La Premier está de vuelta. La pasada semana hubo parón, el temporal impidió que se jugaran la gran mayoría de partidos, dejando un ganador moral, el Chelsea. Arsenal y Manchester United no pasaron del empate, se preveía un mes diabólico para los blues y al primer asalto, tienen oportunidad de aumentar en dos puntos la ventaja si ganan el partido pendiente. La Copa de África les deja tocados, sin mediocentro – Essien y Obi Mikel – y sin potencial arriba – Drogba y Salomon Kalou-, pero nunca hundidos. Al primer envite, victoria moral sin salir al ruedo. La presión y el acoso de los perseguidores limitada, un mes para resistir, otros lo serán para ganar, así piensa Ancelotti.
El partido de la semana poco tiene que ver con las posiciones altas. El protagonista es el City, los skyblues de Mancini, un entrenador que llegó a un equipo del que se sospechaba que era ganador. Lo anunciamos antes de la caída de Hughes, un equipo que no pierde, el que menos en la Premier, y empata mucho, es un equipo con potencial ganador. Si a esto le sumas la petrocalidad diferencial, pues no hay otra que decir que el sustituto de Hughes es un afortunado ya que si tu llegada es paralela al cambio de tendencia, los elogios te harán fuerte.
Los de Mancini llevan cinco partidos sin perder, visitan a los toffees, que suman otros cinco. Patrones parecidos, equipos competitivos, con dificultades para encontrar el resultado y el colectivo pero con grandes dosis de talento y mestizaje en sus filas. Jugadores de sitios diferentes, curtidos en mil batallas, equipos duros, complejos, de esos que nunca puedes decir que los has ganado hasta que llega el final.
Adebayor será duda hasta que quiera. Volver a jugar depende de él, necesita tiempo. La experiencia de la Copa de África le ha dejado huella en lo personal y un desgaste emocional terrible en lo deportivo. Algunos le aconsejan que vuelva a la normalidad cuanto antes, otros que desconecte, Mancini le ha dado libertad.
A falta de Adebayor, el Apache se sale. Jugador ‘on fire’ del planeta. Diez goles en los últimos siete partidos. No hay otro que haya pasado una navidad tan dulce. Duro fue el comienzo, maravilloso el presente, veremos cual es el futuro de un ganador. El Apache tiene carácter, suma, necesita hacerse un hueco en la Argentina de Maradona. Sueña con la Premier, no está tan lejos, pero también con el Mundial. Desde que es indiscutible, últimos diez partidos, su rendimiento es incontestable.
El resto son detalles, 1-4-4-2 con un delantero en la ayuda del mediocampo en fase defensiva, estructura zonal con basculación, líneas muy juntas, escaso espacio interior y velocidad en la contra. El Apache, Craig Bellamy y Martín Petrov, que por mucho que sea titular sigue siendo sospechoso rodeado de tanta calidad. Hay más balas, Robinho más Wright Phillips, y el último refuerzo, Vieira, experiencia y liderazgo para solidificar un equipo de portería a cero.
El Everton, talento y desorden, compite maravillosamente contra los grandes pero cuando le esperan atrás sufre. Pierde más bien contra los de repliegue y contra. El City es grande, es día Everton. Un equipo que no propone sino que contrarresta. Jugadores por detrás de la línea de balón, calidad en el balón parado y contraataque. Todo ello con jugadores con recorrido y disputa, de esos que son notables en todo como Fellaini y los polifuncionales Lucas Neill y Landon Donovan. Buena dosis de jugadores de equipo. Las ausencias penalizan, están fuera Arteta, Jo y Jaglielka. Cualquier equipo notaría la ausencia de estos tres. La baja del último pesa como una losa aunque en Goodison Park no sospechan lo desastroso que puede ser Heitinga. De momento, lo hace perfecto, aumenta la leyenda de que el Atlético de Madrid es un expediente X. El impacto de la Copa de África les toca de lleno, otros dos más, Yobo y Yakubu, están fuera de las opciones de Moyes. Demasiados.
Esto es lo que queda del Everton, el plan B para Vaughan, las ausencias le han venido de lujo. Sale siempre unos minutos y alguna vez, como contra el Burnley, provoca el triunfo. No hay mal que por bien no venga. El último de la lista es Bilyaletdinov, zurdo de calidad, acababa contrato en el Lokomotiv y no le quisieron en España a coste cero. Será que no había negocio porque Bilya es buen futbolista. Cinco partidos sin perder, equipos con tendencia al empate que compiten hasta el final. Se espera partido intenso, partido Premier.