo no debe ser el gol de falta perfecto, no es preciso buscar la telaraña de la escuadra, sino superar barrera con un toque seco y preciso, balón por encima del tercero de la barrera y será gol sin remisión. No tiene Timo, una capacidad atlética que le permita tapar su palo y el del lanzador.
El Valencia, vive en convulsión pero la calidad está ahí. Yo no descartaría tan rápido una victoria ché porque el desastre Koeman lleva sobreviviendo en la élite por razones triviales como su inmensa flor. Así ganó la Eredivise la temporada pasada. En una jornada final donde podían ganar tres, dos venían con fuerza y con más opciones, Ajax y AZ - este el gran favorito, mientras el otro, PSV, estaba roto físicamente, hundido moralmente y Koeman era una marioneta en una entidad sabedora de que se había regalado la liga y sus opciones en la última jornada eran escasas. Trepidante final en la Eredivise. Koeman y Bruins Slot ganadores. Una vez más... pero sin ninguna capacidad para callar bocas.