Llegan los dos mejores, Roma parece el escenario ideal para dos equipos diseñados para hacer leyenda. Al frente, como puntas de lanza, las dos estrellas mediáticas, Messi y Cristiano Ronaldo; por detrás una serie de jugadores de una calidad indiscutible como Xavi –Scholes, Iniesta – Tévez, Henry –Rooney o Eto’o – Berbatov. El primer matiz lo encontramos al toque, todas las estrellas del United no tienen sitio en su once inicial, en el Barça todos son indiscutibles. La primera batalla es para el Barça, en la charla de Pep no habrá sorpresas ni caras largas, todos han llegado al final con el rol definido. Guddy estará en el banquillo, Silvinho no será titular y Bojan esperará ser el nuevo Soljskaer, un killer con cara de niño. En el United la charla de Ferguson será un momento de tensión. Todos no entran en el once, el ego será el primer enemigo para los red devils. Tendrán un plan B excelente pero ¿Quién acepta empezar en el banquillo una final?
La rotación es la clave para competir por todo, cuando se juega a un ritmo infernal los entrenadores tienen coartada para dejar a sus cracks en el banquillo. Cuando tienes más de 10 días para dedicarte al 100%, no hay excusas, los mejores quieren jugar y en el United los roles siguen sin estar definidos. El primer detalle para Guardiola, mientras en el Barça toda la atención está en la final, en el United algunos con carácter pueden ser un foco de distracción.
El plan B
Una final necesita de 14 jugadores. Tener una baza en el banquillo para cambiar la dinámica del partido es jugar con ventaja. Ahí Ferguson tiene unos recursos que no tiene Guardiola, la clave es si estarán en el mejor estado mental. Rijkaard en París dejó a Iniesta en el banquillo, también estaba Larsson y la posibilidad de cambiar un lateral defensivo como Oleguer por un carrilero como Belleti. El plan B estaba diseñado, tres jugadores para tres cambios, el equipo estaba preparado. Guardiola en cambio no tiene esos recursos. El final de liga ha dejado todas las cartas marcadas. Bojan es el sexto hombre, Silvinho una posibilidad de carrilero ofensivo tipo Belleti y Guddy un 2ª línea que hace las maletas camino de quien sabe dónde.
En el United Tévez es el sexto hombre, insatisfecho y descarado, ganador inconfundible, quiere jugar de inicio pero Ferguson no le da chance. Tévez es un valor seguro que empieza a estar harto de todo, quiere irse y ya no acepta la suplencia. La final es su momento. Berbatov es otro cambio, un ‘9’ para tener un referente y llevar a Cristiano a otros lugares y rincones donde tiene más obligaciones que jugando de ‘9’. El primer cambio era Scholes, el relevo generacional era un hecho, jugaba Flechter pero el bueno de Scholes son palabras mayúsculas. No ha jugado casi nunca 90’, tampoco ha sido titular indiscutible pero Scholes es algo más que un jugador para el United. Hay dos jugadores que juegan seguro, Scholes y Giggs, no son indiscutibles pero juegan siempre, unos lo llaman jerarquía, otros experiencia, ninguno de los dos juega por respeto a una trayectoria, cuando juegan suman y son decisivos, lo único es que la batería no es eterna y 90’ son una vida para estos dos. El detalle de la profundidad de recursos para cambiar el partido es para Ferguson.
Solidaridad y calidad colectiva
Han sido los mejores con diferencia, capaces de luchar por todo hasta el final. El secreto de ambos equipos es la solidaridad en el juego del equipo. Todos defienden, todos atacan. El Barça juega mejor, más fluido y con mayor calidad; te gana por agotamiento. Una tras otra, sus embestidas no tienen final. El United es inverso, espera su momento, tiene una pegada descomunal, su resultado favorito es el 1-0, y su momento el final, los últimos minutos cuando no hay vuelta atrás. Tanto uno como otro han marcado diferencias en el esfuerzo defensivo, en la recuperación y la presión en primera línea, en el repliegue y el dominio de las transiciones. Equipo con conceptos idénticos y similar receta para marcar una era, quien cometa menos errores será el ganador.
Urgencias históricas
United y Barça eran segundones. Equipos de pocos títulos, ganadores esporádicos sometidos al dominio del Liverpool y Real Madrid respectivamente. Eran los dueños de la épica, un éxito era un oasis en el desierto. Dos hombres y un destino, Ferguson y Cruyff, para cambiar la mentalidad de dos instituciones que toleraban la derrota y que ahora son envidiados. Ambos necesitan títulos a toda costa, el United ya supera al Liverpool en títulos de Premier, en Copas de Europa le quedan unas pocas. El Barça puede ser el mejor equipo español de la historia a una temporada. Sería su tercera Champions en poco tiempo, las urgencias, se gane o se pierda, han dejado de generar ansiedad, tanto el United como el Barça han encontrado el modelo y todos buscan imitarlo. Son los referentes de espectáculo colectivo, de fútbol de calidad en estadios que son coliseos de los sueños. En poco tiempo, con la llegada de Florentino, el contador se pondrá a cero, nacerá la liga europea en 2012, y los mejor situados serán United y Barça, los referentes en concepto y filosofía.
Análisis del Manchester United
Análisis del Barça