Cita grande, partido clave en el devenir de la liga. Cinco puntos no son nada, ocho son demasiados, sea como fuere, el partido adquiere otra dimensión porque todos sabrán el resultado del Barça. Ganen o pierdan los de Guardiola, el partido promete, será momento para la euforia o para el fracaso, todo se inclinará en caso de darse resultados contrapuestos. Victoria madridista contra derrota azulgrana o a la inversa.
Lo normal es que no ocurra nada, tanto Barça como Madrid están preparados por colectivo los primeros, por individualidad los segundos para sobrevivir en la adversidad. Llega mejor el Madrid que el Depor, muchos años sin ganar, dudas y presión, el mejor escenario para un Madrid heroico con capacidad de afrontamiento, cualidades estas que siempre han sido inherentes a la entidad.
La banda izquierda del Depor, maravillosa. Ni Guardado ni Filipe serán de la partida. El espectáculo no será el mismo. Falta un ‘9’, un gladiador que busque el choque y la disputa, la profundidad contra los centrales madridistas. Lassad, con poco recorrido pero excelentes maneras, otro que no estará. Son muchos, demasiados. Un equipo, el Depor, con problemas en el juego estático, viven de la pelota parada y pequeñas dosis de calidad diferencial. Falta por ver el estado de Bodipo, las opciones de Adrián para correr la contra aumentan.
En el balón parado, Juca. Le gusta el perfil zurdo, esquinado, la pega de escándalo. En el indirecto, falta o saque de esquina, el lanzador Juca, con opciones para Valerón. En el remate, Colloto, una fiera en anticipar en la estrategia, Lopo es la segunda opción y la tercera jugada. Si el balón sale, no vuelve, se queda en la posición de killers, en apertura a banda y posterior centro, Lopo es una amenaza.
Decimos Valerón por el balón y la calidad diferencial. Sin banda izquierda, se espera Laure en derecha y Manuel Pablo en izquierda. Un trivote en la zona ancha, uno de ellos Juca, otro Juan Rodríguez escorado en la diestra y un tercero, Antonio Tomás.
Falta Aranzubía y ya tenemos once. La duda de Bodipo o Adrián, el primero para el juego directo con Aranzubía y dar aire al equipo. El segundo para la contra. La opción atrevimiento es la titularidad de ambos junto con Valerón. La más temerosa es la alineación de Adrián en punta con un ejército de solidez detrás en forma de tres líneas por detrás en espacio reducido.
La contra y la estrategia, la proeza y la experiencia. Siempre están, tienen para poco pero le sacan el máximo rendimiento. Acuciados por las bajas no tiran de excusas. Es la contraposición al Madrid. Necesitan a Cristiano, así lo han dicho unos y otros, suena extraño, el mensaje no puede ser más negativo. El Madrid sin Cristiano es otro, no lo dice así la estadística, pero con mensajes subliminares con los derivados de la sanción, el recurso y la cautelar consiguen convertir un equipo con multiplicidad de recursos en un equipo dependiente, características de equipo pequeño.
Debería el Madrid olvidarse de Cristiano y salir a ganar con determinación. Cristiano suma, Higuain también. Con Kaka’, Benzema y mentalidad ganadora debería bastar para ganar y si no se hace, a mejorar y seguir progresando. Hacer omnipotente a Cristiano es caminar hacia el fracaso. Este detalle llena de privilegios a uno, el que nunca pierde y castiga a los demás, los que nunca terminan de ganar porque la portada siempre será para el mismo. Nunca un jugador puede ser más grande que la institución, este es un mal que siempre termina de la misma manera. Sólo hay que repasar la historia.
Video - análisis del R.Madrid de Pellegrini.
La lucha por la Liga en futbolitis
PD: El sábado previa del partido del fin de semana: Arsenal - Manchester United.