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Artículos - noviembre 2009

# domingo, 29 de noviembre de 2009 15:43

Barça – R. Madrid, todo a 90’

Modelos de gestión globales, proyectos deportivos antitéticos con un objetivo común: ganar para ser recordados. Ser leyenda, marcar tendencia y ser referencia en el fútbol mundial son algunos de los lazos vinculantes de los dos equipos, junto con el Manchester United, que mayor volumen de negocio gestionan.  Es el clásico por excelencia del fútbol, en la última década el fútbol ha cambiado, la industria del fútbol ha marcado diferencias entre los clubes globales y los locales según sea su mercado. La Premier como marca ha dejado atrás al resto de ligas, y el Madrid y el Barça han sacado ventaja a todos sus competidores.  El reflejo continuo de la rivalidad les ha llevado a ser líderes en ingresos,  acaparan todos los ídolos futbolísticos del momento  y sus seguidores son consumidores potenciales en todo el planeta.


Primer asalto de un choque de trenes. Los noventa minutos marcarán trayectorias, generarán influencia en el liderazgo del mercado. Nunca queda impune un mal partido, desde el punto de vista psicológico, el partido es el escenario ideal de los blancos para reivindicarse,  aunque en el aficionado madridista exista el  temor  a una mala noche. Este Barça intimida más que cualquier otro de la historia.
Pellegrini es cuestionado, sus  decisiones no gustan y los aficionados merengues  muestran su descontento cada vez  que tienen oportunidad. Se juega en el Camp Nou y ahí, el Madrid nunca es favorito. La grada del Estadi se vuelve pasional al son de Guardiola; en el clásico nunca han fallado pero el noi de Santpedor les ha dado jerarquía. El equipo, autosuficiente con su fútbol,  busca el apoyo de la afición; todos son un clan, sensación lejana a la vivida en el Bernabéu donde todo son dudas y temores. El inocente Zurich provocó que muchos se fueran hastiados antes de tiempo y que los que se quedaran sintieran el miedo escénico.


Grandes jugadores, equipos con recorrido, juventud en ambas filas. El Madrid necesita credibilidad, acusa la comparación con el Barça de Guardiola. Lo han tenido todo, el Mundial de Clubes o Toyota Cup, según quien sea el lector, servirá para cerrar el mejor año de la historia de un club de fútbol en caso de victoria, seis de seis, llevando a la práctica todos los ítems de la teoría del fútbol espectáculo. El Madrid quiere eso, necesita tiempo de cocción, van demasiado deprisa, se puede decir que las famosas urgencias históricas de Menotti han cogido el puente aéreo. 
Modelo de juego, elección del sistema


Juego de toque,  fútbol de elaboración y velocidad en la circulación, son algunas de las líneas maestras básicas para determinar como uno y otro quieren llegar a la victoria. El Barça es fiel al 1-4-3-3, nunca cambia porque el sistema es incuestionable. Contra el Inter, Guardiola en banda derecha  como posición de partida, el objetivo era arrastrar a Chivu, dibujar el 1-4-4-2 dejando el carril diestro a Dani Alves.  Lo que se podía entender como cambio de sistema no fue más que una variante. El Barça para ganar al Inter utilizó los registros del Madrid, nadie lo criticó, el resultado fue diferente porque el concepto es diferente y el estilo está definido y todos juegan, independientemente de las variantes, en función del modelo de juego y no del sistema.


No existen diferencias, Iniesta o Higuain en la diestra, buscando entrelíneas o finalización para dejar el carril a Dani Alves o Sergio Ramos. En el Barça es una solución, en el Madrid un problema pero a nivel táctico es  semejante. Para Guardiola es una variante, para Pellegrini una rutina. La riqueza táctica de Guardiola viene determinada por la de un equipo lleno de canteranos que dominan el concepto y la filosofía;  la rigidez de Pellegrini es consecuencia de un equipo  cogido por alfileres, el ingeniero necesita tiempo, automatismos.  Jugar de memoria  hace que el fútbol sea fluido,  eléctrico e intensivo. Ese es el Barça de Guardiola. Jugar en función de la inspiración provoca trompicones, altibajos, dudas y partidos cambiantes. Ese es el Madrid de Pellegrini.


Ritmo e intensidad, velocidad en las transiciones
Olvídense de nombres, los futbolistas son consecuencia de la propuesta. A día de hoy, Barça y Madrid están igualados en calidad individual. Tiene recursos y pegada, calidad diferencial para reducir una victoria a la magia de una combinación. En 90’ puede pasar de todo, este es el tópico, pero no deja de ser cierto que el partido estará marcado por la intensidad y el ritmo de juego. Jugar en dos toques, hacer rápidas transiciones y no perder el balón en la fase de elaboración serán algunas de las claves para la victoria azulgrana. Existe mucha diferencia en ritmo de juego entre ambos equipos,  más que fijarse en individualidades o pequeños detalles, se puede asegurar que el objetivo primario para uno u otro equipo será controlar el ritmo de juego.  Buscar el jugador entrelíneas a la espalda de Xabi Alonso, castigar al Madrid con situaciones de 2x1 en banda ya que sus interiores no ayudan a los laterales, y hacer de la presión tras pérdida el argumento para que el Madrid no encuentre salida en un Camp Nou que ruge cada vez que el equipo recupera tras presionar.  Así será el Barça.


El Madrid necesita un partido más trabado, romper el ritmo del Barça para jugar a impulsos y ejercer la contundencia de su pegada.  Quitarle el balón al Barça siempre será mejor plan para el Madrid que esperar atrás y buscar la contra ya que a diferencia de otros años, el Madrid es un equipo de peloteros que sin balón pierden capacidad por mucho que el equipo encaje poco.   Tener el balón, hacer falta tras pérdida para que el equipo se ordene por detrás del balón, intimidar con la contra pero desgastar al Barça haciendo inútil la presión en primera línea. Así será el Madrid.


Defensa – Ataque, unidos para siempre.
Separar líneas es hablar de otro fútbol. Un equipo ganador está compuesto por once jugadores que defienden y atacan.  El fútbol de las individualidades  sirve para ganar batallas pero no la guerra. Así le fue a Cristiano en el United, lo metieron  de ‘9’, le aislaron y le liberaron en defensa, y al equipo le faltó un punto de competitividad para ganar por algo más que  el gol partita tradicional del United 08/09. En el Madrid de Ronaldo ocurrió lo mismo, le entregaron el equipo y el Madrid dejó de ganar. Tanto le dieron, era buenísimo, que el Madrid se quedó vacío, sin estilo ni modelo, ganar con Casillas y Ronaldo ha traído, años después, una confusión que perdura sobre cómo debería jugar el Madrid.


El Madrid no encaja demasiado aunque en los partidos grandes, Sevilla  y Milan, ha hecho aguas. El Barça domina  pero la ansiedad de no abrir la lata le puede y llega el momento del salvador Valdés. Si todo va bien, el Barça es sólido atrás, ya que la gran mayoría de los goles encajados son en minutos de la basura.  El Madrid tiene problemas en el lateral, derecho e izquierdo, también en la cantidad de jugadores que se quedan colgados cuando el equipo pierde la pelota.  Robar y salir, presionar en primera línea, virtudes que tienen que ver con la manera de atacar. El Madrid recupera más atrás, eso le obliga a jugar en estático en muchas ocasiones aunque a diferencia del Barça, si el Madrid roba la pelota cuando el adversario se está desplegando en ataque es letal. No duda, tiene verticalidad e instinto asesino.

Bandas cruzadas
En la izquierda estará Arbeloa, puede que Marcelo por delante. Si el brasileño deja su lugar a un crack, este sufrirá en el trabajo defensivo ya que para frenar a Alves es necesario tener calidad defensiva.  Contra el Inter, Iniesta arrastró a Chivu, dejó el carril a Alves y esté llegó para asistir a Pedro en el segundo.  Motta, como habíamos anticipado, no era el adecuado. El Madrid no tiene especialistas para frenar el poderío en banda diestra del Barça. El espejo del Sevilla de Jiménez es un lugar donde debe  mirar Guardiola para plantear, también el Madrid para corregir. Navas fue y volvió, hizo lo que quiso. Marcelo al paredón, su calidad defensiva es cuestionable pero bien es cierto que el Madrid no debe buscar soluciones individuales sino automatismos colectivos.  En la diestra del Madrid la soledad de Sergio Ramos más ayudas de Lass Diarra. Veremos cuál es la elección de Guardiola,  Iniesta en derecha y Henry en la izquierda con Zlatan arriba, puede ser una solución mixta aunque el partido contra el Inter ha dejado la sensación de que cualquiera está preparado. 


Henry o Ibrahimovic, vuelve el Barça
Contra el Inter, el Barça volvió a ser feroz en  la presión. Las notas no destacaron  al francés Henry, pasó desapercibido o se tiró de tópico. Mejor Henry en la izquierda, haciendo la diagonal. Así jugaba en el Arsenal, era el ‘9’ de Wenger en su última etapa  pero buscaba la izquierda para el desmarque y enseñar las virtudes de su fútbol.  Contra el Inter, presiono como lo hacia el león indomable,  estuvo participativo y se ofreció de espaldas, no salió en los highlights pero asistió en el primero a Piqué y tiró un demarque al primer palo en el segundo que sirvió para dejar vía libre a Pedro, un movimiento sin balón de alta escuela.  No se trata de generar debate pero  Henry  sigue aportando en la sombra.


¿Higuain al banquillo?
Casillas en portería, defensa de cuatro con Ramos – Pepe – Albiol – Arbeloa.  Por delante doble pivote con Lass y Xabi Alonso.  Quedan cuatro plazas para otros tantos cracks.  Benzema, Higuain, Kaka’ y Cristiano Ronaldo.  ¿Quién juega en la izquierda? ¿Quién tapa al ‘2’ azulgrana? Ninguno de los citados tiene calidad ni disciplina defensiva. Son amantes del balón, cuando su equipo no tiene la posesión tienden a dispersarse.  Existen dudas, jerarquía o planteamiento para configurar la alineación.  Marcelo puede tener su opción.

El proyecto Florentino

El impacto Ibrahimovic

Análisis Real Madrid - Barça, por Marcos López  

Barça vs Real Madrid, modelos de gestión enfrentados.

Real Madrid: El juego de banda.

Pellegrini, el auténtico

# domingo, 29 de noviembre de 2009 14:00

Barça: Análisis táctico

Guardiola tiene el objetivo del Mundial de Clubes por bandera. La cita de Abu Dhabi está marcada en letras de oro para una plantilla que ya sabe el sabor del fracaso así como el complejo camino para llegar a tener la oportunidad de ser el mejor equipo del mundo. Llega el clásico,  partido a 90’ para mostrar capacidad y atrevimiento. Imponer el estilo es desde los tiempos de Cruyff el primer objetivo, la victoria queda en segundo plano ya que si esta se produce, el seguidor culé sabrá que el triunfo no ha sido suficiente.


Pellegrini no plantea para neutralizar sino que diseña para que sus equipos no pierdan las señas de identidad. No se verá un Madrid obsesionado con el Barça, por matices como la titularidad de Marcelo, ajustes en la presión y una marca a Xavi.  La inversión de Florentino busca fascinar, sin embargo, Pellegrini maneja registros de los criticados Capello, Schuster y Juande Ramos. El motor no está gripado como le ocurría a los antecesores del chileno, la melodía  no es propia de quien tiene juventud, talento y velocidad.  El equipo está desacompasado, el chileno desafina.
Guardiola manejará la opción Messi hasta el final.  Arriesgar no entra dentro de las opciones del mister, eso ocurrió en la final de la Champions, un hecho justificado por  el carácter único de la final de Roma. Hace tiempo que el partido contra el Madrid dejó de ser  lo único importante para los culés. Messi será el plan B, en el caso de estar bien. Si todo va sobre ruedas, Guardiola optará por no recurrir a él si el parte médico ha estado ajustado  a la realidad.


Arriba, Henry  - Ibrahimovic – Iniesta.  El sueco está obligado a presionar como lo hizo el francés contra el Inter. No queda otra. El Barça voraz volvió con Titi en primera línea, la sensación de fuerza y superioridad volvió al Camp Nou. Henry buscará la espalda de Sergio Ramos, cuidado a las combinaciones de juego directo.  La conexión Valdés – Ibrahimovic – Henry promete ser diferencial.
En el juego corto se anuncian nubarrones para Xavi Hernández.  Iniesta será básico en el juego combinativo. Arrastrar a Arbeloa, jugar en la posición del ‘10’ dentro de un pseudo 1-4-4-2 con rombo y sin interior será la mejor manera de frenar los planteamientos de Pellegrini sin perder el equilibrio. La otra opción es el trivote de la Masia: Busquets – Xavi – Iniesta con la entrada de Pedro en el ataque.  Resta recuperación, disputa y respuesta física para un partido en el que las ayudas y el juego invisible marcarán las diferencias.


En la salida de balón el Barça sigue acordándose de Márquez. La dupla con Piqué, el rombo con Valdés por detrás y Touré Yayá o Busquets por delante, facilitaba en gran medida el juego a los de arriba. La pelota llega limpia, rápida, en superioridad.  Queda analizar la recuperación de Abidal; el martes era clave, contra  el Madrid puede que también pero Puyol puede hacer las veces de lateral zurdo para hacer una falsa defensa de tres dejando el carril a Alves.  Abidal, esté o no, es el ejemplo de que los futbolistas necesitan tiempo y cumplir unos procesos de adaptación. Ha encontrado en el Barça un lugar para ser feliz, el juego de toque ya no es algo imposible, dedicarle horas  siempre ha resultado más sencillo y gratificante que  vivir en un equipo donde todos siempre tenían demasiada prisa por marchar.


La estrategia será otro punto fuerte, por eso Iniesta de falso extremo y Keita en el equipo. Ganas una pieza, intimidas en las llegadas de segunda línea y sumas rematadores en un arte que el Madrid no domina. Defender la estrategia es su gran agujero negro, no tiene muchos jugadores para hacerlo. Guardiola, atento, buscará la superioridad; el juego a ras de césped se supone que es azulgrana, el juego aéreo  también pero hay que demostrarlo. Si lo hacen, seguro que Guardiola piensa que su equipo está preparado.        

# domingo, 29 de noviembre de 2009 0:05

Vuelve Cristiano, toca inventar otro Madrid

El Bernabéu se puso a los pies del portugués, acaba de llegar y ya el ídolo. Las ausencias, las bajas por lesión, encuentran lecturas positivas. Su baja, unida al colapso mental del equipo y la ausencia de resultados ilusionantes, le ha elevado a los altares. Todo ello sin dar una patada al balón.  Fútbol es fútbol, si el equipo juega mal, todos cargan contra el entrenador y miran a los que no están, si los ausentes son mediáticos, el futbolista adquiere una dimensión galáctica.


Llegó Cristiano, individualista y con hambre, quería agradar, buscaba el detalle bonito, la llegada sublime y el aplauso de un Bernabéu que levitaba hasta la salida del crack de Madeira.  Lo aburrido se volvió intenso pero en veinte minutos se pudo ver que Pellegrini ha estado remando para morir en la orilla. Ha vuelto el portugués, y el libreto táctico tiene que volver a partir de cero. No hay espacio para la posición de Marcelo como interior. La amplitud en banda volverá a ser para el lateral, Arbeloa en partidos top, y los cuatro jugadores de primera y segunda línea de ataque volverán a tener que encontrar su espacio natural. Higuian no defiende, jugador reactivo, tras pérdida presiona, más bien se llena de orgullo, empieza a entender que esos esfuerzos además de gustar al espectador  venden el perfil ‘sacrificio’. Cuando paso un suspiro, tres segundos, el Pipa suelta la fase defensiva y ya sólo piensa en perfilarse para el juego de ataque. 


Kaka’ no tiene ida y vuelta. Heredero de la belleza estética, hace que algo sencillo pueda ser maravilloso.  Viene del calcio y eso se paga. Allí se juega a otro ritmo, andando, con ritmos individuales explosivos pero con un orden y una precisión que hace válido aquello de que correr es de cobardes pero sin cobardes el fútbol es ideal para hacer la siesta. Tiene que cambiar el chip, el cambio en la dinámica de entrenamientos le perjudica, jugar a otra velocidad le agota, necesita crecer en lo físico, jugar con otra intensidad le está matando, llegado el minuto 60’, la curva de rendimiento es descendente,  va de más a menos, nadie ha reparado en ello pero cuando todos miran para Cristiano, el jugador que marca diferencias es Kaka’, coincidente en demasiadas ocasiones, cuando el brasileño se apaga, el equipo se hunde, juntarse a Casillas es básico para no perder.


Benzema no marca pero se ofrece, hace muchos kilómetros  en desmarque. Ya sea de apoyo o de ruptura, más bien los primeros ya que el francés es un jugador que ofrece su mejor versión en la contra, con espacio para correr y tirar diagonales. Tiene uno contra uno, define bien pero no ha encontrado complicidad con ninguno de los pasadores. Kaka’, Xabi, o Granero, ninguno de ellos ha sido la otra cara de la moneda de Benzema hasta el momento. El Madrid necesita que surja esa pequeña asociación como diría Valdano. Tiene que ser con alguno de los citados ya que con Cristiano no va a ser. El portugués es un killer, su etapa de extremo asistente ha quedado en el olvido. 


Y nos queda Raúl. Su rol ha cambiado, juega siempre pero nunca 90’, entra y sale, ha pasado de ser él y diez más a ser el primer jugador de banquillo. Mala señal, cuando el capitán tiene muchas cualidades pero nunca la de revulsivo. Su salida significa que un crack vaya al banquillo. Sólo hay la opción de salir por el Pipita, no es rotundo que el Madrid mejore a día de hoy con ese cambio, la salida del capitán por un mediocentro, Lass o Xabi, destroza el equilibrio. En los mejores partidos, Pellegrini no debe tener muy claro lo que hacer con Raúl en los días de gloria o decepción.

El proyecto Florentino

El impacto Ibrahimovic

Análisis Real Madrid - Barça, por Marcos López  

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Real Madrid: El juego de banda.

Pellegrini, el auténtico

# sábado, 28 de noviembre de 2009 0:05

Real Madrid, análisis táctico

El sistema de juego del Madrid se matiza cada semana. Los ajustes son una constante, las probaturas una obligación para un equipo que busca pero no encuentra más que el resultado, lo cual no es poco pero nunca será suficiente.  La dupla Lass –Xabi Alonso no funciona en lo ofensivo, en fase defensiva está por demostrar ya que el equipo ha naufragado cuando el nivel competitivo ha subido.  Encaja poco el Madrid pero no es relevante,  contra el Sevilla o el Milan,el equilibrio y la solidez ha saltado por los aires.  Como la temporada pasada, se empieza intuir que habrá un antes y un después cuando Pepe no sea de la partida.


El dibujo es complejo. Si hubiera que colocar la posición de partida, el equipo se posicionaría en un 1-4-2-3-1 pero nunca es así ya que el Madrid no tiene ni interior ni extremo derecho.  Posición vacía, sobrecarga en la izquierda y la duplicidad de dos jugadores para ocupar la posición.  Kaka’ juega de ‘10’, es el mediapunta dentro de un pseudo 1-4-4-2 con doble pivote pero sin interior. Por delante dos puntas, Higuain y Benzema, por la izquierda de interior Marcelo o Drenthe.  Esta posición desaparece con la entrada de Cristiano. La inversión obliga, jugar con el diamante es incuestionable para llegar al ideal de belleza, ese estilo de busca llegar a fascinar con los mejores jugadores jugando como colectivo.

Lass – Xabi, la dupla no funciona
No tiene interior pero debe jugar con doble pivote. Xabi Alonso necesita un escudero, su fichaje como avanzamos aquí suponía esclavizarse a un sistema de juego, 1-4-2-3-1,  que está diseñado para jugar con un punta. Si fichas a Benzema, Kaka’, Cristiano Ronaldo para el ataque y le sumas una legión de futbolistas de ataque que ya tenía el Madrid te sale que el dibujo tiene que tener pocos jugadores en la zona ancha, los mínimos para garantizar equilibrio, y muchos en ataque. El fichaje de Xabi, jugador notable por otro lado, condiciona a jugar con una referencia, justo lo que el Madrid no tiene ya que Van the Man tiene las maletas preparadas.

Lass le quitaba protagonismo a Xabi. No se limita a recuperar y soltar sino que roba y juega, marca el ritmo, utiliza las mismas líneas de pase  que el tolosarra, y eso le oscure. Cuando juegan entre ellos, pase horizontal  para hacer del  Madrid un equipo lento y  previsible, es la consecuencia de jugar en línea sin batir líneas de pase.  Cuando aparece Xabi tras Lass, el adversario se ha replegado y no queda otra que arriesgar para perder o jugar sencillo para intentar mejorar el ritmo de circulación. Cuando Lass aparece antes que Xabi, el Madrid va directo, mejora la transición pero aumentan las pérdidas a la vez que Xabi desaparece, ni la toca.  Lo malo para el Madrid es que esto ocurre la mayoría de las veces por el simple hecho de que Lass recupera más que Xabi siendo la recuperación algo vinculante con el inicio del juego ofensivo del Madrid.

¿De qué juegas Lass?

Pellegrini ha aplicado el antídoto. Lass como falso interior diestro, en ataque Xabi Alonso como único vértice, el francñes lo más alejado posible, con la sensación de vivir en la cueva, escondido de la pelota para un equipo que ha entregado el juego a Xabi con la premisa de que tenga las vías de seguridad, diagonal corta y larga, despejadas. Lo grave del asunto es que Xabi no tiene diagonal por derecha, ni corta ni larga, sino apertura a Ramos, por izquierda, Marcelo busca más la posición del ‘9’ que la amplitud y al final sólo queda Kaka’ entrelíneas. Cuando el equipo ataca, Lass vive para hacerle la cobertura a Serio Ramos, para hacer la vigilancia al jugador transición del equipo adversario pero ni aparece en ataque, no aporta y cuando menos participa más falla, ya que el francés es un jugador de ritmo y continuidad. Este detalle es grave por lo que condiciona el futuro aunque será menor mientras el equipo gane. Sea como fuere, aspectos del juego como estos hacen que las diferencias entre Madrid y Barça estén muy marcadas.

El proyecto Florentino

El impacto Ibrahimovic

Análisis Real Madrid - Barça, por Marcos López  

Barça vs Real Madrid, modelos de gestión enfrentados.

Real Madrid: El juego de banda.

Pellegrini, el auténtico

Llega el clásico, el partido más esperado. La pasión se desborda, el consumo de las marcas se dispara, y todo lo que ocurra sobre el terreno de juego causará impacto. Madrid y Barça, sólo puede ganar uno. Proyectos confrontados, estilos antitéticos, modelos de gestión que abren mercados y crean negocio.

Lideran el ranking de ingresos, sólo el United puede aguantar la comparación; marcas que han evolucionado a un mercado global con el objetivo de ser líderes y referentes. La Premier genera casi el doble de negocio que la Liga española, asociarse a la Premier es una ventaja competitiva que beneficia al Manchester United o al Chelsea pero sin embargo, el Real Madrid y el FC Barcelona están a la cabeza como líderes del mercado, sin el apoyo de una marca con impacto como la Premier. Las entidades presididas por Laporta y Florentino lideran las audiencias y los éxitos, aglutinan los jugadores mediáticos, el enfrentamiento mueve sensaciones en todo el planeta, no existe otro clásico como este.

Si entendemos el fútbol como deporte, hay partidos de la máxima en cualquier lugar donde haya competición. Un Boca – River, el Ajax- Feyenoord, la Juventus contra el Inter o el Manchester United contra el Liverpool, son partidos que despiertan la atención, las alarmas de los buenos seguidores suenan pero ninguno de ellos se puede comparar a día de hoy con un Barça – Madrid, un clásico que ha cobrado otra dimensión con la llegada de Florentino al Madrid y de Laporta al Barça.

En la última década todo ha cambiado. El punto de partida habla de un Madrid campeón de Europa con Lorenzo Sanz. La llegada de Florentino trae glamour y talento, gasto económico y la venta de la Ciudad deportiva. El Barça es perdedor, la llegada de Florentino se contrapone al mandato Gaspart, el Barça tiene menos talento cada temporada. Desde la 00/01, el Madrid ha gastado en fichajes 1025 millones de euros, con una media simple de 102,5 por temporada. No existe club que llegue a esos números sostenidos durante una década, todo ello con una connotación relevante, el Madrid tenía muchos jugadores con valor de mercado en el punto de partida y el equipo era ganador. El Barça partía de un equipo perdedor, agotado, lleno de jugadores sin mercado. Durante esta década, el Barça se ha gastado 643 millones de euros, es decir, 382 millones de euros menos. En el resultante de títulos, el Barça ha ganado dos Champions, tres ligas, y una Copa del Rey, hablando de torneos mayores. El Madrid en el mismo tiempo ha ganado una Champions y cuatro ligas. En el capítulo de ventas, el Madrid vende mejor que un Barça especialista en devaluar jugadores aunque la cuantía de las fichas hace que el Madrid también sea víctima de contratos al alza firmados por representantes que juegan con la presión del interés de otros clubes. El Madrid ha tenido más jugadores que vender, Florentino hereda una plantilla multitudinaria de un Sanz que fichaba a diestro y a siniestro. El Barça siempre ha tenido el gusto por posiciones dobladas y plantillas cortas. El Barça ha vendido por valor de 236,4 millones, el Madrid por 366,4. 130 millones de diferencia, el Madrid ha vendido más jugadores, y a mejor precio. El Barça por el contrario ha comprado a más por menos dinero, de los 1025 millones de euros del Madrid, más de un tercio se va en cuatro jugadores: Figo, Zidane, Ronaldo, Kaká y Cristiano Ronaldo.

Aglutinan a los mejores jugadores temporada tras temporada, imposible coleccionar más estrellas en menos espacio aunque el duelo de este año tiene un matiz, por vez primera las fuerzas están equilibradas. Los primeros años de Florentino, el Barça estaba descapitalizado por la ruinosa gestión de Joan Gaspart. Llegó Laporta, fichó bien a unos precios alejados del coste de los mal denominados galácticos de Florentino. Surgió Ronaldinho pero se difuminaba Zidane. Metió goles Eto’o mientras Ronaldo, el mejor ‘9’, era capaz de perder definición en el campo para ganar liderazgo fuera del mismo e invitar a todos, y algunos más, a su no boda. Llegó Calderón y los fichajes de clase media. Huyó de todo lo que olía a Florentino, tanto que se propuso imitar a Joan Gaspart y a buena fé que lo consiguió aunque por el medio cayeron dos ligas. Los cracks seguían en el Barça, el Madrid tenía a gente como Van Nistelrooy o Robinho, grandes jugadores pero de un segundo escalón mediático.

Llegó Guardiola. El Barça ganó un par de Champions para situarse entre los ganadores. Si gana el Mundial de Clubes entrará en el selecto grupo de clubes con todos los títulos. Volvió Florentino. El Madrid descapitalizó a los mejores clubes europeos para fichar a todas las estrellas del albúm. El Barça entró al trapo por más que moviera Roma con Santiago para llorar. Están todos, los cracks frente a frente. Messi contra Cristiano Ronaldo, Ibrahimovic contra Benzema, Kaka’ contra Iniesta, no existe más calidad por metro cuadrado. Los ídolos del planeta frente a frente, es el primer episodio de una auténtica guerra de las galaxias. Se juega en el Camp Nou, una derrota hará herida, queda competición, los ganadores se miden no por la fuerza de sus golpes sino por la capacidad para levantarse. No todo estará terminado pero en lo mediático llegará la crisis del perdedor contra la euforia del ganador, en lo deportivo nada estará resuelto aunque el que juega de visitante siempre tiene mucho más que ganar y menos que perder. En lo económico llega el drama, una derrota contundente, un partido para olvidar que genere decepción provoca perder mercado ya que pocos consumen productos perdedores. Hay mercado para todos, pero si hablamos de Madrid y de Barça, tener mercado no importa, lo diferencial es ser el número uno, ser líder es básico en la industria del fútbol. En pocas horas, el primer asalto; en meses el segundo. La liga española en juego. A largo plazo, la final de la Champions. Se juega en Madrid, el Barça sueña con ser campeón. La final será de sábado, las audiencias millonarias, y tanto Madrid como Barça saben que ese es el día clave, deben estar ahí para seguir rompiendo mercados en tiempos de crisis. Mientras llega esa fecha, si es que llega, llega el primer asalto. Todos quieren estar, Messi y Cristiano apuran su condición física, todos quieren vestir de etiqueta, un partido que hace poco más de una década era un clásico, un partido al que se le dedicaban adjetivos desajustados. En la última década, Madrid y Barça han dado el salto, líderes en ingresos, en ídolos, en modelos de gestión y con un liderazgo mediático y social. El domingo, a las siete, el primer asalto de la temporada. Juegan Madrid y Barça, el partido del planeta, no hay otro que aguante la comparación.

Artículo publicado en la edición de hoy del diario Negocio. Cada viernes, Marcos López escribe la página de Futbolitis para Negocio.


# jueves, 26 de noviembre de 2009 9:05

Análisis del Madrid: El juego de banda

# miércoles, 25 de noviembre de 2009 0:05

Pellegrini, el auténtico

Plantea un fútbol básico, busca en el desarrollo de lo sencillo el camino para hacer que sus equipos lleguen a la excelencia futbolística. Nunca lo ha conseguido por más que haya ganado títulos en su periplo sudamericano pero siempre consigue que sus equipos alcancen un nivel competitivo notable y una velocidad de crucero para sumar sin llamar la atención.  Entrenador de rachas, no tiene la virtud de cambiar inercias pero tampoco busca provocar. Quiere que todos sepan su rol en el equipo, nunca emplea demasiados jugadores pero como la norma no es obligación, en el Real Madrid empezó tirando de todo el plantel.

En el Villarreal, por mucho que se hable de Pellegrini como entrenador rotación, siempre jugaban los mismos. Diego López indiscutible, en defensa Ángel - Gonzalo Rodríguez – Godín – Capdevila, con un suplente siempre dispuesto para rendir como Javi Venta. Sin lesiones nada cambiaba. En el doble pivote, Senna y Eguren con un cambio, Bruno en el minuto 75. En bandas, Cazorla indiscutible y  un cambio para Pires. Bien Ibagaza o bien Cani, que terminó entrando en los últimos meses del flaco. Arriba, Joseba Llorente con Rossi, y un cambio, el Guille Franco para jugar de espaldas.  No había más, eran 15 jugadores, los titulares eran 11 para recitar de memoria y salvo lesión no había cambios ni toques de atención.

Llegó al Madrid y la situación le hizo perder su estilo y sus registros. Las plantillas largas le superan, no quiere conflictos y quedar bien con todos es la mejor manera para fracasar antes de tener objetivos.  Robben y Sneijder eran sus jugadores, los vendieron.  Raúl a calzador. Higuain en el banquillo jugando un rato de cada tres. Los de dentro y los de fuera empezaron a protestar. Pellegrini, desbordado por un equipo sin automatismos ni criterio aunque con una  pegada descomunal,  metió en la nevera a Granero por su incapacidad para darle un toque de atención a un Cristiano Ronaldo desafiante.

Las críticas se cebaron con el chileno, su muerte tenía un precio. Estaba sólo ante el peligro. Nunca nadie mintió. Florentino  huye de la leyenda que dice que devora entrenadores.  Los directivos pidieron su cabeza, Valdano no quiso bajar al césped y no había sustituto a tiro que convenciese.  Sin hacer nada, por las circunstancias, el chileno ganó tiempo.  Decidió, en el silencio de la noche, ser él y olvidarse de ser un entrenador a la medida de todos.  No escucha, le importa bien poco que Sergio Ramos esté o no sancionado. No perdona la traición ni tampoco olvida lo que ha publicado cada uno en este tiempo.

Plantilla larga, no servirá de mucho. Quiere 16 jugadores, 11 titulares, un cambio por línea y dos comodines. No hay más, según avancen las fechas veremos que en el Bernabéu la clonación del submarino amarillo. Casillas en portería, con una línea de cuatro formada por Sergio Ramos – Pepe – Albiol – Arbeloa.  Con el comodín de Marcelo para el lateral cuando no haga las veces de interior.  Garay será suplente habitual como Fuentes en el Villarreal, jugará cuando lleguen las bajas. 

En el doble pivote, Lass con Xabi Alonso, con el cambio ofensivo de Granero si este es un chico bueno. La entrada de Mamadou Diarra es compleja.  Tiene más peso como cuarto hombre Guti que Mamadou y eso es decir mucho, incluso si hay bajas puede que veamos a Pepe en un momento puntual pero esto ya son palabras mayores ya que Pellegrini como nosotros sabe que sin Pepe la defensa no se sostiene.

En la línea de ataque, cuatro jugadores. Cristiano Ronaldo, Kaka’, Benzema y el cambio para juguetear con el cuarto hombre sin recibir el toque desde la jefatura. Higuain es ese, con la entrada obligada de Raúl que hará las veces de quinto elemento aunque Pellegrini le ha encontrado gusto a jugar con un interior, Marcelo o Drenthe, por eso son 16 jugadores. Esa fórmula se sostiene con lesiones; cuando vuelva Cristiano Ronaldo, la posición de interior zurdo desaparece para las quinielas. Ese día Pellegrini tendrá los 14, como en Villarreal; el pleno al quince para otro, que eso no trae más que problemas.

Al Barça le cuesta abrir la lata, tiene ocasiones y desborde pero le traicionan los detalles.  Los equipos le esperan, pocos como el Athletic  presionan  en primera línea con un 5contra 5. En el Camp Nou le juegan a la contra, desactivan el ritmo y el juego de posesión, y la contra es el mejor argumento para batir a Víctor Valdés.  El Barça domina y no concreta, el gol no llega y la ansiedad invade al equipo.  Cuando esta llega, la derrota está más cerca, el equipo de Guardiola pierde el juego de posición, se desajusta y concede contras letales, como contra el Rubin Kazan, un equipo sin exigencias con el juego, sin mayor ambición que dejar correr el partido y esperar su momento. Llegaron las ocasiones pero las tablas siguieron en el marcador, es el guión de  los partidos que se juegan contra rivales que juegan ‘feo’. Al final, la derrota está más cerca que la victoria.
Contra el Inter, igualada sin goles en el Guisseppe Meazza, el primer gol marcará diferencias. Mourinho sabe que una victoria le da el pase a cuartos, el Barça llega lastrado por las ausencias, castigado en sus fuerzas; el que marque primero tendrá la ventaja, la ansiedad y las prisas del adversario serán el mejor aliado. Mourinho no ha elevado el tono, tampoco busca generar presión sobre su persona para liberar a sus jugadores, busca normalizar el partido, quiere que el Barça vaya convencido, nunca enrabietado. Desactivar al Barça es su objetivo y el primer paso es buscar el refuerzo positivo, si consiguen ganar estarán clasificados, si pierden tocará jugar una final en feudo propio.


El Inter no será un rival sencillo. Su distancia con el segundo del Calcio es de record, en la jornada 11 llevaba 7 puntos al segundo, una diferencia record en la historia del Calcio. El sistema táctico es conocido, 1-4-3-1-2,  una variante del 1-4-4-2.  Mourinho tiene en el 1-4-3-3 su otro sistema, es la opción como plan B.  Ha tenido éxito con ambos, en el Inter busca un trivote por delante de una línea de cuatro donde Maicon da soluciones de amplitud y profundidad por banda. En la portería, Julio César, en gran forma, uno de los mejores porteros de Europa. Por delante una línea de cuatro con Maicon en el lateral diestro, Chivu en el lateral zurdo. Lucio y ‘il muro’ Samuel forman la dupla de centrales.  Línea veterana, con gran experiencia y  dominio del juego táctico.  Para desbordar a la defensa es obligado forzar situaciones continuas de 2x1 en banda. La ausencia de interiores provoca que Mourinho tenga dos soluciones, una la ayuda del interior del trivote, otra la persecución del lateral por el delantero (Eto’o o Milito). En cualquiera de los dos casos sale ganando el Barça, si baja el delantero habrá multitud de jugadores neroazzurros por detrás de la línea de balón pero se conseguirá castigar al delantero e incomodar la transición. Si llega la ayuda del interior del trivote, el objetivo es atraer y cambiar la orientación, obligar a bascular de un lado a otro sabedores de que una línea de tres, la de medios, nunca es suficiente para cubrir una basculación a toda la amplitud del terreno de juego. En cuanto se baje la intensidad de la basculación, aparecerán las fisuras.

Henry vs Maicon, ida y vuelta determinante


En los duelos individuales, el compromiso de Henry será clave. Tocará ida y vuelta con Maicon aunque ambos entrenadores utilizarán ‘la cobertura’ como elemento desequilibrante.  Cuando Maicon suba a tres cuartos, Henry soltará y será Keita quien esté en la marca, siempre zonal y en función de balón pero al fin y al cabo marca. Suelto Henry, la transición del Barça será buscar, recuperar y soltar, escudriñar la espalda de Maicon y por  alusiones la profundidad de Henry.  Mourinho  le devolverá  la cobertura con Zanetti o quizás con Stankovic. De este último se espera que haga de enlace en caso de no estar disponible el holandés Sneijder.

Iniesta vs Chivu, Alvés al 2x1.

En derecha, Iniesta contra Chivu. La cintura del rumano a prueba contra un jugador vital para el Barça considerando como probable la ausencia de Messi. Superar el uno contra uno es tarea para Iniesta, Alves tendrá que ir siempre al desmarque de ruptura y dejar que Iniesta haga de las suyas en una posición en la que no está tan cómodo como a pierna cambiada.  Allí empezó con Rijkaard, era el cambio por Giuly.  La llegada de Alvés provoca que Iniesta vaya entrelíneas. Si Chivu sigue la marca, Alvés tendrá situaciones para ganar la espalda a Thiago Motta.  Duelo desequilibrado en velocidad y dinamismo,  si Messi no está, Alvés  tendrá mucho que decir en la suerte del partido.

Ibrahimovic, movimientos a la espalda de los centrales.


Arriba, Ibrahimovich. Le vienen bien los dos centrales del Inter. No son rápidos,  tampoco lentos. Samuel es mejor en la marca, Lucio en la salida de balón.  Tienen problemas en la marca de la espalda, dominan la marca frontal ya que si son superados recurren a la falta sibilina. Tienen altura y juego aéreo, además Julio César es un portero en el que confiar, hacer una falta no es un problema sino una solución. Las entradas de segunda línea, Keita más Xavi, pueden marcar diferencias ya que el calcio es un fútbol con problemas de intensidad. Abandonar las marcas, dejar pasar jugadores, es un extraño virus de un fútbol que fue dominante en otro tiempo.  Para que Keita y Xavi lleguen, deben estar liberados del juego de elaboración, sacar el balón entre los centrales y mediocentro con superioridad sin la participación de los interiores es empezar jugando con ventaja.
 
Frenar la transición, clave ganadora

Desactivar a Eto’o es complejo en un equipo de repliegue y contraataque. Reducir espacios, esperar en campo propio son algunos de los detalles que manejaría cualquier equipo para frenar al león indomable, un futbolista capaz de ser letal en el juego de posesión con el Barça pero que ofrece la versión de imparable cuando tiene  30 metros para correr un balón profundo a la espalda de los centrales.
Recuperar rápido, llegar en pocos toques evitando que el Inter se organice en defensa,  frenar su transición y obligar a los de Mourinho a bascular son las claves estratégicas para que el Barça sume tres puntos.  La transición, la salida en largo y en corto,  es el momento para aislar a Eto’o. Evitar que le lleguen balones significa hacer vigilancias a Sneijder o Stankovic, en función de quien sea el ‘10’ del Inter,  estar cerca  para anticiparse y robar, para evitar la contra y el último pase.  La otra salida es en largo, con dos jugadores de buen pase largo como el zurdo Chivu y el diestro Lucio. Acción y reacción, tras pérdida, el Barça necesita reducir los tiempos para ejecutar del adversario, condicionar su salida de balón; si se consigue esto, el Barça tendrá tiempo para organizarse y que Eto’o se desespere. Ante la soledad de un equipo  tendrá como máxima meter a 9-10 jugadores por detrás de la línea de balón y reducir el espacio entre líneas.

Artículo publicado en el Diario Sport en la edición de ayer.

Análisis jornada de Champions, por Marcos López

Sevilla FC, por Marcos López

 

 

# lunes, 23 de noviembre de 2009 17:00

Inter, la amenaza fantasma

El partido de ida dejó sensaciones de superioridad, dominio absoluto sin capacidad de concreción, victoria virtual poco significativa para una clasificación que se complica por momentos. Ganar al Inter es obligado, en caso de derrota, los de Mourinho serían equipo de siguiente ronda de manera matemática. En el otro partido, un grande como el Dínamo de Kiev llega tocado por la eliminación de Ucrania. Sus tres mejores jugadores, Milevskiy, Aliyev y Shevchenko se quedarán sin Mundial. Juegan contra un campeón, el Rubin Kazan ha vuelto a salir campeón tras empatar contra el Zenit en un partido envuelto en la pasión y el reflejo del encuentro entre el CSKA y el Spartak, donde la victoria de los primeros tras un error garrafal, uno más, de Dzhanaev que sirvió para hacer que los de Berdiyev volvieran a ganar la Premier Rusa tras sufrir en el último tramo. La llegada de la Champions les distrajo, pero arrollaron en los dos primeros tercios del campeonato.


El Rubin juega sin presión, el Inter a corto plazo también. Para Dínamo y Barça es un match ball adverso en toda regla
. Si pierden están fuera, cosa que no ocurre con los otros dos.  Es el grupo de la muerte, el único que lo juegan cuatro campeones pero también cuatro líderes en sus respectivas ligas. Equipos con jerarquía, igualdad absoluta y partidos marcados por las televisiones. Saber el resultado del partido entre el Rubin y el Dínamo tiene un valor incalculable para el desarrollo del Barça y el Inter. La UEFA ha conseguido hacer de la Champions una competición mágica, referente, elitista pero sigue habiendo fisuras, pequeños detalles que pulir. Para dos estrategas como Mourinho y Guardiola es un regalo saber lo que han hecho los otros dos del grupo.  Aprovecharán el detalle, no tengan duda. El virus ha llegado al vestidor azulgrana, no valen las excusas, al menos en un equipo que no lloró las ausencias de la defensa titular en Roma. Si se miran las libretas de planificación, Alves era el lateral derecho, Márquez y Milito los centrales, y Abidal el lateral zurdo.  Milito no vovió, Márquez cayó  y los laterales fueron presa de la secta.


El balón será azulgrana, el latigazo neroazzurro.
Juego directo a la espalda de centrales, aprovechar el efecto Eto’o, un futbolista que siempre rinde cuando absorbe todas las miradas.  Defensa de cuatro por detrás, en la portería un número uno como Julio César, un jugador que marca diferencias, uno de esos que hace ganador año tras año al Inter aunque el juego sólo llegue al regular.  Dentro del sistema, 1-4-3-1-2, existe el jugador clave en las transiciones, no es otro que Sneijder, el aglutinador de la posesión tras recuperador, el ‘10’ que da salida para los demarques de ruptura de los puntas, Diego Milito y Samuel Eto’o.  Taponar la salida de Sneijder es fundamental para ahogar al Inter y desactivar la velocidad del león indomable.  En los movimientos de presión, la vigilancia de Sneijder es una obligación. Labor para Busquets o Touré Yayá en función de la salud del último y el rigor del primero. La primera vía de ataque no ofrece mayor estrategia, mediocentro a la marca con los centrales en cobertura y máxima atención al recurso fácil del despeje orientado.


En primera línea máxima presión pero con un matiz, la salida de Lucio. Si juegas agresivo en la presión se corre el riesgo de ser desbordado por un Lucio que no tiene ningún problema en controlar orientado y cambiar el paso para superar la presión y batir línea.  Evitar esta situación es vital para no sufrir en la zona ancha donde la incorporación de Lucio provoca una superioridad numérica que siempre termina en finalización. Saben que si sale el central de la cueva juegan a la ruleta, una pérdida es gol en contra por eso cuando Lucio arranca todo el equipo es consciente de que la jugada tiene que finalizar.
Espera un Inter replegado, un asesino silencioso. Mourinho, es un manipulador de la tensión, sabe que un gol presiona sobremanera a un Barça que puede tener como rival su propia sombra ya que si pasan los minutos y el gol no llega, la ansiedad es el enemigo. Es la cadena ganadora de Mourinho, repliegue más pegada en lo futbolístico, tensión más ansiedad en lo psicológico, y en lo técnico, tablas ya que el Inter tiene argumentos para ser brillante. La Champions sigue siendo su asignatura pendiente, el Camp Nou es el escenario ideal para asestar el golpe definitivo. 

Análisis jornada de Champions, por Marcos López

Sevilla FC, por Marcos López

 

# lunes, 23 de noviembre de 2009 0:05

Análisis Champions: Barça - Inter, R.Madrid - Zurich

# domingo, 22 de noviembre de 2009 13:39

Aguanta, Quique, aguanta

QuiqueMalos síntomas, peores vibraciones nos ofrece el endeble Atlético de Madrid. Sánchez Flores es táctico y metódico, tiene criterio para los planteamientos y capacidad para conseguir el equilibrio competitivo.

Suena sencillo pero no deja de ser una quimera cuando hablamos de un equipo, el colchonero, acostumbrado a las idas y las venidas, a los partidos rotos para ofrecer la mejor versión de rendimiento. No llega la victoria, los puestos de descenso siguen siendo la referencia para situar a los del Calderón en la tabla. Un drama, no hay duda de que el equipo está lejos de lo previsto pero también es cierto que pensar que la camiseta gana partidos sólo puede llevar a equívocos que deriven en la consumación de la tragedia.

Una derrota más en Riazor, partido de errores y aprovechamiento de los mismos, en este arte el Depor fue mejor ya que sólo cometió uno, muy grave, pero tuvo la capacidad de afrontamiento necesaria para sobreponerse.

Una virtud impagable en cualquier equipo, sobreponerse a la adversidad, seguir jugando y subir la intensidad sin perder equilibrio son algunos de los extras que se deben conseguir con el día a día porque un equipo es mucho más que una colección de nombres e individualidades. El Atlético está más lejos de lo que se piensa de la pócima del éxito. La organización defensiva mejora en cada paso, la línea de cuatro parece haber encontrado la distancia justa para no enseñar las vergüenzas de su espalda en cada acción de búsqueda de profundidad del adversario.

El equipo defiende mejor pero no tiene salida de ataque, el contraataque es el rasgo distintivo de la entidad pero hace tiempo que ha dejado de ser un elemento ganador. Recuperación más contra, agrupamiento defensivo y salida en velocidad lastrada por un Kun Agüero disonante con sus compañeros. El Kun la pide de cara, al pie, huye del desmarque de ruptura, juega cómodo en salida de contra pero las bandas no consiguen profundidad. Falta físico o compenetración pero si Jurado y el Kun vienen al apoyo, Maxi y Sinama deben buscar el desmarque de ruptura.

El plan no es malo, ya que el Kun la aguanta y distribuye pero eso le convierte en un ‘10’ y deja al equipo sin el ‘9’, palabras mayores cuando el Kun es el único que hace lo que quiere cuando le apetece marcar diferencias. Un equipo pequeño hubiese planteado una transición más sencilla, balón a Jurado y ruptura para el Kun, en dos pases en portería contraria sin perder el sitio. Jugar a nada, ganar en dos llegadas, la propuesta del Atlético es de equipo grande.

La estructura que está inyectando en vena Quique es a largo plazo, el objetivo es ser un equipo solvente, con recursos y automatismos. No hay tiempo, las derrotas se acumulan, la resignación nunca puede ser un hábito, tener criterio así como las ideas claras puede ser la única salida para recuperar la ilusión del Calderón. El primer paso es sencillo, darle todo el crédito a Quique Sánchez Flores, un entrenador vital para el futuro de los colchoneros, un equipo que necesita táctica y organización, trabajo individualizado y unas ciertas dosis de suerte ya que en Riazor vimos un equipo con sentido colectivo que horroriza en las actuaciones individuales.

# jueves, 19 de noviembre de 2009 8:28

Robinho, el anti Messi

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Llegó como el antídoto para un Barça de nueva generación, lleno de talento y con recursos para mandar en Europa durante un lustro. El Madrid necesitaba velocidad y cambio de ritmo, uno contra uno y desborde, en el panorama internacional había poco donde escoger. Messi tenía todo para ser el número uno del futuro, Robinho hacía una dupla galáctica con Diego Ribas en el Santos.

Uno representaba la Masía y el otro, era el nuevo crack de un Madrid entrado en años y en vicios. Debutó en Cádiz y se hizo la luz. Los titulares desbordaron su fútbol, nunca tuvo un momento de éxtasis semejante. Se olvidaron de los detalles, el Cádiz venía de segunda, hacía un calor intenso, era el primer partido y los jugadores estaban cortos de preparación y de ritmo competitivo siendo Robinho el único que venía de jugar fecha tras fecha en el brasileirao; y para más inri, salió en el último cuarto con las fuerzas del adversario hechas trizas. Humo mediático, lo dijimos en su momento, Robinho no alcanzó el perfil de futbolista diferente hasta que Capello y más tarde Schuster, le hicieron pensar en colectivo. Defender y atacar, transiciones eléctricas y desborde entre líneas. Se hizo jugador al tiempo que el Madrid le despreciaba; su pecado, ser fichaje de Florentino.

Robinho contra Messi, Madrid contra Barça, a nivel mediático el fútbol del brasileño era una caja de resonancia mundial. Mal asesorado huyó a la Premier, terminó en el City y desapareció de escena. Suerte tiene de ser brasileño, de ser angoleño nadie citaría a Robinho entre los cien mejores del mundo. El fútbol no deja de ser virtual en ocasiones, nadie piensa quienes son los mejores sino que citan a los que salen en los periódicos.

Su llegada al Barça parece inminente. Lo quisieron desde el primer día. Objetivo de Guardiola en lo futbolístico, de Rosell en lo mediático y de Laporta por apuntarse un tanto que se esperaba que fuera roselista. Con Cesc pasó lo mismo.

Llega para ser el anti-Messi, una vez más. Al argentino le darán el Balón de Oro, tras el galardón llega la invernación. No hay más que repasar la lista para comprobar que todos los galardones han bajado su nivel hasta resultar poco significativos en el triunfo de sus equipos y valores seguros para garantizar conflictos mediáticos. El Barça sin Messi se queda sin desborde, plantilla reducida y ataque previsible en cierta medida. Guardiola, el más listo de la clase, busca un perfil de futbolista capaz de generarle fútbol al equipo, amplitud en banda y ciertas dosis de gol con las entradas en diagonal. Velocidad y cambio de ritmo, el Barça compra lo mismo que el Madrid en su momento pero con una diferencia, el jugador está formado, el Barça es la última oportunidad de élite y su misión es bien diferente: no viene para ganar él sólo los partidos sino para servir de motivador de Messi, para hacer que su fútbol no levite ya que el banquillo siempre será una amenaza con Robinho en el equipo.

No busquen enfrentamientos ni disputas. El objetivo de Guardiola es integrar, hacer una pequeña sociedad entre ambos pero es sabedor que Robinho es su carta ganadora en la gestión de la presión. Llega uno bueno, con hambre y un Mundial a la vista, es perfecto para generar competencia interna y provocar que todos vayan al doscientos. Cruyff buscó lo mismo con Romario en su Dream Team, Laudrup no resistió el ritmo. Todos estarán más atentos, Messi el primero aunque no por ello quiere decir que esté distraido, aunque de primer toque el más preocupado debería ser Tití Henry.

 

# jueves, 19 de noviembre de 2009 0:05

El análisis del Sevilla

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# domingo, 15 de noviembre de 2009 10:45

Entrevista a José Antonio Abellán

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Os pongo la segunda parte de la entrevista que hice a José Antonio Abellán. Fue una charla distendida y relajada sobre el caso Ramón Calderón y agunos de los personajes de nuestro fútbol. Me parece de justicia reconocer en Futbolitis todo lo que ha luchado Abellán por el bien del Madrid. Vais a poder ver el Abellán más humano. 

Parte 2: 

 

Parte 1:



La entrevista se la hice en los estudios de COPE el pasado jueves, día 5 de noviembre. Unas horas antes de comer como suele ser habitual con gente tan válida como Sanchís, Kiko, Martín Vázquez, Eduardo Inda y el propio Abellán.

Saludos

# jueves, 12 de noviembre de 2009 8:18

Maradona, D10S del caos

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Confuso y atormentado, tan ídolo con la pelota en los pies como principiante en el banquillo. El barrilete cósmico es una amenaza para su selección. Ayer celebraba en el Bernabéu como cualquier aficionado confuso sin patria ni bandera.  Es el Diego, un ídolo caído en lo humano. Desde que se fue su uno para uno es decepcionante, el  cara a cara es una derrota continua para un barrilete cósmico que hacía lo que quería con la pelota en los pies.

 En cada partido cambia de nombres y posiciones, también de sistema táctico, utiliza recursos a destiempo con los medios de comunicación, mezcla generaciones y da bandazos ante un país que empieza a sospechar que su talento parte de su escasa comprensión del juego. Es lo que tienen los genios,  Argentina  irá al Mundial,  en un mundo global todos entienden que Maradona ha sido un lastre en el camino. Con cualquier otro, el seleccionado hubiese cerrado el pase mucho antes, quizás sin alardes pero nunca hubiese sufrido por el mal del bandazo.

Partido tras partido, el guión fue semejante, el destino y la suerte fue el mejor aliado de un Maradona sin soluciones, cualquier otro saldría más pronto que tarde a patadas mediáticas.  Es el D10S de la gente, muchos se resisten a ver la evidencia, tanto que Messi es cuestionado. Dicen que la albiceleste no es lo mismo que la azulgrana para la pulga. Maradona respalda a Messi en cada rueda de prensa, una trampa sin lugar a dudas porque a Messi no hay que defenderlo, contra Perú fue el mejor. Lo intentó todo y se fue por donde y cuando quiso pero su desborde sólo tuvo el apoyo de Di María. No fue bastante, lo que suma Messi lo resta Maradona pero este le sigue defendiendo, una manera como otra cualquier de confundir el debate, de generar culpables y de provocar adeptos.  Maradona nunca estuvo al lado de Messi,  el mejor apoyo que puede  tener tanto  Messi como el plantel es la dimisión del Diego.

El fútbol ha cambiado, Maradona fue ganador siendo él y diez más. Así hizo campeón al calcio Napolés. Defensa de hierro, de cortar y rasgar, mediocampo de brega con Maradona como talento para definir la marca y un goleador, Caniggia o Careca, para finalizar. Entrenamientos por la tarde, dependencia absoluta del crack y  resultados en función del momento del genio del fútbol mundial.  Ahora no se juega así pero Maradona se considera capacitado.

Tres porteros  diferentes, ninguno le convence. Carrizo, Andújar y Romero, ninguno es sospechoso.  El portero depende del colectivo. En un equipo sólido el portero siempre parece mejor de lo que es, en un equipo que no sabe a lo que juega, no hay portero que tenga nivel y que no genere dudas.

En defensa cambia de cromos como de chaqueta. El indiscutible es Heinze, quizás porque es el único que podría jugar en su Nápoles. Contra Paraguay  estuvo desencajado, pudo irse fuera por agredir con el tackle; contra Perú no se enteró del partido. Está veterano, no tiene cartel para ser indiscutible. Su pareja, el flaco Schiavi, le hizo un favor a Estudiantes y a Verón, fichó para ganar la Libertadores ante la plaga de lesiones del  equipo pero está dando las últimas gotas de su fútbol fajador.  Jugaría en el Nápoles.

En el lateral izquierdo como en la portería, uno nuevo cada fecha. Nunca fue tan sencillo ser internacional, basta con hacer un par de buenos partidos y caer en gracia al Diego para vestir la albiceleste.  Insúa en un mes de titular en el Liverpool ya es titular, antes lo fueron Papa, Schafer y Jonás.  Caso aparte este último porque Maradona lo considera indiscutible cuando el pibe es interior, nunca lateral izquierdo y como derecho es un apaño. No habrá jugadores en Argentina para que el carrilero Jonás Gutiérrez  tenga cartel de intocable.

En el centro del campo, indiscutible Verón.  Le dan la titularidad contra Uruguay. Era el momento del relevo y los veteranos marcan el paso. Los ganadores del sub de 20 de 2005 y 2007, no llevan la manija. El peso sigue siendo de los eternos, Román Riquelme tuvo un calentón y no soportó las licencias dialécticas de Maradona porque de haber tragado, la manija sería suya.

Mascherano es  la escenificación del caos. Contra Perú, en el último minuto, quiso salir de taco en el área tras el paradón de Sergio Romero.  Si lo engancha Rafa Benítez lo mete en la nevera.  Tiene mérito confundir al jefecito. No puede ser un buen conductor del grupo el barrilete cósmico, un personaje que vive desde hace décadas en lucha consigo mismo, que va a Italia a bajar de peso para que le embarguen todo lo que lleva encima.

En la punta de ataque Messi y otros dos o tres. Sin patrón, ni manera. Puntas pequeños, de perfil similar y  la necesidad de un salvador, Martín Palermo; el fútbol le hace justicia.  Sus números  son espectaculares y su falta de estilo con la pelota en los pies, una condena. Es un ‘9’ de los de antes, la aguanta y desahoga al equipo, maneja el remate y vive de la segunda jugada.  Palermo es otra escenificación del caos Maradona, el Monumental pedía a gritos a Martín desde  el minuto 30’ de la primera mitad.  Sorprende que no se cuente con el Lisandro ‘Licha’ López, tampoco con Diego Milito como titular. Agárrense que Maradona siempre sorprende, hoy es Palermo, mañana puede ser Valdanito Crespo que para eso juega en el Genoa.

Sin control del partido, sin destreza en los cambios ni planificación en las alineaciones, sin genialidad en la pizarra y marcado por el despropósito. Maradona tiene un as en la manga, la suerte de los campeones. Se desconocen las razones pero Maradona resiste a golpe de fortuna, el destino es cruel. Muchos apuntan a que el Mundial significará la caída de un ídolo para siempre, otros como Bilardo, por más que sean ninguneados, no dejarán caminar sólo a un Maradona marcado por el destino.      

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