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jueves, 19 de noviembre de 2009 8:28

Robinho, el anti Messi

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Llegó como el antídoto para un Barça de nueva generación, lleno de talento y con recursos para mandar en Europa durante un lustro. El Madrid necesitaba velocidad y cambio de ritmo, uno contra uno y desborde, en el panorama internacional había poco donde escoger. Messi tenía todo para ser el número uno del futuro, Robinho hacía una dupla galáctica con Diego Ribas en el Santos.

Uno representaba la Masía y el otro, era el nuevo crack de un Madrid entrado en años y en vicios. Debutó en Cádiz y se hizo la luz. Los titulares desbordaron su fútbol, nunca tuvo un momento de éxtasis semejante. Se olvidaron de los detalles, el Cádiz venía de segunda, hacía un calor intenso, era el primer partido y los jugadores estaban cortos de preparación y de ritmo competitivo siendo Robinho el único que venía de jugar fecha tras fecha en el brasileirao; y para más inri, salió en el último cuarto con las fuerzas del adversario hechas trizas. Humo mediático, lo dijimos en su momento, Robinho no alcanzó el perfil de futbolista diferente hasta que Capello y más tarde Schuster, le hicieron pensar en colectivo. Defender y atacar, transiciones eléctricas y desborde entre líneas. Se hizo jugador al tiempo que el Madrid le despreciaba; su pecado, ser fichaje de Florentino.

Robinho contra Messi, Madrid contra Barça, a nivel mediático el fútbol del brasileño era una caja de resonancia mundial. Mal asesorado huyó a la Premier, terminó en el City y desapareció de escena. Suerte tiene de ser brasileño, de ser angoleño nadie citaría a Robinho entre los cien mejores del mundo. El fútbol no deja de ser virtual en ocasiones, nadie piensa quienes son los mejores sino que citan a los que salen en los periódicos.

Su llegada al Barça parece inminente. Lo quisieron desde el primer día. Objetivo de Guardiola en lo futbolístico, de Rosell en lo mediático y de Laporta por apuntarse un tanto que se esperaba que fuera roselista. Con Cesc pasó lo mismo.

Llega para ser el anti-Messi, una vez más. Al argentino le darán el Balón de Oro, tras el galardón llega la invernación. No hay más que repasar la lista para comprobar que todos los galardones han bajado su nivel hasta resultar poco significativos en el triunfo de sus equipos y valores seguros para garantizar conflictos mediáticos. El Barça sin Messi se queda sin desborde, plantilla reducida y ataque previsible en cierta medida. Guardiola, el más listo de la clase, busca un perfil de futbolista capaz de generarle fútbol al equipo, amplitud en banda y ciertas dosis de gol con las entradas en diagonal. Velocidad y cambio de ritmo, el Barça compra lo mismo que el Madrid en su momento pero con una diferencia, el jugador está formado, el Barça es la última oportunidad de élite y su misión es bien diferente: no viene para ganar él sólo los partidos sino para servir de motivador de Messi, para hacer que su fútbol no levite ya que el banquillo siempre será una amenaza con Robinho en el equipo.

No busquen enfrentamientos ni disputas. El objetivo de Guardiola es integrar, hacer una pequeña sociedad entre ambos pero es sabedor que Robinho es su carta ganadora en la gestión de la presión. Llega uno bueno, con hambre y un Mundial a la vista, es perfecto para generar competencia interna y provocar que todos vayan al doscientos. Cruyff buscó lo mismo con Romario en su Dream Team, Laudrup no resistió el ritmo. Todos estarán más atentos, Messi el primero aunque no por ello quiere decir que esté distraido, aunque de primer toque el más preocupado debería ser Tití Henry.

 

jueves, 19 de noviembre de 2009 0:05

El análisis del Sevilla

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domingo, 15 de noviembre de 2009 10:45

Entrevista a José Antonio Abellán

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Os pongo la segunda parte de la entrevista que hice a José Antonio Abellán. Fue una charla distendida y relajada sobre el caso Ramón Calderón y agunos de los personajes de nuestro fútbol. Me parece de justicia reconocer en Futbolitis todo lo que ha luchado Abellán por el bien del Madrid. Vais a poder ver el Abellán más humano. 

Parte 2: 

 

Parte 1:



La entrevista se la hice en los estudios de COPE el pasado jueves, día 5 de noviembre. Unas horas antes de comer como suele ser habitual con gente tan válida como Sanchís, Kiko, Martín Vázquez, Eduardo Inda y el propio Abellán.

Saludos

jueves, 12 de noviembre de 2009 8:18

Maradona, D10S del caos

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Confuso y atormentado, tan ídolo con la pelota en los pies como principiante en el banquillo. El barrilete cósmico es una amenaza para su selección. Ayer celebraba en el Bernabéu como cualquier aficionado confuso sin patria ni bandera.  Es el Diego, un ídolo caído en lo humano. Desde que se fue su uno para uno es decepcionante, el  cara a cara es una derrota continua para un barrilete cósmico que hacía lo que quería con la pelota en los pies.

 En cada partido cambia de nombres y posiciones, también de sistema táctico, utiliza recursos a destiempo con los medios de comunicación, mezcla generaciones y da bandazos ante un país que empieza a sospechar que su talento parte de su escasa comprensión del juego. Es lo que tienen los genios,  Argentina  irá al Mundial,  en un mundo global todos entienden que Maradona ha sido un lastre en el camino. Con cualquier otro, el seleccionado hubiese cerrado el pase mucho antes, quizás sin alardes pero nunca hubiese sufrido por el mal del bandazo.

Partido tras partido, el guión fue semejante, el destino y la suerte fue el mejor aliado de un Maradona sin soluciones, cualquier otro saldría más pronto que tarde a patadas mediáticas.  Es el D10S de la gente, muchos se resisten a ver la evidencia, tanto que Messi es cuestionado. Dicen que la albiceleste no es lo mismo que la azulgrana para la pulga. Maradona respalda a Messi en cada rueda de prensa, una trampa sin lugar a dudas porque a Messi no hay que defenderlo, contra Perú fue el mejor. Lo intentó todo y se fue por donde y cuando quiso pero su desborde sólo tuvo el apoyo de Di María. No fue bastante, lo que suma Messi lo resta Maradona pero este le sigue defendiendo, una manera como otra cualquier de confundir el debate, de generar culpables y de provocar adeptos.  Maradona nunca estuvo al lado de Messi,  el mejor apoyo que puede  tener tanto  Messi como el plantel es la dimisión del Diego.

El fútbol ha cambiado, Maradona fue ganador siendo él y diez más. Así hizo campeón al calcio Napolés. Defensa de hierro, de cortar y rasgar, mediocampo de brega con Maradona como talento para definir la marca y un goleador, Caniggia o Careca, para finalizar. Entrenamientos por la tarde, dependencia absoluta del crack y  resultados en función del momento del genio del fútbol mundial.  Ahora no se juega así pero Maradona se considera capacitado.

Tres porteros  diferentes, ninguno le convence. Carrizo, Andújar y Romero, ninguno es sospechoso.  El portero depende del colectivo. En un equipo sólido el portero siempre parece mejor de lo que es, en un equipo que no sabe a lo que juega, no hay portero que tenga nivel y que no genere dudas.

En defensa cambia de cromos como de chaqueta. El indiscutible es Heinze, quizás porque es el único que podría jugar en su Nápoles. Contra Paraguay  estuvo desencajado, pudo irse fuera por agredir con el tackle; contra Perú no se enteró del partido. Está veterano, no tiene cartel para ser indiscutible. Su pareja, el flaco Schiavi, le hizo un favor a Estudiantes y a Verón, fichó para ganar la Libertadores ante la plaga de lesiones del  equipo pero está dando las últimas gotas de su fútbol fajador.  Jugaría en el Nápoles.

En el lateral izquierdo como en la portería, uno nuevo cada fecha. Nunca fue tan sencillo ser internacional, basta con hacer un par de buenos partidos y caer en gracia al Diego para vestir la albiceleste.  Insúa en un mes de titular en el Liverpool ya es titular, antes lo fueron Papa, Schafer y Jonás.  Caso aparte este último porque Maradona lo considera indiscutible cuando el pibe es interior, nunca lateral izquierdo y como derecho es un apaño. No habrá jugadores en Argentina para que el carrilero Jonás Gutiérrez  tenga cartel de intocable.

En el centro del campo, indiscutible Verón.  Le dan la titularidad contra Uruguay. Era el momento del relevo y los veteranos marcan el paso. Los ganadores del sub de 20 de 2005 y 2007, no llevan la manija. El peso sigue siendo de los eternos, Román Riquelme tuvo un calentón y no soportó las licencias dialécticas de Maradona porque de haber tragado, la manija sería suya.

Mascherano es  la escenificación del caos. Contra Perú, en el último minuto, quiso salir de taco en el área tras el paradón de Sergio Romero.  Si lo engancha Rafa Benítez lo mete en la nevera.  Tiene mérito confundir al jefecito. No puede ser un buen conductor del grupo el barrilete cósmico, un personaje que vive desde hace décadas en lucha consigo mismo, que va a Italia a bajar de peso para que le embarguen todo lo que lleva encima.

En la punta de ataque Messi y otros dos o tres. Sin patrón, ni manera. Puntas pequeños, de perfil similar y  la necesidad de un salvador, Martín Palermo; el fútbol le hace justicia.  Sus números  son espectaculares y su falta de estilo con la pelota en los pies, una condena. Es un ‘9’ de los de antes, la aguanta y desahoga al equipo, maneja el remate y vive de la segunda jugada.  Palermo es otra escenificación del caos Maradona, el Monumental pedía a gritos a Martín desde  el minuto 30’ de la primera mitad.  Sorprende que no se cuente con el Lisandro ‘Licha’ López, tampoco con Diego Milito como titular. Agárrense que Maradona siempre sorprende, hoy es Palermo, mañana puede ser Valdanito Crespo que para eso juega en el Genoa.

Sin control del partido, sin destreza en los cambios ni planificación en las alineaciones, sin genialidad en la pizarra y marcado por el despropósito. Maradona tiene un as en la manga, la suerte de los campeones. Se desconocen las razones pero Maradona resiste a golpe de fortuna, el destino es cruel. Muchos apuntan a que el Mundial significará la caída de un ídolo para siempre, otros como Bilardo, por más que sean ninguneados, no dejarán caminar sólo a un Maradona marcado por el destino.      

miércoles, 11 de noviembre de 2009 16:05

Análisis de La Premier

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Así estoy viendo el inicio de la liga inglesa.

 

martes, 10 de noviembre de 2009 8:57

Sello de nueva generación

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El Madrid enlaza dos victorias y un empate en Champions, tras la crisis de Alcorcón llega la remontada. El  papel vendido y las ilusiones escondidas por la cárcel que significa la grandeza del  Real.

Nadie habla de la manita, de voltear la eliminatoria, tampoco se sobrecarga a nivel mediático para generar inercia. Se huye de aquello que representó una clase magistral de lo que debería ser el departamento de comunicación de un club, el tratamiento mediático de aquella, lejana ya, eliminatoria contra el Zaragoza; fue digna de estudio en las universidades.

Los jugadores en volandas, primera media hora espectacular, al equipo le faltó fuelle y gestión en el banquillo; de la época de la historia reciente ese arranque de partido fue un ejemplo de los valores y la filosofía madridista, un club adicto al triunfo, necesitado de épica, motivado con la heroica y amante del desafío.

Todos estos condicionantes se dan el martes pero la entidad es esclava de su grandeza. Podía ser un noche grande pero alimentar la épica es traicionar a la historia del club. Las remontadas  son cosas del pasado, a doble partido un resultado en la ida te sentencia, el miedo escénico ha desaparecido, el Bernabéu no es una caldera y algunos acusan a la masa social de ir a la ópera en lugar de a un partido de fútbol. El rival, incordio y castigo, es el obstáculo para desatar ilusiones, nadie se atreve con la remontada ya que el perfil bajo del rival y el miedo al fracaso hacen que institucionalmente se desvíe la atención y nadie quiera hablar de la manita.

La sobrecarga emocional de la remontada, la sobredosis de motivación y el impulso mediático, son tabús que no impiden que las entradas estén agotadas. Poco importa que sea el Alcorcón, el aficionado blanco sueña con otra noche épica, un partido para el recuerdo, como esos seis minutos contra la Real Sociedad, o las noches de la quinta, o la no remontada contra el Zaragoza en Copa.  Lo intuyen, se palpa en el ambiente, veremos un Bernabéu que demostrará que la victoria es el ADN blanco, que la obsesión por el imposible hace olvidar el pasado próximo. Los cuatro goles encajados contra el Alcorcón son una oportunidad más que un fracaso. 

El Alcorcón sentirá el miedo escénico, el Bernabéu pesa mucho. Existen dos maneras de plantear el partido, una es salir y disfrutar, otra es mirar al marcador y ver como cada vez queda menos para el éxito o para el fracaso. Si la estrategia psicológica elegida es la última, el Alcorcón puede darse por eliminado. Pocos han sido los equipos que han vivido el Bernabéu en éxtasis, la mejor versión del Bernabéu es un rara avis. Primero se reservó para las competiciones europeas, después llegaron los asientos, más tarde la caída de los ultras que pasaron a ser un negocio más que el motor de animación del estadio, llegaron las bocinas y el Bernabéu pasó  a  tener el ambiente de la Intercontinental.  El respetable se volvió selectivo, el número de partidos aumentó y las televisiones lo captaron todo, el fantasma del Bernabéu se diluyó y muchos llegan al Bernabéu a mandar y tener la iniciativa.

El Alcorcón, tras un impecable partido, se ha ganado el derecho a disfrutar del Bernabéu; el premio está ahí, pasar de ronda es una anécdota económica que poco tiene que ver con el fútbol.  Se han ganado el derecho de vivir una noche mágica, parten como invitados pero tras meter cuatro al Madrid no hay nada que de más placer que eliminar al Madrid con el estadio hasta la bandera. Es el desafío del Alcorcón, si lo convierten en presión están muertos. Salir y disfrutar, esa es la consigna.

martes, 10 de noviembre de 2009 8:54

John Terry, ‘the captain’

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Kaiser indiscutible, ‘blue is the colour for John Terry’ cantan los aficionados. No conoce otro escudo ni otro sentimiento salvo una temporada en la que fue cedido al Nottingham Forest para terminar de hacerse futbolista. Juega de central, a primera vista es imperfecto, lento y  bruto pero su trayectoria refleja un jugador  impecable en lo táctico, inteligente en lo técnico y que su nivel de concentración e intensidad es tan alto que nadie recuerda la última vez que le hicieron un traje.

Referente en la estrategia, defensiva y ofensiva,  Terry es la primera opción de remate en la estrategia ofensiva. Goleador habitual, contra el Manchester fue protagonista  indiscutible, un penalti sutil, inteligente al más puro estilo Baresi le sirvió para frenar al único que consiguió desbordarle, el ecuatoriano Valencia. Sin perder un ápice de concentración, con un ligero toque de cintura, disputando el balón con la cabeza en la caída, solventó el único instante donde estuvo a la altura de los mortales.

En el último cuarto, con el partido trabado y el Manchester apuntando, llegó la estrategia y el momento de Terry. Balón intenso, un centro al área que es un cheque al portador para los rematadores, balón directo a la primera opción, un Terry que no perdona ante un balón aéreo.  Como siempre, herencia de Mourinho, jugadores en segunda jugada y todos bordeando el reglamento, unos para bloquear y otros para situaciones de segunda jugada.

Tras el gol, abrazo con su inseparable Frankie Lampard, otro con ADN blue aunque este no es genético sino adquirido ya que Lampard es un pulmón blue con espíritu Hammer. Ese momento reflejó la grandeza, sólo hay un John Terry.  Horas antes del partido, su padre quedaba retratado vendiendo cocaína en Essex. Fueron tres gramos,  un motivo más para avergonzarse tras el episodio de su madre, Sue, que en un momento de irresponsabilidad decidió robar en Mark&Spencer.  No debió ser sencilla la infancia de Terry,  un jugador castigado por el destino, experto en levantarse cada vez que buscan derrotarle por KO.

El fútbol siempre fue su refugio, una válvula de escape, el escenario ideal para revelarse contra su mundo. Gana una barbaridad pero es el niño preferido de Ancelotti. Quiere aprender y ganar, ambicioso hasta el extremo, absorbe la presión como ningún otro. Contra el Manchester hizo un partido impecable, diferencial, a pesar del temporal no dudó un instante en ser de la partida, nunca jugaría por egoísmo, estaba en condiciones y Terry nunca abandona antes de tiempo.

El penalti de Moscú es un episodio cruel. Nunca el fútbol fue tan individual. El Bayern perdió en tres minutos una final pero no existe un responsable individual. Terry, el elegido, vio la victoria. Eligió el golpeo mirando al portero, un tipo de lanzamiento que te permite visualizar el éxito o el fracaso.  No es lo mismo que tirar fuerte a un lado, tampoco se parece al tipo de lanzamiento en el que el ejecutor sólo mira la pelota. Terry optó por la elegancia, golpeo de virtuoso en lo técnico,  Van der Sar se fue a la derecha, dos pasos antes de  golpear, Terry vio el hueco. Sólo quedaba tocar de interior a un lado, la gloria estaba ahí. Otro futbolista, el que sólo mira el balón, no hubiese tenido esas sensaciones ya que estos sólo saben si meten cuando golpean la pelota y levantan la cabeza. Terry sintió el éxito, cuando tocaba la Champions, con Van der Sar derrotado,  su pie de apoyo se le fue, ese pie que nunca tuvo, ese apoyo que no encuentra en los suyos,  ese destino que le golpea una y otra vez, no se rinde, tampoco se derrumba. Año de Mundial, Lescott llega fuerte pero la dupla Terry – Ferdinand parece indestructible. La Champions del Bernabéu le espera, días de gloria para el káiser blue, un futbolista que nunca llegará a tener el palmarés de Baresi pero al que hemos aprendido a respetar.  Sólo hay un John Terry.   

martes, 10 de noviembre de 2009 8:53

Chelsea Vs Manchester United, one on one

Es el clásico de la nueva era de la Premier.  Chelsea y Manchester,  blues contra reds devils, son enemigos eternos. Sólo puede ganar uno. Llevan peleando la Premier hasta el último suspiro durante algo más de un lustro. En la Champions, un resbalón, el de Terry, inclinó la balanza. Sonrió el United, mereció más el Chelsea. Una pelea contra el destino, se habla del top four de la Premier; en realidad, en una teoría reduccionista sólo hay dos: United y Chelsea, Liverpool y Arsenal son meros animadores. No resisten el ritmo ganador ni la pegada, tampoco la intensidad, ni la mentalidad ganadora de los patrones de la Premier.

Desde la llegada de Roman Abramovich la jerarquía del Chelsea ha subido como la espuma, el glamour del United ha permanecido intacto, el Liverpool va y viene, mejor en las competiciones del KO, siempre que entra el componente regularidad, los  de Anfield pierden ritmo, los empates les mortifican, las bajas por lesión les llevan a la ruina. La profundidad de banquillo, la variedad de recursos y la calidad diferencial son aspectos que hacen que los intocables de Arsene Wenger hayan perdido toda la inercia ganadora y que el Liverpool siga a una eternidad de su sueño más sagrado: la supremacía en la Premier, competición que desde su instauración no han conseguido ganar. Muchos hablan de maldición mientras recuerdan con nostalgia al tridente: Barnes, Beardsley y Rush.

El United lleva 11 de 17, el ciclo ganador de Sir Alex Ferguson le convierte en inmortal. Los diablos rojos marcan el paso, siempre tienen un rival pero son capaces de resurgir de sus cenizas, una temporada mala significa un despiste porque tras perder vuelve el rodillo del United.  Quieren su cuarta Premier consecutiva, un record signo de excelencia. Sólo el Chelsea  parece cualificado para evitarlo.

Se juega en Stamford Brigde,  en caso de victoria, los blues abrirían brecha, se pondría cinco arriba o lo que es lo mismo, con dos partidos de ventaja. La llegada de Ancelotti ha traído una mejora sustancial en la credibilidad del equipo. Son el menos goleado de la Premier, señal de identidad de equipo campeón con Mourinho. Baten líneas a la contra, y tienen magia en el balón parado. Sólo han perdido dos partidos oficiales, Wigan y Aston Villa. Meterles goles no es sencillo, la portería de Cech vuelve a estar blindada.

El impacto Ancelotti se basa en la armonía. Ha sido capaz de hacer funcionar aquello que parecía asimétrico e imposible. Anelka y Drogba nunca hicieron una buena pareja. El  francés fue el pichichi la temporada pasada debido a unos registros estratosféricos en la primera mitad de la temporada, justo cuando Drogba estaba de baja. Su rol siempre fue el de suplente del marfileño, la opción de contra para finiquitar el partido o el plan B con dos delanteros para remontar.  La llegada de Ancelotti significó el nacimiento de la dupla, entran y salen, piden en profundidad y llegan al espacio que genera el otro. El escenario ha cambiado tanto que los egos y las envidias han dado paso a la soledad. Cuando uno no está, el otro le extraña. El equipo juega para ambos.

En la zona ancha una legión de medias puntas y un concepto imposible, la amplitud. Un equipo directo, sin juego de bandas, que buscaba martillear el centro de la defensa desde el primer momento hasta provocar el fallo. Fuerza repetitiva, juego directo hasta la saciedad, ese era el Chelsea. Sobraban jugadores. Deco, Lampard, Obi Mikel o Ballack eran cromos repetidos. Reciclado Obi Mikel al mediocentro para competir con Essien, quedaban tres para un puesto. Otro cambio, el 1-4-4-2 con rombo interior de Ancelotti, les da cabida y rendimiento  a todos. Juegan por dentro, hacen una segunda línea letal y le dejan la amplitud a la caída a banda de los puntas y la llegada de los laterales carrileros. No necesitan de extremos, tampoco dependen del 1-4-3-3 para ser anchos y profundos; han conseguido equilibrio y armonía, el equipo suena melódico, las disonancias son cosa del pasado, el mérito para un Ancelotti que ha cerrado el círculo virtuoso. Un día Mourinho decidió pasar del 1-4-3-3 al 1-4-4-2, otra mañana Abramovich decidió fichar sin pedir consejo a Ballack y Shevchenko. El equipo, sin dejar de competir, empezó una travesía por el desierto, no ganaron pero siempre estuvieron cerca. La diferencia está en los detalles, Ancelotti parece haber sido capaz de encontrar la tecla.

En el Manchester todo es distinto sin Cristiano Ronaldo. Menos pegada, más bloque, así como cambio de sistema. Vuelve el United de dos delanteros más juego de bandas con laterales carrileros e interiores extremos capaces de llegar a línea de fondo o de hacer la diagonal. Es el fútbol que le gusta a Sir Alex, le apasiona el 1-4-4-2, el doble killer arriba para jugar un 2x2 contra centrales, los centros y remates y la presión arriba. Estas son las señas de identidad del United de Sir Alex.  Berbatov  y Rooney, mismos movimientos que Yorke y Cole o McClair – Hughes, tanque que juega de espaldas más punta con movilidad y pegada. Objetivo más de cuarenta goles entre ambos y una obligación: presión en primera línea y sacrificio colectivo. Al escocés le hubiese gustado fichar a Eto’o, el león indomable encajaba en el perfil, no fue posible pero no se han alejado ni un ápice de la idea: en el United once atacan y once defienden, es la respuesta a la pérdida de calidad individual.

jueves, 05 de noviembre de 2009 0:05

R.Madrid, cuestión de filosofía

Se busca equipo de fútbol que fascine, Pellegrini no encuentra el libro de estilo, el hilo conductor para conseguir que su equipo crezca; las lesiones son una excusa tan manida como la pegada. Ni lo uno ni lo otro deberían ser importantes, el Madrid quiere un equipo que juegue al fútbol, que le haga ser imitado. Los títulos han dejado de ser un motivo de orgullo en la casa blanca, vacilar de Champions ya no se lleva, el objetivo es conseguir un equipo que fascine, un modelo de gestión para ser imitado y un negocio para ser estudiado en los masters de la especialidad.

Las críticas a Pellegrini arrecian, el modelo de Casillas más Ronaldo (ya sea Cristiano o Nazario Da Lima) está agotado. Se pide ese extra, circulación, juego por bandas y combinaciones de primer toque, ser un rodillo, desbordar al adversario y dominar los partidos de principio a fin. No hay duda de que es el reflejo del Barça, una entidad que siempre ha ido al remolque del Madrid y que parece que ha invertido la tendencia a unos límites de los que no tenemos perspectiva a tiempo real. Esto va en serio, dentro de una década, si el Barça resiste este envite, puede que el Barça sea el ejemplo a seguir invirtiendo la historia como en su día hizo un AC Milan que a pesar de tener historial en Copas de Europa, consiguió hundir en una crisis galopante a un Inter de Milan, el equipo de Italia, que todavía anda sonado por Europa.

El Madrid no tiene los jugadores del Barça, nunca ha sacrificado una victoria por el estilo pero ahora está en un periodo de urgencias históricas: se busca sistema, conceptos, perfiles posicionales para tener referencias a la hora de fichar y de formar, se necesita un patrón de juego y una manera de ganar para salir a cualquier campo del mundo a imponer su estilo, no a ganar, sino a imponer su estilo que es bien diferente.

Todos critican a Pellegrini pero nadie sabe cuál es el estilo del Madrid, las claves para diseñar un proyecto que se ha heredado de generación en generación. El Barça imitó al Ajax pero suena disonante que el Madrid imite al Barça por eso se dice que el Madrid no quiere ser como el Barça pero cada columnista deja reproches y críticas al equipo porque en realidad estos no hacen las cosas como el Barça.

Nadie sabe por donde empezar, qué teclas tocar y cómo adquirir velocidad de crucero. El Madrid de los nombres, la pegada y la calidad está desorientado; las rotaciones son un ejemplo, las derrotas una anécdota ya que conviene recordar que el Bernabéu lleva pitando mucho tiempo, y esta temporada, tampoco ha dejado de hacerlo.

El debate está abierto, seguro que tienes mucho que aportar en los comentarios. El titular es sencillo, “Se busca libro de estilo, desde lo táctico a lo filosófico”, quizás con tus ideas y comentarios seas capaz de inspirar a profesionales desorientados. Es tu turno, tu opinión es futbolitis.

miércoles, 04 de noviembre de 2009 0:13

El derribo del muro de Kazán

Luchan por la Premier Rusa, sueñan con el pase a octavos. El Inter en problemas, el Dínamo es el rival y el Barça sigue siendo tan favorito como el pasaporte para el Rubin. De ganar a los azulgrana, el Rubin tendrá pie y medio en octavos y el duelo del Camp Nou entre Guardiola y Mourinho significará el fin de trayecto para uno de los dos.

Juegan pronto, un incordio para las televisiones pero un lujo para los espectadores ya que disfrutar de doble horario debería ser una obligación imposible para la Champions. Al final la conclusión la misma, que jueguen de fin de semana uno tras otro y así lo vemos todo.  El Rubin sufre jugando de local, les cuesta una barbaridad llevar el ritmo y la posesión pero el problema se llama Barça. Este detalle sería importante para un equipo que plantease jugar a la contra, minimizando las virtudes del Rubin, pero en contra está el Barça y a los azulgrana no les importa nada este detalle. Saldrán a mandar, a jugar en campo contrario y monopolizar el balón.  Darse un respiro en el estilo, hacer soñar al Rubin con ganar puede ser una manera como otra cualquiera de ganar en Kazán. Se espera mal tiempo, en Moscú nevaba durante el fin de semana hasta hacer impracticable el final del partido entre el FC Moscú y el Zenit dejando a los de San Petersburgo fuera de la lucha por el título.

El césped, si es que sobrevive, será una adversidad.  El frío y la nieve un obstáculo y la reducción de las dimensiones del  terreno de juego, el Zentralstadion de Kazán,  un as en la manga que esconde el ajedrecista Berdyev. Vuelve el ‘9’, Bukharov, una referencia que le puede venir bien al Barça ya que la velocidad de Karadeniz es un incordio para los centrales del Barça. 

Se espera al Chori para la estrategia. La entrada de Bukharov puede llevarle a una banda aunque lo lógico en que juegue por detrás del punta dejando las bandas para Ryasantsev, jugador seguido por los clubes españoles,  y Karadeniz. Puede ser eso, o que Berdyev no cambie nada sobre la pizarra de la ida. En realidad, se juega el segundo tiempo, ya que sólo cambiarán el escenario y las condiciones climatológicas. Derribar el muro de Kazán es la reválida, meter el primero es básico, dejar respirar al Rubin haciéndoles creer que pueden ganar siendo los dominadores del tablero tiene que ser algo más que un recurso para hacer saltar la banca de Kazán.

Stuttgart, perdedores habituales

Todo está resuelto, una victoria en el Pizjuan de los de Jiménez finiquita. Estuvieron a un paso de hacer un registro histórico, un empate entre el Rangers y el Unirea hubiese significado que el Sevilla hubiese sido el primer equipo en la historia de la Champions en clasificarse en la tercera jornada de la fase de grupos.

Lehman está fuera de bolos, analiza sus partidos en el Arsenal para encontrar el equilibrio emocional y el rendimiento. Sigue siendo un ogro, irascible heredero de Kahn, vaya dupla, imposible encontrar la paz entre ambos, egoísmo al servicio de la anarquía. La convivencia, entre y con ellos, es ignorar sus respuestas extravagantes.

Hleb, otro peso pesado,  está fuera de punto tanto en lo deportivo como en lo emocional. Lejos de ser ese chico bueno del Arsenal, el recuerdo de su primera etapa en el Stuttgart donde jugaba en banda y  era imparable le está matando.  Su inactividad en el Barça, donde fue incapaz de aprender castellano pese a la insistencia de un desesperado Guardiola,  y su mal arranque en el Stuttgart, le hace ser otro irascible que no se detiene ante nada. Su ejercicio mayúsculo de egoísmo tras la victoria en Roma del Barça se ha convertido en un reflejo demasiado habitual. Tras el KO en la Copa, no dudó en mandar a freír vientos al médico dándole un empujón que terminó siendo un insulto al respeto y la educación.

No le ganan a nadie, es un grande en profunda depresión. Contra el Bayern demostraron capacidad pero nunca rendimiento, contra el Sevilla jugaron con determinación pero sin equilibrio.  Ha vuelto Del Pierre, el central, hace buena pareja con Tasci. En la zona ancha doble pivote para Hiltzperger y Khedira aunque este último está por ver que sea titular ya que está en el parte de bajas por lesión.  Tienen problemas y unas cuantas bajas, Träsh y el mexicano Osorio no jugarán y el punta rumano Ciprian Marica será, como Khedira, duda hasta última hora.  Arriba Cacau y Progrebnyak, los puntas del equipo junto con  Ciprian Marica. Los tres apuntan mucho pero finalizan  poco. La sombra de Mario Gómez es alargada, un equipo que no encuentra el camino de la victoria desde la marcha de su killer al Bayern.  El equipo está obsesionado en atacar por el centro, no encuentran la amplitud ni los centros y remates. Marcus Babbel, sin título de entrenador  pero con permiso especial made in Cruyff - Antic,  está en la cuerda floja.

No debe tener problemas el Sevilla para resolver, un marcador de empate le da todas las posibilidades al Sevilla  de jugar a la contra. El Stuttgart está obligado a sumar, de ganar el Unirea el pase estará cuesta arriba. Sea como fuere, en el bombo de octavos todos van a querer al mirlito, sin lugar a dudas, el segundo del grupo del Sevilla.

martes, 03 de noviembre de 2009 6:12

Juego Pasivo

El fútbol es sinónimo de vértigo. Leonardo llegaba al Bernabéu con la carta de despido en la mano, Pellegrini no se podía imaginar lo que vendría después. Solicitaba golear, el Bernabéu respiraba revancha de la manita, aquella que muchos no recuerdan pero que sigue siendo una herida sin cicatrizar. El fútbol ha cambiado, el Bernabéu lleno hasta la bandera, el primer partido grande de la superproducción de Florentino y una respuesta sorprendente por irracional: indolencia y estatismo.

El Madrid sorprendió en lo negativo, el Milan ganó con precisión, con sus virtudes y defectos, desde la previa del partido del Bernabéu no conoce la derrota. Tiene mérito, han remontado a la Roma, al Chievo y al Madrid, ganaron fácil al Parma y cayeron, un empate sinónimo de derrota, en San Paolo, allá donde ganaron la primera liga de Sacchi, un estadio maldito para los rossoneri  ya que la última victoria fue  en el 98 con gol del míster  Leonardo.  Las victorias les han mostrado el camino táctico, apuestan por el equipo partido, el sistema es 1-4-3-3, el esquema de las remontadas ya que Leonardo apostaba por un 1-4-3-1-2 que no consiguió hacer ni efectivo ni dominante de partidos.

Ronaldinho en izquierda, empieza a desbordar. Antes no lo hacía por culpa de Eto’o, sorprendente la lectura de rendimiento que tiene Leonardo, un vicio generado no por las salidas nocturnas ni su desconexión con el fútbol de élite sino por las enormes cualidades del león indomable en el desmarque de ruptura. En el fútbol todo vale.  Pato en la diestra, dispuesto a martillear una vez al débil Marcelo en fase defensiva. Puede jugar Arbeloa pero sería una solución tipo Capello que atentaría contra el ideal de fascinar que pretende Florentino. Jugar con cuatro centrales, Ramos –Pepe – Albiol – Arbeloa, sería volver al camino del resultadismo y la pegada por individualidad.

Arriba se incorpora Borriello, un killer grande en el Genoa, que tras sus dos goles contra el Parma parece ser una opción para sustituir a Pippo Inzaghi. Huntelaar, se esperaba su titularidad contra el Parma, fue suplente una vez más. No termina de entrar, está en el mercado, quien lo fiche hará bingo si es un equipo de posesión que juega en campo contrario. Klaas, el cazador, es letal en el área.

Ha vuelto Gatusso. Un argumento más para buscar un triunfo que puede complicar a un Madrid  con las cuentas claras y el pase en la mano antes de jugar contra el Milan. Una derrota en San Siro, un triunfo del Olympique de Marsella contra el Zurich, pueden dificultar a un Madrid que no puede permitirse el lujo de no pasar de primeros. 

En defensa, los de siempre. Kaka Kaladze ha vuelto a la titularidad, Thiago Silva parece ser el candidato a salir si el lesionado Nesta está entre los convocados. Es el káiser, el único indiscutible, un futbolista vital para el Milan de Leonardo.  El partido está lleno de necesidades para el Madrid, el Milan lo espera con ilusión, cada derrota era una tragedia, y Leonardo parece que ha encontrado el camino. Le exige a Ronaldinho con paños calientes, dice que debe sacar la furia de dentro, tiene que buscar la excelencia. El equipo veterano, glorioso en el pasado, busca ganar caminando, hacer historia con la técnica y la precisión. Cortar el ritmo es su argumento, la intensidad su enemigo. Hace más de una década el Limoges ganó una Euroliga de basket  haciendo del juego pasivo su aval ganador.



domingo, 01 de noviembre de 2009 12:10

La derrota de la abstracción

 

El poder de la mente es la calidad diferencial en el arte de la guerra. El fútbol, tan injusto como preciso,  esconde la verdad en los detalles que pasan desapercibidos. El derby del Norte, analizado en video por futbolitis, fue un ejemplo. A nivel mediático, victoria con un héroe, Cesc Fábregas, y un killer, el descomunal Van Persie.  Simplificar el partido a las virtudes de estos dos puede servir para el supporter gunner pero en una lectura de partido vemos que si Van Persie y Cesc pudieron mostrar sus excelencias fue por la terrible abstracción de los jugadores del Tottenham.

En el Reino de Navarra, un error de Márquez, que será señalado como culpable. Puede que así sea pero Messi tuvo una, falló otra y en la última pudo asistir a un Ibrahimovic que llegaba por dentro para empujarla pero prefirió el sombrero a Ricardo para hacer un gol memorable a pierna cambiada. Pensó que la faena estaba resuelta, dejar un partido a un gol siempre es un error cuando puedes matarlo. Messi, traicionado por el sentimiento de superioridad, hizo pagar los platos rotos a Márquez aunque no conviene olvidar que Guardiola dio por cerrado un partido que no lo estaba con el cambio de Iniesta, jugador superior para esconder la pelota y sellar el partido.

En el Bernabéu surgió la adversidad y en esta el Madrid se mueve como los ángeles. Raúl al banquillo, eso le da crédito a Pellegrini según se cuchichea en los mentiros merengues. El partido recordaba a uno cualquiera de Juande Ramos, con Marcelo de interior y defensa con cuatro centrales potenciales. Pellegrini se agarraba al resultado, la ventaja sobre su antecesor era Kaka' y Benzema. Expulsión injusta de Albiol pero, al fin y al cabo, un regalo para el Madrid. El Getafe se lo creyó, tomó el mando, jugó en campo contrario, y permitió al Madrid su mejor virtud, el contraataque. Una trampa letal, no está Robben pero el Madrid, desde hace muchos años, le encanta dejarse querer para sumar de tres en tres.

Os dejo con el análisis del poder de la mente en fútbol. Tres derrotas este fin de semana, la de la concentración es del Tottenham, la de la relajación es del Barça por más que sea un empate y la del estilo es la de un Madrid que ha firmado una vuelta al pasado por más que haya ganado. Debate abierto en futbolitis, es tu momento, te espero en  los comentarios.

viernes, 30 de octubre de 2009 0:05

Vermaelen, la sensación en Can Barça

Indiscutible en el Ajax, heredero de Frank De Boer en la salida de balón y como este, jugador polivalente en sus primeros pasos. Jugó de mediocentro como pivote, se hizo kaiser como central y la llegada de Verthoghen le desplazó al lateral zurdo para un Ajax que hacía el movimiento de traslación típico de la factoría. Jugadores válidos para tres posiciones, la polivalencia era una garantía para un equipo que tenía tres zurdos para tres posiciones que iban intercambiando sin alterar su rendimiento. Verthoghen jugaba de central, mediocentro e interior. Vermaelen como central, lateral y mediocentro. Enmanuelson, el último del tridente, lo hacía de lateral, interior y extremo. La zona izquierda del Ajax era propiedad del tridente, la disposición en función del adversario, momento de forma o del capricho de Van Basten. En la selección belga, Verthoghen y Vermaelen rizaban el rizo. A su lado Kompany, otro que juega bien en cualquier sitio, también Defour o Fellaini, jugadores polifuncionales que siempre dan un rendimiento óptimo.

Buscaba el Barça un central zurdo con salida de balón. En la lista dos jugadores, Vermaelen y Verthoghen, jugadores con calidad y criterio, con una juventud insultante y un defecto, ser holandeses, detalle que en Can Barça no es un aval hoy en día. Durante muchos años ficharon a los equivocados, recurrir al futbolista holandés no fue sinónimo de éxito. El Ajax, imitado por el Barça durante años, ha quedado atrás. El alumno ha superado al maestro, el Barça ha pasado de imitador a imitable. El fútbol del Barça ya no tiene donde mirarse porque ha llegado a la perfección. La Masia no tiene nada que envidiar a la Academia del Ajax.

Guardiola quería a Chygrinskiy, no existía otro jugador en el Universo con perfil Barça ya que Bruno Alves cometía excesivas faltas y su precio era tan elevado como el ex central del Shakhtar. La dirección deportiva apostaba por las dos joyas del Ajax, el primer objetivo fue Vermaelen. Su precio reducido, en unos 12-15 millones de euros se hubiese cerrado la operación de un jugador con sello Barça. Su llegada al Arsenal, tras ser rechazado por el Barça, fue asumida con indiferencia. El mercado estaba empezando, se esperaba que Chygrinskiy fuera más barato pero la madeja se liaba cada vez más. Cumbre de urgencia entre Txiki y Guardiola tras el partido de la previa de Champions del Shakhtar. Había jugado Chygrinskiy, había que buscar nuevas opciones. Ni con esas, Guardiola seguía en sus trece mientras se proponían nuevos nombres, entre ellos los otros dos belgas,Vincent Kompany y Jan Verthonghen. Como con Vermaelen, Guardiola no perdió demasiado tiempo. Su elección no admitía injerencias, tampoco estaba abierto a nuevos nombres.

La temporada discurre, el Can Barça todos están maravillados por el rendimiento de Thomas Vermaelen. Calidad, polivalencia, recorrido, velocidad en las transiciones, criterio y una zurda que bate una y dos líneas en salida de balón. Indiscutible desde el arranque, ya nadie se acuerda de Kolo Touré, cinco goles en apenas dos meses y medio de competición, unas cifras indiscutibles en la estadística. No pierde el balón, no comete errores en el juego de elaboración, tiene la velocidad de movimiento de un jugador de banda y forma con Gallas una pareja de centrales que se puede permitir tirar la línea defensiva a la línea de medios.

Era el jugador, dicen algunos. Demasiado tarde, la falta de candidatos fue una torpeza que sólo perjudicó el fichaje de Chygrinskiy, además de llenar de exigencias a un jugador que debe demostrar mucho en poco tiempo. Todas las miradas están puestas en él, mientras Vermaelen responde en cada partido a las cuatro cualidades de la Academia del Ajax: Técnica, Inteligencia, Personalidad, Velocidad. Uno, el belga, lleva una vida respondiendo al perfil. Otro, más caro, tiene que demostrar que asume responsabilidades, que genera superioridades en la salida de balón, que tiene velocidad para defender en el centro del campo y que tiene personalidad para aguantar la presión de ser el capricho de Guardiola. Mientras, en Can Barça, la sensación de los pasillos es Thomas Vermaelen.



jueves, 29 de octubre de 2009 0:05

Pellegrini, tras San Siro

No habrá cese fulminante, el chileno resistirá hasta después del envite de Milan por más que el partido contra el Getafe sea un match- ball. Toca situar al lector, Florentino nunca vio con buenos ojos al chileno, su entrenador era Wenger aunque bien podía ser Ancelloti. Valdano tiraba por Pellegrini, dicen que fue el último de la lista aunque todo depende de la lista. En la de Florentino no estaba, en la de Valdano era el primero. Tardó en llegar porque hubo que convencer al presidente blanco.

La Junta no tira por el chileno, es más, Florentino, que no da crédito a lo que ve, es el que pone el freno ya que si fuera por alguno, el chileno hubiese durado menos que dos telediarios. Valdano, dueño de los tiempos, no se esconde en adjetivar la desilusión. No tiene dudas de un futuro mejor, el primer gran error es pensar que el argentino será el sustituto de Pellegrini. Nunca jamás, le tiemblan las piernas, volver a entrenar sería volver al terreno de los mortales, gestionar la credibilidad en función del resultado, no hay peor juez que la esclavitud del resultado. Que se lo pregunten a Pellegrini, culpable de casi todo, menos de lo de Alcorcón. Esa noche, bastaba con apretar, hacer kilómetros, darle intensidad y meter el pie jugando con un mínimo de concentración. Si el problema es Pellegrini, la excusa no cuela. Si el problema es la concentración, hay que tomar medidas drásticas.

Sabemos que no será Valdano. El teléfono no para de sonar, los ofrecimientos son una constante aunque nunca de manera directa. El entorno madridista habla de Laudrup, un gentleman al que Florentino no le hace ascos. Otros de Juande Ramos, curioso el caso, ambos salieron antes de tiempo de Moscú, uno del Spartak y otro del CSKA. En la lista empiezan a aparecer nombres de técnicos de primer nivel en otro tiempo en crisis. Tiempo tendremos de hablar de los sustitutos, de momento ideas claras. Pellegrini aguanta hasta San Siro aunque más de uno lo cesaría tras dos victorias. No ocurrirá porque Valdano es el soporte mientras haya resultado, sabe que el éxito de Pellegrini es su salvoconducto para no sentarse en el banquillo. Por más presión que haya no lo hará, y eso lo agradecemos todos. Cruyff y Valdano ya no son entrenadores sino dos intelectuales del fútbol de los que se aprende y se disfruta siempre que les apetece contar algo.

El primero de la lista es Laudrup, hay un tapado, y Juande Ramos sigue teniendo el mérito de hacer ganar al Madrid con muy poco. Casillas no encajaba, el desequilibrio llegaba y el equipo sumaba de tres en tres. Lo hizo sin mimbres, muchos piensan que con más talento el éxito está asegurado. El problema de este Madrid es ese, el talento sin control lleva al fracaso. El Madrid era perfecto hasta que empezó a rodar la pelota. En el arranque se silenció la posesión del Xerez, del Tenerife, el dominio del Villareal con diez y se hizo un brindis al sol, las individualidades metían debajo de la alfombra las miserias colectivas. El cambio de tendencia llegó con la lesión de Cristiano Ronaldo, la angustia hace dudar, ¿es tan bueno Cristiano para esconder un equipo que juega andando? Nadie repara en esto, Pellegrini los tiene distraIdos a todos.

miércoles, 28 de octubre de 2009 0:30

'Diles que se vayan...'

Humillación sin paliativos, equipo indolente, concentrarse en la previa desajusta a un plantel sin ritmo ni estilo. Derrotados por un equipo lleno de ilusión, ideas y esfuerzo. Nada tiene que ver con el partido contra el Real Unión de la temporada pasada. Ese día llovía, viento y frío empeoraban un partido marcado por el episodio de Rubén De la Red. Esta noche ha sido diferente, las diferencias entre este partido y la manita de San Siro no son demasiadas, la diferencia es la categoría. En San Siro eran dos equipos de gladiadores, ganaron los que serían en un futuro el mejor equipo de la historia moderna del fútbol hasta la llegada de este Barça. Ayer, el Madrid no jugaba contra gladiadores, los adversarios eran los chicos de la barriada, vecinos de Madrid, gente sin imagen ni ingresos multimillonarios. Esos han dado un recital, el partido más lamentable de la historia del Madrid no puede servir para olvidarse de un equipo que lejos de ser heroico, ha jugado un fútbol de alta escuela, lleno de orden, criterio y humildad.

Fin de proyecto, urge catarsis. Valdano dice que estos partidos sirven para unir al grupo, para hacer piña frente a la adversidad. Es el guión del Madrid ganador de los últimos tiempos. Equipo perdedor, castigado por las críticas, un equipo sin cartel de favorito ni credibilidad de equipo grande. Así se ganó la séptima y la octava, el Madrid llegó a Amsterdam y París fuera de Europa tras haber sido despedido por el Bernabéu  con derrota y pitos. Así se ganó la liga de Capello, también la de Schuster, ya que tras un arranque espectacular, el Madrid sobrevivió a las críticas toda la segunda vuelta.

Cuando han ido de favoritos, el Madrid ha sucumbido, siempre han ganado menos de lo esperado. La afición quiere un equipo con jerarquía, que salga a mandar y se olvide de jugar a la contra de una vez por todas. Llevar el peso y mandar, mover la pelota con brillantez y jugar 90', un partido entero de fútbol sin altibajos.  Hace años, décadas que el madridismo no encuentra un partido memorable de principio a fin, tampoco una secuencia de cinco - diez partidos en los que el Madrid no deje ni un resquicio al adversario.

Este año se hablaba de triplete, una locura cuando entendemos que el fútbol son detalles. Remontar la eliminatoria tiene que ser una obligación pero esto es lo de menos. El Madrid es víctima de la presión pero también de la desgana y de la falta de responsabilidad de unos y otros. La ausencia de Cristiano Ronaldo va a ser sonada. Pensaba que Cristiano era un killer, el desatascador ideal de los partidos y la intimidación a la que sucumbían todos los equipos. La realidad es que Cristiano Ronaldo es el icono mediático ideal para que todos vivan de rentas, un socio al que juntarse para salir en la foto para sonreir porque de correr, poco, muy poco.

Pronto se olvidará este día, será una fecha inolvidable para aquellos que todavía recuerdan al Odense, pero el desgaste dejará secuelas irreversibles. El glamour de la llegada de Florentino trae el recuerdo de un Florentino perdido y sin salida tras dos años sin triunfos. Gastaba y gastaba pero no encontraba la fórmula del éxito. La caída de Pellegrini está en el aire, sería un error estratégico de dimensiones mayúsculas ya que tras el chileno se volverá a apuntar a las altas esferas y ahí, Florentino es débil. La presión es máxima y nadie esconde que en la Junta nadie quiere a Pellegrini.

Toca mirar a los jugadores, asumir responsabilidades es obligatorio. Los problemas de Pellegrini eran de antes, nada que ver con una derrota que debe servir para juzgar el rendimiento de unos jugadores que deben hacérselo mirar. El partido de Raúl de hoy, uno más, demuestra cuál es su secreto para perdurar. Es el único, desde hace años, que sabe donde juega y a quien representa.

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