Se acabó. Me he deslumbrado por algunos y decepcionado por otros, tengo los pies doloridos a causa de los tacones, el estómago destrozado después de tomar una proporción de 2 copas de champán por 1 canapé (está claro que los diseñadores quieren que el público se emborrache para que lo vea todo más bonito). Me he frustrado con lo difícil que es vestirse bien de entretiempo, he visto con ilusión desfilar a Marina Pérez, y he tenido la extraña la sensación de que la modelo Irina Lazareanu es una especie de ente omnipresente (abrió o cerró la mayoría de los desfiles de esta edición)
Puedo decir que he sobrevivido a la Fashion Week londinense, que esta vez ha traído bastantes cosas interesantes. Allá va un pequeño resumen...
Plataformas
Lo siento por todas nosotras pero vamos a tener que empezar a practicar con ellas desde ya. Las plataformas, nos gusten o no, invadirán las tiendas de zapatos la próxima temporada de primavera verano. Son un poco difíciles de combinar y algo "ortopédicas" pero entre sus virtudes está su capacidad de añadir centímetros a nuestra altura. La mejor manera de combinarlas es con minivestidos con corte sixties o bastante amplios, para contrastar los volúmenes. Lo de practicar caminando con ellas no es una exageración, hasta las expertas tienen problemas: ya vi a dos modelos caerse con ellas en la pasarela...
Vestidos
Londres es conocido por su carácter experimental y vanguardista, pero a pesar de todas las locuras que han aparecido sobre la pasarela, también se han visto multitud de vestidos femeninos y delicados, como este de Erdem.
Pueden ser barrocos, con gasas, pliegues y apliques, o ,muy simples, cruzados o estilo kaftan. Las bermudas se seguirán llevando, pero el vestido toma un gran protagonismo del próximo verano.
Christopher Keane

La edición londinense es un trampolín que sirve para que los diseñadores que empiezan puedan darse a conocer internacionalmente. En esta ocasión el niño bonito fue Christopher Keane, un escocés que ya ha colaborado con Donatella Versace y ha colocado sus intrincados vestidos en Vogue. Son delicados, muy cortos, muy estrechos y combinan varios materiales: lycras en colores neón con encajes y piezas circulares de metal. Recordad su nombre.
Last row
Ya he hablado en un post anterior sobre la primera fila o front row de los desfiles, donde está "la aristocracia" del mundo de la moda. Esta vez quiero rendir un pequeño homenaje a la última fila o last row, donde están de pie los estudiantes de moda, becarios, algunos redactores, los maquilladores que han trabajado en el desfile, los ayudantes de estilistas y algún personaje nocturno que se cuela en los desfiles. Como dijo Giorgio Armani en una entrevista para The Independent, en Londres es el único lugar donde los estudiantes de moda están bien recibidos. Dice que muchas veces animan los shows gritando, y aplaudiendo, algo inaudito en pasarelas como Milán, que están mucho más dirigidas al mercado puro y duro.
En la jerarquía fashionista son el último peldaño, pero ojo, muchos de los looks más rompedores o interesantes se ven en esta zona. Y hay que estar atentos, porque posiblemente serán los futuros "front row" en unos cuantos años.