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Artículos - agosto 2008

# jueves, 28 de agosto de 2008 8:29

Una palabra tuya ...

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Ayer estuve en el cine. Desde lo de Helena, se pueden contar con los dedos de la mano las veces que he estado en el cine y no es una cuestión de luto o no-luto...Leer más

Si hay un colectivo que pueda entender y solidarizarse con el dolor de las víctimas del accidente aéreo de Barajas, ese es el colectivo de víctimas de accidentes de carretera, porque cada día, cada fin de semana, sufren el mismo zarpazo inesperado, doloroso, traumático y entran en una tragedia que les cambiara la vida.

Pero es curiosa la reacción de nuestra sociedad ante eventos semejantes.

Nuestros seres queridos se van quedando en las carreteras, en este año, a una media de 20 por fin de semana.

En lo que va de año, hasta el 10 de Agosto, esta tragedia había producido  más de 1.300 víctimas. Los heridos lo son también en gran número y muchos de ellos con secuelas para toda su vida.

Algunos de estos siniestros puede que se produjeran por fallos humanos y afecten a los propios causantes, pero en una gran mayoría, miles de víctimas se ven involucradas, afectadas, por las acciones de otros, convirtiéndose en víctimas sin culpa.

Cada fin de semana, unos 20 padres se ven privados de sus hijos. Se ven golpeados por la muerte inesperada. No se han despedido de ellos, no les dio tiempo. Algunos no pierden a un hijo, sino a 2 y a los amigos de sus hijos.

Pero para la sociedad esto es sólo una estadística. Algo que le sucede a los demás. Un mal menor entre los millones de desplazamientos que se producen por las carreteras. El tributo que hay que pagar en estos tiempos modernos de las prisas, la velocidad, el ocio y el mundo en que vivimos.

Es un goteo al que nos hemos acostumbrado y ya no nos impacta como una tragedia aérea, donde de un sólo golpe 154 personas pierden la vida y en algunos casos familias enteras, como en las carreteras.

Nuestros muertos nunca tendrán un entierro casi de estado. Rara vez los políticos pasarán por nuestro tanatorio. No será necesario formar un gabinete de crisis o un grupo de estudio, para investigar los motivos por los que se produjo ese accidente. La mayoría de nuestros muertos se van a la tumba con el secreto de por qué se produjo ese accidente y en las noticias sobre el mismo aparecerá la mayoría de las veces "se desconocen las causas".

La sociedad no guardará un minuto de silencio por esas más menos 20 personas que tan solo en un fin de semana se han quedado en el asfalto. Ni siquiera uno los que lo hacen en vías urbanas y que no son contabilizados en esas negras listas. Tampoco se manifestarán cada tercer domingo de Noviembre, en el día de las víctimas de movilidad vial, declarado por la Organización Mundial de la Salud como tal, dada la repercusión en la sociedad y el número de víctimas producidas, que sólo se realiza en algunas ciudades y con mucho trabajo y esfuerzo por parte de algunas asociaciones de víctimas y familiares.

Los que perdemos a nuestros seres queridos no tenemos en los momentos de más dolor, ayuda psicológica. Sólo algunos y en algunos lugares tienen este privilegio. Algunos nos encontramos un mensaje en nuestros teléfonos.

Como seres humanos, nosotros también pedimos explicaciones, negamos nuestra pérdida, buscamos responsabilidades y, a veces, tenemos que esperar 3 años para poder enterarnos de lo que pasó, a través del juicio al responsable, eso si con un poco de suerte conseguimos conocer si ha habido un responsable y sólo con nuestros medios le llevamos ante la justicia.

Incluso tenemos que luchar con jueces que ponen impedimentos con sus comentarios o sentencias, para que con los pocos medios que tenemos a nuestro alcance, podamos tratar de impedir o evitar que se sigan produciendo víctimas en accidentes que son evitables.

Por eso, además del dolor que siento por la pérdida de estas 154 vidas, cada una con su historia y cada uno dejando un reguero de dolor y porque desde hace 3 años sé por lo que se pasa, se sufre y cómo te cambia la vida, tengo envidia. Y no es sana, porque la envidia nunca es sana, es envidia. Tengo envidia de los familiares de víctimas de accidentes aéreos, porque ellos pueden que consigan que les den explicaciones, apoyo, consideración y puede que consigan que en este medio de transporte se lleven a cabo medidas que aseguren la vida.

Nosotros, los que perdemos a nuestros seres, de uno a uno, de dos a cuatro o cinco, seguiremos lamiéndonos nuestras heridas como mejor podamos y aquellos que después de un hecho tan espantoso sacamos pequeñas fuerzas, seguiremos luchando para que a otros no les suceda, sin grandes ayudas ni promesas por parte de políticos y gobernantes. Sin grandes manifestaciones de esta sociedad. Sólo con la ayuda de los afectados. Pero así es la vida, los muertos solo cuentan cuando son muchos y a la vez.

Reitero mi pesar a todos los familiares de las víctimas. Siento en lo más profundo tener que daros la bienvenida a este mundo de dolor.

Flor Zapata Ruiz, madre e Helena.

P.D. En este fin de semana se han producido 23 muertos. En Vejer de la Frontera han perdido la vida 4 jóvenes. Sin hacer grandes estudios, parece ser que la culpa ha sido de la velocidad y de no utilizar cinturón en dos de ellos. Esta es la versión primera. Pero esto no justifica 4 muertes. En el primer lugar de donde saqué la noticia, pueden observarse los comentarios pidiendo una Autovía ¡ya! No sólo los jóvenes son los únicos responsables. Las medidas de seguridad se tienen que llevar a todos los medios de transporte. El coche particular es también un medio de transporte. A veces, nos vemos obligados a su utilización para paliar los defectos de las propias infraestructuras del resto de  transportes.

Vuestro dolor es también el mío, porque, antes, ya fui yo.

 

Hoy, después de las vacaciones, he ido al cementerio. Me gusta ir con frecuencia y poner flores frescas. Ya es lo único que puedo hacer por mi hija.

No es agradable, sobre todo cuando tengo que marcharme y dejarla nuevamente... Leer más

# lunes, 18 de agosto de 2008 7:42

La Virgen de Agosto

 

Más o menos este ha sido el título que la DGT le ha dado al último dispositivo de seguridad puesto en marcha durante este puente de Agosto.

Y según ellos, los desplazamientos como consecuencia de estas fiestas de La Virgen de Agosto, han sido la causa de la gran mayoría de las muertes durante este puente. De momento, 21 personas y 24 con heridas graves

Aún así, insisten en que ¡son menos que  en el año 2005!

Claro que el accidente de Oropesa con 8 muertos y 43 heridos, ha venido a romper la estadística. Pero es lo que yo decía hace unos días, menos muertos, pero más de una sola vez.

Pero la culpa la tiene la virgen.

El día 14, y a mi pesar, tenía que pasar por el recinto ferial de uno de tantos pueblos que celebraban las fiestas de la virgen. Con gran satisfacción, pude comprobar como un coche de la guardia civil de tráfico, se encontraba en la entrada y salida de dicho recinto, para controlar que los que conducían no lo hiciesen con alcohol.

Nosotros mismos, dejamos el coche en el lugar donde habíamos estado cenando y nos desplazamos andando.

Tal vez, si esto mismo se hiciera en todos los lugares, si esto mismo se hiciera en tantos polígonos industriales, recintos feriales, etc., donde la juventud va a divertirse cada fin de semana, las muertes seguirían reduciéndose.

Pero no tendremos esa suerte.

La virgen, las fiestas, la velocidad, el alcohol, la violencia vial, el exceso de juventud y aprender lo justito para sacar el carnet de conducir, seguirán matando, especialmente a nuestros jóvenes.

Aunque otros muchos seguirán quedándose en los puntos negros, en nuestras carreteras con el asfalto parcheado, lleno de baches o curvas. Pero qué importancia tiene esto dentro de 6,5 millones de desplazamientos.

Para los padres de Laura Belén, Victoria, Héctor y Jose Antonio sí tiene importancia, aunque se demuestre que fue el exceso de velocidad lo que provocó su accidente en el polígono de Nuestra Señora de Butarque, Leganés. ¡Vaya por Díos, otra vez la virgen!

Flor Zapata Ruiz, madre de Helena.

 

 

 

Cuando nos empezamos a creer que los muertos por inseguridad vial son menos o al menos eso es lo que nuestras autoridades se esfuerzan por decirnos, los mal llamados accidentes dejan tras de si un rastro de víctimas impresionantes. De una sola vez, en un solo zarpazo.

El pasado día 9, en un único hecho 6 muertos. Cinco de ellos de la misma familia. En Toledo.

En una recta. Un adelantamiento. Un golpe mortal.

Recuerdo aquí uno de los slogans propuesto en el recién finalizado concurso de la DGT y El País:

Decía algo así, si no recuerdo mal "En carreteras secundarias la precaución no es secundaria". Ha habido muchos relacionados con la accidentalidad en carreteras secundarias porque es ahí donde más muertes se producen y la mayoría de las veces, en los adelantamientos.

Pero, a pesar de este mensaje de disminución, las muertes siguen existiendo y no es un mal menor con el que hay que vivir. Si otros países tienen una accidentalidad tan pequeña, será por algo. Se podrá conseguir, digo yo, pero para eso hay que cambiar muchas cosas.

Muchas personas piensan que la muerte es algo inevitable, que está marcada, que más tarde o temprano llega, que los accidentes son inevitables, pero todo eso no es cierto.

Si de verdad creyéramos en este fatalismo o en ese destino tan escrito, el mundo no habría evolucionado. No existiría la medicina para salvar vidas. El mundo no habría evolucionado.

Yo no puedo conformarme pensando que mi hija tenía escrito que tenía que morir así. Ese no era su destino. La culpa fue de él que la mató por conducir borracho.

Yo no creo que todos tengamos una hora, porque si eso fuera así, mejor sería que naciésemos con fecha de caducidad inscrita y así nos tomaríamos la vida de otra forma.

Pero no sé como transmitir a los demás este dolor, esta angustia, este morir en vida para que respeten la vida de los demás. Apenas hay accidentes, sólo hay acciones evitables y personas que no aman su vida ni la de los demás y así la exponen diariamente, llegando los daños colaterales a los demás.

¿Quién puede imaginar el dolor que produce perder, de repente, a cinco miembros de una misma familia?

Todos estamos en la carretera. Algunos, muy pocos años.

Vuestro dolor es también el mío. Me duele porque revivo el mío y porque sé por lo que tendréis que pasar.

1357 muertos hasta el 10 de Agosto. Supongo que sin contar los que mueren en las vías urbanas.

Flor Zapata Ruiz, madre de Helena, que murió por el alcohol que otro tomó.

 

 

 

Cada vez que veo o leo una noticia sobre Farruquito no puedo dejar de pensar en  María Ángeles Madero. Esta mujer no sólo ha tenido la desgracia de perder a su marido en lo que mal denominan un accidente de coche, sino que a ello, tiene que unir la desgracia de que el que mató a su marido fue un famoso: Farruquito.

 

Para muchos, Farruquito ya ha pagado su deuda con la  Ley. Pero la mujer de Benjamín Olalla siempre tendrá una cicatriz que le recordará su herida. Cuando su marido murió ella recibió la sentencia. Una sentencia de muerte. Una sentencia de por vida. Y, aunque el dicho dice “el muerto al hoyo y el vivo al  bollo”, eso es sólo lo que se ve cara al exterior. Lo que quieren ver los que no quieren sufrir con nuestro sufrimiento. Los que no quieren que suframos. Los que no quieren que les contaminen con tu dolor.

 

Farruquito después de su estancia en la cárcel está en la calle, en la Bienal de Flamenco con “más ganas de bailar que nunca” Porque a él no le ha pasado nada. Él está vivo y lo tiene todo.

 

Los que morimos en vida nos pasamos la vida esperando. Esperando que los detengan, esperando que los juzguen, esperando que los condenen, esperando que los sentencien, esperando que esa sentencia se haga firme, esperando que vayan a  la cárcel…

 

Esperando morirnos…

 

El que mató a mi hija, aún no ha entrado en la cárcel. La Ley es lenta, muy lenta,  también a la hora de hacer efectiva las sentencias. Pero creo que tengo más suerte que María Ángeles. Con un poco de suerte no tendré que enterarme de si se ha casado o no. Si es o va ser padre. Si va a estrenar nueva obra y está muy ilusionado. No tendré que verle sonreír, reír, disfrutar de la vida. Tampoco me enteraré cuando se muera.

 

Sí María Ángeles, creo que tengo más suerte que tú, a pesar de ser mayor que tú y no tener futuro. ¡Ojalá tú lo encuentres! Eres muy joven. Tú no tienes ninguna deuda. La vida sí tiene una deuda contigo. Y los culpables pagan la deuda con la Ley, muy poca por cierto, pero nunca con las víctimas.

 

Flor Zapata Ruiz, madre de Helena, que murió por el alcohol que otro tomó.

 

Decidir avanzar en el camino
sin dejar que el pasado ni el destino
puedan destruir una vida honesta
revolver alegrías y lamentos
y entender que es verdad que sólo el tiempo
nos dará todas las respuestas

No es sencillo avanzar olvidando lo vivido
cuando tanto se ha dado por perdido
y el camino es volver a comenzar
le canto al viento por todo el que venció su desaliento
le canto al mar por todo aquel que tuvo que olvidar
para empezar….

(Volver a comenzar. Amar en tiempos revueltos)

26.820 condenados por delitos de Seguridad Vial en los 7 primeros meses del año.

1.296 personas muertas en el mismo periodo.

Las drogas y el alcohol provocan unos 1.500 muertos al año.

Mi propuesta de slogan para la DGT sobre el alcohol:

 

“La última copa siempre la pago yo.

No mueras tú por el alcohol que otro toma. No tomes tú el alcohol que mata a otro”

Flor, madre de Helena, que murió por el alcohol que otro tomó.

 

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