Palabras textuales del atleta de Cristo, ya es nuevo jugador madridista, un jugador franquicia que el AC Milan le enseñó la puerta de salida cuando decidió que Ronaldinho fuera uno de los suyos. Quería ser un Maldini para la entidad rossonera pero le traicionaron. Lo escribía el verano pasado, el fichaje de Ronaldinho era una traición para el referente rossonero, un Madrid que había vendido su alma al diablo era incapaz de ver que los sueños de Kaka’ se habían roto. Tras los primeros meses Kaka’ no dejó de despedirse, lo hizo una y otra vez, en cada partido y en cada momento; estaba en el mercado por más que Galliani lo negase. Llegó el Manchester City, la oferta era descomunal, un jugador que se iba pero un detalle sin cerrar: en junio habría elecciones en el Madrid. Ese fichaje lo frenó Florentino por teléfono. Llamó primero a Berlusconi, más tarde a Kaka’, ese día se sentaron las bases del acuerdo. El tema Kaka’ está concretado desde enero. Las tres partes: Kaka’, AC Milan y Florentino marcaron unas cifras para ultimar en cuanto Florentino fuese presidente. Prioridad absoluta, al segundo día llegó el cierre del fichaje de Kaka’.
Negociación en ACS
Nunca invitas a negociar en tu casa si no lo tienes hecho de antemano. Existía interés por ambas partes para que se supiera. El Milan quería más, nada mejor que personarse en Madrid para presionar. Todo era cuestión de horas pero aparecieron dos problemas, el primero el padre de Kaka’, quería una comisión galáctica. Jugaba con una baza a favor: el Milan tenía que vender sí o sí, un club que pierde dinero cada año, que sus activos son jugadores en decadencia, en un escenario donde los compradores son pocos ante un ejército de clubes que pretenden soltar lastre de jugadores con fichas estratosféricas. La industria del fútbol necesita ajustar los costes, en la Serie A buscan reducir los salarios un 30%.
Chelsea, perdona pero no olvida la traición
La segunda baza del padre de Kaka’ venía de Londres. El Chelsea quiere vendetta, el tema Robinho no ha caído en el olvido. El jugador manejaba una oferta del Chelsea que subía la oferta del Madrid. Aquí Galliani también tenía el control. Iba a Madrid, tenía al Chelsea para subir el precio y caminaba de la mano del padre de Kaka’. El primer acuerdo eran 55 millones de euros como cifra del traspaso. Tras un receso, llamada informativa a Roman Abramovich. Este dice de primera mano que sube a los 65 millones. No contento con eso, con la adrenalina por las nubes, vuelve a llamar ofreciendo 70 millones más cantidades en variables que podían hacer llegar la operación a los 80 millones de euros. Al padre de Kaka’ le confirma que tendrá la prima de fichaje que solicitó en primera instancia, el 15% de la cantidad total.
Momento Kaka’
Todo se complica, los medios anuncian el fichaje de Kaka’ por el club blanco y dos de las tres partes que negocian pretenden que la negociación se alargue en el tiempo para sacar mayor beneficio. Los compañeros de Kaka’ le empiezan a llamar ‘O Galáctico’, internet no tiene fronteras y Kaka llama a su padre para saber cómo está la situación. Este le cuenta, y el jugador sin titubear, deja sin aliento ni coartada a Galliani y a su padre, sus palabras: “Pai, só me ire ao Madri”
Tras esto todo se ajusta en cuestión de minutos. Florentino sube la oferta, el Chelsea hace una nota oficial desmintiendo la evidencia. El padre de Kaka’ deja de ser un obstáculo, el Milan saca una plusvalía sobre el precio fijado antes de viajar y Berlusconi consigue que la confusión deje la duda del futuro de Kaka’. Podrá respirar tranquilo, el Madrid hará oficial el fichaje de Kaka’ el lunes, tras las elecciones europeas. Ese tiempo tampoco es un regalo político al 100%, es el tiempo que necesita el AC Milan para suavizar a los radicales, para filtrar que irán a por Cesc o que ya han hablado con Cristiano Ronaldo. Es el lenguaje no verbal del fútbol, Cristiano y Cesc no serán milanistas, un farol más en la operación Kaka’.