Soy usuario de los autobuses interurbanos que realizan la ruta Mojácar-Madrid. En los últimos viajes que he hecho me ha correspondido plaza en los asientos de adelante y he experimentado la sensación de ver de cerca la estupenda panorámica a través del parabrisas delantero del vehículo, pero sin la reconfortante sensación de seguridad que me ofrecería el inexistente cinturón.