Estadio espectacular, sed de victoria, poder inversor y una coartada, no juegan competición europea. Quieren cambiar la etiqueta de segundo equipo por la del otro equipo de Manchester. Llevan dos temporadas adquiriendo jugadores de calidad, la temporada pasada los mejores talentos vinieron de ligas lejanas al fútbol inglés. Robinho, Zabaleta, De Jong o Jo pagaron el peaje del primer año Premier. Esta temporada ha cambiado el perfil para fichar. Se ha fichado en el mercado inglés, con la ventaja adaptativa que ello supone. Nuevas ilusiones, aires renovados en un equipo necesitado de infundir respeto en sus adversarios. Los hombres de Mark Hughes necesitan generan miedo para creerse con opciones a ganar la Premier. En el arranque, victoria cómoda en Ewood Park, feudo del Blackburn Rovers y estadio más antiguo de la élite Premier. A la par, Sir Alex Ferguson empieza a considerar a los blues un equipo al que tener en cuenta, ‘Serán un rival a batir’. Este cambio de mentalidad en Sir Alex es significativo ya que hasta hace bien poco despreciaba al equipo y dudaba de Hughes como entrenador. Sigue dudando del galés pero considera a los del City of Manchester una amenaza.
Cruce de mentalidades
Fichan jugadores jóvenes, perlas en fase de aprendizaje, jóvenes sobradamente preparados como Robinho, Zabaleta o Kompany. Jugadores internacionales con sus países desde una edad temprana, con experiencia en un par de ligas como poco, siendo habituales en la convivencia con la presión. Todos tienen su calidad. Exceso de jugadores con mentalidad ofensiva que choca frontalmente con un entrenador más influenciado por su paso por el Blackburn Rovers que por su trayectoria como futbolista siendo la referencia ofensiva del Manchester de Sir Alex Ferguson.
Juegan un 1-4-2-3-1, defensa de cuatro tan incuestionable como la variante defensiva de sacar un central más para afrontar los últimos minutos con defensa de cinco en partidos en los que el City lleva ventaja. Esto irrita a Robinho, un habitual en los cambios para ser sustituido por un jugador defensivo, también a un Wright Phillips que en el Chelsea las ha visto de todos los colores. Defender con la pelota es un imposible dentro de los esquemas mentales de un Hughes al que le gusta el repliegue y la contra, el juego directo con el punta y la segunda jugada, renunciando a sacar el balón desde atrás a pesar de la calidad de sus defensas en el juego de posesión.
1x1, calidad diferencial
En la portería Shay Given, llegado del Newcastle en el mercado invernal, buen portero en línea de gol, flojo en las salidas ya que tiende a medir mal, con problemas para blocar siendo lo normal que conceda rechace y notable en el juego en largo con los pies aunque lejano de la calidad de golpeo de porteros como Reina, Valdés, Claudio Bravo o Van der Sar.
En el lateral diestro, Micah Richard, jugador pretendido por Sir Alex, un sueño imposible del United. Fuerza y disputa, capacidad de duelo y con errores infantiles. Puede hacer un partido sobresaliente pero tirar por la borda todo el mérito en un error individual. En la izquierda Wayne Brigde, conocido por el gran público tras su paso por el Chelsea de Mourinho. No tiene el nivel élite que pretende el City. ‘The Special One’ lo tuvo claro desde el primer día y por eso fichó a Del Horno primero y a Ashley Cole después. Su suplente es el donostiarra Garrido que no cuenta demasiado. Especialista a balón parado, candidato a salir del equipo antes de terminar el mercado ya que el City debe reforzar esa posición.
Como centrales, el káiser Kolo Touré y Richard Dunne. Central más limitado que hace dupla en el perfil zurdo con Bridge para dejar a los rivales el lugar perfecto para destrozar el juego defensivo del City.
En el doble pivote, Ireland, que la temporada pasada jugaba de mediapunta y Garreth Barry, fruta prohibida para Benítez. Entrará Kompany, excepcional futbolista, con la virtud divina de la polivalencia bien entendida. Ahora está lesionado, un regalo para nuestra selección ya que no jugará con los diablos rojos contra ‘la roja’ en septiembre.
Arriba, tenemos calidad y desborde, velocidad y posesión, una mezcla explosiva que promete revolucionar la Premier a poco que se organicen y sean felices con la disposición de Mark Hughes. En derecha una bala como Wright Phillips, hijo del mítico Ian Wright, goleador gunner por excelencia, el pistolero. En izquierda, Robinho, haciendo las veces de ‘10’ desde la posición del ‘11’. Hace y deshace con el rol de crack desde ese espacio, su juego, parecido al de Ronaldinho en el Barça, empieza y termina las jugadas en el mismo lugar guardando similar galbana defensiva que Ronnie cuando su equipo perdía la pelota.
En la mediapunta, y esto es novedad, ‘Manolito’ Adebayor. Esperando al pecho el juego directo de Given o los lanzamientos en largo de la línea defensiva. Su objetivo bajar la pelota, abrir a banda e incorporarse de segunda línea al área. El ‘9’, así fue el otro día, el indomable Bellamy, que en una noche en el Algarve golpeó al noruego Riise con un palo de golf. Días después ambos marcaron en el Camp Nou y tumbaron al Barça de Rijkaard. Se supone que será Roque Santa Cruz, llegado del Blackburn.
Falta el Apache Tévez. Carácter y personalidad, nacido para ganar. Se fue del United para ser titular y crack indiscutible. Junto con Mascherano salvaron a un defenestrado West Ham en su primera experiencia en Inglaterra. Unas molestias le relegaron al banquillo en el arranque de la Premier. Salió por un inconformista Robinho. En el banquillo esperaban otros como Onuoha, promesa inglesa incontestable con la selección sub 21, otro ganador empedernido como Zabaleta, los citados Santa Cruz y De Jong, el lesionado Kompany, la fuerza de Etuhu y algún sospechoso herencia del pasado como Garrido, Petrov, y del alocado presente como Ben Haim.
Al asalto de la Premier
La Premier, tras debilitarse el United, se presenta más abierta que nunca. El City quiere presentar su candidatura, le ha robado algunos de los buenos al Arsenal, también al capitán del Aston Villa, equipo revelación la temporada pasada. Los gunners empiezan fuertes pero no tienen una referencia y eso penaliza en los partidos top. Quieren fichar a Chamak pero el punta del Girondins ya es el cappocanonieri de la Ligue1.
El resto lo ha hecho el Liverpool, ha cambiado jugadores y roles. Aquilani por Xabi Alonso, Voronin se suma al proyecto tras su cesión al Hertha de Berlín, y esperan cerrar un central zurdo porque la lesión de Agger va para largo. Queda el Chelsea, los mismo de siempre, un equipo que siempre ganará en un destello pero que siempre estará peleando por el título ya que los blues nunca pierden sino que son derrotados que es diferente. Sir Alex llegó en el 86 prometiendo que pondría al United por delante del Liverpool. Osadía y barbaridad al mismo tiempo. Ahora están emparejados a 18 títulos. Si ganan este año será el equipo referencia en cuanto a títulos. Lo tienen difícil ya que por detrás vienen unos, el City, a los que les importa bien poco el Liverpool ya que su obsesión es tumbar al United.