
El Madrid se abre paso con intensidad y pegada, el equilibrio se sospecha a
falta de retos que evalúen la credibilidad del proyecto. El partido del sábado puede ser una buena piedra de toque, no será sencillo ganar esta temporada en feudo perico aunque la realidad nos deja una lista de equipos que estrenan estadio y se han ido a la división de plata más pronto que tarde.
Desde hace días el libreto táctico de Pellegrini busca variantes y alternativas por que aunque el resultado acompañe, el chileno no las tiene todas consigo sobre el dibujo táctico. Tiene bien definido cuál es su modelo de juego pero por momentos piensa en clonar los secretos de su Villareal con las individualidades del Madrid.
El 1-4-3-3 es un sistema que no le gusta demasiado; por estilo y criterio propio, Pellegrini no quiere que las bandas esten ocupadas en fase de elaboración de juego. Prefiere que una banda sea un espacio vacio hasta que llegue un desmarque de ruptura que alguien aproveche con el objetivo de ir directo a portería, sin entretenerse.
El 1-4-4-2 es el sistema elegido aunque con matices, el doble pivote Lass – Xabi Alonso más una legión de mediapuntas hace que la variante sea sistema y el 1-4-2-3-1 sea lo más ajustado para colocar al Madrid aunque no sean las posiciones de partida. Cuando el Madrid se desajusta, llega el 1-4-2-4, equipo partido, ida y vuelta y desequilibrio en las transiciones. Por momentos el Madrid es colchonero, comparten problemas y pegada, convirtiendo los partidos en cara o cruz. Este, y no otro, es el dolor de cabeza de Pellegrini.
Otro centrocampista, la solución
El antídoto es sencillo. Granero, el pirata, tiene serias opciones para convertirse en uno de los habituales. Será el elegido, pero antes toca resolver quien sale del equipo. Hasta encontrar argumentos para enviar al banquillo a Raúl González, el gran capitán, el rol de Granero será salir en el 70’ para cerrar los partidos.
La idea es reforzar la posesión, aumentar los jugadores por detrás del balón, también los jugadores que se asocian y juegan en apoyo. Perder un killer para ganar un jugón, esa es la cuestión. Benzema – Kaka’ – Cristiano Ronaldo, tres fichajes de relumbrón, difícil gestionar la suplencia de cualquiera de ellos, tanto a nivel mediático como institucional. Sólo queda uno, el de siempre, como este país no había tenido poco con el debate del ‘7’, ahora llega Pellegrini con la necesidad de reabrirlo.