
Contar con un especialista en rendimiento como Hiddink en el banquillo, es una garantía. El ‘parón' invernal es la pausa adecuada para llegar a la Eurocopa con una marcha más y tener juventud, es atrevimiento. Si a esto le sumas velocidad, calidad y primer toque, estamos hablando de una selección capaz de batir a cualquiera siempre que su rol no sea el de favorita.
Castigada por la sanción de Arshavin y la lesión de Pogrebnyak, dos bajas significativas que tienen un impacto diferente en el equipo. La baja de Arshavin le vendrá "de perlas" a los rusos si consiguen clasificarse.
Frescura combinada con la velocidad natural de Andrei pueden hacer un cóctel explosivo capaz de ganar a cualquiera. El peligro es la falta de ritmo competitivo y por ello, las posibilidades de Rusia en el torneo aumentan si consiguen hacer los deberes en los dos primeros partidos y convierten el tercero en un semiamistoso de rodaje para Arshavin.
Indiscutible Arshavin, tercer delantero Pogrebnyak. Paradojas del destino, la baja de este último condiciona más los planes de los rusos. El ‘9' del Zenit les aporta juego directo, prolongación y rechace, y sobre su rol no hay nadie en la Selección con características parecidas. Sin Progrebyak se mueren muchas de las variantes del equipo de Hiddink, pasando a ser el combinado ruso más previsible y con un patrón de juego muy definido.
En la previa, la duda está en el sustituto del crack Arshavin como segunda punta por detrás de Pavlyuchenko. Todas las quinielas para Sychev, rápido, directo, menos talento pero con más experiencia que Arshavin. Las miradas están puestas en Sychev pero Hiddink se decantará por adelantar a Zyrianov y fortalecer el doble pivote. Apunten este nombre, si Rusia es la revelación, Zyrianov será la estrella. Tiene talento, primer toque, movimiento sin balón; un jugador de primer nivel, de maduración tardía que permanece escondido por el impacto Arshavin.
En lo táctico, la duda está en el 1-3-5-2 o el 1-4-1-4-1, ambos con variantes. Es el sistema ruso o el método Hiddink. Con el sistema ruso jugaron la clasificación, con el método Hiddink parece que afrontarán la Eurocopa. Puestos a elegir, que jueguen como rusos. Nos vendrá muy bien a nuestro fútbol de toque, pero nuestros sueños no se harán realidad a tenor de lo visto en las últimas prácticas.
¿Cómo atacan?
Fútbol directo, mucha velocidad en la triangulación y un contraataque de gran nivel. Los rusos viven del error del rival, cualquier equivocación en la fase de creación se traduce en ocasión manifiesta de gol. No perdonan el fallo, es su salvoconducto para pasar la fase de grupos y encontrarse con un regalo caído del cielo llamado Arshavin. Fresco, sin carga de partidos, le vendría muy bien jugar el tercero como si fuera un amistoso y coger ritmo para los tres últimos.
En ataque estático ya "no es oro todo lo que reluce". Les cuesta generar fútbol, les incomoda llevar el peso del partido, buscando el juego directo a Pavlyuchenko una y otra vez. Un crack, Roman, tan bueno como irregular. Es ahí, donde Hiddink se acordará de la baja de Pogrebnyak, un escalón inferior de calidad pero un valor seguro. Detrás del punta, una línea de cuatro para ganar la segunda jugada aunque la baja de Arshavin hace que sean menos directos. El plan A es Shirokov juega en largo, Pogrebnyak prolonga y Pavlyuchenko / Arshavin finalización. Las lesiones llevan a un cambio de roles; Pavlyuchenko prolonga y ahí está la duda de la alineación rusa, Zyrianov buscará el rechace y Sychev la prolongación.
Para no tener que elegir, Hiddink se ha decantado por una línea de cuatro, con dos jugadores por dentro, que garanticen que el balón largo a Pavlyuchenko sea ruso, bien para finalizar o bien para generar fútbol en tres cuartos de campo.
Una debilidad es la escasa calidad en la salida de pelota. En los recientes amistosos vimos como los rusos sufren cuando se les paga con la misma moneda. Presionar su salida de balón será una de las claves para ganar. Acorralar a los rusos, lejos de ser un suicidio, es provocar errores no forzados, recuperar el balón cerca de la portería rival y generar ocasiones de la nada aprovechando la descolocación del rival.
¿Cómo defienden?
Presión tras pérdida y repliegue intensivo. El objetivo es tirarse atrás. Se espera que contra España abusen de tirarse atrás obligando a los centrales a estar muy lejos de Iker Casillas para que sus "locomotoras" lleguen a los espacios libres a la espalda de la defensa tras un juego de toque de precisión, velocidad y pocos toques por jugador. Su juego táctico no es brillante, los cambios de sistema y la juventud hacen que los desajustes sean algo habitual. Cubren esas lagunas defendiendo por amontonamiento: siempre nueve o diez jugadores por detrás del balón y un juego físico de contacto hacen que los agujeros existan pero que sea complicado aprovecharlos.
Mover la pelota de primer toque, juego de cara del punta generando espacios para la entrada de segunda línea, abrir a bandas y generar superioridad, son aspectos que convierten la amenaza rusa en un equipo asequible. No depende todo de ellos, sino de lo que seas tú capaz de generar. El fútbol espeso de los españoles puede hacer parecer que los rusos son una muralla. La clave será ver a que velocidad somos capaces de mover la pelota porque si imponemos un ritmo alto, aparecerán los espacios y las debilidades.

Acciones a balón parado
Un lanzador llamado Zyryanov, a la espera de Arshavin y con la pérdida de Progrebyak, básico para tener variedad de registros ya que es un lanzador que combina fuerza con precisión. Como ven todo queda reducido al Zenit, conjunto que representa el renacer de la escuela rusa. Cuando toca golpeo con la zurda, el encargado es Bilyaletdinov, jugador elegante, veloz, mejor en banda abierto que por dentro como interior. La variante con la zurda es Zhirkov, y si de golpeo de fuerza se trata Ignashevich.
En los córner y faltas laterales, tres jugadores a la corta. Entran uno tras otro haciendo el trenecito. El cuarto hombre va al segundo palo para marcar en la prolongación o en el rechace. El quinto elemento, es el rechace. Un jugador a la corta y otro a la larga, colocados por dentro de los vértices del área grande.
En las acciones a balón parado defensivas, el equipo de Hiddink hace un marcaje mixto con tendencia al marcaje al hombre ya que en realidad, cuatro o cinco en función del rival marcan al hombre, dos jugadores a los palos y sólo tiene un hombre en zona para tapar el córner al primer palo. No cubren rechaces y es fácil hacerles el 2x1 en el mini corner.

Puntos débiles
Dos posiciones sin resolver: lateral izquierdo y mediocentro. En el lateral todo son pruebas, un central, Aleksei Berezutsky, suele ser el habitual cuando se juega defensa de cuatro. Un interior, Zhirkov, es el habitual cuando se juega con defensa de cinco. El otro componente es la mentalidad. Cuando toca atacar, Zhirkov; cuando toca defender, Aleksei Berezutski. Una posición sin resolver, en consonancia con la crisis mundial existente en el lateral izquierdo.
En el mediocentro, todo son probaturas. Si algo tienen los rusos es su indefinición posicional. Muchos sirven para un roto y para un descosido. El veterano Semak es el titular ahora, un jugador ofensivo reconvertido. La otra opción es Torbinski, un velocista que puede jugar en cualquier posición ofensiva. La solución más legítima es Shirokov para respetar la defensa del CSKA y darle empaque al equipo.
Mentira encubierta o verdad sospechosa
Se filtra el once de Hiddink contra España. Todo parece decidido. Los rusos juegan el papel de víctima pero se sienten seguros. No hay dudas en el once, pero la filtración es un contrasentido para los que seguimos con asiduidad a los rusos. De golpe y porrazo, se caen del once tres defensas titulares indiscutibles: Vasili y Aleksei Berezutski, así como su Kaiser Ignashevich, no serán de la partida. ¿Se imaginan al Chelsea de Mourinho dejando entrever el once sin Terry, Carvalho y A.Cole...?
Después de esto llega el contrasentido. Se filtra a Zhirkov de lateral, cuando es un interior. Rusia no tiene lateral de garantías y la elección es sencilla, o un central: Aleksei Berezutski o un interior: Zhirkov. Si quiere jugar ofensivo, elección perfecta la de Zhirkov; pero después Hiddink se destapa con una línea de cuatro muy defensiva por detrás de Pavlyuchenko.
Algo pasa con Hiddink...
PD: Al mediodía, en futbolitis, ampliación del artículo con la receta mágica de Luís Aragonés para ganar a los rusos.
Previa del España - Rusia en el Tirachinas
Entrevista a Luis Aragonés a 20 horas del partido.