Cierre por Navidad, tiempo de reflexión y pausa. Las decisiones precipitadas suelen traer daños colaterales irreversibles. Los ejecutivos no paran, rastrean el mercado, se busca un lateral izquierdo de primer nivel, matar dos pájaros de un tiro, adelantar seis meses el fichaje obligado del próximo verano ya que Marcelo no evoluciona en el aspecto defensivo, Drenthe está 'missing' y del lateral no quiere ni oír hablar. Arbeloa, siempre notable, no es un jugador para ser el lateral izquierdo de un equipo que pretende ser ofensivo y referencia, donde la inversión está permitida ya que el modelo de negocio se fundamenta en la victoria y el impacto mediático.
Laterales hay pocos capaces de recorrer 50 metros, hay algunos, bestias de la naturaleza que suben y bajan dejando el criterio y lo diferencial para otros. Eso no basta para vestir la elástica madridista. Se busca un jugador que marque diferencias en tres cuartos y que no se olvide de volver, cerrar la espalda del central ante balones laterales en el lado contrario y por supuesto, que sea una roca en las disputas 1x1. No lo hay, al menos no que pueda jugar Champions. Existen algunos nombres pero alguno debe recordar ahora que los fichajes son para el verano y que la posición de lateral zurdo siempre fue una debilidad. Arbeloa, un parche, su posición está en el lateral diestro.
La segunda opción es un central. Con la vuelta de Pepe, el fichaje formaría el cuarteto de la próxima temporada, Pepe - Albiol - Garay más el fichaje como segundas opciones. Metzelder ya busca equipo en Alemania donde sigue teniendo cartel. Todo depende de sus exigencias económicas, si busca un buen proyecto y deja el dinero en segundo plano, no tendrá problemas en ser protagonista. En la lateral diestro hay más opciones, Sergio Ramos como central, Arbeloa como segunda opción cuando se fiche a un número uno en el lateral y un parche, Lass Diarra que suena mejor que los parches de la zurda, Marcelo o Drenthe.
Sea como fuera no existe prisa ni ansiedad por fichar. En la cantera hay poco, Marcos Alonso, el hijo del pitxon, le falta físico y progresión, apunta maneras pero está verde. Necesita tiempo, las prisas sólo pueden estropear una trayectoria que será de largo recorrido. No tiene muchas opciones, a la vuelta de la esquina está el Olympique de Lyon, un equipo instalado en la zona octavos de la Champions, con jugadores para ganar a cualquiera. En la élite no valen medias tintas y el madridismo sueña con ganar la décima en el Bernabéu.
A día de hoy no se esperan fichajes, se habla de la plantilla corta del Barça pero el Madrid no anda sobrado de mimbres, la lesión de Pepe será un castigo para las grandes citas, el mal se podrá analizar cuando pasen los partidos y las fechas. En la derrota la lectura siempre es ventajista, la realidad nos deja una defensa de cuatro con Sergio Ramos, Albiol, Garay y Arbeloa. No hay más, el quinto hombre es Metzelder, un jugador profesional, honrado y buena gente pero que no juega más que los minutos de la basura, así ha sido con Schuster, Juande Ramos y Pellegrini. Las variantes son la opción Lass en la diestra o la posibilidad de Marcelo en la izquierda, lo que liberaría a Ramos para jugar de central y Arbeloa para jugar en el lateral diestro.
No hay más, la solución Cruyff de meter a Xabi Alonso como central para asegurar la salida de balón y la diagonal está descartada por filosofía, por más que algunos se empeñen, el Madrid ni siente ni respira como el Barça, lo primero portería a cero, lo segundo machacar al rival y lo tercero, ritmo ganador. No se celebran las victorias parciales sino los títulos. Para que esto se cumpla, el Madrid necesita, al menos, un jugador más atrás. Lesiones o sanciones, una mala semana puede dar al traste con la ilusión de todos los madridistas. A plantilla corta no hay nadie más escaso que el Madrid...