Criticar es sencillo pero tengo coartada. Empezaba el partido en el Camp Nou, y no entendía nada de nada con la alineación. El Madrid había perdido, no había necesidad de ganar para mantener la diferencia, y esto, mantener el más siete y reducir una jornada era aumentar las probabilidades de éxito. Estaba lleno el coliseo pero eso no era excusa para no mantener la cabeza fría y analizar las circunstancias. Venía el equipo del ciclo más intenso de la temporada, visita a Mestalla, doble enfrentamiento con el poderoso Chelsea y la final del Bernabeu entre medias. Todo con los mismos jugadores, ni un segundo para respirar. El fútbol son detalles y hoy, el magistral Guardiola no ha estado fino.
Lo dije en la previa, en la Cope, ese es el mejor argumento para justificar este artículo, de otra manera hubiese sido ventajista. El Barça no se jugaba nada, el miércoles había una final, reservar jugadores era una premisa obligada. Si el Barça hubiese jugado antes que el Madrid o si este hubiera ganado en Mestalla, hubiese sido comprensible salir con toda la dinamita. El Madrid perdió y el Barça puede ganar la liga sin sumar un solo punto. Esa es la realidad. El equipo iba castigado a Roma, ahora también a Valencia. En ninguna de ambas, estará Iniesta, el mejor jugador azulgrana en este último tercio.
Piqué es una pieza básica. Sin Márquez, ni Alvés ni Abidal, el equipo necesita un káiser y un referente en la salida de balón. Su alineación contra el Villarreal, un riesgo. El objetivo debe ser que Piqué juegue dos partidos, las dos finales y dos tercios de otro. Entre Valencia y Roma hay mucho tiempo, perder el ritmo un riesgo, así que Piqué debe jugar entre medias algunos minutos de juego para no perder las sensaciones. Una lesión de Piqué y el Barça perderá de golpe todo su estilo. La salida de balón ya no generará superioridad.
Dos cracks, como Messi e Iniesta, jugadores explosivos, tampoco deberían haber sido titulares. Riesgo de lesión, futbolistas de fibra rápida con historial de lesiones. Iniesta viene castigado y de confirmarse la rotura no estará ni en Valencia ni en Roma. A los cules les quedará la esperanza de que el parte médico sea difuso al igual que la lesión sin catalogar de Robben que, tras romperse y ser baja hasta final de temporada, se recuperó para jugar contra el Barça.
Guardiola tuvo oportunidad de dar minutos a Cáceres, darle ritmo y oportunidad para mostrar su fútbol. Será el primer cambio en Roma si no tiene que ser titular, jugar antes le hubiera venido de perlas.
Lesión de Henry, Eto’o de titular. No tiene sentido, un detalle te deja fuera y el Barça sólo tiene como opción de ‘9’ a Bojan con Guddy como segunda opción. Era un día para suplentes, Guardiola quiso que la fiesta fuera para los titulares. Era lícito, si la temporada fuera la liga y ya está, era la decisión correcta. Si el objetivo es el triplete, aspirar a ser una máquina ganadora, no era el día ni la fecha para que fuera titular ninguno de los de Stamford Bridge. Ayer, Guardiola empezó a perder la Champions.Toca remontar el vuelo...
¡Dios salve a Andrés Iniesta para Roma!