No todo en la moda es divertido:
-Hay veces que tienes que hacer cola bajo la lluvia. Una hora después aparece un RRPP y dice que la sala está llena y no hay sitio para ver el desfile.
-Hay veces en lo que todo parece más de lo mismo y te apetece ver algo realmente distinto. Que sea elegante e interesante. Que no sea una mamarrachada.
-Hay veces en las que te tienes que patear la ciudad con unos tacones poco apropiados para la misión mientras escuchas cosas del estilo de "la gente me quiere hacer fotos por la calle, pero a mi no me gusta llamar la atención" (claro, por eso llevas un gorro de piel de mapache, unas manoplas bordadas, una chaqueta de rayas y una pajarita de lunares...)
Pero de repente algo sucede. Y aparece la magia y la belleza aunque sólo sea en una prenda...Y entonces vives la fantasía que te puede traer la moda.
Tras esta espontánea reflexión con la que me explayaré más adelante, pongámonos con algo más práctico y veamos qué es lo que llevan las editoras de moda y demás fauna de la London Fashion Week...
La de la foto de la derecha es Yasmin Sewell, la compradora de la exquisita boutique Browns y una de las habituales de la web The Sartorialist (es evidente que mis humildes fotos son peores que las suyas). Es una de las más elegantes de la front row. Y lo que lleva ella una temporada, se lo pone el resto del mundo meses después. En la foto lleva un impecable estilo masculino, que completaba con unos salones de piel de serpiente.
Y más tendencias...mini faldas y minivestidos con botines y medias tupidas. Piel: en chaquetones, gorros a lo ruso y cuellos. Sobre todo se ve verdadera y vintage y falsa pero nueva. Cuadros esconceses en faldas, vestidos y camisas. Plataformones con suelas de madera. Lazos en todas partes.¡ Y muchos bolsos de Chanel! (las hay afortunadas)
El estampado animal permanece en detalles como gorros, foulards y zapatos. Siempre leopardo, no he visto nada de otros bichos...

El la primera foto podéis ver cómo llevar algo tan "difícil" y tan de tendencia como una falda plata. En la segunda, bueno, no es una maravilla y las proporciones son un poco raras, parece que se le ha encogido la ropa en la lavadora. Pero tenéis tanto los cuadros escoceses como la mini con botines (por cierto, ella es la mujer de Tom Parker-Bowles, el hijo de Camilla. Y trabaja como redactora de moda en el Harper´s Bazaar. Siempre que la veo lleva faldas muy cortas) Y en la tercera se puede ver cómo una colección de clichés "arty" como los leggings, la falda de vuelo gris a la rodilla y la boina pueden resultar encantadores si se llevan con gracia.
¡Más fotos en futuros posts!