
(Las calas de Helena)
Querida Eva Cobo:
Siento darte la bienvenida al grupo de madres que hemos perdido a nuestros hijos en la carretera. Siento en mis carnes el dolor por el que vas a pasar. Sin conocerte, me siento unida a ti y a tu dolor. Un dolor que quema las entrañas, esas que un día acogieron al hijo que ahora ya no tenemos. Yo misma perdí a mi única hija, también, por un conductor con alcohol. Y llevo seis años escribiendo sobre ello, para concienciar, para tratar de que no les pase a otras madres pero, a veces, como en este momento, me faltan las fuerzas y me frustro cuando veo que siguen pasando estas cosas.
Muchas de nosotras, ahora, somos madres sin hijos, y aunque suena duro y no te consolará, tienes suerte de tener más hijos. Por eso te quiero lanzar este mensaje: no te hundas. Saca fuerzas de tu dolor y ayúdanos a acabar con esta lacra. Necesitamos todas las manos y todas las voces para seguir luchando porque otras madres no pierdan a sus hijos. Quizás tú, al ser una cara conocida, tengas más poder de persuasión. Quizás el señor Xavier Trias, ahora que le toca más de cerca, se implique más en esta lucha.
Porque todos podemos ser víctimas y todos deberíamos estar implicados.
Te acompañamos en tu dolor, porque sabemos lo que se siente y por lo que vas a pasar.
Flor Zapata Ruiz, madre de Helena, miembro de la asociación “Vida en la carretera”, asociación de afectados por la violencia vial. Autora del blog “Madres sin hijos” y “¡Quiero Conducir, Quiero Vivir!”