Espacio publicitario
terra.es Blogs Oficiales

Artículos - enero 2009

# viernes, 30 de enero de 2009 9:19

¡Abróchate a la vida!

Mañana termina el plazo de votación del concurso de la DGT y elpais.com, a la campaña “Cinturón Delante y Detrás”

 

En esta ocasión, este concurso ha tenido menor participación e incluso por parte de los organizadores me da la impresión de que ha estado menos movido.

 

La participación es en varias modalidades: video, fotografía,  eslóganes y texto.

 

Ayer descubría en la modalidad  de fotografía la participación de Francisco Manuel Aguado Blanco, con una foto de lo más tierna y con una frase muy buena para mi gusto: “En cualquier circunstancia, Cinturón detrás, cinturón delante...¡y adelante! Os invito a que veáis la foto y a que lo votéis.

 

En la sección de video, esta vez, no ha participado nadie, aún.

 

En la sección de eslóganes han participado hasta ahora 32 personas y los más votados, hasta el momento de escribir este post, son:

 

 - Francisco M Nevado

 

Si les enseñas a hablar y a caminar... enséñales también a abrochar. 144 votos

 

 - Susana V Viñolo

 

Antes del ruido del motor... escucha los clics del cinturón. 137 votos

 

- Celia Vicente

 

Si tu familia es importante... abrocha atrás y abrocha delante.145 votos

 

 

 - Flor Zapata Ruiz

 

Delante, Detrás o Descanse en paz

La diferencia entre ponerse o no ponerse el cinturón...139 votos

 

- Flor Zapata Ruiz

 

Delante o detrás te dará seguridad

Anúdate a la vida. Abróchate el cinturón.132 votos

 

Pero también hay algunos que me parecen muy buenos y que no tienen la suerte de tener muchos amigos que les voten o, simplemente, no han hecho campaña:

 

- Miguel Salas

 

Conduzcas tú o vayas detrás, ponte el cinturón de seguridad. 4 votos

 

 

 - Tania González

 

La vida de tu hijo depende de un clic.  4 votos

 

Aunque dicen que ha habido menos muertes porque hemos bebido menos a la hora de conducir, nos hemos abrochado más el cinturón, hemos corrido menos...aún hay muchas personas que, al igual que en el siguiente video, se creen que ellos son muñecos para pruebas de resistencia.

 

Flor Zapata Ruiz, madre de Helena. 

 

 

# miércoles, 28 de enero de 2009 10:00

Todos Responsables. Todos Implicados

Los fiscales de seguridad vial han redactado un documento y enviado al fiscal general del estado Conde-Pumpido, dando un paso más para que todos los responsables de los accidentes de tráfico respondan de sus actos, de sus responsabilidades, de su implicación en dichos accidentes.

 

Así, se aplicaría el artículo 385.2 del código Penal a terceras personas, particulares, o funcionarios, "que incumplan sus deberes creando graves riesgos para la seguridad vial" en la construcción, mantenimiento y señalización de carreteras y calles y puedan ser condenados por "comisión por omisión". Titulares de la vía, empresas concesionarias, contratistas, peatones y demás personas que puedan poner en riesgo la circulación de los vehículos.

 

Esta es una gran noticia. Algo que faltaba por hacer y que existe en los países más avanzados en seguridad vial y con menos accidentes de tráfico.

 

También piden el decomiso de los vehículos para aquellos conductores reincidentes en los delitos contra la seguridad vial, como alternativa a la entrada en prisión. Ahí no estoy de acuerdo. No debería ser como alternativa, sino “más a más”.

 

Hay delitos demasiado fuertes y que conllevan tanto peligro para el resto de los mortales que no se pueden pagar con la pérdida del valor material de un coche. Volvemos a lo de siempre: todo se puede con dinero.

 

A los violentos de la carretera hay que sacarles fuera de ellas. Como se hace en otros ámbitos. Y debe ser de la forma más dura posible.

 

Señores Fiscales de Seguridad Vial, agradecemos enormemente que se hayan decidido a poner sobre papel lo que tantas veces hemos pedido las víctimas, pero hay que seguir siendo “más duros”, si queremos que esto siga mejorando.

 

Todos responsables. Todos implicados.

 

Flor Zapata Ruiz, madre de Helena, que murió por el alcohol que otro tomó.

 

 

Desde el 2 de diciembre de 2008, cuando se reformó el Código Penal en esta materia, 459 conductores han entrado en prisión por condenas relacionadas con la seguridad vial. Desde entonces, se han celebrado 52.000 juicios rápidos, con un 95% de condenas de conformidad. 33.456 por consumo de alcohol; 413, por velocidad, y 16.119, por no tener carné de conducir. Fuente El País

 

Muertos hasta el 25 de Enero, 126 personas. Fuente DGT a través de  Ecodiario.es

 

# viernes, 23 de enero de 2009 8:17

Cómo evitar un accidente de tráfico

El pasado día 15, Miquel Bort Juan autor del libro “Cómo evitar un accidente de tráfico”, tenía una cita en Madrid en el centro  Forum CEA.

 

El poder de convocatoria fue grande y el espacio se quedó pequeño. Los que no tuvimos la suerte de llegar con anticipación nos quedamos sin poder entrar, por falta de espacio. Nos tuvimos que conformar con escucharle desde fuera de la sala.

 

Yo tuve la suerte de poder entrar en un determinado momento en el que alguien abandonó la sala, aunque ya había pasado parte de la presentación. Pero entré en el mejor momento. Cuando este “mosso d’escuadra” de tráfico y formador de educación vial, rinde un homenaje a su hermano, muerto en un accidente de tráfico, mostrando imágenes del mismo, y con él a todas las víctimas de los accidentes de tráfico.

 

Desde fuera de la sala podía escuchar como en varios momentos de su intervención era interrumpido por los aplausos. No  le podía ver, pero sí su ordenador portátil. En la tapa del mismo llevaba pegadas dos pegatinas: Ponle Freno y ¡Quiero Conducir, Quiero Vivir!

 

Después, pude saludarle y pedirle que me firmara mi libro.

 

Las casualidades de la vida, un contratiempo con el coche me habían impedido llegar antes. Me perdí parte de la presentación, pero no me perdí el abrazo solidario del dolor compartido.

 

Creo que, todos los jóvenes que obtienen su carnet de conducir, deberían recibir un ejemplar de este libro, porque es parte y complemento de su formación  y de aquello que tienen,  también, que saber sobre seguridad vial y prevención de accidentes. Pero como eso no va a ser posible, no estaría de más que los familiares de estos jóvenes se lo hicieran llegar, como felicitación por haber aprobado. Después de lo gasto en clases en la autoescuela, y que nunca es suficiente si con ello se aprende a conducir bien,  esta inversión en el libro no es grande y sigue siendo “inversión en vida”. La mejor inversión posible.

 

Este libro se puede adquirir en la siguiente página:

 

http://www.comevitarunaccidentdetransit.com/

 

 

Un abrazo Miquel. Sigue con esta labor tan necesaria.

 

Flor Zapata Ruiz, madre de Helena.

 

 ¡Ah! Y gracias por llevar mi pegatina. Por difundirla. Por, como siempre digo, unirte a esta campaña de seguridad vial; no oficial; no conocida. La lucha de una madre por la seguridad vial.

 

# lunes, 19 de enero de 2009 21:57

Con menos de 25 años

Cuando yo tenía 25 años, ya estaba casada. Ahora, los menores de 25 años, se matan.

 

Me imagino que estáis pensando qué tiene que ver una cosa con la otra, pues, simplemente, que hoy, cuando leía el trágico resultado de los accidentes del pasado fin de semana, con la noticia  del aumento nuevamente de muertes en carretera; de que la gran mayoría de muertos eran jóvenes de menos de 25 años; de que esto sigue lo mismo,  he recordado que con 25 años yo estaba casada, y, aunque eso no supone que yo fuera más madura, ni que hubiese tenido más mundo recorrido, ni que hubiera tenido más vivencias, al revés,  pensaba que estos jóvenes que este fin de se mana no han llegado a sus casas, ya no podrán tener una vida en común con otra persona, ni un proyecto de futuro, ni hijos. Nada. Nada de nada.

 

Apenas habían comenzado a vivir.

 

Galicia, quizás, se llevaba la peor parte, pero también Navarra, La rioja, etc. Aunque yo me fijaba en un accidente ocurrido en la madrugada del viernes al sábado en Madrid y en el que no había habido muertos. Sólo heridos, pero alguno de gravedad.

 

Se producía, nuevamente, en la M-607. Tenía conocimiento del mismo en la reunión del sábado con el grupo de padres y madres que hemos perdido a nuestros hijos, por la violencia vial. Me lo comentaba un compañero, porque al oír la noticia, reconocía que era en la misma carretera en la que se había quedado mi hija. Después, una vez terminada la reunión y llevando a otra compañera hasta su casa en Tres Cantos, pasaba por el lugar del accidente. Quedaban las marcas y el rastro de varios metros de guardarrail perjudicado y una farola casi tirada.

 

Había ocurrido unos metros antes de un lugar por el que tengo que pasar con mucha frecuencia. Cada vez que quiero visitar a mi hija. Antes del desvío de la entrada al cementerio donde está enterrada.

 

En ese momento sabía que los jóvenes habían resultado heridos. Una joven, muy grave. También con 20 años. Incluso la noticia, que venía posteriormente en el periódico hacía el mismo comentario que en mi hija “Una mujer de 20 años...” ¡Cómo una mujer! Mejor ¡casi una niña!...

 

Por la mente me pasó una idea muy macabra y muy angustiosa: ¡Díos mío, que no fallezca ninguno de estos jóvenes y sobre todo que si pasara eso, que no los tengan que enterrar en este cementerio, porque sería horrible para sus familiares que tuvieran que pasar por el lugar del accidente, cada vez que tuvieran que visitar el cementerio.

 

Con estas reflexiones comenzaba el fin de semana. Pero no imaginaba que según avanzara éste, las noticias que irían surgiendo serían peores.

 

¿Qué les pasa a los jóvenes? ¿No aprenden a conducir? ¿No saben que hay que ponerse el cinturón? ¿No se creen que los coches pueden llegar a la velocidad que marcan y necesitan probarlo? ¿Por qué se salen de la vía? ¿Por qué siguen pensando que a ellos no les va a pasar?

 

Cada fin de semana, empeoro. Cada fin de semana, lloro con los hijos de los demás. Cada fin de semana, rememoro mi desgracia y me hago la misma pregunta ¿Por qué, Dios mío, por qué?

 

Hoy, también escuchaba la noticia de otro accidente producido por un ..., no tiene nombre, que conducía sin carnet, con alcohol y regresaba de un permiso penitenciario. A él no le había pasado nada. En el coche contrario, contra el que choco se había producido una muerte. ¿Y Dios existe?

 

Y, para terminar, hace un momento leía como el jefe de la policía de Badajoz ha cometido una “gran cagada”: Tener un accidente y dar positivo en el control de alcoholemia. ¿Cuándo nos daremos cuenta de que, aún sin morir en el intento, conducir  con alcohol puede partirnos la vida?

 

Hace unos días, un padre que ha perdido a su hijo, en esta ocasión no en un accidente de tráfico, pero con el mismo dolor,  me enviaba un poema que él mismo ha hecho a su hijo. Hoy, con su permiso, quiero dedicarlo a todos los hijos que hemos perdido este fin de semana en las carreteras, por imprudencias, por velocidad, por alcohol, por exceso de juventud... Si supierais que no sois los únicos que perdéis la vida en esos accidentes, si supierais que nosotros, los que os hemos traído a este mundo, morimos con vosotros, si supierais lo que os queremos...

 

ESPERANZA

        Cuánto llenan...mis ojos tristezas
        tu recuerdo...en cenizas convierte
         las alegrías pasadas. Sólo queda
         la vida vivida.  Rota esta rueda
             que nos deja tu muerte.
       ¿Dónde buscar y encontrar fortaleza?
            ¡¡Cómo vivir y ser fuerte!!
        ¡¡Cómo aligerar tan  pesada carga!!
        Miras atrás y el desazón te embarga
   de vivos recuerdos, que en el recuerdo hayas
    cuál olas que mueren en mi doliente playa. 
     ¡¡Cómo ser roca, que el golpe no hiera!!
        Llora, llora mi alma en la miseria,
       el olvidar no quiero, más yo quisiera
      padecer alegría, sin parecer una feria.


                     
A Dany, recuerdo vivo.

Julio García Romero, padre de Dany

 

 Flor Zapata Ruiz, madre de Helena. 

# viernes, 16 de enero de 2009 18:55

La libertad condicional de Farruquito

Archivado en:

Supongo que hoy, al leer la noticia de la libertad condicional de Farruquito, más de uno se habrá acordado de mí... Leer más...

 

# martes, 13 de enero de 2009 9:52

Delante, Detrás o Descanse en Paz

Los asiduos de este blog sabéis de mi afición por los eslóganes y de mi participación en el concurso de elpais.com y la DGT, que desde el pasado verano están llevando a cabo.

Hasta ahora he participado en todos ellos con más o menos fortuna. Ya sabéis que esto también me ayuda a sobrevivir.

Comencé en el primer concurso, en la campaña de verano, con el eslogan "la última copa siempre la pago yo". La siguiente campaña fue "Los otros" en la que participé y gané con el eslogan "Las bicicletas son para el verano... y el invierno, la primavera y el otoño. Hazle sitio a tu lado".

La siguiente fue "Velocidad y Cinturón". En esta participe con el eslogan "Si al nacer te anudan el cordón para vivir, anúdate el cinturón para no morir" En esta ocasión, a pesar de vuestros votos no quedé finalista.

El 22 de Diciembre comenzó la última campaña. En esta ocasión el tema es "Cinturón Delante y Detrás". Y como no podía ser de otra forma, vuelvo a concursar con dos eslóganes. Uno quizás más drástico:

Cinturón - Flor Zapata Ruiz

Delante, Detrás o Descanse en paz

La diferencia entre ponerse o no ponerse el cinturón...

Y otro, quizás menos macabro:

Cinturón - Flor Zapata Ruiz

Delante o detrás te dará seguridad

Anúdate a la vida. Abróchate el cinturón.

Si os gusta alguno de ellos y queréis votar, sólo tenéis que pulsar sobre el texto azul. Se puede votar hasta el próximo día 31 de Enero, cada día, una sola vez.

Y si no os apetece votar, al menos, hacedme caso del consejo. Os lo agradeceremos todos, en especial, los que os quieren.

Flor Zapata Ruiz, madre de Helena.

# viernes, 09 de enero de 2009 8:54

Amigos, sólo hasta la muerte

 

Cada fin de semana, algún joven encuentra la muerte en compañía de sus amigos. Normalmente, se produce en el regreso a casa y el medio o el escenario es el coche. Pero no todos los ocupantes de un coche corren la misma suerte y así la mayoría de padres que pierden algún hijo en estas circunstancia se preguntan ¿Por qué mi hijo y no otro?

 

En muchos de los casos, el culpable del accidente, el conductor, es justo el que se salva, produciéndose así una mayor injusticia y un mayor dolor para los padres que pierden a sus hijos.

 

Pero no perdamos de vista que todos los que ocupaban el coche eran, normalmente, amigos. Que en algunos casos, el estado que llevaba el conductor era el mismo que llevaban el resto de ocupantes y que ninguno le recrimino que tomara el coche. En una palabra, que todos son jóvenes, demasiado jóvenes e irresponsables.

 

En diciembre de 2006 escribía un spot titulado “Los jóvenes no piensan morir”, uno de tantos en los que mostraba mi dolor por el resultado de muertes de jóvenes  cada fin de semana. Pero en este post, hacía referencia a un accidente que acababa de ocurrir y en el que se daba una circunstancia especial. El conductor, que lo hacía bajo los efectos del alcohol, no dijo que en el coche viajaban otros dos jóvenes. Estos habían salido disparados del coche por no llevar el cinturón. Al socorrer al coche siniestrado, no vieron a los dos jóvenes despedidos y les dejaron abandonados.

 

Posteriormente, los encontraron. Eran dos jóvenes de 17 y 18 años. Dos familias más destrozadas.

 

Ayer, en un programa de televisión, podía ver a la madre de uno de ellos, Fernando (por cierto ¡qué coincidencia con el personaje de mi cuento de navidad!).

 

Esta madre está desesperada porque, con toda la razón, se plantea que su hijo podría estar con vida si el conductor y el otro ocupante hubieran dicho que viajaban dos personas más.

 

Esta madre trata de que al culpable se le juzgue por conducción temeraria, homicidio imprudente y negación de auxilio.

 

En mi anterior post yo misma me decía que probablemente no advirtieran de los otros ocupantes porque en el estado que podrían ir ni se acordaban, ni lo sabían.

 

Hay una tónica en los accidentes de jóvenes,  y lo sé porque he hablado con muchas madres de víctimas de accidentes en los que otros jóvenes han sobrevivido,  y es que se produce un pacto de silencio. Silencio que no sé si es totalmente voluntario, para no perjudicar al resto de ocupantes o es producido por el trauma del accidente.

 

La mayoría de ellos dicen no acordarse de nada. No hay forma de sacadles detalles: cómo iban, qué habían tomado, qué pasó…

 

Lo que no saben los jóvenes es que,  para los padres que pierden a sus hijos, ellos, los que sobreviven, no son sus amigos. Incluso comienzan a dudar que fueran amigos de sus hijos.

 

El dolor por la pérdida de un hijo es tan brutal, tan intenso, tan inexplicable que cualquier padre que haya pasado por esta situación comprenderá y se identificará con que su única razón de vivir se convertirá en la obsesión de encontrar un culpable por la muerte de su hijo y hará lo posible e imposible para que pague por ello.

 

Por eso, jóvenes, no penséis que cuando lleváis a vuestros amigos en vuestros coches, en vuestras manos, todo estará permitido porque sois amigos. Sólo sois amigos hasta la muerte.

 

Si tenéis corazón, la pérdida de vuestro amigo os dejará marcados de por vida, pero, además, los padres de éste os perseguirán y harán todo lo posible por romperos la vida tal como habéis hecho vosotros con la de su hijo.

 

Porque ellos no entenderán de amistad. Solo entienden del dolor que habéis producido.

 

Y vosotros, si verdaderamente queréis a vuestros amigos, demostradlo conduciendo con responsabilidad. Sin velocidad, sin alcohol, sin drogas…

 

Querida María, madre de Fernando, ¡Cómo te comprendo!

 

A veces, digo que tengo mucha suerte de no tener ningún lazo de unión con el culpable de la muerte de mi hija. No le conocía. No era su amigo. Solo tuvo la mala suerte de ir por delante de él, en la misma carretera. No quiero pensar  si al dolor que siento tuviera que unir el de que un amigo, un conocido, fuera el culpable de su muerte.

 

Prometo guardarte en el fondo de mi corazón
Prometo acordarme siempre de aquel raro diciembre
Prometo encender en tu día especial una vela
y soplarla por ti...
Prometo no olvidarlo nunca

Tenia tanto que darte
Tantas cosas que contarte
Tenía tanto amor,
guardado para ti...

Tenía tanto que darte
Tantas cosas que contarte
Tenía tanto amor,
guardado para ti...

Camino despacio pensando volver hacia atrás,
No puedo en la vida las cosas suceden no más...
Aún pregunto que parte de tu destino se quedó conmigo,
Pregunto que parte se quedo por el camino

Tenía tanto que darte
Tantas cosas que contarte
Tenía tanto amor,
guardado para ti...

Tenía tanto que darte
Tantas cosas que contarte
Tenía tanto amor,
guardado para ti...

Tenia tanto que a veces maldigo mi suerte..
A veces la maldigo...
Por no seguir contigo...

Tenía tanto que darte
Tantas cosas que contarte
Tenía tanto amor,
guardado para ti...

Tenía tanto que darte
Tantas cosas que contarte
Tenía tanto amor,
guardado para ti...

(Nena Daconte,” Tenía tanto que darte”)

Hasta no escuchar esta canción de la boca de una niña, el día de Reyes, no he sido consciente de su letra. 

Dedicada a nuestros hijos. Los que perdimos. Por las acciones de otros, por la desidia de tantos, por la culpa de todos.

 

 

 

En estos días de frio, el recuerdo de Helena en Holanda.

 

Flor Zapata Ruiz, madre de Helena. 

 

 

# jueves, 08 de enero de 2009 9:59

Blogs que salvan vidas

Archivado en:
El País semanal del pasado 4 de Enero, publicaba en su sección de correo una de mis cartas, titulada "Blogs" que salvan vidas. Era una carta dirigida al escritor y académico Javier Marías, como réplica a su artículo "Una región ocultamente furibunda", publicada ...Leer más...
# miércoles, 07 de enero de 2009 7:59

Menos siguen siendo muchos

 

El ministerio de interior ha informado sobre el número de víctimas producidas en carretera durante el 2008 y se felicita y nos felicita porque: hemos bebido menos, hemos conducido con menor velocidad y hemos utilizado más el cinturón, reduciendo con ello el número de víctimas. Unas 560 víctimas menos que en 2007.

 

Claro que en el número de víctimas no están recogidas todas aquellas que se han  producido en las vía urbanas. No sabemos cuántos son los peatones que se han llevado por delante en los pasos de cebra, ni los que han muerto dentro de sus coches en ciudades, pueblos, urbanizaciones, por chocarse contra farolas, marquesinas de autobuses o por el alcance de otro coche, ni los jóvenes usuarios de ciclomotores.

 

Y como bien dice la última campaña de la DGT, para mi gusto, la más fea estéticamente, porque me recuerda el magnífico pero visualmente macabro video  de la canción más vendida en el mundo, el famoso Thriller de Mikel Jackson; “Menos siguen siendo muchos”.

 

Cuando se hacían oficiales estas cifras, quedaban por finalizar las vacaciones de Navidad. Este año, que dicen que con la crisis han viajado menos personas y que yo misma he podido comprobar que ha sido así, el número de víctimas, ayer, se acercaba fatalmente a las cifras del año pasado. Unas 100 personas.

 

¿De qué nos sentimos contentos?

 

No son 560 personas menos. Son 2.181 personas más que están a 2 metros bajo tierra.

 

Queda mucho por hacer.

 

Mientras que los castigos por infracciones contra la conducción sean tan benevolentes, incluso difícil de cumplir por la no existencia de posibilidad de cumplirlos, en lo que se refiere a trabajos para la comunidad; mientras que los potenciales asesinos puedan seguir redimiendo su culpa con una multa; mientras que pueda pagar las multas y le sigan quedando puntos. ¿Qué digo? Que les importan si no tiene puntos, conducen sin ellos y punto; mientras que los castigos, digo, no sean más efectivos, los delincuentes de la Seguridad Vial seguirán existiendo y llevándose por delante lo que se cruce en su camino.

 

Sólo los que estamos concienciados seguiremos pagando el pato y sufriendo las malas acciones de éstos otros, potenciales asesinos.¡Ah y pagando las multas por los radares que no están en los puntos negros! Y con esto no quiero decir que esté en contra de su existencia, que creo que otra forma de disminuir velocidad y disminuir muertos. Pero me pregunto ¿Qué siguen haciendo los fabricantes de coches que no limitan la velocidad en los mismos,  ni tampoco incorporan más medidas de seguridad, de serie,  como es el alcolock?

 

Sigo pensando que todos tenemos parte de culpa en este “Menos siguen siendo muchos”

 

Flor Zapata Ruiz, madre de Helena.

Gracias a Elsa Granda, periodista de El País, que todos estos días ha escrito artículos sobre los mertos en las carreteras, la información fuente de este post.

P.D. Las Navidades de 2008, han perdido a  104 personas 

Este año no he escrito a los Reyes Magos. Ya sabéis que me cuesta porque de eso se encargaba Helena. Pero, aún así, otros años lo he hecho.

Pero como los Reyes Magos son magos y mágicos, aún sin escribirles, ellos han sabido lo que yo les pediría. Y me lo han traído.

Hoy ha sido un día muy especial. EL País ha sido el medio para que yo recibiera unos reyes adelantados.

Hoy, El País, no olvidaba los accidentes de coche y su editorial, estaba relacionado: Carreteras más seguras Después, un  magnífico artículo de Elsa Granda: ¿Cuántas vidas más puede salvar tráfico?

Y la apoteosis venía en El País Semanal. En su sección de Correo, publicaba mi carta titulada "Blogs que salvan vidas", como replica a un artículo de Javier Marías titulado "Una región ocultamente furibunda".

La publicación de esta carta traía nuevos amigos a mis blogs y comentarios y experiencias de lo más cariñosos.

¡No se me habría ocurrido pedir tanto a los Reyes Magos!

Supongo que este año, la tradición, nuestra tradición de un disco con mensaje en el día de los Reyes Magos, se va a romper, pero no importa. Han sido ya muchas cosas las que se han roto con la pérdida de Helena.

Hoy estoy contenta porque muchos y nuevos amigos se han acercado hasta aquí. Gracias a todos. Gracias por vuestros comentarios, vuestras palabras de apoyo, vuestros buenos deseos y por vuestra generosidad.

Gracias, por haber perdido un poquito de vuestro tiempo en leer mi carta. Habéis hecho posible un regalo de Reyes Magos, inesperado y adelantado.

¡Que nunca se os acaben Los Reyes Magos!

Flor Zapata Ruiz, madre de Helena.

Editorial de El País:

Carreteras más seguras

El descenso en el número de víctimas confirma que se pueden combatir los accidentes

04/01/2009

Los accidentes de tráfico no son una fatalidad contra la que todos los esfuerzos resultan inútiles: ésa es la principal lección que debe extraerse del descenso de muertos en carretera durante 2008, que todavía rebasan los dos millares pero que son un 20,3% menos que los del año anterior. Es el quinto año consecutivo en el que se reduce el número de víctimas en las carreteras y habría que mirar más de cuatro décadas atrás para encontrar una cifra inferior, con la diferencia de que el parque móvil ha pasado en este tiempo de uno a 30 millones de vehículos.

El reconocimiento de este avance puede resultar, sin embargo, un arma de doble filo, bueno si sirve para convencer a quienes se ponen al volante de que está en su mano reducir el riesgo de accidente, malo si se interpreta como prueba de que la mortalidad en carretera es un problema susceptible de ser resuelto de una vez y para siempre. En primer lugar, porque sigue estando ahí: la cifra de vidas perdidas en carretera no deja de ser escalofriante, y más si se suma la de quienes arrastrarán secuelas físicas y psicológicas. Pero, en segundo lugar, porque la tendencia de estos últimos años puede invertirse si los conductores y la administración bajan la guardia. No ya cada año, sino cada mes y hasta cada jornada en la carretera debería constituir un objetivo en sí mismo, en el que todas las precauciones tienen que ser adoptadas como rutina. Porque el riesgo de accidente no es una abstracción que se conjura y desparece, sino una posibilidad que se actualiza cada vez que alguien se pone al volante.

Las medidas adoptadas de manera sostenida por el Gobierno están dando resultados, desde la aprobación del carné por puntos hasta el reforzamiento de la vigilancia. Pero convendría avanzar con más decisión en el siguiente paso, que consiste en mejorar las infraestructuras para eliminar los puntos negros y facilitar la conducción en las vías secundarias, donde se sigue produciendo el mayor número de accidentes. Por fortuna, los hábitos de conducción están cambiando, pero habría que proponerse su radical transformación hasta desterrar cualquier comportamiento imprudente. Cada conductor tiene que saber que realiza una actividad no por cotidiana poco peligrosa, que exige tanta atención en el manejo de su vehículo como disposición para facilitar el que realizan los otros. En carretera, el destino de uno afecta a todos.

 

Publicidad


Este Blog

  • Inicio
  • Acerca del autor
  • Muertos en carreteras: Hasta el 2 de Octubre: 1.137 2010 (solo carretera): 1730// Diciembre:133// Noviembre: 147// Octubre:172// Septiembre: 156// Agosto: 187// Julio: 176// Junio:139// Mayo:160// Abril: 118// Marzo: 112// Febrero 2010: 92// Enero: 139// Año 2009: unos 2600// Diciembre:160// Noviembre: 139// Octubre: 149// Septiembre: 144// Agosto: 201// Julio: 177// Junio: 176 // 2008: 2.181// 2007: 3.823// 2006: 4.104// 2005: 4.442// 2004: 4.741// Desde 1959: 250.000

Recomendaciones

Síguenos

Buscar