Todo empezó cuando me encontré harta de mi peinado. Llevaba toda mi vida con la misma melena de la que casi no me preocupaba y me di cuenta de que el peluquero al que iba me estaba engañando diciéndome que me había hecho un peinado a lo Kate Moss cuando lo único que hacía era ponerme raya al medio y rebajarme las puntas (no se cómo consiguió engatusarme con esa tontería pero obviamente se dio cuenta perfectamente de mis puntos débiles)
El caso es que decidí por primera vez en mi vida tener flequillo. Pensé que era un peinado que puede ser coqueto, rocanrol o chic. Puede ser al mismo tiempo Marianne Faithful y Amelie....puede ir con parkas y con camisetas de rayas marineras. Algunos de mis iconos de estilo como Françoise Hardy y Anita Pallenberg lo llevaban. Y poseída, fui a la peluquería y me corté uno recto y espeso, nada de al lateral y largo. Al principio me sentía muy rara, extrañísima... una amiga me dijo al verme “¡Devuélveme a mi amiga, tú no eres ella!". Me levantaba con el pelo hecho un desastre y además tenía que cuidarme el peinado cada día, algo que nunca había hecho antes.
Años atrás, una amiga había salido con un actorcillo que se hizo medio famoso. Cuando lo dejaron nos contó que era un pesado y que hablaba demasiado sobre su flequillo mod. “Que superficial y vacío”, pensé yo en esos momentos, y quién me iba a decir que más adelante tener flequillo iba a suponer un incremento más de egocentrismo, preocupación por la apariencia y de conversación. A veces me sorprendo observándome en cualquier tipo de cristal para vigilar que no está “estilo fuente” (levantado como si lo hubiesen secado a conciencia con cepillo) o “estilo cacatúa” (una parte más alta que otra y con remolino en medio). Además parece ser objeto de comentario de conocidos “¿Qué vas a hacer con tu flequillo, te lo vas a cortar otra vez? (como si fuera una decisión del tipo ser o no ser), “Todo el mundo debería llevar flequillo una vez en la vida”. No sabía que unos cuantos pelos daban para tanta discusión filosófica...





Todavía no se si me lo voy a dejar crecer, pero la verdad es que esta temporada se llevan y he visto muchos flequillos que me gustan últimamente. Me gusta el de Leila Moss, cantante de The Duke Spirit, de la que no encuentro ninguna foto buena (en cuanto la encuentre la cuelgo). Me encanta la foto (en grande) de la campaña de de Paul & Joe, el estilo de la actriz Zooey Deschanel (según mi punto de vista, la nueva Maggie Gyllenhaal) y el pelo de Irina Lazareanu, modelo “in” a más no poder y amiga íntima de Pete Doherty. También me gusta el flequillo de Penélope Cruz y Martina Klein, pero no tanto el de Monica Bellucci, siempre está espectacular, pero pienso que está mejor, y más acorde con su imagen de mujer mediterránea con la raya al medio. No son para todo el mundo ¿os acordáis de lo mal que le quedaba a Elsa Pataky el flequillo recto? Menos mal para ella que existen las extensiones capilares... ¿Se os ocurre alguna otra celebritie que lleve bien el flequillo? ¿Y trucos para mantenerlo a raya?