El partido del Manchester City como punto de partida para hacer una radiografía de la una entidad que vive entregada a la obsesión de Rafa Benítez. Nexo de unión con el pasado y el presente. Partido vibrante, de ida y vuelta sin dueño ni control en el juego. Benítez cambia el sistema y opta por la prudencia, del 1-4-4-2 al 1-4-2-3-1 con Mascherano y Xabi Alonso en el doble pivote y Steven Gerrard por detrás de Fernando Torres.
El Liverpool de la temporada pasada estaba de vuelta, un punta menos pero con Stevie cinco metros por detrás de Torres para jugar al repliegue y al contraataque. En defensa, Skrtel y Carragher de centrales con Arbeloa y Fabio Aurelio en los laterales. Reina, como no podía ser de otra manera, en la portería. Para completar la segunda línea ofensiva, Riera a la izquierda de Gerrard y Kuyt a su derecha.
Como ven era el Liverpool del año pasado, mismos jugadores con mismo posicionamiento. La única novedad Riera pero su rol no era significativo para establecer cambios en los automatismos del viejo Liverpool. Mismo equipo, mismos errores. Un equipo que cede la pelota al adversario, que repliega en propio cambio y lo deja todo a la recuperación y el fútbol directo, sin pausas de su capitán Gerrard. El plan siempre es efectivo cuando a nivel defensivo el equipo está al más alto nivel, sin fallos individuales ni errores posicionales. Cuando esto ocurre, los 'reds' sufren ya que el rival empieza a soñar con la victoria.
El Liverpool triangulaba, jugaba de pizarra, un fútbol académico resultado de muchas horas de práctica donde el futbolista pierde el talento y se lo entrega en bandeja al entrenador para que dibuje en la pizarra jugadas para ser repetidas una y otra vez en los entrenamientos. Cuando llega el partido, el jugador es un autómata que interpreta y aplica lo repetido. Fórmula magistral cuando un equipo tiene poco talento, esa es la manera de llegar y ganar la Champions con Traoré en el lateral y con una plaga de lesiones que dejaba al equipo sin delanteros ya que Cissé y Baros volvían de lesiones graves y no estaban para nada; de ahí el protagonismo de Smicer.
El nuevo 'Liverpool' es talento e imaginación. Tienen mucha calidad en el doble pivote, Mascherano ya es un grande, Lucas Leiva es un lujo en la suplencia y un relevo extraordinario. Por añadidura está Xabi Alonso, jugador transferible este verano para hacer caja. Factor importante es que Benítez ya no marca la línea en la configuración de la plantilla con independencia; Rick Parry asume funciones de director deportivo mientras los propietarios buscan traspasar la entidad para sacar plusvalía.
Tres jugadores para dos posiciones más Gerrard, jugador universal, el mejor jugador del mundo si entendemos el fútbol como un deporte colectivo. Puede jugar en el doble pivote, por detrás del punta, en cualquiera de las dos bandas o incluso de lateral como en la final de la Champions cuando Ancelloti decidió sacar a Serginho para ganar el partido.
Arriba dos puntas, Torres y Keane. Complementarios en el sentido de que ambos tienen caída a banda y verticalidad aunque el resultado deja una dupla de contraataque ya que ninguno de los dos tienen movimientos de espaldas a portería así como tampoco buscan acercarse a su mediocampo para desahogar la pelota. Son dos jugadores con la mente puesta en la portería contraria, jugadores de ruptura y velocidad. La dupla será extraordinaria cuando el adversario asuma riesgos pero tendrá problemas cuando el contrario recurra al repliegue intensivo como el plan para ganar el partido.
La columna vertebral es impecable. Carragher y Skrtel forman una dupla dominadora en el juego aéreo y con salida de balón. Las dudas iniciales de Skrtel han dado paso a un jugador sin fisuras, sin alardes pero dominador del juego de posición sin perder en ningún momento la concentración.
La dupla la completa Dani Agger, central indiscutible, siempre por delante de Srktel, que está en la agenda del Madrid. Vital en la estrategia de Benítez, y la clave de una variante de la que tira Benítez cuando el rival juega directo con un punta tipo Drogba o Adebayor. En la variante, Carragher de lateral derecho con Agger y Skrtel de centrales.
El siguiente de la lista es Deggen, que puede combinar la función de lateral con la de central aunque apunta a tener la etiqueta de titular indiscutible en determinados partidos. El as en la manga es recurrir al veterano Hyppia, jugador que puede tener problemas para competir en Champions pero que será un sustituto de garantías en la Premier.
En la portería Reina es una garantía, la salida de balón es perfecta con el canterano del Barça. Domina la función de hombre libre aunque no es Molina. Atrevido pero no tanto, sale lo justo para barrer cualquier pase interior que no sea milimétrico. Como suplente, uno de garantías, Cavalieri. El gran hándicap es la inactividad, hay que sumar su suplencia en el Liverpool a la del Palmeiras. En cuanto supieron que acababa contrato a finales de 2008 y no aceptaba la renovación, le dieron la alternativa a Marcos como titular. Pronto hará un año siendo suplente y ese puede ser el gran enemigo. No estaría de más ir dándole minutos Premier para evitar que una lesión de Reina sea una losa.
Para completar el equipo están las bandas. Ausencia de cracks, jugadores sin mucho cartel pero capaces de ser eficaces en defensa y en ataque.
De esos hay pocos, existen muchos jugadores brillantes en ataque y vagos en defensa, muchos con una calidad defensiva extraordinaria pero que en ataque sufren si les das la pelota. El Liverpool tiene jugadores, seis en ataque y en defensa, regularidad básica para hablar del Liverpool como un bloque, sin lugar a dudas su principal característica.
En los laterales, Arbeloa y el citado Deggen por derecha y Dossena con Fabio Aurelio en banda izquierda. Bien en lo táctico, sufrirán cuando jueguen contra C. Ronaldo, Nani, Messi, Eduardo Da Silva, Mancini o Quaresma, pero ahí estarán las ayudas defensivas para minimizar el impacto de estos talentos.
Kuyt, el sacrificado
Como interiores, un jugador con unas posibilidades infinitas como Babel pero irregular en el rendimiento. Le queda mucho por demostrar pero responde al perfil para ser indiscutible. Como segundas opciones están Riera y Benayoun aunque el español le aporta al equipo presencia física, capacidad en el juego aéreo en la estrategia y a poco que se descuide Babel, terminará haciendo más partidos de titular al finalizar la temporada.
Pennant parece que se ha caído en la rotación. Jugador supremo, sus partidos son un homenaje a lo que significa jugar para el equipo. Verlo en banda derecha, con un despliegue físico espectacular haciendo ayudas a su lateral, basculando sin cesar y tirando desmarques al espacio cuando su equipo tiene la pelota. Hasta aquí todo fenomenal pero no dejo de lamentar el jugador que estamos perdiendo. Su puesto es de '10' por detrás del punta. Así jugaba en el Feyenoord y así se hizo un nombre aunque cuando le tocaba ser el '9' no dejaba de marcar las diferencias.
Babel en derecha con Riera en izquierda, más Gerrard en el doble pivote con libertad ofensiva ya que Mascherano absorbe el juego posicional defensivo. Por delante la dupla, Kuyt - Torres y todo el desgaste en la sombra de Kuyt, esa exageración de kilómetros destinados a movimientos ofensivos complementarios con Torres. Suena muy bien pero Benítez se aferra a su libro de estilo y en este es básico sacrificar a Kuyt.
‘Spirit of Shankly'
Si hay algo que diferencia al Liverpool del resto de aspirantes a la Champions es la ausencia de regate. Dicen los andaluces que el desborde es arte, que el fútbol no es nada sin jugadores que busquen dejar al rival por los suelos. Con Benítez todo está medido, movimientos sin balón, primer toque, desdoblamientos en banda y entradas de segunda línea. No hay espacio para el 1x1.
En banda el objetivo es centrar, no hace falta superar la marca y en el centro se busca el pase interior. Perder un 1x1 significa dar una contra al rival, dejar tirados a jugadores por delante del balón y tener que sufrir en el repliegue. Los reds juegan de pizarra, los automatismos son perfectos por momentos, y los pocos desbordes sólo están permitidos cuando no tienes compañeros por delante. Así, Torres y Keane tiene licencia en el área, Gerrard es la excepción que confirma la regla a la espera de que llegue Ryan Babel para sacar de sus casillas al maestro del ajedrez.
Las rotaciones de Benítez
Parece que son historia. Tiene una plantilla larga, extensa, todas las nacionalidades reflejadas si nos descuidamos pero ya no es lo mismo que en temporadas pasadas. Ha escuchado los consejos de Dalglish, Souness y Samie Lee. La afición debe saber el once de memoria, darles a los jugadores tiempo para jugar de memoria. Le criticaban las rotaciones, decían que el cansancio era algo psicológico y que no había nada mejor que jugar partidos para evitar estar cansado. Benítez ha seguido el consejo de los sabios de Anfield. Su plantilla podrá ser todo lo larga que se quiera pero las alineaciones son cosa de 15 jugadores. Contra el Manchester, Gerrard y Torres en el banquillo. Ambos estaban de vuelta tras lesión pero no será habitual.
Los experimentos son de otro tiempo, sólo así se entiende que el prometedor N'Gog no haya jugado ni en Premier ni en Champions, los dos grandes objetivos de la temporada. Otros años, en cada partido había cuatro, cinco o seis jugadores nuevos. Este año la columna vertebral no se toca salvo lesión. Caminan todos juntos pero juegan los de siempre... Benítez ha cambiado.
La deuda del Liverpool
Los americanos Hicks y Gillet compraron a crédito, las disensiones entre ellos son una constante. Nunca fueron populares en Anfield, siempre dudosos de compromiso, el cambio de la libra por el dólar nunca fue bien llevada. Los fondos de inversión acechan, los americanos compraron en 250 millones con la garantía de que el nuevo Anfield estaría listo. Desconozco desde donde escribo como están las obras pero me cuentas que hay poco más que la primera piedra. Es una exageración, seguro que hay más pero también que está todo más que pausado. Podemos establecer algún paralelismo inmobiliario con el Valencia aunque el Liverpool todo está más ordenado. El club tiene dos caminos para conseguir la viabilidad, aumentar el volumen de negocio doblando los ingresos o vender para minimizar pérdidas ya que la compra fue a crédito.
Objetivo Premier
Gran inicio en Champions y en Premier, muchos pueden empezar a pensar en el doblete pero en el vestuario se respira Premier. Es el objetivo de todos, el vestuario sólo tiene ojos para la competición nacional, dejando de lado una Champions que se plantea con la mirada puesta en el día a día. No hay más ambición que ir pasando rondas pero en la Premier todo es distinto. Esto hay que entenderlo, en Inglaterra si no firmas una buena Premier te cuestionan. Hace mucho que los 'reds' no los campeones, el United pronto tendrá más títulos nacionales que los de Anfield. La hegemonía ha pasado a mejor vida, y por eso en Anfield se respira Premier. Manchester, Chelsea y Liverpool para un título. El Arsenal ya lleva más derrotas que la temporada pasada por lo que parece difícil que sea un candidato real para tres equipos que van a muerte...
PD: Próximamente en futbolitis, entrevista con un miembro del cuerpo técnico del Barça de la era Ronaldinho tomando como punto de partida el inicio de futbolitis y la trayectoria del Barça.
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