‘El teatro de los sueños' como imagen de marca, la inspiración para los galácticos de Florentino y el ‘más que un club' de Laporta. El objetivo es una frase para llegar al aficionado asiático y ganar mercado. Gana el United, el club más conocido en el mundo para sorpresa de los latinos y el único que ha sabido combinar los planes de expansión de marca con el rendimiento deportivo. Llegaron a Asia y buscaron ser el equipo donde todos los sueños se hacían realidad. Era la puerta de entrada al mercado de futuros del circo del fútbol.
Alguno sigue empeñado en pensar que el objetivo está en los 12 millones de euros de la gira. Mentira mediática, las giras son migajas; el objetivo está en los derechos televisivos del futuro. Se jugaran partidos en horario de máxima audiencia en Asia, los rendimientos del merchandising se dispararán y ahí el más poderoso será el que más aficionados tenga. En ingresos, Barça y Madrid son los mejores hoy. En el futuro el United no tendrá rival, aunque el Barça a través del "más que un club" simbolizado en UNICEF, lucha por ganar el corazón de los asiáticos. Florentino entendía a la perfección el camino iniciado por el Manchester. Le siguieron ‘los galácticos', frase nacida desde el propio club, no para manifestar superioridad sobre los rivales europeos sino para dar a entender al público asiático que si en el Manchester todos los sueños se hacían realidad, el Madrid era el equipo de los héroes.
Al Madrid le absorbió por completo el mercado de futuros. El United camina paso a paso y el mejor ejemplo de ello es David Beckham. Venderlo era perder posiciones pero lo deportivo siempre iba por delante de lo económico. Manda Sir Alex Ferguson, merecedor de todos los elogios y alguno más. Llevó al Aberdeen a cotas insospechadas y al Manchester lo ha posicionado como el club con mayor equilibrio del mundo. No es el que más ingresa pero podría serlo, no es el que más títulos gana pero lo sería si a su fútbol le quitaran un punto de espectáculo y le dieran un toque de resultadismo, y tampoco es el que mejor juega porque Sir Alex es un nostálgico, pero ganar es el inicio de su filosofía.
Compromiso con el fútbol ofensivo, ese es el sello Ferguson. Juego por bandas, centros y remates, llegadores de segunda línea, mezcla de juego directo con juego de posesión, todo ello a una velocidad de vértigo. La filosofía siempre ha sido la misma. El éxito en buena parte ha dependido de los jugadores. A mayor calidad, más espectáculo y mejores resultados. La fórmula United no aguanta la falta de calidad porque para sentirse fuertes necesitan ser efectivos en ataque. No valen en Old Trafford jugadores que tengan seis ocasiones y no marquen la diferencia. Necesitan ser letales arriba porque asumen riesgos atrás. El adversario debe salir al campo con la sensación de que un gol o dos pueden no ser suficiente para ganar a los ‘red devils'. Aquí encontramos la primera diferencia con el Arsenal. Los ‘gunners' te avasallan con su toque pero no traducen el fútbol en goles. Un gol en el Emirates Stadium es una fortuna, los ‘red devils' juegan peor y por oleadas; en cinco minutos te generan cuatro ocasiones y marcan, salvo milagro.
PLAN A
Sir Alex tiene mucho de Cruyff o Johan mucho de Ferguson. No gustan de repetir alineación, los extremos son intocables, el juego por bandas obligatorio y la velocidad del balón la llave que abre todas las puertas. Amantes de la triangulación, todo lo basan en tres jugadores. Primer toque, un apoyo de cara, generación de espacio y desmarque de ruptura aprovechando el espacio.
Cuando el partido está trabado buscan llenar a su equipo de ‘vacas sagradas' para marcar la diferencia. El secreto del fútbol de toque está en la intimidación del crack, ese jugador que atrae a dos defensas en cuanto la tiene, y que si la suelta rápido tienes superioridad para ir directo a gol. Si la ayuda no llega al crack, este jugará el uno contra uno para decantar el partido.
El sistema de juego elegido por Ferguson es el 1-4-3-3. Busca la mezcla, no juega al mismo ritmo y maneja conceptos sencillos pero muy eficaces para marcar la diferencia.
1. Juego directo Van der Sar
Vital para el sistema Ferguson. Es el mejor portero jugando con los pies junto con Valdés y Reina. La cantera del Ajax y la del Barça como reflejo de la misma idea futbolística. Reflejo de lo erróneo de la política de fichajes de Van Gaal. El problema no fue traer muchos holandeses sino invertir en los que marcaban la diferencia. Van der Sar, Seedorf, Van Nistelrooy siguen marcando la diferencia y ha pasado una década, que se dice pronto. El ‘pit bull' Davids y Overmans hubiesen sido apuestas seguras, pero ambos llegaron demasiado tarde.
Van der Sar busca juego directo: la cabeza de Cristiano Ronaldo en el extremo o la caída a banda de Rooney. El objetivo es finalizar en pocos toques, hundir al equipo rival y terminar con la segunda jugada o ganar el rechace para iniciar en campo adversario. Si el Barça quiere ir a por la eliminatoria debe presionar a Van der Sar. Eto'o es el elegido. Su misión es reducir el tiempo para ejecutar a Van der Sar y provocar pérdida sin desgaste por parte del equipo. Cuando esto ocurre, el Manchester empieza a sentirse incómodo.
2. Juego de posesión con inicio en Scholes
La variante al juego directo es el juego de toque. No duerme la pelota, esta viaja directa a la portería adversaria. Complejo ver pases horizontales, el balón circula a velocidad de vértigo con trayectorias verticales de idas y venidas. Salida de balón por el lateral y primer toque para Scholes. Si no lo encuentran, tocan y tocan de manera intranscendente hasta encontrarle. Cuando este recibe empieza el fútbol de vértigo. Paul Scholes es uno de los pocos jugadores en el mundo que juega con idéntica maestría en las posiciones de medio centro o de media punta. Domina los tiempos y las zonas, sabe donde arriesgar y donde conservar. Tiene un primer toque que marca diferencias y que ha pasado inadvertido en el mundo mediático. Cuando juega de primeras es capaz de aunar velocidad, efecto y precisión, dándole al receptor en banda toda la ventaja para que la ayuda no llegue nunca.
3. Diagonal Carrick.
Una sorpresa es el escaso protagonismo de Michael Carrick en el juego de toque. No participa. Su misión es defender mientras el equipo ataca. Este es uno de los secretos por los que el Manchester es el menos goleado de la Premier. Sin embargo, existe el ‘automatismo Carrick'. Cada vez que recibe, busca la diagonal de empeine interior al extremo izquierdo. Es la diagonal Márquez diez metros más arriba pero con una precisión que ahoga al rival y le hace dejar espacios libres en la basculación. El receptor suele ser Rooney o Cristiano Ronaldo, ambos a pierna cambiada. A velocidad de vértigo, Evra doblará por fuera y los ‘bad boys' del United irán por dentro para finalizar. De nuevo, Giggs con Scholes en la frontal como segunda opción para el golpeo desde la frontal.
Como ven, el libro de Cruyff con el sello Ferguson. Comparar al Dream Team de Johan con el equipo actual de Ferguson es sencillo. Van der Sar inicia como lo hacía Koeman, Scholes hace de Guardiola. Todos saben que el Barça empezó a sufrir cuando le tapaban a Koeman - Guardiola. Para seguir ganando tuvieron que jugar menos académico y fichar a Romario para que de la nada marcara la diferencia. Cuando el Barça no tenga la pelota, Eto'o deberá presionar a Van der Sar y Touré Yayá a Scholes en marca al hombre. Si Touré sale de posición, Iniesta hace la permuta y pasa al medio centro. Es la mejor manera de desesperar a Cristiano Ronaldo. El Manchester perderá los automatismos y necesitará vivir de la individualidad. Si se juega en campo del United, esta no existirá.
Sigamos con Cruyff porque su rastro nos lleva a Ferguson. Partido cerrado, ritmo de balón lento. La solución pasa por variar las posiciones de los puntas. Ferguson lo hace como Cruyff y a diferencia de Rijkaard que los cambia por un tiempo largo. Sir Alex lo hace sobre jugada, cruces y ocupación racional del terreno de juego. Movimientos sin balón, complejidad extrema para que las posiciones siempre estén bien cubiertas,... se nota que Queiroz sabe aplicar a los automatismos competitivos la metodología de entrenamiento.
Tres puntas y una sobrecarga.
Giggs, Cristiano y Rooney, los tres titulares indiscutibles. Opciones para Nani, Park y Anderson aunque este está en fase de aprendizaje para ser el futuro Deco y tiende a jugar en la media como interior. También Park está en esa dualidad aunque sigue el camino inverso. En el último gran PSV, con Hiddink en el banquillo, Cocu era el mediocentro y Van Bommel y Park los interiores. En el cambio de posición Rooney lleva la manija, sus caídas a banda son el terror. Tiene disparo, poderío en el tren inferior, velocidad y potencia. Cuando recibe en banda 1x1 tras diagonal, Carrick es letal.
La sobrecarga la marca Cristiano Ronaldo. Cuando decide no ocupar la banda, se queda por detrás del punta jugando a segunda llegada y llegada por dentro. Le ha cogido gusto al juego aéreo. Lo definiría como ‘air' Ronaldo porque su ‘suspensión' en el aire está causando estragos. Si el portugués decide dejar la banda e irse por detrás del punta, el sistema de juego del Manchester no tiene dos bandas y eso que Rijkaard consiente en el Barça, Ferguson no lo permite. La amplitud tiene que estar siempre asegurada. Cuando el portugués se va hacia dentro, Hargraves o Andersson irán a ocupar el espacio y tendremos el dibujo de manera esporádica de lo que será el Plan B de Ferguson si no se hubiera conseguido el resultado.
PLAN B
Quitar un jugador de mediocampo, meter otro punta para jugar un 2x2 con los centrales y mantener los dos extremos. Un 1-4-2-4, a partir de un 1-4-3-3. Los cambios suelen ser Nani por Giggs y el ‘Apache' Tévez por Hargraves o Anderson, según quien este jugando. La disposición es sencilla: Rooney y Tévez haciendo cruces para generar espacios por dentro, Nani y Cristiano Ronaldo en las bandas dando amplitud y quedando Scholes y Carrick como doble pivote.
Si actúa el Plan B, desaparecen los cambios de posición para poder tener pensamiento único en dos aspectos: marcar la diferencia en tu zona y correr tras pérdida como un velocista para situarte por detrás de la línea del balón y convertir el dibujo en el tradicional 1-4-4-2.