
No hay nada que más rabia de que ver tras una ventana cómo un grupo de gente rie y bebe cócteles al amor de la lumbre mientras tu estás mojándote bajo la lluvia dando vueltas por la ciudad. Eso mismo me pasó este fin de semana en Brighton cuando quise entrar en el bar del
Hotel Pelirocco, que es sólo para huéspedes del hotel. Tenía tantas ganas de ir a su bar acogedor con papel pintado otoñal que creo que tendré que volver a pasar una noche en el hotel y así poder visitar su codiciada barra.
Y es que tengo debilidad por los bares de hotel, los que puedes visitar sin que tengas que ser huésped. Hay algunos muy trendy , como el Glass Bar del
Urban en Madrid, la terraza-bar con piscina del
Majestic en Barcelona o el
Long Bar del Sanderson en Londres (en la foto). Pero en general suelen ser un poco “anticuados” y muy glamourosos.
El
Hemingway bar del Hotel Ritz de París es uno de los más emblemáticos. Se dice que unos soldados de las fuerzas aliadas y Hemingway “liberaron” el Ritz de los nazis durante 1944 pidiendo una ronda de martinis en su bar. Y desde entonces ha sido un bar íntimo donde Hemingway o Scott Fitzgerald pasaban las tardes. (Últimamente, se que Kate Moss celebró allí su cumpleaños, cómo cambian las cosas...) Otro bar de hotel de París, es el del
Royal Fromentin , que tiene un bar exclusivamente dedicado a la absenta que frecuentaba Kurt Cobain. Y algún día me gustaría visitar el bar del
Chateau Marmont en el Sunset Boulevard de Los Ángeles donde se han recluído las estrellas de Hollywood desde los años 20.
Y en general me gusta curiosear en bares de hotel porque se ven más historias que en los normales. Suele ser silencioso, te puedes arreglar lo más que quieras, los camareros, de punta en blanco suelen hablar con los clientes, y pueden incluso presentar a varios que están solos para que hablen entre sí. Hay todo tipo de gente esperando a contar sus secretos a un desconocido. Y mujeres misteriosas que no se sabe realmente qué hacen allí (olvidar el desamor, esperar a su amante....?) Es como meterte en una burbuja de decadencia, rareza y sensualidad.
¿Habéis visitado alguno últimamente que os haya llamado la atención? ¿Alguna anécdota digna de ser contada?