Se busca equipo de fútbol que fascine, Pellegrini no encuentra el libro de estilo, el hilo conductor para conseguir que su equipo crezca; las lesiones son una excusa tan manida como la pegada. Ni lo uno ni lo otro deberían ser importantes, el Madrid quiere un equipo que juegue al fútbol, que le haga ser imitado. Los títulos han dejado de ser un motivo de orgullo en la casa blanca, vacilar de Champions ya no se lleva, el objetivo es conseguir un equipo que fascine, un modelo de gestión para ser imitado y un negocio para ser estudiado en los masters de la especialidad.
Las críticas a Pellegrini arrecian, el modelo de Casillas más Ronaldo (ya sea Cristiano o Nazario Da Lima) está agotado. Se pide ese extra, circulación, juego por bandas y combinaciones de primer toque, ser un rodillo, desbordar al adversario y dominar los partidos de principio a fin. No hay duda de que es el reflejo del Barça, una entidad que siempre ha ido al remolque del Madrid y que parece que ha invertido la tendencia a unos límites de los que no tenemos perspectiva a tiempo real. Esto va en serio, dentro de una década, si el Barça resiste este envite, puede que el Barça sea el ejemplo a seguir invirtiendo la historia como en su día hizo un AC Milan que a pesar de tener historial en Copas de Europa, consiguió hundir en una crisis galopante a un Inter de Milan, el equipo de Italia, que todavía anda sonado por Europa.
El Madrid no tiene los jugadores del Barça, nunca ha sacrificado una victoria por el estilo pero ahora está en un periodo de urgencias históricas: se busca sistema, conceptos, perfiles posicionales para tener referencias a la hora de fichar y de formar, se necesita un patrón de juego y una manera de ganar para salir a cualquier campo del mundo a imponer su estilo, no a ganar, sino a imponer su estilo que es bien diferente.
Todos critican a Pellegrini pero nadie sabe cuál es el estilo del Madrid, las claves para diseñar un proyecto que se ha heredado de generación en generación. El Barça imitó al Ajax pero suena disonante que el Madrid imite al Barça por eso se dice que el Madrid no quiere ser como el Barça pero cada columnista deja reproches y críticas al equipo porque en realidad estos no hacen las cosas como el Barça.
Nadie sabe por donde empezar, qué teclas tocar y cómo adquirir velocidad de crucero. El Madrid de los nombres, la pegada y la calidad está desorientado; las rotaciones son un ejemplo, las derrotas una anécdota ya que conviene recordar que el Bernabéu lleva pitando mucho tiempo, y esta temporada, tampoco ha dejado de hacerlo.
El debate está abierto, seguro que tienes mucho que aportar en los comentarios. El titular es sencillo, “Se busca libro de estilo, desde lo táctico a lo filosófico”, quizás con tus ideas y comentarios seas capaz de inspirar a profesionales desorientados. Es tu turno, tu opinión es futbolitis.