La llegada de Mourinho supuso un salto mediático,
una caja de resonancia para que los ecos del calcio se escucharán en todo el planeta futbolístico. Un ganador que llegaba para engrandecer su palmarés y llevar al Inter a lo más alto. La sociedad de Moratti lleva años ganando pero es
un rey sin corona. Nadie escribe una línea del Inter, su fútbol no tiene reconocimiento y los ejemplos a imitar son otros. Los equipos de Mourinho compiten, dominan la táctica y el juego, entrenan como juegan. La periodización táctica es la base metodológica para
un Mourinho que ambiciona ser leyenda, ganar campeonatos en equipos diferentes. Quiere imponer su libro de estilo aunque un Inter ganador es un escenario excelente para salir de un calcio que se hunde. Reducir el coste de la plantilla, pedir el límite salarial, son algunas de las consecuencias de un calcio en el que no sólo no se llenan estadios sino que los dejan vacíos. Un calcio que viene a ser
un cementerio de elefantes donde las estrellas se cuentan con los dedos de la mano. Huyendo de los cracks locales, muchos de ellos cerca de la retirada como Del Piero o Totti, sólo quedan Kaka’, Ibraimovich, Buffon y por supuesto Mourinho. No hay espectáculo en Italia, el tema del dopaje más el moggigate son elementos externos que han provocado la gran depresión.
El Inter gana sencillo respetando siempre la dificultad del ganador en mi comentario y esta circunstancia la ha detectado el propio Mourinho, necesita rivales para que la competición sea un desafío. Ganar en Italia no es una tarea compleja pero el Inter está muy lejos de competir en Champions con la certeza de que será un equipo que esté dando la cara desde el primer momento. Mourinho tiene contrato en vigor, la próxima temporada habrá cambios en su cuerpo técnico al igual que en la plantilla, aunque nadie descarta que Mourinho decida emprender otros proyectos. Al más mímino signo de decadencia o aburrimiento, Mourinho se irá aunque todos dan por seguro que Mourinho es seguro en el Inter 09/10; un gladiador que necesita la presión de ser la referencia que todos quieren destrozar. El Inter necesita inversión para adaptar la plantilla a su estilo y forma para poder ser rey de Europa. Moratti y Mourinho tendrán que ir de la mano, el enemigo de ambos es un calcio decadente, sin recursos y con unos propietarios que sueñan con vender el accionariado a cualquier rey midas que se precie.
El AC Milan es un club veterano, necesita una regeneración urgente. Las finanzas no ayudan para dar ese paso. En verano fueron a por Eto’o y se tuvieron que volver con Ronaldinho a un precio muy inferior de lo que ofertaba el Manchester City. Algo impensable en otro tiempo, muy lejos de aquel Milan del 94 que tenía como delanteros a una colección de estrellas como Van Basten, Papin, Savicevic, Massaro, Simone, Radiocioiu y Baggio. Después llegaría Weah… algo impensable a día de hoy. Tardarán en volver; la pegada económica de la Premier, la atracción del Barça y la llegada de Florentino provoca que los italianos no puedan ir a por los futbolistas de primer nivel.
La Juve, que fichará a Cannavaro, tampoco puede presumir de juventud. Nedved y Del Piero no serán eternos. El primero se irá este año, una trayectoria tan espectacular como la de pinturicchio Del Piero. Arriba Trezeguet, detrás Buffon, otro equipo que necesita caras nuevas y jugadores que marquen la diferencia. Amauri, un killer que marca las diferencias. Es el reflejo de la pegada de una vecchia signora, que optimiza sus recursos, compiten con una disciplina táctica que le ha llevado desde la segunda a la Champions sin pagar peaje aunque, como el Milan, tiende a la veteranía para fichar cracks a un precio reducido. Pelean con el Milan por la segunda posición, lucha encarnizada en otro tiempo entre dos poderosos que ahora queda reducida a un fútbol que no atrae a la audiencia.
La Roma va de menos a más o del fracaso al aprobado, Spaletti un entrenador de la nueva escuela que ha estado al borde la destitución. El pasado verano han fichado descartes. Para la familia Sensi,
vender la Roma sería una opción que nunca dejarían escapar de producirse una oferta razonable. Franco Sensi ya negoció la venta del club en 2004 a una petrolera rusa, una oportunidad que se diluyó, llegaron tiempos difíciles, una institución en quiebra técnica sin capacidad de maniobra por los embargos. El fallecimiento de Franco Sensi dejó el club en manos de Rosella Sensi. Se busca comprador, la sección ultra lo reclama. Mientas, el equipo busca entrar en Champions; lo tiene difícil, viene de abajo. El Genoa de Milito y Motta, con la Fiorentina de Mutu, están por delante, dos clubes que representan la clase media.
El catenaccio no da para más, ataques cortos y con pocos jugadores, rigidez táctica y muchos jugadores por detrás de la pelota. Buscan la transición como el factor ganador pero les falta ritmo.
El mito del fútbol defensivo se muere, el fútbol ha cobrado una nueva dimensión, el espectáculo es velocidad, combinación, calidad táctica y belleza técnica; nunca un caño en medio de la nada, pero si un primer toque o un cambio de orientación para generar expectación. El fútbol se muere en Italia, es indiscutible que ganar siempre es lo más importante pero esta afirmación es universal no es propiedad de los italianos. El drama viene cuando la victoria es lo único.