Del achique inexplicable a la solidaridad defensiva, reducción de 20 metros en el achique con todo el equipo en la misma franja. Doble pivote, ya era hora de que alguien se acordara de Camacho, un jugador franquicia en el futuro del Atlético y que firma una estadística espectacular: con el ‘niño’ Camacho el Atlético no pierde, no es nuevo, la temporada pasada ocurrió lo mismo. La sorpresa es que la temporada pasada la elección era Cleber Santana y esta es Nuno Maniche o Raúl García. Abel decidió cerrar el partido, esperar al Madrid, darle el balón para ahogar a Guti, para presionar a Gago y dejar toda la construcción en manos de una línea defensiva que no tiene la calidad técnica suficiente para generar superioridades desde el inicio de juego.
Forlán, el crack del centro del campo
En la presión, el uruguayo Forlán tapaba a Gago. Esto le daba carta blanca a Camacho y Assunçao. Era un 3x2, Forlán –Camacho- Assunçao contra Gago y Guti. La marca de este último era al hombre pero zonal. Iba Camacho o Assunçao, el doble pivote no perdía el sitio entre centrales, uno iba a la marca y el otro jugaba de vértice protegiendo los centrales y con la mirada puesta a las caídas entre líneas del ‘7’ blanco.
El desgaste físico del tridente fue un pilar fundamental para validar el planteamiento de Abel. Nunca se vio un Atlético con distancia entre líneas, nunca se vio un equipo sin llegada ofensiva, la grandeza de la noche de Forlán fue la llegada al área, la presencia continua cerca del Kun Agüero, y la definición. En el gol, Casillas no tuvo nada que hacer; la calidad de Forlán indiscutible. El partido del uruguayo podía haber terminado ahí, pero se le vieron más detalles como la caída a banda para hacer el 2x1 a Lassana Diarra con Simao Sabrosa, posibilitando que Antonio López se quedará con Robben sin quemar energías en fase ofensiva.
La mala tarde del crack
Forlán es veterano, un futbolista hecho, si el Atlético tiene un jugador diferente ese es el Kun. El título delata todo, planteamiento magistral de Abel, a pesar del empate. El entrenador colchonero le dibujó un escenario perfecto al Kun para salir por la puerta grande del Bernabéu. No lo hizo, tuvo una, dos, tres, cuatro…. pero la portería se le quedó pequeña. La tensión le superó y en el mano a mano con Casillas perdió la batalla psicológica. Es comprensible, tiene 20 años, menuda magia que destila a una edad en la que Forlán todavía era jugador del rojo. El aprendizaje es la clave del éxito, el Kun va directo hacia la cima pero ayer no estuvo fino y esa fue una de las razones por las que el equipo no consiguió ganar. No hay crítica, seguro que todos los colchoneros, afición, cuerpo técnico y compañeros firmaban que el partido de A Dragao fuera similar, partido cerrado atrás con cuatro o cinco, mano a mano del Kun arriba contra Helton. Por eso sabemos que el planteamiento de Abel fue magistral, porque el Kun es de los que las meten.
La vuelta del Barça
Era previsible, bajada de tensión del Athletic de Bilbao. La celebración de un éxito es lo que tiene, a nivel psicológico quedas vacío y volver a competir no es sencillo. Lo consiguió el Barça de Cruyff, volvió de Wembley para meterle seis al Valladolid en Pucela pero esa tarea no es sencilla, años más tarde, tras la victoria en la liga del penalti de Djukic, vino el apagón contra el Milan. Nada sencillo volver a competir tras un éxito. Este era el primer punto que sustentaba que apostara por los tres puntos azulgrana. El mismo argumento que me lleva a pensar que el Madrid perderá en San Mamés: la batalla de Anfield entre medias, un Athletic con toda la semana para preparar y un equipo deseoso de volver a ver a su gente vibrando con La Catedral volcada. El Barça no viaja entre semana, juega de domingo. El Madrid va a Anfield, partido físico y de disputa, sin tiempo de recuperación ni jugadores para rotar, va directo para jugar el sábado contra el poderoso Athletic. El domingo, el Barça de Pep juega una final en Almería. Se pueden ir a +9, o lo que es lo mismo, cuatro partidos, ya que el Madrid debe meterle un 3-0 en el Bernabéu para reducir dos partidos del tirón. El Barça de Pep sólo ha perdido por la mínima, extraño ver ganar al Madrid por más de uno. El domingo la liga puede tener una lectura sencilla, el Barça cuatro partidos por delante con 11 por jugar.