La Champions en juego, la configuración de las plantillas es determinante para el resultado final. En las próximas 24 horas veremos si hay golpe de mano por parte de Florentino. Sabe que la llegada de Kaka’ y Cristiano, por esperada y repetida una y mil veces, no tuvo el impacto mediático que tuvieron los fichajes de Figo, Zidane, Beckham o Ronaldo. Con Ribery la estrategia ha cambiado, lo que nunca se negó con Kaka’ o Cristiano, se niega ahora con Ribery. Se habla de milagro y de plantilla cerrada. Los hilos se siguen moviendo, la intención es traerlo este año aunque tras el partido del sábado, la sensación de error por parte del Bayern en caso de venta está justificada.
El Madrid necesita bandas, los laterales no pueden dedicarse a la amplitud al unísono; Ribery es velocidad y desequilibrio, otro mago en el uno por uno. Le dará un plus al Madrid, dejándole como vencedor obligado de la Champions. Hoeness sigue siendo el hueso duro de roer; tras el partido contra el campeón Wolfsburgo ha ganado fieles a la causa. Saben que han dado con la tecla, tienen equipo ganador y nadie lo sospecha por el mal arranque. Apuesten por este Bayern, si consigue retener al francés será un candidato a la Champions. Tienen, tras Messi, los dos jugadores que mejor superan el 1x1 en Europa, Ribery y Robben. Ideales para el 1-4-3-3 de Van Gaal, un equipo con calidad y experiencia. Tymoschuk marca diferencias en el mediocentro, con dos interiores, uno de ellos necesita a Van Gaal para llegar a ser lo que un día se esperó de él, Bastian Schweinsteiger, con el capitán Van Bommel a su lado. Otras opciones, Sosa o Altintop. El fichaje de Rafinha devolverá al lateral zurdo al diestro Lahm y le dará muchas opciones a Pranjic como interior o extremo.
El fichaje de Rafinha y la aspiración de fichar a Robert Enke antes de que se cierre el plazo es otro detalle que indica que Ribery se puede ir. Van Gaal no está contento ni con Butt, el portero lanzador de penaltis, ni con Rensing, fichado como sustituto de Oliver Kahn. Demasiado gasto en fichajes para una minúscula recaudación. Los 10 millones de Rafinha generan un balance de menos sesenta millones, cifra que guarda un parecido al precio de Ribery. La posible venta se alimenta también en la nómina de salarios que soporta el Bayern, una de las plantilla de mayor liderazgo de Europa en profundidad. El ejemplo es la punta de ataque, Mario Gómez, Klose, Luca Toni, Ivica Olic… cuatro puntas por más que Olic juegue en zurda, con salario Top en Bundesliga y ego elevado.
Mario Gómez, con una adaptación que marcha viento en popa, juega de espaldas y de cara, está fino y mezcla fuerza con velocidad. No es un tronco, no tendrá los problemas que tenía Luca Toni para jugar en propio campo y salir a la contra. El repliegue del Bayern promete ser una condena para el rival si las tres puntas de lanza son Ribery – Gómez – Robben. Con tres reservas para esta función, Olic- Klose- Schweinsteiger. Con Luca Toni como suplente para remontar partidos.
Hoeness tiene la llave, sabe que el Bayern es ganador. Tienen estructura y un excelente entrenador que sabe que hacer para ganar. La calidad individual es diferencial en la élite, la dupla Robben – Ribery hizo soñar al Alianz Arena, todos confían en que no sea el sueño de una noche de verano.