‘Los miedos de Sir Alex'
Ultradefensivo, diez por detrás del balón y un islote llamado Cristiano Ronaldo. Calidad en el once pero todas las piezas descolocadas. Cambio de sistema, ruptura de automatismos, desprecio al juego por bandas y mucha obligación defensiva que hicieron del Manchester un desconocido con una de las peores transiciones ofensivas que se hayan visto en muchos años en el feudo azulgrana.
Doble lectura del partido ¿virtud azulgrana o estrategia United?. Por colocación y posicionamiento lo último. No ha sido el equipo de Rikjaard el que ha arrinconado al once de Ferguson, sino que estos han marcado una línea divisoria, les han dicho que hasta aquí y el partido se ha muerto ahí porque el Barça actual carece de ritmo competitivo, chispa, velocidad y un juego capaz de desarbolar a un adversario. A día de hoy, el Barça es un equipo lento, previsible, que vive de la combinación corta por dentro siendo un fracaso absoluto porque esta se combate con facilidad amontonando jugadores por detrás del balón.
La gran noticia es que quedan dos partidos en lugar de tres y que sin volver a ganar se puede ser campeón. La otra es el valor doble de los goles en campo adversario: le doy pocas posibilidades al Barça en Old Trafford pero sin lugar a dudas lo tendrá más fácil para marcar un gol. Un gol allí puede hacer saltar las alarmas de un equipo que debería haber llegado a Barcelona con precauciones defensivas, un plan de ayudas a Messi y con un trabajo específico de coberturas a Eto'o pero sin renunciar a los extremos, a la salida de balón y a castigar al Barça corriendo detrás de la pelota. Si la posesión no hubiera estado tan decantada, el Barça hubiera acabado muerto. La intensidad hubiera derribado a un Barça que no puede afrontar la vuelta como un intercambio de golpes porque significaría una derrota escandalosa.
‘Los efectos de la trampa'
En la previa hablábamos de la trampa y no sé como lo verán ustedes pero Ferguson hizo la alineación en función de ella. La previa me despistó. Me volqué en explicar cómo era el Manchester y en el plan Rikjaard. Los más viejos del lugar saben que siempre hago el plan de un entrenador y del otro, pero esta vez me dejé llevar por la idea de que el Manchester mantendría su personalidad como principal punto de partida para analizar.
Ayer según vi el partido, me di cuenta de que Sir Alex pensaba que Rikjaard ocultaba algo y llegó a las mismas conclusiones que nosotros para plantear el partido. Tuvo la sensación de que Messi iba a buscar a Brown, que Gudhjonsen sería de la partida en algún momento y que Iniesta iba a buscar la superioridad en la zona ancha. Además, pensó que la superioridad Iniesta iba a castigar a Cristiano en las ayudas y por eso eligió a Rooney como cuando Frank Rikjaard utilizaba a Samuel Eto'o para frenar a Cafú (tras salir por Stam en vuelta de semifinales minuto 70) o Eboué y ganar una Champions.
Vayamos respondiendo preguntas. Lesionado Vidic, lo habitual es Pique central, Brown lateral, como segunda opción está O'Shea lateral con Brown de central. Colocar a Hargreaves de lateral es un invento semejante al Cruyff que llegaba al Bernabeu y sacaba de titular a Pablo, sin haber jugado un partido de liga previo con el Barça o a Pep para marcar al hombre al Buitre. Hargreaves de lateral, centro de gravedad bajo, elástico, rápido y con calidad para la salida del balón. Sin lugar a dudas, el jugador ideal para frenar a Messi porque Evra nunca resultaría. Un zurdo en el lateral diestro es morir contra un derecho por la pierna de ataque al balón.
La solución Hargreaves era válida para Iniesta también. Ferguson mataba dos pájaros de un tiro. Si Iniesta dejaba el extremo, Hargreaves seguiría la marca. Esto haría que poner a Cristiano en banda le desgastara hasta hacerle estéril en ataque con el pasar de los minutos. Ante la necesidad de cubrir bandas o hacer el 2x1 con Messi, Rooney a banda y Park a la otra por si había que hacer intercambios si el ‘bad boy' no aguantaba el ritmo.
Park en izquierda, Giggs reservado para el Chelsea, para poder seguir a Zambrotta en sus subidas. Otro ejemplo más de que Ferguson pensaba en ‘la trampa' pero Rijkaard tiro del libreto ordinario y el resultante fue el Barça habitual. Nada extraordinario, en liga española estos partidos el Barça los pierde porque los rivales saben que contra el Barça actual puede defender bien sin dejar de atacar.
Ferguson esperaba a Gudhjonsen. Las entradas de segunda línea esas que no existieron y que deberían haber sido el pasaporte para el gol. Deco no llega, Xavi no intimida y el Barça nunca busca ganar buscando superioridades. Les pondría el gol de Raúl en el 0-1 contra el Racing. Un manual práctico de cómo generar superioridad con la posición de Sneijder ante un rival cerrado en dos líneas de cuatro. Si el Barça utilizara estos registros, sería un equipo competitivo y ganador a día de hoy; pero lo usual en Can Barça es despreciar uno tras otro recursos para dejarlo todo en manos de los individual.
Doble pivote del Manchester, Carrick - Scholes, sin perder la posición, reduciendo las distancias con los centrales. Este planteamiento nace del miedo a la segunda línea y en cerrar las entradas de Gudhjonsen. Pero el islandés no estaba porque es el cromo fácil para que Rikjaard no tenga problemas. Ese trato desigual está matando el vestuario azulgrana, mimando las posibilidades de conseguir éxitos y dejando a Rikjaard contra el paredón.
Deco no iba a jugar contra el Manchester, y si iba a jugar, es una falta grave que el portugués no haya jugado sus 20' de rigor contra el Español. La falta de sensaciones competitivas hizo que el portugués perdiera mucho, estuviera impreciso y que fuera mejor en la segunda parte que en la primera. No hubiera aguantado más pero de haber jugado contra el Español, hubiera estado mejor con la pelota y eso marca diferencias en un partido en el que el ritmo del balón era básico para ganar.
Una bronca monumental del portugués y cambio de planes. Gudhjonsen al banquilo, la solución cómoda, como lo fue Iniesta hasta convertirse en un problema. El partido me ha dejado sensaciones de fin de ciclo. El Barça tuvo el escenario ideal contra un rival que no domina el juego que hizo como lo pueda hacer el Liverpool de Benítez y con la ventaja de un rival que decide despreciar sus armas y cambiar su fútbol de manera radical. El Barça no pudo hacer nada.
'Luzhniki: Fin de trayecto'
Esto se acaba. Soluciones drásticas. El Barça de Rikjaard ha hecho historia. Otra Champions sería el colofón de un ciclo que ha terminado y que necesita de muchas bajas y muchas altas para dar otro aire. A caballo de entradas y salidas todos deben salir por la puerta grande, se lo merecen. Llegaron a un Barça en ruinas y lo dejan situado entre los grandes. Un gol en Old Trafford hace saltar la banca, Moscú puede ser el final de trayecto de un equipo espectacular que será añorado pero que se murió en Paris. Nadie debe olvidar que llevan dos años sin ganar un partido competitivo de exigencia. Algún día sonara la flauta porque el fútbol es imprevisible, esperemos que sea por partida doble en Old Traford y en el Luzhniki.
Anoche, la última cena de Rijkaard en el Coliseo azulgrana. Ahí estaba con 96000 feligreses, sus fieles y sus traidores, y por supuesto los ausentes. Las localidades del clan Ronaldinho desiertas... no todos hacían fuerza.