Los piratas de Ryanair están empezando a cobrar para facturar equipaje. Lo que me hace pensar que comienza una nueva era y que cada vez es más indispensable saber hacer una buena maleta de mano.
Arrastrar un maletón polvoriento en plan rumano de mudanza no es muy favorecedor. En cambio la imagen de un pasajero llevando sin problemas una pequeña maleta metálica, denota estilo, claridad mental, e inteligencia.
Una promesa: nunca volveré a sucumbir a llevar "por si acasos". Ya os contaré como me las apaño en mi próximo viaje.