
No me gusta ir de rebajas. Más que nada porque me paso todo el día buscando gangas y las rebajas son una época del año en que todo el mundo hace lo mismo que yo, y me agobia. Me pasa lo mismo que cuando traen colecciones de Diseñadores (Karl Lagerfeld, Stella Mc Cartney) al H&M. No voy a hacer cola en la puerta porque no me apetece pelearme y sudar por ropa. Yo soy una arrastrada todo el año no me hace falta serlo más codeándome con marujas en las rebajas del Corte Inglés.
Soy una habitual en la tienda de Samsonite del Factory, revuelvo en los montones de todo a 5 euros, voy a mercadillos, peino el H&M, visito una tiendecita de la calle Santa Teresa que no me acuerdo como se llama para encontrar camisetas de Vanessa Bruno y zapatos de Juan Antonio López a buen precio y compro bolsos retro que parecen caros y de herencia en Lotta (C/ Hernán Cortés, Madrid). Una de mis tiendas favoritas en Madrid es El Templo del Susu, una tienda de segunda mano en la calle Espíritu Santo en la que los precios son coherentes con el concepto "segunda mano". Allí he visto a modelos comprando como locas después de los desfiles de Cibeles.
Pero debo reconocer que a veces voy a las rebajas por necesidad, para comprarme algo caro que normalmente no me puedo permitir. Las rebajas no están hechas para comprar cosas de temporada, al fin y al cabo se pasarán enseguida, sirven para hacerse con clásicos de calidad. Por ejemplo botas de cuero, abrigos, zapatos, bolsos y carteras, y vestidos que te servirán para no pasar apuros en ocasiones señaladas.
Las rebajas acaban de empezar en Madrid. Yo siempre he encontrado muy buenas rebajas en Scooter (Callejón de Jorge Juan) donde siempre tienen una selección de prendas y accesorios impecable. También me gusta H.A.N.D en la calle Hortaleza para un look de francesita y Hoss en la calle Fuencarral para comprarte ese vestido que te servirá para fiestas, comuniones y celebraciones varias. Viendo como están los precios en Zara, creo que también merece la pena esperarse para comprar allí en rebajas...
Si ya queréis gastar un poco más, yo me pasaría por esa versión de Colette madrileña, Ekseption, en donde se pueden encontrar cosas poco obvias, y Marc Jacobs de descuento. La primera tienda de Marni en España sería mi siguiente parada, donde tanto los accesorios como la ropa son dulces sin ser cursis.
En Londres el primer día de rebajas en las tiendas de Manolo Blahnik son conocidos por la violencia física que se desata entre las superfinas que van allí a encontrar el zapato de sus sueños como Cenicientas. Si eso, pasa en la capital de los modales Londres...¿qué pasará con las temperamentales españolas? Si queréis comprobarlo este año pasaros por la tienda de Manolo en Serrano 58. Yo personalmente prefiero los Louboutin (en la foto), porque los Manolos se han convertido en un simbolo de status más que en un zapato, y los conoce hasta tu vecina del sexto que sale a tirar la basua en zapatillas, pero no me importaría ir para presenciar el espectáculo...