Cuando uno sale de viaje y saca la ropa de la maleta suele tener la necesidad de darle un planchadito a todo, salvo que seamos de los que reinvindicamos "la arruga es bella". Así que si no queréis pagar por el servicio de planchado del hotel, siempre se puede optar por una plancha de viaje... pero suelen ser pequeñas o abultar en exceso.
De ahí que nos haya encantado el diseño de Apostol Tnokovski, que ha convertido un objeto doméstico en un artículo de diseño.
Esta plancha sí que es portátil y facilísima de llevar en cualquier bolso... su propia carcasa exterior se abate y desliza para convertirse en mango y encima funciona con batería recargable, así que resulta espectacularmente cómoda. Lástima que todavía sea solo un concepto, porque si no, se venderían como rosquillas.
La opinión de Mr. D: No veo la diferencia entre esta y cualquier otra plancha del mercado... salvo que parece que su mango es verdaderamente incómodo. |
La opinión del Inspector F: Es una plancha con estilo, que además dentro de la maleta de un ejecutivo pega genial y no parece que te la ha metido mamá para mantenerte planchadito. |