Las aguas bajan turbias en Can Barça. Laporta promete hacer un esfuerzo sublime para que el equipo vuelva a ser motivo de orgullo de su masa social pero como no podía ser de otra manera, con Ferrán Soriano en la junta,
todo está cuantificado y medido. Marc Ingla es el nuevo patrón del fútbol, quiere innovar, hacer más profesional al Barça y sus hechos serán recordados con el paso de los años. Su
objetivo es crear estructura pero eso no vende y la vara mediática de medir para Ingla serán los fichajes, su capacidad para la negociación y lo competitivo que resulte el primer equipo. Si se gana todo será maravilloso. Si se pierde, el trabajo de Ingla será una ruina.
Es la falta de criterio que convierte al fútbol en una ruina manipulable.
Detrás de Ingla estará Soriano. Es el dueño de la caja y como no podía ser de otra manera, desarrolla unos parámetros para que tanto Ingla como Txiki sepan los máximos y los mínimos. La partida para fichajes son 50 millones de euros; para cumplir el plan de negocio, el Barça no puede pasar de ahí. No se alerten, a ello habrá que unir el volumen de las ventas. Soriano, a la hora de visualizar los números, fija los ingresos por ventas desde los mínimos y los gastos por traspasos desde máximos.
A partir de ahí, cualquier negociación es ganadora. Compras un poco más barato, vendes un poco más caro y las cifras cuadran en positivo. Los problemas siempre vienen cuando alguien cree que venderá a precio de oro y comprará a precio de hojalata. Haz tus números, calcula que vendes por hojalata, busca vender por bronce, súmale que calculaste vender a precio de oro y compra a precio de plata. Siempre presentarás beneficio si la premisa inicial resiste la operación.
Cuantifiquemos el esfuerzo sublime de los power point. El objetivo es vender por valor de 110 millones más variables; eso sitúa al Barça en números de 160 millones, de los que habrá que descontar los 15 millones de exceso del límite del pasado verano. Total 150 millones de euros de inversión más el extra que puedas arrañar en negociación por las salidas de los jugadores de Can Barça. Estos son los ‘números mínimos' que se manejan en Can Barça para dar salida a los jugadores:
Ronaldinho (20 millones + 5 variables), Eto'o (35 mill.+ 5 variables), Deco (12 mill.), Márquez (10 mill.), Gudhjonsen (8 mill.), Giovani (10 mill. + 25% derechos futuro traspaso), Zambrotta (12 mill.) dejando a Henry y a Xavi en la recámara por si alguien se lía la manta a la cabeza.
Rafa Márquez, intocable para Pep, será baja por su propio peso y así se justifica el fichaje del ex-canterano Piqué. Cerrado y fichado, su retorno es un puente dorado a Cesc Fábregas, y las posibilidad de juntar a la generación de Messi para reflotar el barcelonismo dentro de la plantilla. El mexicano es tan bueno como determinante, pero hay una cualidad que diferencia a los ganadores de los perdedores y es el aspecto mental. Si no vives para ganar, si tú día a día no está orientado al triunfo, siempre quedarás lejos de conseguir tus objetivos. Los ganadores no tienen objetivos sino sueños y quizás el Kaiser debe buscar un lugar donde pueda compatibilizar los eventos sociales con su vida de pareja y la profesional. Un club con un nivel inferior de exigencia puede ser la solución.
La jugada maestra Soriano es aprovechar el movimiento para rebajar el coste salarial de la plantilla cubriendo así el impacto de las giras y cualquier sobresalto deportivo que pueda deparar el futuro. Los números salen en la junta de los power point; incluso la corriente optimista apunta a 200 millones de euros como capacidad inversora del Barça en el próximo verano. Si salen las cuentas, 10 jugadores van fuera y entran 8 + Marc Valiente y Víctor Vázquez o Jeffren.
El lunes habla Laporta pero el Barça se mueve a un ritmo de vértigo, tres megaoperaciones en marcha. Hablaré de precios máximos, porque al igual que el Barça quiere vender más caro que sus mínimos, también quiere comprar más baratos de los máximos que se han fijado en Junta. La primera megaoperación tien un valor de 50 millones (45+ 5 variables) por Alves + Keita. Los trasposos se firmarán después del 30 de junio para no estropear un superávit muy ajustado, por eso las operaciones se harán por separado por mucho que se hable. Primero Keita,por la cláusula y después Alves porque el precio será alto. El límite lo marcan los 35 mill ofrecidos por Abramovich la temporada pasada.
La segunda por un montante similar por Benzema, se mueve el Barça en 35 millones de euros pero la cuerda se puede estirar hasta 50 millones si salen las previsiones de traspasos como es de preveer. Un crack, y una joya futbolitis. Un imitador de Ronaldo que marca diferencias y se adapta al perfil de jugador con hambre, ambición y todo por demostrar. No voy a descubrirles ahora al jugador porque ya es un crack de primer nivel falto de experiencia. La segunda opción es 'Adebayor', un perfil tipo Kluivert, un '9' ideal para los puristas del fútbol pero lejos de la contundencia letal de Benzema.
La tercera, un sueño en voz alta de los power point, es el resumen de la jugada maestra Soriano: ‘la opción Kaka', verde pero planteada. Deco sería un jugador ideal aunque Jorge Mendes tiene compromiso con Moratti y Abramovich. Más con el último. Acabará en el Chelsea. Además están Ronaldinho y Zambrotta. Ahí está la jugada Soriano. Kaka´ representaría 10 millones de euros y de un plumazo le endosarías al AC Milan, 8'5 Ronaldinho + 5'5 de Deco + 4'5 Zambrotta. 18'5 millones más variables contra los 10 más variables de Kaka´. Olvidando variables, el Milan perdería 8'5 millones anuales, en unos contratos de 4 años, serían 34 millones más el impacto de vender un jugador en crecimiento por tres en la cuesta abajo.
Estas son las megaoperaciones, cuando lo de Kaka' se empiece a decantar para bien o para mal, todo está en fase primaria, llegará el turno de Cesc Fábregas o de Diego, opciones dos y tres de la lista. Al son de los tambores de las megaoperaciones está el fichaje de Juan, central de la Roma, opción que Txiki tiene marcada como número uno del Barça para ese puesto.
La virulencia de la crisis ha desconfigurado el proyecto, el círculo virtuoso patas arriba. El sueño era acabar en 2010. La noche de la víspera de la Supercopa contra el Sevilla en Mónaco ya se supo que no había mentalidad ni profesionalidad. En la junta hay incomodidad por el tema de las amortizaciones. Se pide el dinero en el campo pero nadie repara en las amortizaciones. Si fichas a Alvés por 30 millones, no puedes hacerle un contrato por dos temporadas. Si todos los cuadros de amortización de los fichajes de este año fueran así, el Barça entraría en quiebra técnica. Se necesitan contratos de 4 - 5 años para ajustar la amortización. Eso significa ‘mochila' para el siguiente. Si los jugadores no rinden, ya nadie hablará de los méritos de la junta sino de la "herencia Laporta". La presión sobre Txiki será inmensa; hoy más que nunca, necesitan que acierte. Como imaginarán se guarda como un tesoro los números que maneja el Barça para ir al mercado, el objetivo es luchar contra la inflación.
Tertulia Cristiano Ronaldo en el Tirachinas.