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Artículos - octubre 2008

# viernes, 31 de octubre de 2008 8:13

¿El conductor a terapia?

El pasado día 29, se  celebro la Jornada de Reflexión  de Attitudes en su 7ª edición con este título: Salud vial ¿El conductor a terapia?

 

Attitudes es la parte social de Audi y desde hace varios años, dedican una jornada a la reflexión  para tratar temas relacionados con la seguridad vial.

 

Las seis ediciones anteriores han tratado: La agresividad en la conducción (2002), ¿Formación o educación vial? (2003), Los jóvenes en el tráfico ¿Víctimas o culpables? (2004), ¿hay justicia en el tráfico? (2005), ¿Conduces tú o tus emociones? (2006) y La conducta en el tráfico ¿Prosocial o antisocial? (2007)

 

En esta nueva jornada, se han expuesto, además de los estudios realizados por la propia “Attitudes” sobre los efectos de conducir bajo los efectos de ciertas patologías, definidas como enfermedades de origen psicológico y la medicación utilizada por muchos conductores, así como los resultados de los grupos de trabajo originados en la anterior edición.

 

La jornada  fue inaugurada por el propio directo de Audi, D. Manuel Caballero y el director de la DGT Pere Navarro, siguió con la presentación de los estudios “Salud vial. Fundamentos para la intervención” y “Salud Vial. Diagnostico de los conductores españoles”, por parte de  D. Francisco Alonso, director de investigación de Attitudes y  con una conferencia sobre “El estrés y la conducción” de D. Andrés Martín, Escritor, profesor e investigador en reducción de estrés.

 

Después la jornada se movió a través de diversas mesas redondas, para mostrar los  resultados de los trabajos de distintos “Focus group” integrados por diversas personas de distintos ámbitos de la sociedad, que han trabajado sobre los distintos aspectos surgidos de las jornadas anteriores.

 

Estos focus group han tenido como tema “La influencia física en la salud vial”,  “La influencia psíquica en la salud vial” y “la influencia social en la salud vial”

 

Las conclusiones de estos grupos han sido llevadas a debate a las diferentes mesas redondas establecidas en esta nueva jornada, en las que nuevamente han participado algunas de las personas integrantes de estos grupos y donde los invitados hemos podido plantear algunas cuestiones.

 

Sería muy largo de enumerar todas las mesas y sus componente pero sí nombraré aquella, en la que por ser sus integrantes de los más conocidos, podría decirse la más relevante.

 

Me refiero a la titulada “Terapia de salud vial”, compuesta por distintos políticos y figuras de la Administración como: Emilio Olavaria, Jordi Jané, Bartolomé Vargas, Pere Navarro y Rosa Ramírez.

 

 

Como es natural, en esta nueva jornada han surgido otras nuevas preguntas y muchas se han quedado sin responder y según mi opinión, se  ha puesto de manifiesto, también, como en otros ámbitos de la vida, la poca o ninguna interrelación entre distintas administraciones  e instituciones, afectadas por  el resultado de la conducción.

 

Ha quedado claro que el estrés, el estado de ánimo, la salud física y psíquica afecta a la conducción y sus riesgos. Pero el estado psicológico del conductor, como el estado psicológico de la sociedad en la que vivimos es difícil de controlar.

 

Me llamó especialmente la atención, las declaraciones de Emilio Olavaria, Presidente de la Comisión de Seguridad Vial del Congreso de Diputados. Me pareció entenderle, que él no es partidario de que los problemas de tráfico se lleven al código penal y que una sociedad en la que se intenta sea integradora en relación con las personas que tienen diversas deficiencias, para él es una contradicción que se controle, cuestione o prohíba la conducción con otras deficiencias patológicas.

 

Claro que no es lo mismo que una persona sin piernas, pero con una cabeza en perfecto estado, conduzca un coche adaptado, que lo haga una persona con esquizofrenia no controlada.

 

En resume una jornada muy interesante, que introduce otros elementos más, como factores de riesgo para producir accidentes: El estrés, la depresión, la ansiedad, las drogadicciones,  los trastorno del sueño o  cualquier otro trastorno de tipo psicológico.

 

Pero, en la realidad, los que sí estamos en terapia, hasta ahora, somos las víctimas.

 

Yo sí voy a terapia, desde hace 3 años.

 

Flor Zapata Ruiz, madre de Helena.

 

Mi agradecimiento a Attitudes por su invitación. Espero poder estar también en las próximas.

# lunes, 27 de octubre de 2008 7:57

Bicis al tren

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Ayer 26 de octubre se produjo la concentración de ciclista en la estación de Chamartin, para reivindicar la combinación de tren y bicicleta.

Ciclistas de toda España agrupados en la coordinadora Combici, se manifestaron ayer. Lo hicieron con unas bicicletas muy especiales. De cartón pero a tamaño natural.

Siempre que hablo de bicis lo hago con un cariño especial, aunque yo no sea usuaria, pero siempre me gustaron, me gustan y son parte afectada de esta locura de "inseguridad vial".

Mi hija, en su último año de vida, tuvo también una relación especial con ellas.

Como sabéis, los 8 últimos meses de su vida fueron en La Haya y si hay un país donde la bicicleta reina en las calles, este país es Holanda. Ella alucinaba en sus calles y, aún teniendo una mala experiencia con las bicis, hecho que le llevó a no terminar de saber bien llevar una bicicleta, en estos meses, ella iba de paquete en cualquier bicicleta que la quisiera llevar como tal. Hasta, como ella contaba, aprendió a subirse en marcha para así ser menos peso para su ocasional portador.

Últimamente, desde que mi relación con el tren de cercanía es más frecuente, tengo la oportunidad de encontrarme algún ciclista. Incluso, hace unos días, encontré a una amiga de Helena: "Anita". Ella iba con su bici en el tren. Salía de sus clases de la Universidad Autónoma.

Fue un encuentro muy emotivo. Un reencuentro después de 3 años y medio. No sé como se las apañaría Anita cuando llegase a su parada, yo me bajé antes. Pero me lo puedo imaginar.

Pocos días antes, iba en el tren otro joven con bici. Cuando llegamos a nuestra parada yo me dirigía al ascensor. Él también. Entonces pensé que no íbamos a entrar todos, con la bici, y decidí marcharme por las escaleras. Él que adivinó mi intención dijo, no, no, por favor. Yo le comenté no, por supuesto que yo puedo subir por la escalera, pero él insistió. Al final terminamos subiendo por la escalera los dos, porque creo que no entraba en el ascensor.

Pero este no es el único impedimento con el que se encuentran las bicis en el tren.

Hace, también, pocos días, mientras esperaba la llegada de un metro, me entretenía en leer las normas para llevar una bicicleta en el metro. Muy restrictivas, también.

No somos conscientes de que las bicis está también ahí. Que no contaminan, son saludables y son otra opción.

Mi respeto y mi apoyo:

Eslogan - Flor Zapata Ruiz

Las bicicletas son para el verano…. Y el invierno, primavera y otoño. Hazle sitio a tu lado

Mi eslogan con el que, contradiciones, he ganado un cheque gasolina. Aunque el cheque aún no ha llegado.

Flor Zapata Ruiz, madre de Helena.

 

 

 

# miércoles, 22 de octubre de 2008 10:13

Perdona bonita, pero es por tu vida

El otro día me contaba Inés, la madre de Álvaro, una situación que tuvo que ver, oír y soportar, con el correspondiente dolor que trajo a su memoria, el recuerdo de la situación vivida en el momento de llegar al hospital para ver en el estado que se encontraba su hijo después de ser rescatado del coche en el que sí se quedó Helena.

 

Se encontraba en un hospital con un familiar y durante su espera llegaron un grupo de jóvenes, chicos y chicas, que habían sufrido un accidente de tráfico.

 

Un accidente en el que parecía ser no se había visto implicado ningún otro vehículo y, por suerte, tan sólo uno de los jóvenes había salido más perjudicado.

 

Mientras esperaban a que se les practicaran las pruebas necesarias al amigo, el resto de los jóvenes hablaban y comentaban sobre el suceso.

 

Como suele suceder cuando se juntan varios jóvenes, en la mayoría de los casos, no tienen ningún pudor en que aquello sobre lo que están hablando sea oído por todos los que están a su alrededor y la madre de Álvaro, sentada casi a su lado, no podía hacer nada por no ser testigo de lo que comentaban.

 

Risas nerviosas, quizás producidas por el susto, el miedo, resultado de la subida de adrenalina después del incidente y comprobar que algo que podría haber sido grave, al final no había tenido tal resultado. Hasta que de repente, una de las jóvenes, cae en la cuenta de qué pasará si al compañero le hacen un análisis de sangre y detectan algún elemento de lo que han introducido por su boca horas antes del accidente.

 

-          Jo tío, como le hagan un análisis, la hemos cagao.

-          Y menos mal que no fue fulanito el que cogió el coche

-          Joder si se enteran mis viejos.

-          Y ¡Cómo ha quedado el coche!

-          ¡Madre mía,  como le hagan el análisis!

-          ¿Nos lo harán también a nosotros?

 

Pero enseguida surgió la voz de “él que controla”, él que suele haber oído mil veces que tiene derechos, pero nadie le ha hablado de sus obligaciones: - No te jode, si se les ocurre hacer un análisis sin nuestro permiso, les meto un paquete que se van a enterar.

 

La madre de Álvaro, testigo mudo de esta situación, teniendo que recordar la situación dolorosa, vivida hace tres años, cuando veía a su hijo, vivo, pero sin que nadie le pudiera dar información de en qué situación se encontraba Helena y dónde,  se horrorizaba  nuevamente, pensando en unos padres ignorantes de esta situación y del peligro que habían corrido y corrían sus hijos, cada fin de semana. Y unos jóvenes que no eran conscientes del dolor  que podían haber producido y lo que podrían haber perdido.

 

Sólo les preocupaba que les detectaran la sustancia que habían consumido.

 

Creo que si hubiera sido yo la testigo de esta situación y dada la falta de vergüenza que desde la muerte de mi hija me ha cubierto, en relación con este tema, me habría dirigido a esa joven y le habría dicho: “Perdona bonita, pero es por tu vida”

 

“Los médicos que están aquí  no lo hacen por joder, es por tú vida, por la vida que habrías podido perder y por la vida de tus padres que se habría roto si en vez de traeros hasta aquí os hubieran tenido que llevar a la fría sala de un tanatorio”.

 

-          18.000 jóvenes menores de 21 años, han muerto en accidentes de tráfico en la última década.

 

-          450.000 europeos han muerto en accidentes de tráfico y 23 millones de personas han resultado heridos en las carreteras de la Unión Europea.

 

-          Alrededor de 1.500 personas mueren al año en accidentes de tráfico producidos por el consumo de alcohol y drogas. Unos 1.000 son jóvenes.

 

-          Entre 30 y 50 de cada 100 accidentes mortales están relacionados con el consumo de alcohol.

 

-          Los jóvenes y sus hábitos. Los jóvenes no ven peligro en el consumo de drogas.

 

Flor Zapata Ruiz, madre de Helena, que murió en un accidente de coche, producido por un conductor bajo los efectos del alcohol.

# lunes, 20 de octubre de 2008 7:52

Ejecución de sentencia

Cuando se cumplen 3 años y medio de la pérdida de nuestra amada hija, hemos recibido notificación de la ejecución de sentencia impuesta al acusado y condenado como autor responsable de un delito de homicidio imprudente, en concurso ideal con otro delito de lesiones imprudentes, a la pena de 2 años y 9 meses de prisión y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por cuatro años ...

El condenado ha entrado en prisión.

La noticia de la ejecución de esta sentencia, no ha aliviado nuestro dolor. Pero ha servido para que se termine una  fase más de nuestro duelo y, especialmente, que se cumpla la Ley, algo por lo que hemos luchado.

Flor Zapata Ruiz, madre de Helena Castillo Zapata, muerta el 17 de Abril de 2005, por la acción de un conductor bajo los efectos del alcohol.

 

# domingo, 19 de octubre de 2008 10:33

Muere otro joven en la M-607

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Hace 3 años y medio, cubríamos el cuerpo de Helena con un  verde manto de césped. Ayer en concreto. Y ayer, sobre las 12.30 moría otro joven, dicen que por un accidente de coche, muy cerca del lugar donde moría Helena. Leer más...

# viernes, 17 de octubre de 2008 8:51

Los comentarios en un blog

Dicen que la muerte de un blog se produce por la falta de comentarios en el mismo.

Si eso fuera verdad, este blog ya no existiría.

Hace mucho tiempo, encontré una descripción en uno de esos buscadores en Internet, que decía sobre mi blog: "No tiene apariencia de blog.." Supongo que lo decían por la falta de comentarios o la respuesta a los mismos.

Pero es que este blog es un blog especial y no lo digo porque sea el mío.

Soy consciente de que, a veces, mis artículos tienen tal carga emotiva, están tan dirigidos al corazón que es difícil, en ese momento de lectura, pronunciar palabra.

También sé que en un blog no es muy habitual que el autor no conteste a los comentarios que origina el mismo, pero los temas que trata este blog, salvo los que crean polémica, no  dan para poder crear una conversación de las que se dan en la mayoría de los foros. Por eso, antes, cuando las personas que aportaban comentarios se veían obligados a dejar su correo electrónico, yo utilizaba éste para poder contestarles personalmente. Ahora, que ese requisito no es necesario, nadie pone su correo electrónico.

Mi contestación se hacia de forma personal, porque la mayoría de los comentarios hacía referencia a familiares, a momentos de dolor y creía que lo oportuno era una conversación personal e íntima.

Pero es cierto que los comentarios son cada vez más escasos y sí es cierto que este blog, al igual que otros y que yo, igual que otros blogueros, busco siempre la existencia de un comentario. La forma de confirmar que hay alguien ahí.

Hace unos días encontré en el blog de una amiga, otra madre que ha sufrido la pérdida de un hijo, esta vez por terrorismo, esa imagen del árbol de comentarios del que se alimenta un blog. La imagen creada por Nacho Gómez.

Pero, una vez más, mi impericia tecnológica y el hecho de utilizar un blog al que salvo mis escritos, poco puedo aportar en relación con su apariencia, me impide poder utilizar esta imagen para su verdadero uso:

 Copia y pega este código html en la barra lateral de tu blog:

Bueno, al menos me ha servido para hablar sobre los comentarios de este blog.

Gracias, Laura, por ser la persona que más comentarios pone en este blog, sin esperar una contestación a los mismos. Aunque, también es cierto, que ella sabe que está en mi corazón.

Flor Zapata Ruiz, madre de Helena.

 

 

# martes, 14 de octubre de 2008 10:06

Los palos que da la vida

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El 28 de Septiembre, El País Semanal publicaba en su portada la imagen de Farruquito con un título "la penitencia del príncipe flamenco". Y en su interior un amplio artículo sobre su reaparición artística y referencias a lo que le llevó a la cárcel hace 18 meses. Leer más

Ayer, haciendo limpieza, me encontré con un número de Septiembre de la revista XLSemanal  que no había leído.

 

Como casi siempre, me fui directa a la sección de Arturo Pérez-Reverte y no es porque  me sienta totalmente identificada con su escritura, que últimamente parece que está cabreado a todas horas, es porque me trae recuerdos de tiempos mejores, de nuestras vacaciones con Helena por La Manga, y de las veces que le encontrábamos por Cabo de Palos.

 

Reconozco que él pone palabras a lo que muchos sentimos y, aún con más motivos que él, no nos atrevemos a decir.

 

Esta vez, el tema estaba también relacionado con la seguridad vial y tan sólo un día antes, yo misma, llamaba la atención a otras compañeras de dolor, sobre la necesidad de no trasladar toda nuestra rabia, a la forma de hablar sobre los causantes de nuestra desgracia.

 

A veces, es imposible no llamar asesinos,  terroristas viales, hijos de... (aunque sus pobres madres puede que no tengan culpa), mal nacidos, escoria de la sociedad, etc.

 

Pues Pérez-Reverte en ese artículo titulado “Es simpático el imbécil”, utiliza todos esos calificativos y algunos más, con la misma facilidad  con que últimamente termina la mayoría de sus artículos: "Hijos de puta. Hijos de la grandísima puta".

 

Pero volvamos al “simpático el imbécil”.  No está de acuerdo con los consejos que la DGT nos transmite a través de esos paneles en la carretera, dándonos las gracias por no correr, en vez de ser más duros y contundentes haciéndonos ver lo que nos va a pasar si no hacemos lo correcto, lo adecuado:

 

«Si corres, te vas a romper los cuernos», por ejemplo, da poco lugar a equívocos. «No te pases un gramo, que te lo pesan», es otra posibilidad. Sin excluir «Como vayas rápido, te metemos el carnet por el ojete», «Recuerda que tu futura viuda todavía está potable» o «Como te pillemos borracho vas a jiñar las plumas, cabrón». Cosas así, vamos. Directas. Elocuentes.

 

Y otros párrafos como:

 

No hay más eficaz apelación a la conciencia de un ciudadano que prevenirlo por el artículo catorce: si delinques, te molemos a hostias. Lo demás es demagogia, buenísimo idiota y milongas. Y además es mentira. Las gracias por no correr pueden y deben dárselas los conductores unos a otros en la carretera. Ellos sí, naturalmente. Pero una Dirección General de Tráfico, o quien sea, no tiene por qué. Que se ocupe de sus asuntos y nos evite frasecitas chorras que insultan la inteligencia de quien las lee. Lo que tienen que hacer los Estados y los gobiernos, y aquel a quien corresponda, no es derrochar cariñitos, sino eficacia: guardias civiles que inspiren respeto y radares que trituren carnets. Machacar al infractor, como es su obligación, y ahorrarnos simpatías imbéciles.

 

Y tiene mucha razón. Pero es que Sr. Pérez-Reverte, la DGT está actuando como aquellos padres que no han ejercido como tales durante mucho tiempo y ahora los hijos se le suben a la chepa, sin educación y ya no saben como hacer. Y utilizan distintas tácticas que van desde el buen rollito, intentar convencer con buenas palabras a utilizar el castigo, retirar la paga o “este fin de semana no sales”.

 

Y los hijos, igual que los violentos viales que andan por las carreteras, se las saben todas y ya buscarán ellos la forma de convencer a la mamá, para que la sanción sea la mínima o para que el castigo sea por el menor tiempo posible.

 

Y lomismo que pasa en la familia, en esta sociedad en la que vivimos muchos guardias civiles de tráfico, picoletos como a Ud. le gusta definir, intentan sancionar, quiero pensar que la gran mayoría con   el mejor criterio, pero siempre habrá un recurso para anular la sanción y un juez que no vea tal acción como delictiva.

 

Y la DGT intenta usar buenas palabras, porque de todas formas se van a meter con ella y  aún cuando utilizara las palabras que debiera, el hijo de Satanás se las va a pasar por el forro de ya se sabe.

 

Pues nada chicas, ya sabéis, tenéis mi permiso para decir todas las barbaridades que se os ocurran y más, pero no les pongáis apellidos a la persona a la que van dirigidas, porque, además de haber perdido a nuestros hijos  por esos desalmados, podemos ir a la cárcel en vez de ellos.

 

Tengo una compañera que tuvo juicio por llamar “asesino” al que mató a su hijito.

 

Supongo que Ud. Sr. Pérez- Reverte sí se lo puede permitir, así es que háganos ese favor. Pero, pensando en su madre, tal como comenta en su último artículo “Entrámpate tío”, si ella le pide que no utilice esas palabras, de vez en cuando, hágale caso que para eso es su madre.

 

Flor Zapata Ruiz, madre de Helena, que murió por el alcohol que otro tomó.

  

Por cierto, mis último eslóganes para el concurso de elpais.com y la DGT:

 

Cinturón - Flor Zapata Ruíz

Si al nacer te anudan el cordón para vivir, anúdate el cinturón para no morir

¡Anúdate a la vida!

Velocidad - Flor Zapata Ruiz

La velocidad no está de moda. La vida sí

No tengas prisa. Aún no has empezado a vivir.

A veces me sorprendo de cómo puedo ser, aún, tan bien educada en mi forma de hablar. Perdóneme Sr. Pérez-Reverte. 

El día que murió, mataron, a nuestra hija en un accidente de tráfico, en el contestador telefónico quedo grabado el siguiente mensaje: “...si son los familiares de Helena, pónganse en contacto con la guardia civil de tráfico, en el siguiente número...”

 

Desde ese día, ese maldito contestador, quedó herido de muerte. Fue odiado, relegado, retirado, olvidado en un rincón. Sólo cuando vemos que sangra demasiado, le abrimos y vaciamos.

 

El pasado día 4, encontramos un mensaje que había dejado “elpais.com”: Este es un mensaje para Flor Zapata. Ha sido ganadora de un cheque gasolina por importe de 100 Euros, por su participación en el concurso”Los otros” de ElPaís.com y la DGT...

 

El eslogan decía: Las bicicletas son para el verano...y el invierno, la primavera y el otoño. Hazle un sitio a tu lado. Aunque tu coche ocupe más.

 

Pero esto había sido un día antes, y en la información del concurso ya aparecían otros ganadores, con los que sí habrían contactado.

 

Era la segunda vez que perdía la posibilidad de ganar este cheque. La primera, en la campaña de verano, había participado con La última copa siempre la pago yo.

No mueras tú por el alcohol que otro toma. No tomes tú el alcohol que mata a otro.

 

Pero unos días después, alguien mejoró ese eslogan con otro más contundente “la última la pagamos todos”, llevándose los votos y el cheque.

 

Ese contestador seguía dándome nada más que disgustos.

 

Mi marido, más positivo que yo, me insistía en que llamara, aunque hubiese pasado tiempo. Pero yo insistía, no va a servir de nada, seguro que al no contactar se lo han dado a otra persona.

 

No importa, lo intentaré una tercera vez. En la próxima campaña que es sobre “Velocidad y Cinturón”.

 

Pero al final, lo he pensado mejor y  he llamado.

 

Trataba de explicarle a una joven muy amable mi problema con el contestador. Ella me ha dicho: sí, sí, sigue siendo ganadora. Yo no recordaba que había varios cheques para los ganadores.

 

Y me he puesto hasta contenta.

 

Y es que lo de menos es el premio, pero me hace ilusión aparecer como ganadora. Porque ¡Es tanto lo que llevo perdido! ¡Es tanto el esfuerzo por concienciar, luchar, engañarme y entretenerme para seguir sobreviviendo a mi dolor!

 

 Sólo por esa lucha ya soy una ganadora (eso es lo que dicen los demás), pero el impulso para competir tiene un origen muy triste.

 

Los mal llamados accidentes de tráfico, producen muchas secuelas y ninguna buena. A las víctimas, a los familiares e incluso, a un contestador telefónico.

 

Creo que va siendo hora de levantarle el castigo. Quizás le debamos curar con más frecuencia. No esperar a que sangre tanto.

 

Gracias a elpais.com y a la Srta. Tania que ha  sido quien me ha dado la noticia. Y especialmente a las personas que han votado mi eslogan.

 

Ciclista y defensores de la bicicleta: Sé que es un poco contradictorio que haya ganado un cheque gasolina, defendiendo la utilidad de la bicicleta y el respeto de todos por su uso, pero prometo que haré un uso racional del mismo, intentando contaminar lo menos posible.

 

Y ya  sabéis todos, los que utilizáis la biciletas y los que estáis en la carretera y tenéis la obligación de compartir ese espacio:

 

"Las bicicletas son para el verano...y el invierno, la primavera y el otoño. Hazle un sitio a tu lado. Aunque tu coche ocupe más."

 

Mi primera bicicleta, aunque a mí me gusta llamarle mi primera moto.

 

Flor Zapata Ruiz, madre de Helena, que murió por el alcohol que otro tomó.

Post relacionados:

Los ciclistas, las víctimas olvidadas

 

Esta es la noticia con la que me hubiera gustado levantarme: “el alcolock de serie en todos los coches”. Pero eso, por ahora, es imposible.

 

Por eso, me tengo que conformar con que el Congreso pida al Gobierno que el transporte público sí cuente con este sistema y con que la Fiscalía de Seguridad Vial se proponga implantarlo a los reincidentes que cuente con sanciones por conducir con alcohol.

 

Son dos propuestas que evitarán algún que otro accidente, pero no es la solución total.

 

En Julio, ya escribí sobre este tema. Incluso publicaron mi carta en la sección digital de elpais.com. Y un experto en este tema, dejó un comentario muy clarificador sobre el alcolock que aprovecho para traer hasta aquí, en este momento.

 

Pero como decía anteriormente, siguen siendo medidas paliativas pero no totalmente resolutivas.

 

La persona que mató a mi hija lo hizo con un coche privado. Estuvo bebiendo en un lugar casi público (la cantina de un cuartel) Le tuvieron que ver muchas personas y nadie le pidió que no lo hiciera.

 

Si su coche hubiera contado con este dispositivo, no habría arrancado y, casi seguro, mi hija estaría viva.

 

Esta es la opinión de un experto:

Lo primero presentar mis condolencias a Dª Flor Zapata, la madre de Helena. Nadie mejor que ella comprende la verdadera tragedia que suponen los accidentes de tráfico.

Yo dirijo desde 1995 una empresa que se dedica a la investigación, diseño y fabricación de programas y dispositivos para la seguridad vial: tanto aquellos referidos a seguridad activa y pasiva del vehículo, como a las medidas de seguridad de vías de circulación, su vigilancia y control, así como a la educación, formación y vigilancia de los conductores.

Realmente es muy difícil llegar a reducir la accidentalidad para alcanzar la "visión cero" que persiguen algunos países y que apoya la Comisión Europea, no obstante, sí se pueden reducir significativamente los accidentes de tráfico, atajando muchas de sus causas "evitables".

Una de las herramientas más útiles para reducir la siniestralidad en España es, sin ningún género de duda, el ALCOLOCK. De hecho, es la herramienta no implantada en nuestro país que supondría una mayor reducción del número de accidentes con el menor coste de implantación. Diversos estudios llevados a cabo demuestran que si se implantara de un modo generalizado entre los conductores detectados con tasas de alcoholemia más elevadas o reincidentes en la conducción bajo los efectos del alcohol, por cada euro que costase su implantación (en su mayoría a cargo del conductor) se obtendrían entre 7 y 18 euros de reducción en los costes originados por los accidentes que no se producirían. Esto naturalmente sin contar con el incalculable valor que supondría evitar la tragedia por la que ha tenido que pasar la familia de Helena.

No me quiero extender sobre la eficacia ni la seguridad de los dispositivos ALCOLOCK, tan sólo recordar que mientras está instalado en un vehículo, la posibilidad que dicho vehículo sea conducido por un conductor ebrio se reduce a menos de un 0,0005 mientras que a cualquier hora del día, en cualquier punto de España 1 de cada 70 vehículos está siendo conducido por un conductor que supera el límite de alcoholemia. Sobran más explicaciones.

La seguridad vial es responsabilidad de todos.

Un saludo,

Francisco Bermúdez

Delegado Nacional ante el CEN/CENELEC para la Normalización de equipamiento de seguridad en vehículos automóviles.

Para saber más sobre los dispositivos de  control de alcoholemía o drogas ( personales, públicos, policiales, etc.) http://www.grupotrafico.es/cinterru.htm

 Seguiremos luchando porque cambien los hábitos, las costumbres y porque, algún día, los coches traigan de serie “El alcolock”

 Flor Zapata Ruiz, madre de Helena, que murió por el alcohol que otro tomó

Aprovecho este artículo, para agradecer la ayuda de dos mujeres de Autopista.es, Isabel y Esmeralda, que han hecho posible que "mi cochecito", figure en la cabecera de este blog.

Ya no me veré obligada a copiar y pegar cada vez que escriba un post en este blog.

Gracias por vuestra ayuda. 

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