El viernes fui a uno de mis antros de perdición preferidos en Londres que se llama Dirty Water Club. Me encontré con que uno de los grupos que tocaba esa noche era un grupo español de rock garagero que se llama Hollywood Sinners. No puedo explicar con palabras la que montaron. "Hijos de putaaaaaaaaaaaaaa, uat is yor neim!" gritaban al público. ¿Qué dicen? no entiendo , preguntaban los guiris. Lanzaron confetti al público, la gente se subió al escenario al bailar, el cantante se montó a caballito de uno del público para cantar y luego se empezó a revolcar por el suelo mientras chicas bailaban alrededor de él tirándole confetti.
Luego hablabas con ellos y eran unos chicos normales de Toledo, pero los ingleses alucinaron, ¿tu también eres española?, me preguntaban con cara de envidia pensando en las orgías que nos debíamos montar en nuestro soleado país. El caso es que empecé hablar con unas chicas retro que también estaban en el concierto. Algunas iban muy monas, me gustó sobre todo el look 60 un poco Anita Pallenberg que tenía una chica que se llamaba Alicia. Era de Madrid pero vivía en Londres desde hacía 9 años: Pelo largo, flequillo, botas de cuero marrón, shorts y blusón de flores psicodélicas. Me recordaba también a un grupo de chicas de California que se llaman The Like y van siempre muy bien http://www.ilikethelike.com/house/.
Vayamos al grano, el caso es que tocaba otro grupo español al día siguiente en un festival años 60 y le comenté que me gustaría ir a verlos. Pero Alicia puso cara de terror y me dijo "Yo que tu no iría. La gente te va a mirar mal porque en ese festival son muy estrictos con el dress code. Tienes que ir como ellos, si no te vas a sentir mal". Mi atuendo de skinny jeans, maxi collar de bolas de madera, camiseta y bailarinas que a mi me parecía tan apropiado para un concierto, a ella le parecía apestosamente feo e inadecuado. Hasta me había pintado las uñas de negro superando mi fobia, pero ni por esas. No se por qué habló conmigo, debe haber dañado su reputación para siempre.
Lección: En todos los sitios existe dress code, incluso en agujeros nocturnos. Para que luego se recite ese horrible refrán de "ande yo caliente, riase la gente"