Operación vinculada, la salida de Robben es el tercer paso de un juego de estrategia que pretende hacer blanco a Scarface el lunes. El primer paso fue robarle, ganarle por la mano al Barça el fichaje del extremo francés. Se enamoró del Camp Nou en la eliminatoria de Champions contra el Bayern, Guardiola habló de él como si fuera jugador suyo pero el efecto Florentino, la necesidad de Zidane de ganar protagonismo a costa de no hacer casi nada y el representante han limado paso a paso toda la erótica que generaba el encuentro entre Ribery y Guardiola.
El segundo paso fue convencer al Bayern. A día de hoy, asunto cerrado. Todos menos uno han terminando por dar el visto bueno a la salida del amotinado Ribery. Falta Hoeness, no quiere bajo ningún concepto, quedan algo más de 72 horas para que vea el tema de otra manera. Se trata de anticipar el fichaje una temporada porque es sabido que en la 10/11 Ribery será madridista.
Mañana hay Bundesliga; Ribery, como todos, utiliza al entrenador como fuente de enfrentamiento. No son valientes los futbolistas, como en su día Ronaldo utilizó a Héctor Cúper, Ribery se enfrenta desde el primer día con Van Gaal. Lo triste es que desde España se le ríen las gracias ya que todos consideran a Louis un ogro cuando en realidad es la representación de un ganador que no entiende de divos.
De aquí al lunes, fecha límite. Sólo queda convencer a un Hoeness reacio a vender porque sospecha que con Van Gaal al mando, lo más parecido al exitoso Hitzfield, Robben en una banda, Ribery en la otra mezclando entre líneas el Bayern, puede aspirar a la Champions. Tiene esa creencia, la cual comparto con matices: los bávaros tienen una candidatura que poco tiene que envidiar a los máximos aspirantes. En silencio, sin hacer ruido, pueden causar estragos en esta edición. Sólo necesitan un gran funcionamiento colectivo y las individualidades de Robben, Ribery y Tymoschuk. Además que Mario Gómez y Klose estén en números goleadores. Quedan otros como Pranjic, Lahm, Bastian…
El último paso es meter a Van der Vaart en la operación vinculada y cerrar el precio de Ribery. Eso será entre el domingo y el lunes, Ribery será blanco pero la clave es saber cuándo. Valdano lo niega, el hermetismo es absoluto, el Bayern recibe mucha presión popular por el pésimo arranque lo cual va en contra de los intereses de Florentino. Quedan pocas horas para el final de mercado pero el ‘never,never, never… but smile’ delata la evidencia, quieren que Ribery sea el fichaje estrella del cierre de mercado.